lunes, noviembre 01, 2021

La Voz de Don Juan

 


 

Los aires de la vieja canción

"de Annabelle", desde Bruselas,

otoño/invierno (el 84),

entre bosques allá fuera


por el ventanuco aquel

donde mi juventud reina

se consumía (eso creí)

y a la vez seguía entera


presta a partir y volar

a otros cielos y otras tierras

y así fue y así lo hice

cuando me abrieron la puerta


cuando los tiempos cambiaron

y el "mal viento" amainó (fiera!)

que me heló (sin casi?) el alma

y agostó mi Primavera

 

Y salí libre amor por fin

y viví,  a la carrera!

sólo una vida a destiempo?

de ex-cep-ción, tiempo de guerra!

 

cuando sonó mi hora/bruja

entonces, en mi existencia

y no se ha ido todavía!

Tiempo de amar el poeta!

 

en su mente y en su alma al fin!

que acabó impetuosa

desbordando amor su caudal

cual ría majestuosa

 

El viento Oeste (Westerwind)

me llamó a mi, centinela,

siempre a la escucha, presente!

y así di la voz de alerta

 

 que resonó entre  las vírgenes

(las serias como las necias,

las jóvenes o no tan jóvenes,

nacionales o extranjeras)


quién ganará adivinador?

de este apostar las quinielas,

lo que la vida me enseñó

(siempre Don Juan, "man que pierda"!)


martes, octubre 26, 2021

Marchosa (y Fina)

 


Me rindo en fin, cuerpo y alma

ante ti, mosquita muerta,

que en el curso de mis dias

me rendí amor a la evidencia


que con tu muda presencia

y tu sonrisa ladina

fuiste la luz en la niebla

y la sal (fina) en mi vida


cuando mis noches pasaban

una a una en fila india,

mis recuerdos se apagaban,

mi mente hacia ti sumisa


al aura de tu luz, marchosa!

que me carga de energía

hasta que te vuelva yo a ver

siempre igual a ti misma

 

y es al gancho de tus ojos,

de tu mirada gatuna,

y a la fuerza solapada

en tus líos y tus intrigas


de donde tú sales siempre

triunfal y recta e invicta

radiante y apetitosa

y más tú y más tú misma


Al punto que yo me digo

si no sea pura coincidencia

si es "ese" el Amor que pasa,

de ti (que lo disimulas)


Y es lo que leo en tus ojos 

y en tu pícara sonrisa

cuando te miro cual rayo

murmurándote, "bonita"!


Que "ese" lo sea tal vez,

y no mera ilusión mía

La prueba? el que tu rostro

no se me fue (en todo el día)


y me alegró la jornada

y me seda y tranquiliza

en el atardecer en calma

repitiendo: mujer linda!

 

Y marchosa (ay!)  (Y fina)

viernes, octubre 15, 2021

Poemas para vivir


 

Poesía amor, para vivir,

en cielo raso, en campo abierto

malviviendo en pos de ti

asi me asumo (así me veo)

 

Que la Bohemia se fue

-donde? se la llevó el viento?-

pero en cambio se quedaron

los poetas, sus bohemios

 

que antes me acompañaban

en tonificantes encuentros

y ahora en cambio vagan solos

dispersos, como versos sueltos

 

que a la caida de la noche 

salen a volar de nuevo,

a alimentarme de ideas

e ideales (a palo seco) 

 

a soñar y a escanciar

-Soñadores sin remedio!-

con una noche de estrellas

Salve al poeta y a sus sueños!

 

Oh noches tranquilas (del Sur)!

Oh cuanto os eché de menos!

Donde se forjó mi alma 

noble, cuanto la quiero!

 

Tan tranquilas y tan dulces

como estos ocasos quietos

que me hicieron lo que hoy soy,

un hombre de cuerpo entero!

 

Por eso aposté y decidí

a quedarme aquí (lo confieso)

sin preocuparme el futuro,

solo ante el Firmamento!

