lunes, julio 08, 2024

 « COUP D’ETAT » DEMOCRÁTICO


Marion MARÉCHAL LE PEN está fuera de juego -ella y su partido Reconquista- en lizas electorales a partir de ahora, como estuvo en la de ayer y en las que vengan. Pero demostró una vez más lo audible de su voz y la fuerza de impacto de su garra y de su glamur, lo suyos y de las ideas que defiende de uñas y dientes sin complejos de ninguna clase, en primerísimo plano de los medios. Denunciando la victoria de la izquierda ayer, a base, dijo ella, de « miedo y de caricaturas »

Ya está, el fantasma huyó, el demonio se fue, todos exultantes y tranquilos. En dos actos, primera y segunda vuelta, la farsa flamenca. Pero no habrá sido exactamente como se nos cuenta. En primer lugar, la mayoría absoluta no era ni una real probabilidad para los unos, ni una amenaza de veras para los otros, pese a los tristes/cuentos que nos cuentan. Que la fe/democrática les hará tragar cuentos de las mil y una noches, a sus creyentes, pero ese como aquí saben no es exactamente mi problema y la narrativa de los medios se la creen o tragan los que quieran. Que nosotros preferimos leer entre líneas, y ver y poner a la luz o al destape lo que la prensa « mainstream » con cuidado y con sigilo y disimulo nos oculta. Y el RN sigue su marcha ascendente o sea. O en otros términos, que el freno que tanto celebran al ascenso de la extrema/derecha (para entendernos), no se debe tanto a un cambio más o menos profundo en las tendencias del electorado, sino a las maniobras partidistas y la cocina electoral -en francés « tambouille »- intrínsecamente asociada al funcionamiento democrático. Lo que por mucho que analistas y comentaristas se esfuercen en camuflar con eufemismos o en explicarlo en pura fraseología -en francés, « éléments du langage »- políticamente correcta, democrática o sea, tiene poco ( o nada) de democrático, léase, propio de un sistema basado o inspirado en opciones -en francés, choix- libremente escogidas por la masa de votantes- y no en actitudes de rechazo o para dejarnos de eufemismos, de boycott, fieles o no en ello a consignas o estrategias de los adversarios. 


Éric CIOTTI, o el resonante  ejemplo de los que habrán dicho No -la « inmensa minoría »- al boycott frente al Rassemblement National. Partidario de la coalición con el RN, en ruptura con su cúpula dirigente de su partido (derecha/democrática, « Les Républicains ») del que habrá logrado guardar las riendas en su puesto de presidente, y en abierto desafío a su más directo rival, alcalde de Niza, habrá salido ayer diputado electo por su circunscripción, en la segunda vuelta. Y tras los resultados de ayer, no habrá dudado en hablar  de « golpe de Estado democrático » Blanco y en botella

Y el RN no habrá alcanzado la mayoría absoluta lo que ni ellos mismos se creían, pero despacio y buena letra sigue su marcha ascendente en el seno de la sociedad francesa. Y los problemas que denuncia siguen ahí, de pesada hipoteca del conjunto de la clase política, que se habrá mostrado hasta ahora incapaz de recoger el guante del reto que aquellos les presenta, y en espera, los vencidos de la segunda vuelta, de días mejores que están ahí a la espera, a la vuelta de la esquina, aunque la clase política y mediática, finja y actúe como si lo ignoran. 

Dos puntos se merecen subrayado, urgente. Uno de ellos es lo que en terminología umbraliana cabe denominar « la inmensa minoría », y es de aquellos que habrán dicho NO  de palabra y obra a la consigna de rechazo (anti-RN) de cara a la segunda vuelta, y ello ante el reto a superar por el RN de la mayoría absoluta, y presentes aquellos tanto en sectores de la sociedad como en casos no por aislados menos resonantes en la clase política y de un rotundo  y contundente impacto entre la opinión pública.  El otro punto merecedor de ser abordado de urgencia en estas líneas lo es relativo a la guerra en curso,. 

Nada, ni la más mínima alusión en las declaraciones y en los discursos de la mayoría bien-pensante teóricamente ganadora, el frente (popular) de izquierdas, y el bloque de centro, la « macronía » o sea. En ruidoso contraste con las proclamas y los programas tan difundidos de la víspera. Ucrania, silencio total. como una consigna (de izquierdas o de centro/izquierda). Sobre la guerra en sí, sobre la líneas seguir por la política francesa en la materia y sus grandes dilemas, armamento y tropas sobre el terreno a uno de los bandos contendientes, en un extremo -el envío de tropas de infantería (« au sol ») - en el que la postura del RN por la boca de Marine Le PEN habrá sido clara como ninguna otra. 


