lunes, agosto 31, 2015

¡ODÓN ELORZA REO DE PREVARICACIÓN!

Melitón Matanzas, ex combatiente en la guerra civil, y más tarde comisario jefe de la Brigada Político Social en la provincia de Guipúzcoa, primera víctima (declarada) de la ETA. Su (cobarde) asesinato fue celebrado con champán por muchos en el país vasco (y en menor medida en otras regiones de España) La Brigada Político Social que se limitaba a defender  y aplicar –al precio de su sangre incluso- la legalidad entonces vigente, se ve en la mirilla de la ofensiva guerra civilista en curso. Como lo ilustra la reciente iniciativa de Odón Elorza ex alcalde socialista de San Sebastián con la que pone escandalosamente al descubierto una conducta ilegal –o alegal (sic) como él dice- claramente prevaricadora
Tenía a medio terminar lo que debía ser la entrada de hoy de este blog, dedicada a la guerra civil en Siria y al tema conexo de la guerra del Líbano (y el protagonismo en ella de las Falanges Libanesas) cuando la lectura de la edición del País de hoy me hace cambiar súbito de planes por culpa de uno de sus artículos dedicado a un episodio de violencia de la transición que me diga del tardo franquismo, sucedido el 31 de agosto del 75 a pocos más de dos meses aún de la muerte de Franco que le sirve de ocasión al autor del artículo–y al diario que lo publica- a reencender de nuevo la guerra veraniega de la memoria a la que venimos asistiendo –e interviniendo en ella en cuanto que la ocasión se presenta- desde hace ya (casi) diez años, y mas incluso si bien se mira.

El suceso que el País ahora re exhuma me hace pensar en otro del que fui testigo visual directo casi una década antes y del que me hice eco en mi blog anterior de Periodista Digital lo que me valió una correspondencia fructífera y no poco emotiva con varios de los hijos (agradecidos) del principal protagonista y victima de aquello, para entonces ya hacía mucho fallecido.

Y fue la brutal agresión y linchamiento de la que se vio objeto –por vuelta del curso académico del 67-68- en lo que era entonces la explanada (más ancha de lo que lo es hoy) situada entre la Facultad de Derecho y de la Complutense en la Ciudad Universitaria, un inspector de la Brigada Político Social (horresco referens!) del que recuerdo el nombre como si fuera hoy pero que me abstengo de mencionar de nuevo aquí consciente que a sus allegados les sea doloroso en extremo la evocación de aquello (de lo que sus hijos me aseguraron tener noticia directas por su propio padre)- por más que trascendiera en la prensa el suceso (que seguí de cerca pero a distancia) igual que el nombre de la víctima de la agresión, que se vio de pronto descubierto por uno de los participantes en una de aquellas algaradas callejeras de las que el campus de la Universitaria era teatro entonces casi a cada momento, y en aquella tesitura decidió salir corriendo y fue alcanzado y derribado violentamente al suelo y agredido y pisoteado (hasta sangrar)

domingo, agosto 30, 2015

Flor de Expatriación (poesía en domingo)

En el espacio sideral,
en los cielos del desierto
de noche y limpios de nubes,
en autopista o a mar abierto,
el lanzarse es lo que cuenta
con sol radiante y risueño
o luz en la  noche en calma
y diamantes en el cielo
después de dejar todo atrás
¡solos en el firmamento!

Magia del instante “ahora o nunca”
en rosa o en azul, “cool, cool”
-todo como la seda, suave-
del  “Espíritu de San Luis”
(¡mito del eterno retorno!)
de Lindberg, el Pájaro Azul

Luz al cabo de la noche,
¡Noche, noche –“Grand Soir”- sin fin!
Al cabo de la travesía,
cuando estaré cerca de ti
como nunca lo estuve hasta hoy
Mucho más de lo que te crees tú
(De lo que me crees capaz a mí)

Cuando deje atrás al final
esa somnolencia (ese sopor),
esa indiferencia hacia todo
que no sea mi mundo (y tú y yo),
el no tomar nada en serio
el reírme de todo (¿o no?)
en medio de los fregados
¡Flor rara de persecución!
De una vida de combates
que reivindico ¡por mi honor!
y sin darme por vencido
mientras haya vida (y amor)

Redimiendo así a los míos
vencidos en la confusión
sin darse cuenta siquiera
de su derrota ¡ay dolor!