 

Y así te fijarás en mí

en el paisaje desierto

entre ruinas y escombros

sobreviviendo entre muertos

 

o que no parecen vivos,

que qué es la vida?, por cierto 

si no es un soñar y un luchar

y un amar, de cuerpo a cuerpo!

 

(Y de alma a alma amor, te quiero!)

lunes, octubre 11, 2021

EN DEFENSA DEL HONOR DE LOS CATÓLICOS

Lectura capital de mis años niños junto a los dos otros títulos de la célebre trilogía de su autor - "Un millón de muertos" y "Ha estallado la paz"- best seller en lengua española (hasta la fecha) sobre la guerra civil. En ese titulo se narra el episodio (escabroso) de las acusaciones de abuso sexual de menores en un colegio de curas de la capital (Gerona), escenario de la narración. Y en el escándalo se ve (infundadamente) salpicado un profesor de ese colegio. Uno de los hijos de la familia Alvear protagonistas de la obra. César, el seminarista. El honor de los catolicos en entredicho. En España inclusive. Entonces  como ahora.   

Un choque, una especie de seismo: así califica su autor -Jean Marc Sauvé, alto funcionario (seglar) en instancias francesas e internacionales, oficialmente independiente, y de etiqueta socialista (moderado) en los medios-, que es el presidente de la Comisión independiente, creada bajo los auspicios de la Conferencia episcopal francesa con el fin de investigar los abusos sexuales de menores a cargo de eclesiasticos en los ultimos setenta años entre 1950 y 2020. Cifras, las del informe, entre 216000 y 330000 de esos abusos, que se elevan hasta los 330000  si se incluyen seglares trabajando en el seno de instituciones eclesiásticas. La eleccion de la franja de fechas de referencia no obstante, nos mueve a circunspeccion sin poderlo remediar y es al ver o adivinar tras ella una maniobra (subtil) de distracción, Y es en la medida que los casos de pederastia (o pedofilia) eclesiástica no empezaron a saltar al primer plano de los medios no obstante, como en guisa de aluvion, más que en los ultimos treinta y cinco años (no más), a años ya  (más de treinta) de la terminación del concilio  pues, en plena primavera conciliar (o al menos en su inmediato estío) y en particular a lo largo y a lo ancho del largo pontificado de Juan Pablo II. 

Lo que no nos dispensa no obstante, en modo alguno, de agarrar resueltamente el guante del desafío, y es el que se nos lanza al rostro bajo el prisma del informe de la comision, el escándalo de los abusos. Por cuenta de la Iglesia y del grueso de su historia contemporánea. Y sin querer obviar en modo alguno el problema o cuestión de conciencia que a los catolicos nos plantean el escándalo en si y el que por culpa de él dos de sus instituciones mayores  al menos -el celibato eclesiastico y (last but non least) el secreto de confesión-,se vean puestas gravemente en entredicho, nos mueve por encima de todo un irresistible pulsión en defensa del honor del catolicismo y de los católicos del mundo entero. Y no hablo de pleno proposito de Iglesia (sic), un término en plena erosión (y devaluación) semántica estos últimos tiempos y en particular desde la terminación del concilio vaticano segundo. 

Que aquello que cantábamos enfervorizados (y en francés) en el seminario de Ecône, "no tenemos más que un único honor en este mundo (y es el de Nuestro Señor)" nos suena ya hoy a retórica clerical (ampulosamente) , vacía o a antigualla teológica (anacrónica) que no se sostiene ya al  ritmo de los acontecimientos y en la marcha de la iglesia y de sus cuitas y de sus cosas, y es ante el manto (universal) de oprobio e ignominia y deshonor que la viene fatalmente cubriendo. A la institución y a los que la sirven. El papa polaco en la picota, vuelta y dale con la tuya, me replicarán aquí algunos de mis lectores sin ninguna duda. Con distingos, secundum quid, en lenguaje de los escolásticos. Que no pretendemos de forma ninguna el obviar o el pasar por alto decíaraciones del papa Wojtyla -como a toro pasado nota bene (tras la caida del Muro) (...)- sobre el tema, en las que se quejaba a modo de lamento bíblico (o pontificio) que la pedofilia era una acusacion favorita contra la iglesia catolica, del regimen comunista (polaco), lo que nos mueve (de nuevo) a circunspección  y es por no carecer en el tema de otros precedentes historicos: en el régimen nazi -y en denuncias y acusaciones de su aparato de propaganda y de sus más altos dirigentes- y en España en los tiempos de la II Rublica (...)