Concentración de jóvenes anti-RN ayer tras conocerse los resultados en París, Place de la République. Quince mil manifestantes (15000) según fuentes fidedignas. Silencio y buen rollo (« bon enfant ») -salvo al final (…)-, en lugar de los gritos y proclamas de la otra concentración (primera vuelta), -y de aquella de 2002 contra Jean Marie LE PEN-, pocas banderas rojas’, y no muchos más puños en alto, como el de los que van colgados de la barra del tranvía. Nuevo Frente Popular, cualquier parecido con la realidad -y la verdad histórica, del 36- pura coincidencia

jueves, julio 04, 2024

MARINE LE PEN, ESTADISTA DE UNA GRAN POTENCIA



La victoria de Marine LE PEN y de su Rassemblement National habrá sido saludada por el ministro ruso de Asuntos Exteriores, con ayuda de una foto de la político francesa en su cuenta electrónica. Marine LE PEN habrá reaccionado de inmediato, hablando de provocación (sic) y de « ingerencia » Lo que no parecen comprender ni compartir comentaristas militares ilustres en una de las grandes cadenas televisivas francesas, ni tampoco el autor de estas líneas. Lo que da no obstante idea de los retos magnos en política nacional y en política exxtrajera que encierra el trance crucial que Francia atraviesa 

(en la foto de una anterior visita de Marine LE PEN al Kremlin)

 La fase final en la obra y trayectoria del historiador alemán Ernst NOLTE (segunda época, a seguir al movimiento de protesta en las universidades alemanas que precedió de un año al mayo francès, con Daniel COHN-BENDITH éste último, con Rudi DUTSCHKE aquél) se vería marcada por la publicación de uno de sus principales títulos,  « La guerra civil europea: 1917-1945.» , y por la extraordinaria difusión de esa fórmula polémica en la opinión pública a escala del planeta, pese al silencio y apagón informativo tenaz que merecería en los ámbitos universitarios y académicos en el campo de la historiografía y particularmente en los medios herméticamente cerrados de la Investigación científica (Recherche), en un fenómeno ruidosamente sonoro de negación —« deny »- como el que vemos hoy frente a otros fenómenos de índole primordialmente sociológica -pese a sus connotaciones ideológicas evidentes- tales que el « grand remplacement », la desinformación sistemática - con la consiguiente cultura de la cancelación (cancel culture)- que práctica la clase mediática, o el revisionismo histórico (latu senso) fácilmente palpable en campeones del combate contra el antisemitismo. 

Y esas reticencias historiográficas me parecen en extremo palpables e ilustrativas en el prólogo de un autorizado filósofo e historiador al ultimo título en la obra del historiador alemán, « Nietzsche, campo de batalla », del que ofrecí atenta recensión en una de mis entradas. No sin motivo se me antoja, y es que con esa fórmula talismánica en extremo, NOLTE acierta a dar en la diana, me explico, y es la del gran debate ideológico -NIETZSCHE versus MARX y viceversa -tal como se ve apodícticamente expuesto a lo largo de las páginas de la obra referida,  y en su corolario,en el proceso histórico de los dos últimos siglos, principalmente jalonados por dos guerras mundiales, en particular en esta última presidida por el choque ideológico y meta histórico, nazi/fascismos « versus » comunismo marxista. 

Y es ahí donde cabría situar el formidable revulsivo en el seno de la sociedad francesa y en su opinión pública en el que cristaliza el claro triunfo electoral del Rassemblement National -claramente plebiscitado por el electorado francés, se diga lo que se quiera- y la respuesta de categórico rechazo de la clase mediática y política, que abre una crisis de consecuenciasimprevisibles en el sistema democrático y de su forma de gobierno por mayoría. 

Todos contra el RN, léase contra la mayoría (claramente) expresada en las urnas (…). Raperos (sic) de un fenómeno de contracultura musical y artística, figuras estelares en el ámbito deportivo -futbolístico- y last but not least, personajes carismáticos -tales que el Abbé PIERRE (fuera de toda sospecha?) en la confluencia del espacio mediático y del dominio espiritual y religioso. Todo vale -« flèches de tout bois », los franceses le dicen-, a la hora de frenar y de alzar a toda prise una barrera de contención (barrage) contra la extrema derecha, que se ve más diabolizada que lo habrá estado nunca, pese a los denodados esfuerzos en contrario de la actual presidenta y de la escenificación mediáticamente tan lograda de la muerte (« asesinado ») del padre. 

Ni por esas. El fascismo o las fascistizacion primera es algo como el pecado contra el Espíritu -en la teología y en la filosofía escolástica- que no se perdona ni en esta vida ni en la otra. Y en esas estamos, en vísperas de la segunda vuelta. Donde está en juego no solo la identidad y la integridad francesa sino el destino y salvaguarda de la civilización europea. Euroasiática para más señas (sin querer dárnoslas de profeta)


Guerra civil europea (díxit Ernst NOLTE), de telón de fondo de la crispación y radicalización in crescendo de la sociedad y de la actualidad políticaa francesas, en la perspectiva que el RN alcance la mayoría absoluta en la segunda vuelta. 