De esa nube de fracaso
donde mi vida discurrió
sin darme cuenta de ella
hasta que dije a todo adiós
y empecé a ver todo claro
a distancia y con calor,
el de la sangre y el afecto
y el ser del mismo color.

¡Misterio de la nube aquella!
Clave última de explicación
de aquella honda amargura,
de un hombre, de una institución,
de una derrota invisible
que vi al fin ¡Flor de expatriación!


¿Cuánto más cerca más lejos ?
No me conoces tigresa,
ni las bazas en mi zurrón
que ni imaginas siquiera
Capaces de dar la vuelta
a la ocasión más aviesa,
de llevarme al campo o al río
una tarde de verbena
a tiempo o a contratiempo
a la mujer más traviesa,
más mujer o más versátil,
más rebelde y caprichosa,
más feroza y más agreste
como lo eres tú, mi archiduquesa,
que sabes lo que no quieres
¡Ni en pintura ver, celosa!
Y no sabes que me quieres
¡Más que a ti misma golosa!
A mí y a mi circunstancia
que a veces tanto me pesa
¡Ni se me ocurrió por un instante
el tesoro que ella encierra
de experiencia (y temple también)
que de tanto fuego esta hecha!

Fuego de cien mil fregados
entre triunfo y derrota
que supe lidiar por ti amor,
por ti amor más que por otras,
que lo que por ti hice y no hice
decirlo en verso, o en prosa
me da vergüenza (¡qué pudor
que solo vence el poeta!)

Y eso es lo que estoy haciendo
en estos versos de amor (y guerra),
en mi confesión poética,
de hinojos ante ti ¡papisa! (y princesa)

EL CAÑÓN DE RONDA


El Cañón de Ronda, donde fueron despeñados desde una casa situada al borde del precipicio quinientos presos políticos (quinientos) –afectos al bando nacional- en los primeros meses de la guerra civil. El despeñamiento en masa fue –sin discusión alguna- panacea exclusiva de la zona roja, e ilustraría con creces el salvajismo y el ensañamiento de las muertes y asesinatos políticos –como el de José Antonio Primo de Rivera- perpetrados por el bando de los vencidos, que lejos de constituir circunstancias atenuantes de aquellos como lo defiende (empecinadamente) la historiografía políticamente correcta, los agravaría y los haría particularmente odiosos y abominables. ¿Disculpables por incultos y atrasados –como reza la vulgata piadosa (de izquierdas) sobre la guerra civil- o doblemente culpables precisamente por eso, por lo que tenía de síntoma –de maldad y de iniquidad- la incultura y la incuria y el atraso (y la barbarie) que perpetuarían en la memoria? Aquí ya saben todos mi respuesta
Veranos cruentos de guerra. De la guerra de memorias de la guerra civil (del 36), desde la promulgación de la ley funesta hace ya cerca de diez años, en los que la ausencia de noticias propia del periodo estival se habrá visto (anchamente) compensada en los medios por episodios a cual más cruento y truculento de la memoria histórica “recuperada” de los vencidos. Hasta ahora mayormente, este blog siguió en esos temas una tónica defensiva limitándose a replicar los culebrones que destapaban los medios por impulsión mayormente de los mentores y activistas de la memoria de los vencidos. En esta entrada en cambio me voy a permitir el pasar al ataque (si se puede hablar así) sacando a relucir un episodio que yo desconocía y que habrá salido a relucir en la discusión suscitada por un artículo reciente sobre la presencia de los restos de Franco en el Valle de los Caídos, en el marco de la nueva iniciativa parlamentaria del PSOE en la materia.