Que los caramelos envenenados (sic) a los que José Antonio Primo de Rivera hacía púdicamente alusion -entre los infundios de la izquierda anti-clerical guerracivilista- en su "Manifiesto a los militares" (uno de los dos) y en las mismas vísperas del estallido de la guerra civil española- evocaban inequívocamente (bajo el velo de las alusiones) esa misma (triste) lacra que haría eclosión años más tarde mundo a través y a la luz del día (....) Y no obvian ello tampoco las acusaciones que las instancias eclesiásticas a la defensiva -posturas oficiales o de la disidencia tradicionalista- lanzan a modo de consigna contra las demás religiones o confesiones, o contra la misma izquierda laica por los escándalos en los que se habran visto involucradas algunas de sus figuras -en Francia por ejemplo- más emblemáticas y representativas

"Miré los muros -y antemurales- de la Iglesia mía!", nos vemos tentados de exclamar en lenguaje de los clásicos. Que esta plaga (apocalíptica) no viene a ser más (si bien se mira) que la enésima secuela del desenlace que supuso para la iglesia/catolica -y con ella para los católicos europeos y en el mundo entero- la nueva correlacion de fuerzas -léase la derrota- en una Segunda Guerra Mundial que tuvo mucho -como Dominique Venner lo denunciaría-, de una guerra de religión. Entre católicos fascistizados, y demócratas protestantes (en los países aglosajones), y cripto/marxistas. Y la convalidacion teológica de todo lo cual -como Alain Soral agudamente lo señaló- lo vino a ser el Concilio Vaticano Segundo

viernes, octubre 01, 2021

Mi Soledad

 


Sentada en tu sitio muy seria,
o loba ausente, da igual!
me enseñaste tú una cosa
que ahora me quieren quitar

Lo que hacía toda mi gloria
y era mi único capital
el de un paria (digno y solemne):
Arte! (el de saber esperar)

Mientras el Tiempo se iba
y arrugas surgían sin parar
y todos me decían adiós
mirándome (curiosidad)

Qué hacia yo aqui plantado
en medio del Mundo (lunar)?
lo que ellos se preguntaban
sin osármelo (a mí) confesar

Parar por sorpresa el Tiempo
que nunca se deja cazar
en mi nube de proyectos
y de sueños (de Eternidad)!

en mi guarida del lobo
cuando las sombras me asaltan
y ponen contra las cuerdas
(ganas de rebullir, saltar!)

Cuando me invade el desánimo
-que estás empezando a tardar!-
en la caida de las hojas
de un año tan singular

En esos instantes cruciales
de rendirse o perseverar
donde me juego el destino
el mío propio y excepcional

Y las escamas me dejan
solo frente a la Realidad
de un suelo firme y tan prieto
(Oh Juan! pero qué solo estas!)

Y es lo que te ofrezco princesa
El aura de mi Soledad!
 



sábado, septiembre 25, 2021

DE UN EMBAJADOR DE ESPAÑA EN BRUSELAS

 


 "La banda del Tronco", o "El Tronco y su banda". Un titulo traducido del francés que vuelve ahora tras decenios de olvido, y también de ostracismo de su autor. Botón de muestra emblematico en extremo del género grotesco de marca neerlandesa, léase de la farsa (kluchtzangerij) flamenca, que hizo (a través de los siglos) reir a unos y espumear de rabia a otros. Y habran sido precisos siglos para que me hagan reir -más que de ellos, de su autor- a mi también. Conjurando así leyendas y complejos (y tics históricos). Y me dije que tenía que compartir ese reír tan nervioso, y tan espontáneo y tan nuevo. Como si yo fuera otro