En la foto, joven miembro de la Milicia Francesa, entre los 76 (jóvenes)  milicianos fusilados -tras juicio sumarísimo- en el Gran Bornand (24 agosto 1944) -acusados del delito de colaboración- en el último año de guerra


miércoles, julio 03, 2024

PELIGRO EN FRANCIA DE GUERRA CIVIL?

 


La clase obrera francesa -lo dije y lo expliqué repetidamente aquí- escarmentó en cabeza ajena con la guerra civil española. Pero su clase politica (y mediática) de izquierdas, se diría que no se entera. Botón fehaciente de muestra de lo que digo lo es el logotipo del nuevo Frente Popular. Cualquier parecido con la realidad, desde un punto de vista pura coincidencia. Pero el fantasma guerra civilista -marca España/tricolor-, ahí está, ahí está, siempre presto a levantar la cabeza

En Francia, doy fe, no hay clima ni peligro de guerra civil., pese a los avisos agoreros y gritos de alarma de Emmanuel MACRON. A lo sumo, un talante agresivo, beligerante en contra de la extrema/derecha de un sector -la izquierda- de su clase política, pero no hay ese clima fratricida, irreconciliable que se respira (hoy como ayer) entre españoles -perceptible, por ejemplo, a través de las redes sociales- de una guerra (híbrida) de memorias ardiendo a todo arder y a riesgo de prender en el conjunto del cuerpo social, mutatis mutandis como en el 36. Me equivoco? Qué más querría yo, pero mucho me temo que no. Y es ante esa irrupción espectral en Internet, de una versión/fotográfica inédita hasta hoy de una memoria -selectiva, de vencidos- de los primeros años de la posguerra, fenómeno alarmante en extremo -como la amenaza de explosión nuclear ( y no exagero) de una bomba de efecto retardado- y meritorio en cuanto tal de un análisis urgente, de lo que pueda esconder en su seno, de síntoma, de foco de incubación de una nueva conmoción social -un tsunami esta vez de verdad- como la que estuvo a punto de consumarse con la indignación callejera del 15-M que no llegó a serlo al final de pura casualidad (…) 

En Francia en cambio, como digo, las cosas se anuncian de distinta forma. Pero las cañas pueden tornarse lanzas más pronto de lo que se piensa. Como así lo hacen presagiar las grandes maniobras de recomposición (sic) a las que asistimos en esta segunda vuelta de las elecciones legislativas francesas. Con esa estrategia anti-Rassemblement National diseñándose a toda prisa al día siguiente de la primera vuelta, que habra cristalizado en una serie de desistimientos masivos -más de la mayoría presidencial de centro e favor del frente popular de izquierdas, que a la inversa-, en un eco fiel de una consigna ampliamente repercutida en los medios, la de alzar una barrera de obstáculos -faire barrage- en la inminencia de la llegada al poder de la extrema derecha. Lo que habrá desatado un debate en los medios que no me esperaba, sinceramente lo confieso.  Y es de los que cuestionan la legitimidad democrática (sic) de esa estrategia -de barrera de contención- y a la vez, de ese designio manifiesto de hacer mentir o de de desmentir la voluntad claramente expresada en las urnas en favor del Rassemblement National, en lugar de ofrecer al electorado la más mínima nueva propuesta en sus programas, de la naturaleza que sean. 

Lo que parece contrariar (continúa el análisis de algunos) el sexto/sentido democrático de la generalidad de los votantes -nacidos y crecidos bajo un régimen democrático- que les llevaría a una libre opción (sic)  de posturas y programas y no a un rechazo (sic) o repudio en bloque, tal como el que les están proponiendo en contra del Rassemblement National los partidos de izquierda en esta segunda vuelta. Hasta el punto que alguno de sus voceros no duda en hablar de referéndum (sic)  anti RN, o sea contra la voluntad claramente expresada en las urnas en la primera vuelta. Si el « nefasto Rousseau » levantara la cabeza! 