Y me estoy refiriendo al trágico -y tétrico- episodio de la guerra civil que tuvo como teatro el cañón de Ronda, donde fueron despeñados del orden de quinientos prisioneros políticos (quinientos) –afectos al bando nacional- durante la dominación roja de la provincia de Málaga. La vulgata reinante sobre la guerra civil reza que la violencia de los buenos –léase de los rojos- fue menos mala, léase menos condenable que la de los malos, léase los fachas, porque concurrían en la suya atenuantes -de incultura de espontaneidad, (sic)- que no existían en el bando de los otros donde la violencia respondió (sic) a un plan premeditado de imponer el terror a los adversarios.

El hombre es bueno por natura, léase que nace libre (sic) y por doquier se encuentra encadenando, así reza en su primeras líneas el Contrato Social, obra célebre de ese hombre nefasto (sic) que fue Juan Jacobo (Jean Jacques) Rousseau (José Antonio Primo de Rivera dixit) Y a fe mía que la versión histórica de la memoria reconstruida de los vencidos de la guerra civil ofrece todos los rasgos de una figura que en filosofía lleva el nombre de petición de principio y que los franceses rebautizarían de “círculo cartesiano” –en el que sus detractores pensaban que incurría la obra célebre de Descartes “El discurso del método”, en su tentativa de probar racionalmente la existencia de Dios-, donde la conclusión se ve (un tanto escandalosamente) incluída en las premisas.

viernes, agosto 28, 2015

¿METER EN TU CAMA AL PEREGRINO?

¿Hacia una nueva conferencia de Munich? De izquierda a derecha en la foto, los cuatro firmantes de los acuerdos de Munich (29 de septiembre de 1938), Chamberlain, Daladier, Hitler y Mussolini (y a la izquierda de éste el conde Ciano) La conferencia de Munich –vista por cierto desde una perspectiva revisionista- fue un modelo de Realpolitik que salvaguardó la paz europea todo el tiempo que aun era posible entonces. Y que evitó sobre todo la intervención franco/inglesa al lado de los rojos en la guerra civil española. Una nueva conferencia internacional está pidiendo ahora a gritos la opinión pública internacional que ponga un término además de a la guerra en Ucrania, a la guerra en Siria –sin condiciones previas exorbitantes (como la de la renuncia de Assad) tal y como las potencias occidentales (Francia Inglaterra y USA) exigieron hasta ahora-, y a su secuela principal que es la del actual aluvión migratorio en territorio europeo. Mientras, Alemania espera un aflujo de ochocientos mil inmigrantes para este año (ochocientos mil), léase un uno por ciento de su población total. ¿Estamos aquí o en Flandes, como decían los españoles antiguos?
Dar de comer al hambriento, de beber al sediento, posada al peregrino, redimir al cautivo, visitar a los presos, cuidar a los enfermos y enterrar a los muertos. Punto. Las siete obras (siete) de misericordia que nos aprendimos de memoria y bien (hasta hoy) en el catecismo de pequeños y que ahora nos vienen a recordar o a tirarnos a la cabeza más bien algunos o algunas moralizantes y culpabilizantes queriendo obligarnos a meter en casa -o en la cama también y por qué no- ese aluvión de inmigrantes que se les ha echado de pronto encima a los países europeos. Con lo que en el fondo nos están invitando e incitando a enterrar en el pozo del olvido esas y otras jaculatorias piadosas en las que descubrimos de pronto –espantados, sin que se nos hubiera pasado nunca lo más mínimo por la cabeza- la raíz del mal que nos está matando o como dijo el vizconde De Maistre ( para dejarnos de eufemismos), el veneno oculto en los evangelios.