En su libro, citado ya a menudo en este blog, "Las palabras de la tribu", Francisco Umbral se hace eco de las crticas hacia Valle Inclán (sea por siempre alabado) de los posnovísimos anglosajonizados ( y a fe mía que sé quien debe darse por aludido. Y es por tratar (aquellos) el esperpento valleinclanesco de un abuso hispanico (sic), a lo que Umbral replica evocando las corrientes contemporáoneas o si se prefiere la tendencia omnipresente en todas o casi todas ellas de la estética de lo deforme, y se olvida no del expresionismo alemán que sí que cita sino una variante de estos últimos que nos pilla los españoles muy  de cerca aunque Umbral tan ensimismado en la tribu, que me diga en su tribu hispana no se diera cuenta. Y me refiero al expresionismo en version belga flamanca que tiene en un autor ilustre desconcido entre españolles su exponete (genial) en solitario del que retuve el nombre omipresente en el callejero de mis idas y venidas los primeros tiempos tras mi llegada y mi afincarme aqui (primeramente en zona flamenca) 

Y lástima que se le pasase de largo o de improviso a Francisco Umbral ese autor, que con la sagacidad y el ingenio proverbial del autor de Mortal y Rosa hubiera a no dudar dado (sobradamente),cuenta del desafío literario e historico a la vez que el expresionistad flameco (nos)  plantea, El y muy concretamente el título que aqui nos ocupa, reeditado hace poco en francés en un botón de muestra inmejorable de como están cambIando aqui las cosas, de como cambia sobre todo la correlación de fuerzas entre flamencos y francófonos en la rampa lingüística (y extralingüsítica) en Bélgica. Un telón de fondo hispano -o si se prefiere de Leyenda Negra (anti-española)- invisible y discretamente omnipresente a la vez en La banda del Tronco, que es el titulo en transcrpción literal de la obra referida. Pa    ul Van Ostaijen por lo desconocido entre españoles (a vulgo me refiero) precisa (urgente) de presentación antes de dar incio a un comentario de la obra.

Contra la idea generalmente admitida y políticamente correcta que hace del "arte degenerado" (entartete kunst) -blanco favorito, por "anti-heroico", de la censura y persecucion nazis-, un fenomeno de origen judio, se yergue en la historia y en la memoria el expresionismo alemán y su variante belga/flamenca -lo "grotesco"- en artes plásticas como en literatura, tan (desagradablemente) familiar e ilustre desconocido a la vez para españoles. Podía acaso ser de otra forma?   

Belga/Flamenco a medias -de madre flamenca y padre holandés (y no al revés, nótese bien)- eso ya da de entrada la clave no sólo de su trayectoria sino del conjunto o de la mayor parte de su obra, y en particular de la obra -del genero "grotesco" como aquí le llaman- que aqui nos ocupa, Van Ostaijen es una de las figuras mas emblematicas del fenomeno del activismo, léase de los "activistas" a saber los germanófilos (por activa y no por pasiva sólo) de cuando la I Guerra Mundial que en España fueron unos cuantos mirlos blancos y en Bélgica en cambio por más que es algo que se ve rodeado de los más espesos de los tabúes, no menos de la mitad grosso mdo de la poblacion, léase toda su zona flamencea (neerlandófona) España no tuvo estrictamente nada que ver en la I Guerra Mundial y poco más tan sólo en la Segunda. No importa. Que hay tics históricos tenaces y a prueba de las mayores evidencias como los que hacen de España y concretamente de un español emblemático si los haya en Bélgica y más exactamente en Bruselas, chivo expiatorio que ni pintado de este botón de muestra de lo grotesco en lengua neerlandesa (o flamenco/neerlandesa)  Un autor "maldito" Van Ostaijen, no menos (y que se me perdone la comparación/odiosa) que García Lorca como lo glosó Francisco Umbral. Y "maldito" ademas por partida doble, por germanófilo y por "flamingante", léase flamenco "nacionalista" ( separatista o sea) Y además por el desenlace que tuvo su trayectoria: muerto en la flor de la edad, de tuberculosis, tras haber sido condenado -por delito de "activismo"- en los tribunales belgas. Y entre los troncos (sic) que le ofrecía la época aquella hubiera podido (fdácilmente) escogerlos entre belgas. 