Y del desconcierto y desasosiego de la opinión dan idea las voces que empiezan a oírse por primera vez en los medios, como si empezarán a desatarse las lenguas. Y es esa objeción de vuelta una y otra vez en los labios de uno de los presentadores estrella de la televisión francesa ante los habituales reproches y dícterios —de fascismo o de réductio ad Hitlerum- que parece reflejar el hartazgo de la opinión ante ese tipo de argumentos reductores de vuelta una y otra vez en las intervenciones de los candidatos de izquierda. Sorprendido o escandalizado aquél ante el escepticismo de algunos que se atreven a poner en duda la credibilidad del cambio o de la muda (si) -políticamente/correcta- del partido de Marine Le PEN. Como si la muerte/del/padre o su escenificación tan lograda (lo mismo me da que me da lo mismo) no les pareciese suficiente. Lo que daba claramente entender en su intervención de ayer Dominique STRAUSS-KAHN estrella ascendente hace años de la izquierda francesa -del lado del (hoy casi difunto) Partido Socialista- y reapareciendo ahora tras una larga travesía del desierto después de haberse visto envuelto -hace ya trece años (…)- en un escándalo (sexual) de página de sucesos.  

Dando una y otra vez (como no!) lecciones de memoria histórica a cuenta de los orígenes del Rassemblement National y mucho más sintomático y cargado de significación,  ataques a penas velados a una figura fuera de toda sospecha en el combate contra el anti-semitismo. Y lo es Serge Klarsfeld del que ya me habré ocupado aquí, judío sin tacha (ni reproche) que agradecía públicamente a los bravos franceses (sic) que protegieron judíos y evitaron en Francia un genocidio anti -semita, y al que el referido capitoste izquierdista (y socialista) venía en cambio a acusar poco menos de ser un traidor, de contradecir con esas declaraciones sus luchas y combates de la víspera y su pasada trayectoria. Vivir para ver fantasmas míos! Llena de moralejas y de divinas/sorpresas la campaña de las elecciones en Francia (segunda vuelta) 


Escándalo -bajo acusaciones de agresion sexual- en el que se vio envuelto (hace trece años) Dominique Strauss-Kahn estrella ascendente en la política francesa entonces, y ex-presidente del FMI lo que le costó la prisión -en Nueva York-, su presidencia y la candidatura -favorita según todos los sondeos- en las elecciones francesas. De vuelta hoy en superviviente (« revenant ») al primer plano de la política francesa, con un chivo expiatorio de predilección  en sus declaraciones a la cadena LCI-TF1, a saber, el destacado militante del combate anti-semita, Serge Klarsfeld, judío sin tacha ni reproche y abierto a una postura lato sensu revisionista, de intención reconciliadora, al que aquel acusa de traidor, y de renegado de las posturas de su anterior trayectoria. Vivir para ver fantasmas míos (« chers ombres! »)




 




lunes, julio 01, 2024

FRANCIA, HACIA LA MAYORÍA ABSOLUTA?

 Jean Marie LE PEN’ y su hija Marine presidenta del RN, del Frente National rebautizado que aquel fundó. La muerte del padre no se consumó (del todo), como lo prueban e ilustran ciertas acusaciones tenaces - de filo/nazi/fascismo y antisemitismo- que habrán salpicado en contra suya la campaña electoral

« Venceréis, pero no convenceréis! », dijo (o dicen que le dijo) a MILLÁN ASTRAY, Don/miguel de UNAMUNO, en el memorable encontronazo en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca, los primeros meses de la guerra civil. Lo que se me antojaba leer ayer en la pequeña pantalla, durante el debate que siguió a una jornada electoral francesa en la que se vio confirmado (con creces) el triunfo de la extrema derecha (RN) para alborozo y contento de sus partidarios -como curando o vendando una honda y vieja frustración- y para sumo desconcierto, aprensión y frustración de sus adversarios que parecen ver ya el retorno en todos los colores de sus venos fantasmas más amedrentadores (los del fascismo y de la reacción)  y es lo que anunciaba y denunciaba al menos, uno de los intervinientes en el debate por cuenta o en nombre del Nuevo Frente Popular -en su calidad de miembro y portavoz de la France Insoumise, y de su presidente Jean Luc MELENCHON-, al cabo de restallantes requisitorias sin dejar a nadie abrir la boca, al filo de una trayectoria fulgurante de estrella ascendente de la izquierda francesa, hasta el punto que la prensa allí viene comparándolo con SAINT-JUST, el amigo y brazo derecho de ROBESPIERRE, fiscal virtuoso e incorruptible de la depuración revolucionaria durante la fase del Terror (1793-94), autor de la célebre sentencia que aficionaba mucho a modo de conjuro repetir Monseñor LEFEBVRE (como yo se lo oí tantas veces)- « Basta de Libertad para sus enemigos! » « pas de Liberté pour les ennemis de la Liberté! »

En una comparación pues, la de esos medios, que hacen extensiva -rompiendo así en mil añicos hondos tabúes-, con la Épuration que vino a poner una especie de broche final a la Libération al final de la Segunda Guerra Mundial (en 1945)  Lo que da idea de la temperatura ambiente y del estado de ánimo de los contendientes y es esa necesidad irrefragable de recurrir a la Historia y de resucitar los fantasmas que pueblan aquella (en sus memorias), en guisa de remedio o antídoto a las cifras nudas y escuetas, y en un rotundo mentís -en reflejo fiel de la DOXA (democrática) en vigor-  de aquello de que la mayoría ya sea absoluta, ya sea relativa nunca se equivoca. Y de un recurrir a la invocación de los sacrosantos principios democráticos, y de su ret1hila inseparable de condenas y descalificaciones sin la más mínima posibilidad o recurso de apelación. 