 


Cardenal Mercier primado de Bélgica durante la I Guerra Mundial. Figura celebrada en la historiografía oficial y discutida en la memoria de los belgas. Objeto de culto y devoción patriótica -"Le Cardinal"- para los rexistas de Leon Degrelle por su beligerancia en defensa del Estado belga, y ogro en cambio de los nacionalistas flamencos por su oposicion a las reivindicaciones separatistas de estos últimos, Paul Van Ostaijen que fue condenado por orquestar un abucheo del cardenal en una procesión durante la ocupacion alemana en la Gran Guerra, le asocia -por razón de lazos de complicidad criminal (...)- en su obra grotesca con el embajador de España en Bruselas. Un tiro por elevación -esa obra- contra España (que para bien o para mal estuvo -olímpicamente- ausente y ajena en aquella encrucijada histórica). Como tanto aficionan por estas tierras    

Pero no, el Tronco por antonomasia tenia que serlo un español, para hacerle asi cargar (pese a su neutralidad) con el Muerto, léase de responsable o culpable por la via de lo subliminal de la Gran Guerra tan calamitosa como ella lo fue aquí, y en modo y medida análogos a como algunos nacionalistas flamencos echan a  Franco y al régimen español de entonces la derrota en la Segunda Guerra Mundial y la ristra de miserias e infortunios -sólo ahora (confiteor) me doy (como español) cuenta- que para ellos se seguiría. Y el tronco (sic), el escogido por desigacion entre tantos troncos que llenaban (a creer al autor y a su prologuista) las aceras en la que es hoy capital de Europa, no podia ser otro que el embajador de España entonces en Bruselas, reo de una diplomacia de neutralidad (no de "no belgerancia" sino neutralidad autentica) que les olía y les sonaba a los "activistas" flamencos germanófilos a traición o a cuerno quemado más que otra cosa. Español, embajador de España y tronco ante el Altisimo -léase sin pieras (ni brazos) (....) y además de ello, de apellidos ilustres o "malditos". 

Porque Rodrigo de Saavedra y Vinent, (segundo) marqués de Villalobar evocaba fatalmente -a sabiendas o a regañadiente, de verdad que no lo sé- ese antepasado (presumiblemente) suyo y personaje de la mayor talla de la Leyenda de nuestras culpas y pecados, a saber uno de los dos capitanes -el uno Sancho Dávila, y el otro Jerónimo Saavedra -, que llevaron al patibulo-con todas las formalidades y solemnidades de rigor (como un auto da fé)-, a los duques de Egmont y de Hoorn- por orden del Duque de Alba en la Grand-Place de Bruselas. Y eso de por sí se basta y sobra a la hora de decidir(se) de un lado o de otro -del rigor y de la venganza, o del olvido y del perdón- la balanza de la justicia poética (e histórica), Y todo el resto no cuenta, el que se hiciese realmente apreciar -y querer- por la poblacion bega y más concretamente en Bruselas, y el que evitase por su (infatigable)  acción diplomática (de choque) los bombardeos (alemanes) de Amberes y de Bruselas. Nada, habia que dsmitificarle a toda costa y aún a costa de la decencia más elemental y de la más elemental verdad histórica. Y hacer de él un grotesco personaje (macabro más bien), nadando en la infamia y en el mundo de la prostitución y del crimen. 