Como lo ilustró ayer el diputado izquierdista referido librando a la vindicta pública y execración, uno de los puntos favoritos del programa del RN (Rassemblement National) y cerrando el pico sin duda por un efecto sorpresa durante el debate de su interlocutora (de extrema derecha) -de ojos absortos y sin decir ni pio- y era a cuento de la preferencia nacional (sic) que aquel juzgaba antirrepublicana, antidemocratica y anticonstitucional, buque insignia no obstante -en esa y otras varias formulaciones como la de « los franceses primero » (d’abord)- del programa del Rassemblement National. Lo que da idea de la magnitud del reto en el plano de la historia y de la ideología que plantea el desenlace tan crucial de las elecciones francesas, no sólo a la sociedad francesa sino a la opinión pública mundial. 

Lo que obliga tal vez a los propios interesados a una vuelta a escarbar en pos de sus propias raíces y de sus orígenes, a saber los del Frente Nacional y de su nombre de marca o eslogan primera época nacido bao el doble signo de la Resistencia anti alemana es verdad, y de una especie de compromiso histórico en el exclusivo plano estratégico de la acción entre la izquierda comunista y la derecha extensiva hasta la misma extrema derecha (discretamente) comprometida -« a la francesa »- con la Colaboración. Lo que viene a poner de relieve al menos entre observadores avizor e inmunes del lastre de amnesia histórica (como lo soy yo) el penoso debate sobre el antisemitismo del que la extrema derecha parece salir ganadora por cuenta de una campaña en los medios poniendo ingratamente en la picota por sus posturas pro palestinas en el conflicto del Oriente próximo a la France Insoumise y a su líder Jean Luc MELENCHON. 

Lo que reabre fatalmente el debate de la des-diabolisation que ya abordamos repetidamente aquí, y descubre a la vez la pesada hipoteca que arrastra en ese aspecto -y en el terreno político- la formación heredera de la que fundó Jean Marie Le Pen, como sus detractores parecen siempre prestos a exigirles y como los medios -tal como se puso otra vez en el debate de ayer de manifiesto- no dejan de recordarlo y de restregarles una y otra vez. 

Otro flanco (ligeramente) desguarnecido de la propaganda electoral del RN -a juicio de un observador desde fuera (du dehors) y para más seña, español (como lo soy yo)- lo es la guerra en Ucrania donde a los miembros y portavoces del RN parece que les cueste asumir,  por la vía fácil de los pretextos y coartadas, léase de las profesiones de amor a la Ucrania invadida -y violada (sic) en su soberanía e integridad territorial- la valiente y resuelta oposición expresada por boca de Marine LE PEN, al envío de tropas terrestres a los frentes de combate (« au sol ») Que es lo que (finalmente) se ventila en los debates televisivos, en la geo estrategia de las partes beligerantes, en la guerra híbrida que llevan a cabo los medios de cara a la opinión pública, en sus campañas de intoxicación y desinformación. 

Alcanzarán la mayoría absoluta (en la segunda vuelta) ? Todo hace pensar que sí. Buena noticia pues para franceses. Y para españoles? Contra lo que espíritus cenizos y agoreros parecen predecir en la prensa patriota -y es que la limpia (de extranjeros/indeseables) en Francia, se haría por los Pirineos-, nos atrevemos, a la larga al menos, a apostar que sí. En la óptica, en España como en Europa, de una (interminable) guerra civil.

Instantánea (« familiar ») de la fundación del Frente Nacional (1972), entre antiguos Waffen SS y fundadores de « Occident » y « Ordre Nouveau » - y más tarde del GUD (…)-, a años luz de la imagen políticamente/correcta que el partido de Marine LE PEN hoy intenta dar


domingo, junio 30, 2024

SAINT-EXUPERY, O EL DE GAULLE QUE NO LO LLEGÓ A SER


Saint-Exupery, sobreviviente de la aristocracia francesa de antes de la Revolución. Él y el planeta (interior) en el que vivía, tal como él nos lo contó. Un francés de siempre, como los que yo conocí y traté a mi paso por el seminario (tradicionalista) de Econe