Hay que comprenderles (y ya estoy oyendo las voces disconformes, de extrañeza) Y es que semejante pasion -la que traduce el sarcasmo glacial (y anti-español) tan prototípico de aqui --no traduce menos un sufrimiento comparable, el de un pais pequeño a  la medida de su inexorable destino, en el cruce o encrucijada de todas las fatalidades y de todos los atropellos: la clave historica, la de la idiosincrasia -de un pais pequeño ("petit pays") y oprimido-, la de la farsa/flamenca. Desde los tiempos de Carlos V; como en la obra que nos ocupa  "Portugal es un caminante, Bélgica tan sólo un camino" (...) 

Y es que conociéndoles como (ya) creo que les conozco, de como esa misma pasion de "lo grotesco" les pone a ellos mismos -y a ellas (...)- de los nervios,  me entró de repente a mí la risa nerviosa, con las puertas en lo sucesivo de par en par (para mí),  de lo que me parecio siempre un reino (de humor) incomprensible e inabordable, el de franceses y holandeses y belgas-. Y así riendo y riendo se me hizo claro de repente el enredo de esta pieza grotesca. Y  con la risa (nerviosa) se me fue el resentimiento. Gracias a un tronco. Español en Bélgica, que no podía ser de otra forma         

 


 

 

Rodrigo de Saavedra, marqués de Villalobar. Embajador de España en Bruselas durante la Gran Guerra. Era un tronco (sic), de malformación congénita y no de secuelas de la guerra. Pero igual que estos, como los que llevaban las mujeres en brazos como si fueran muñecos (o muñecas) Y como los que llenaban las aceras de Bruselas (en la inmediata posguerra) (...) Y pese a eso, y pese a su apellido (estrechamente ligado a la Leyenda Negra) se supo querer de los belgas. Lo que algunos aqui parece que no le perdonan. De risa (o de broma)         

viernes, septiembre 17, 2021

"DIOS HABLARÁ ESTA NOCHE" (1965-1966)

 


"Dieu parlera ce soir" (en versión en lengua francesa, original) Libro de texto -de la asignatura de Religión- en mi curso de Preuniversitario" En prueba flagrante de la (discreta) puesta de perfil de la Iglesia tras el desenlace de la Segunda Guerra Mundial y del desafio que la lucha de clases planteaba a una Iglesia a la defensiva en los paises de catolicismo sociológico. Y además, de la crudeza del fondo (judeocristiano) de la moral sexual -bajo capa de "espiritualidad"-, que en esa obra  se nos impartia. Testimonio imperecedero de la España de entonces, y que aquí  invoco -a la referida obra y a su autor-, en mi defensa y apología

"Dios hablará esta noche", publicado -con veinte años de retraso de su publicación original en el 45 en Bélgica- en España en el 65 , en plena era de paz y concordia social, el año de la terminación del Concilio. La calma, preludio de la tormenta. en el conjunto de la sociedad española y más aún en los colegios de curas. más concretamente en el de los Escolapios de San Fernando (de Arguelles) donde aquel fue libro de texto -de Religion (sic)-, en Preu, de los que habíamos hecho quinto curso de Bachillerato dos años antes (que hoy nos seguimos reuniendo). 

No comprendí mucho  pero tampoco olvidé la impresión compleja de novedad y de extrañeza que nos dejó a casi todos empezando por mi. Y sólo tras habiendolo releído ahora tantos años después, y tantos años ya de residencia en Bélgica, me creo en condiciones de explicármelo (un poco) a mí y de explicárselo con gusto a los lectores, este libro de espiritualidad catolica, y se mire por donde se mire de marca y factura belga, lo que no podia ser otra cosa. Y me explico. 

Porque sólo releyéndolo ahora me creo en condiciones de analizar las profundas semejanzas en materia de educacion que arrastraban dos países -por razón de la religion y  del pasado historico relativamente reciente-, planetas de un mundo, de un micro universo que este libro de espiritualidad -del género (en aleman) Bildung Roman- supo genialmente captar (y transmitir) justo en el momento de su derrumbe, de resultas -casi por partes iguales -de la Segunda Guerra Mundial acontecimiento matricial, y a sus ancas, del concilio Vaticano Segundo que hoy definen -segun leí no hace mucho- como "una convalidacion teológica -o eclesiástica- de la nueva correlacion de fuerzas surgida del desenlace de la Segunda Guerra Mundial" (en el 45). 

Y sólo así, con ese contexto cultural histórico y político -léase de política religiosa- bien presente en la mente del lector, se entiende cabalmente la intriga tan compleja de este libro (no exenta de emoción), igual que su desenlace tan insulso y a la vez decepcionante.  Y el desciframiento comienza por el nombre y la personalidad del autor, un jesuita belga flamenco y -en un dato todo menos trivial- de expresion francesa (o francofona), del que un libro de investigacion relativament reciente -de autora belga- nos revela datos del entorno famliar de aquél -heredero e hijo mayor de un industrial de gran talla y renombre- que ilustran y delimitan con precisión el caracter autobiografico de la obra que nos ocupa. 

Natural de Gante su autor, de una capital belga (flamenca), enclavada  en un sector de la zona linguistica (flamenca/neerlandófona) dentro del mapa de Bélgica donde aún por mucho tiempo en la posguerra -y no sé a ciencia cierta si todavía ahora- subsistían ciertos sectores de la burguesia -como los que desfilan en esa obra- en los que perduraba y regía la lengua francesa, configurando un fenómeno estrictamente minoritario y ya entonces en vias de extinción. No es el unico anacronismo que un cuidadoso analisis registra, como el que el autor de este blog con gusto les brinda . 

Asi, los centros de reunion que van apareciendo en la novela, la Escuela de Mandos, el Aquileón estadio deportivo para obreros, el Campamento obrero y la Cantera (sic) -y sus obreros de uniforme y galones de dos y tres estrellas (?!)-, configuran un paisaje marciano no poco surrealista que no reflejan ni poco ni mucho -y no hay que ser un lince para adivinarlo-, la sociedad belga -en fase de (drástica) transformación- de entonces, sino el repliegue estrategico más bien de un catolicismo sociológico a la defensiva sobre todo en los sectores sociales de extraccion obrera, de un fenomeno ya casi único en el mundo si se exceptúan España, el mundo hispánico, y en Europa (habas contadas), Bélgica y Polonia. 

Y no sólo eso, que hay detalles en las paginas de ese libro que no engañan por nimios o anecdoticos que sean. Y es del contexto -de "depuración" a la belga, menos cruenta (según se mire),  pero a la vez, gajes de un "pequeno pais", no menos desgarradora y dolorosa (....) - de la posguerra inmediata (año del 45)  en la que la Iglesia belga -como en los demás paises de Europa- optó (sabiamente) por una puesta de perfil rompiendo asi con su pasado (inmediato) ante el escándalo de algunas de sus ovejas (....) 

Como por ejemplo lo muestra e ilustra el personaje del Tatuado, amigo del protagonista Thierry, al que "no ha tenido miedo -en clase- de saludarle a lo fascista", despues de interceder Thierry por él ante el prefecto de estudios del colegio de curas y de haberle salvado de la expulsion. Por qué?  Por "las malas compañías", "porque yo sigo pensando -aclara aún el prefecto, si necesario fuera- que ha sido lo bastante imprudente para no tener ya cabida en este colegio". 

Y el fantasma de los rexistas vencidos (y apestosos) -de Leon Degrelle- de un mismo medio o background sociológico (grosso modo) sociocultural, que el de los personajes del libro (nótese bien)-, ante un pasaje tan revelador, se yergue amedrentador a modo de convidado o convidados de piedra (....) 

Un modelo o manual de equilibrismo (espiritual y a la vez político e ideológico), al compás de la hora -de depuracion y ajuste de cuentas- que se vivia entonces (cuando fue escrito el libro) en Europa. Y para uso  -y consumo- de españoles que "negaban la derrota" -Umbral díxit ("Madrid 1940, memorias de un joven fascista"- pero que aprendieron bien entonces lo del escarmiento en cabeza ajena. No importa. 