Decía Francisco UMBRAL, que pasados cincuenta años, la Historia se vuelve Literatura. Y un gran historiador francés -Lucien JERFAGNON- del Imperio romano, se preguntaba en una de sus obras mayores, por qué no hacer Filosofía de la Historia en la Historia de la Filosofía. Y por qué, nos preguntamos nosotros, no hacer de la Historia -no como lo hace Umbral, literatura de su propia vida-, sino parte de nuestras propias vidas, apropiándonosla o sea, haciéndola nuestra, o lo que es lo mismo dejarla suelta o vivir sola, entre la más cruel ucronía -de lo que no pudo ser (de un tris)- y las más fantásticas prospectivas (del ser como ente de lo posible, dixit Martin HEIDEGGER)? Todo lo que se me ocurre de golpe rememorando en el aniversario de la muerte -inexplicada hasta hoy- del genial escritor francés Antoine de SAINT-EXUPERY, ícono de las letras francesas como lo es Federico GARCIA LORCA en las letras españolas. de un destino trágico los dos marcado por la muerte precoz al cabo de vidas igualmente azarosas y envueltas hoy por hoy en las nubes de la polémica. Por qué mataron al escritor andaluz’? por gay y no por otra cosa? 

Tan irresuelto y pendiente de elucidación, como lo de dejar sentadas la muerte del francés, desaparecido en vuelo, en misión de reconocimiento, como en la crónica de una muerte anunciada en vísperas del desembarco aliado en Provenza y en la cuerda floja de demarcación entre la Colaboración y la Reistencia. Entre Vichy y el general De Gaulle, que la suerte del escritor y aviador francés no nos suena menos a una fábula o a una metáfora con moraleja de la trágica indecisión como un signo magno de su historia reciente en las cruciales encrucijadas de la historia francesa en las últimas décadas, de la Segunda Guerra Mundial como en el escenario en curso de las elecciones francesas. 

Tabúes fuera: un acto heroico, en acción de guerra la muerte de Sant-Exupery, o al contrario, marcada por la sombra de la sospecha, y más aún, por la sed de venganza de su más directo rival. me explico, de Gaulle, o lo que Saint Exupery no llegó a ser? : pieza maestra de la estrategia aliada, y agente de predilección de los servicios secretos de los Estados Unidos que llegaron a tenerle con semejantes designios largo tiempo preferido al general de la Cruz de Lorena -antes del llamamiento del 8 de junio (1940)- en su punto de mira? Héroe de la Resistencia, el memorable autor del Principito, o tentado al borde del consentimiento -« el si es si y el no es no »- por la Colaboración? (pero qué estoy diciendo?) 

Y no son puras y más o menos febriles elucubraciones del paria ( intelectual y no sólo) que esto escribe, reforzadas en cambio por hechos concretos. Como lo fue la estirpe aristocrática de aquél, crecido en palacetes del Antiguo Régimen (châteaux) -igual que algunos de mis amigos y compañeros (« confrères ») franceses-, o los lazos de amistad que le ligaron a una figura en extremo discutida (post mortem), como lo fue Henry DU MOULIN DE LABARTHETE, maurrasiano de pro, gracias a quien, durante la Ocupación, él pudo partir para Nueva York, que anduvo aquél también (lo menos que se puede decir) en la cuerda floja (…) Y sobre todo, el resonante comentario que valientemente publicó de su paso -mal aconsejado bajo influjo de su esposa hispana, salvadoreña, ay dolor!-, por Cataluña (en zona roja) durante nuestra guerra civil. « Aquí matan, como quien va talando árboles (« ici on tue comme on déboise) », llegó a escribir. 

Marcado pues para siempre ( a jamais) Y queda de él su obra de increíble difusión,  y sobre todo la estela luminosa de poeta en la vida aún más que en la pluma, de aventurero y piloto aviador (primeros tiempos de la aviación civil), en accidentes de vuelo de los que salvo la vida de milagro, perdido en uno de ellos en pleno desierto y salvado al final, perdida ya toda esperanza, por beduinos en sus camellos que les descubrieron y atendieron, él y su compañero, amenazados de deshidratación. Un francés de siempre, de los de antes (y después) de la Revolución, como los franceses que yo conocí y asiduamente traté a mi paso por el seminario (tradicionalista) de Ecône. 

sábado, junio 29, 2024

TERREMOTO EN FRANCIA ( y 4)

La (glamorosa) ex-ministro francesa -socialista- de Educación, Najat VALLAUD-BELKACEM-BELKACEM, o la prueba por el nueve del irresistible ascenso y protagonismo de la mujer en la política francesa (al margen del debate feminista, Ay dolor!) Como un torpedo temible -de por su (innegable) glamur, de por su doble nacionalidad franco/marroquí, y de sus raíces españolas (de antes de la guerra del RIF)- en la línea de flotación -el debate sobre inmigración, y doble nacionalidad o sea- del buque insignia en el programa de « la extrema derecha » francesa. NO IMPORTA. Sigo en mi apuesta -pro/RN-, « extrema/derecha o sea- contra el viento y marea de la polémica 

Cerro de Arrebatacapas (« foire d’empoigne » en francés), la recta final de unas elecciones democráticas, donde todos los golpes - a cual más bajo- se permiten. Como se está viendo ahora en las elecciones francesas, a través de los (álgidos) debates televisivos, en su principal cadena a la que estoy enchufado en permanencia. Es lo que cabe glosar de lo que presenciamos ayer, con un invitado de marca -lagarto, lagarto!- no otro que Eric Zemmour, lo que despierta todas las sospechas y amenaza destapar la caja de las tormentas. Un candidato « maldito » (« maudit ») apestado y catalogado de extremísima/derecha léase a la derecha de la derecha extrema - el RN de Marine Le Pen-, gran derrotado (in extremis) de las últimas elecciones presidenciales, que estuvo en un tris de ganar, y acreditado ante las elecciones de mañana domingo de un mísero 1, 6 % en los últimos sondeos. Por qué él, sí, por qué él, precisamente ayer y precisamente allí, por donde desfilan los protagonistas de mayor lumbre y mayor renombre de la (gran) jornada electoral? 

La respuesta es simple, y nos da la clave la coincidencia, de la presencia igualmente en el debate de una gran estrella de la política francesa de la última décadas, la anterior ministro de Educación socialista -bajo la presidencia de Francois HOLLANDE-, la glamorosa Najat VALLAUD-BELKACEM -del nombre (francés) de su cónyuge, destacado político (socialista) a su vez-, de la que nos habremos ocupado aquí, (sobre todo) por su ascendencia marroquí, y por su exacta procedencia, en la zona de demarcación del antiguo protectorado español (del RIF)

Una franco/marroquí pues -para más inri de raíces españolas- por donde viene el escándalo sacudiendo a todo meter las aguas electorales en vísperas de los comicios aquí. El de la doble nacionalidad o sea. Que sacó por sorpresa anteayer un candidato RN a relucir poniendo a la ex ministro marroquí con pelos y señales en la picota. Lagarto, lagarto! como diría GARCIA LORCA. Y como parece haber dicho la presidenta del RN rasgándose ruidosamente las vestiduras ante una salida tan inoportuna y (políticamente) tan embarazosa. Cuestión capciosa o tramposa por excelencia, como la del porte de velo islámico. Y acertijo o dilema o rompecabezas tan difícil de resolución como el que planteó el presentador de ayer a Eric ZEMMOUR -podía faltar?-, candidato por sus propias listas de Reconquête-  integración o re-migración o sea. Lo que, visto desde fuera (« du dehors) nos sentimos francamente incapaces de zanjar, que da idea de la agudeza y la gravedad, del trance por el que la sociedad francesa en su crónica más candente de actualidad atraviesa, y de la urgencia de inmiscuirnos en el debate a riesgo de vernos acusados de ingerencia. 

Como en tiro por elevación, el debate de ayer, y casi todo lo que aquí precede, contra la candidatura de Jordan BARDELLA y Marine LE PEN -de extrema derecha- en cabeza y con el viento en todas las encuestas furiosamente en popa.Ante la escandalera -como la que presenciamos (de nuevo ayer) de la clase política francesa que nos recuerda cuentos de niño como aquel de que viene el lobo o aquel otro, el de las liebres, de si era galgos o podencos. Lo dicho, la extrema derecha en Francia al poder? « La noticia « más terrible y más extraordinaria de nuestra época »


MANON AUBRY, la joven estrella (nova) de la izquierda francesa de la que ya nos ocupamos aquí. Omnipresente en los debates televisivos en vísperas de la cita electoral. Brazo derecho - y niña de los ojos?- del discutido presidente del Nuevo Frente Popular, Jean Luc MELENCHON (de padres y abuelos españoles), puesto (injustamente) en la picota de los medios por culpa del conflicto palestino/israelí


jueves, junio 27, 2024

MEMORIA HISTÓRICA, CON HUMOR


Eugenio JOFRA BAFALLUY, eternamente EUGENIO, que mi expatriación me impidió conocer, y que acabo de descubrir (del todo) hoy. Paradigma de un humor nuevo, moderno y postmoderno, y a la vez -clave de su éxito arrollador-, catártico y sanador entre catalanes y no catalanes, y a un lado y otro de la barrera infranqueable de la (interminable) guerra civil. Con su fuerte acento (y expresiones) de allí, y con aquello de « saben aquel que diú? » Y con su semblante y su mirada tan serios a fuer de explosivos (lo menos que cabe decir)