El telón de fondo geográfico e histórico a la vez, y paisajístico (tan logrado, doy fe), venía pese a todo a conjurar -con éxito- en jóvenes lectores españoles sobre todo (a modo de "fata morgana, de un espejismo "europeo" de lo más a punto, de "puertas abiertas"), esa sensacion (agobiante) de aislamiento, de bloqueo, de fronteras cerradas (con Europa), que heredaba la sociedad española de la imediata pos guerra (tras el 45) Lo que da sin duda la clave o una de ellas del éxito de difusion en España de esta obra de minorías. 

Y conjuraba a la vez esa preocupación obsesionante (ya entonces) por el problema social (sic) que angustiaba al conjunto de las clases medias en los años del Concilio y de lo que supo (hábilmente) hacerse eco aquella augusta asamblea. 

Una aprension, con el horizonte -omnipresente- de la lucha de clases que venía ya de antes en los paises de catolicismo sociológico-, y eso era (como muy tarde) desde los años de la guerra en Francia donde surgió -en el marco de la Colaboración,  nótese bien, no entre marxistas  o católico/marxistas- el fenómeno de los curas/obreros (en Francia igual que en Polonia) (...)

Anacrónicas a su vez, con olor a naftalina (o a azufre más bien) las referencias eruditas de la obra. Y primera y principal de todas ellas, la de Maurras, con quien parecia familiarizado el joven protagonista de la obra, anomalía ruidosa a fe mía y que me pasó realmente desapercibida en mi primera lectura de la obra. Y todos los demas referentes eruditos que desfilan en la obra -Psichari, Maurice Barres (maestros y amigos de Maurras), el If de Kipling (que no podía faltar) en traduccion para más inri del falangista Jacinto Miquelarena (....)- no son, todos ellos, menos prototipos emblemáticos (hoy y entonces) de un catolicismo de derechas. 

Pero el centro de gravedad de esta obra de espiritualidad no es ese, sino -como su título indica- la llamada de Dios (de noche), que viene a zanjar, como lo deja a ilustrar o a entender el desenlace de la obra, cuestiones de conciencia, las más delicadas y escabrosas, y en particular una o si se prefiere dos -estrechamente relacionadas la una cn la otra- a saber el Amor (con mayúscula o minúscula) léase el noviazgo y la sexualidad humana. A vueltas con el Sexto/mandamiento en resumidas cuentas. 

Estrechamente enlazada(s) en relacion de causa a efecto, con la otra cuestión, hegemónica y dominante en las páginas del libro, a saber la de la vocación religiosa, "una nocion oscura responsable de tantos dramas existenciales" -decía y sin duda que sabía (un poco) de lo que hablaba- Don Miguel de Unamuno. 

Y asi, el protagonista muestra haber escuchado la Voz de noche y es cancelando -o,"sacrificando", en nombre del futuro  y de un dar la espalda al pasado (sic) (coartada hipocrita y capciosa!)- la relacion sentimental que sale a flote casi a cada página de  la obra con la joven Renée, novia (casi "formal") de Thierry el protagonista.  El Amor de su vida.  

"Predicar la castidad es una incitacion a obrar contra natura". Que ese párrafo tan escabroso (y desgarrador)  del libro, y la actualidad eclesiastica tan escandalosa nos devuelven fatalmente esta impecracion -del Anticristo de Nietzsche- por si falta hiciera. 

Y el corolario o conclusion de la voz o del llamamiento divino no queda claro de las páginas fnales de esa obra, pero el lector menos prevenido facilmente se la imagina: a saber la referente a la vocación religiosa, léase la de abrazar o no abrazar el sacerdocio, que explica a su vez la gran difusion de esta obra en los colegios de curas.  

España y yo somos así, rezaban los clásicos. Y era exactamente así, como la que retrata fielmente esta obra, la España (católica) de entonces, en la que nací y crecí. Un testimonio crucial en el plano de la Memoria, la obra que nos ocupa. 

Y yo era también así, como el protagonista, como lo pinta y describe el autor de la obra, testigo mío a su vez. Testigo de la defensa.