Y si nos lo tomamos a broma? Lo trágico y guerracivilista me refiero, que quizás estríbe ahí eso de « lo más serio en las cosas serias », « lo único serio en esta vida » El humor, como vía o tubo de escape o sea. Un humor nuevo y a la vez viejo y añejo, léase inédito o mal conocido en la literatura española. Un humor negro, bien « british », y a la española a la vez, de puro negro a fuer de mordaz. Flor de la tragedia, como « los siete crisantemos en el cementerio » que canta Joaquín Sabina. como la mirada a fuer de sería y fúnebre, de Eugenio, el de « aquel que diú », y a fuer de mordaz como aquello de Don Pedro Muñoz Seca, de « la vida podréis quitarme pero el miedo que ahora tengo, no », haciendo reír a carcajadas justo en los previos instantes a su muerte, asesinado como un perro (de nadie, ladrando a las puertas del cielo) (…) El humor genial de Don Quijote que siguiendo los cálculos de su escudero cree estar divisando las almenas del castillo de su amada Dulcinea, hasta que llega el desengaño. « Con la Iglesia hemos topado querido Sancho » a la vista del campanario, que es lo que era aquello (…) O es que el humor esta reñido con los dogmas? Eso a Don Quijote no parecía preocuparle mucho, y se reía para sus adentros y nos hacia reír a todos en el tema (por los siglos de los siglos, dicho sea con perdón)  

Humor a la española, en el colmo del disparate (sic), versión española del Absurdo (aunque Francisco Umbral me temo que no hubiera estado muy de acuerdo conmigo) Del disparate apoteósico como el de aquel humorista y dramaturgo genial, ilustre desconocido a la vez (de nuestros días),  de la oración fúnebre que dirigió a su madre fallecida al descolgarse el ascensor en el que montaba. « Cuando se murió mi madre, si la querría el Señor! Que para llevársela al cielo, se la llevó en ascensor! » ( con la consiguiente estampida de carcajadas entre los -perplejos- asistentes al sepelio. Como las estampidas de los peregrinos a la Meca, tan catastróficas) (comparación odiosas, sin ánimo de faltar a nadie, por favor) 

Y no es nada trivial a fuer de revelador ese olvido -el de un cómico tan genial, propiamente sin par-, en las páginas de verdadera antología (por lo demás) que dedica Umbral al humor en una de sus obras más sobresalientes, de Historia de la Literatura española. Que ocurre como si un autor de tan genial ironía no consiguiese no obstante a superar las barreras de sus filias y sus fobias, de sus olvidos y sus preferencias ni a alcanzar las fronteras de la autoirrisión. Por culpa de la auto ficción tal vez? La pregunta del millón. Y es lo que cabe decir de esas páginas tan inspiradas, de esa galería de autores humoristas, por la que van desfilando nombres que habrán dejado su (honda) huella en la memoria de la España de la posguerra. desde las páginas de La Ametralladora, en plena guerra civil hasta La Codorniz, que nunca me hizo reír, lo confieso ( y por lo que hoy me atrevo a reírme de mí) 

Y todo esto -se lo preguntaran aquí tal vez algunos- no viene a cuento más que por la enésima discusión -y la más (rabiosamente) encarnizada- en las redes sociales sobre la interminable guerra civil, donde me habrá sido imposible (mea culpa, mea máxima culpa) el no meter baza por enésima vez. Que a fin de cuentas, qué es peor (un decir), el reírse en sus barbas o en su cara del guerra civilista de turno (mujer o varón)? De su insidia babosa y de sus historias para no dormir? O el cerrarle la boca o el quitarle de las manos la tecla o la pluma, para siempre y amén? (como en el 36) (…)

Que ahí esta quizás la clave del odium perfectum, del que habla la Biblia (en sus Proverbios) -y que me perdone la Fiscalía!-, que no excluye el humor mordaz, la burla matadora, a fuer de catártica, y de quirúrgica (y no se me tome a mal) Con mucha risa y sin mal/cuerpo (sin acrimonia). Como la cerveza con gaseosa. Aunque algunos -muchos pocos?- estén hoy (igual que ayer, ay dolor!- « en otra cosa »


Enrique GARCÍA ALVAREZ, ausencia inexplicable y reveladora a la vez de las filias, fobias, olvidos y preferencias de Francisco UMBRAL, en sus páginas (antologicas) sobre el humor en la literatura española contemporánea. De un humor posmoderno aquél, a fuer de iconoclasta y trasgresor -sin guerra civilismos, atención-, maestro de MIHURA como este mismo confesó. Por su oración fúnebre (a título de ejemplo), en memoria de su difunta madre, víctima de un accidente, del ascensor en el que montaba que se descolgó: « Cuando se muriö mi madre, si la querría el Señor! que para llevársela al cielo, se la llevó en ascensor »