La mayor crisis que habrá vivido el continente europeo desde el final de la segunda guerra mundial y no exagero. O digamos, la secuela principal de la crisis que desataron las primaveras árabes en el 2011. Quisieron desestabilizar toda una zona del planeta en el nombre de la democracia –o de un islam democrático, lo mismo me da que me da los mismo-  y les habrá salido el tiro por la culata porque los objetivos de la maniobra desestabilizadora no se vieron cumplidos o sólo a medias: lo lograron (y a qué precio) en Libia y en Túnez y fallaron el tiro (estrepitosamente) en cambio en Egipto, en el Yemen y sobre todo en Siria de dónde procede ahora en su mayoría el actual éxodo de refugiados.

Un aluvión calamitoso que se ve acompañad6 de una guerra de propaganda (y de nervios) mas calamitosa todavía al calor las catástrofes humanitaria –los naufragios las descubiertas macabras- que se van sucediendo por tierra y por mar a medida que se intensifica el éxodo las horas y los minutos que corren, tan preñadas de negros presagios como la crisis de las armas químicas de hace dos años que al final no obstante no estalló contra todos los pronósticos. La mitad (y un poco mas) de los candidatos a refugiados son sirios pero la otra mitad proceden de países balcánicos y en particular de Albania y del Kosovo, dos países musulmanes candidatos a la entrada en la UE que ponen así de manifiesto su fracaso clamoroso como países independientes, el segundo sobre todo, casus belli numero uno nota bene de la tercera guerra de los Balcanes y de los bombardeos humanitarios (sic) tan sangrientos de entonces contra Belgrado y otras ciudades serbias.

Para un viaje así no necesitábamos alforjas querido Sancho. No me digan, declarar la independencia de un pequeño país –de un territorio que me diga que se le adjudicó por sorteo a un pueblo advenedizo a costa de otro (los serbios) que tenían a su favor derechos históricos y en su contra (¡ay dolor!) unos cocientes de natalidad mucho más bajos que los otros- al precio de poner a sangre y fuego toda una región del continente europeo, para veinte años después ver a sus habitantes votar con los pies de la forma que lo están haciendo. ¿Para repetir la misma historia dentro de diez o veinte años en otra zona más apetitosa –y más central y mas intrincada- del continente donde se encentren en mayoría? Ocúpate primero de los tuyos, le soltó sin ambages una habitante de Heidenau a la canciller Merkel durante su visita a esa localidad sajona que fue teatro de violentos incidentes la semana pasada.

Y de la gravedad de la crisis da idea el arreciar –el pie en el acelerador a fondo- de la guerra de propaganda en la prensa global por cuenta de la misericordia y de la caridad, léase de la democracia (lo mismo me da que me da lo mismo) como ocurrió hace dos años sacando entonces a la humanidad entera literalmente de sus goznes explotando a todo explotar su fondo de misericordia, y de miserabilismo –de limites o lindes confusos e imprecisos y cenagosos cuanto más se ahonda, entre lo uno y otro- con fotos de terrorismo psicológico –cuanto más crudas mejor, más realistas y terroríficas (¡y mas madera!)- a todas horas en los diarios hablados, en las primeros planas de la prensa impresa, en las redes sociales, a punto ya del apocalipsis, me explico, de que Obama apretase el botón fatídico lo que al final no sucedió, y la guerra espantosa de propaganda aquella en cambio se desinfló de golpe  como un castillo de naipes en cuestión de horas.

Los pueblos que no aprenden de la historia están condenados a repetirla, y esa historia habrá dado una acelerón en las últimas décadas por arte de magia de la revolución informática, tanto, que la actualidad viva y palpitante en lo sucesivo se ve convertida en historia vivida al cabo de unos cuantos años apenas. Y algunos estamos reviviendo de lleno ahora esa psicodrama tan atroz insoportable de la crisis de armas químicas de hace ahora dos años (casi día por día) Porque se diría que quieren repetirnos la misma jugada o parecida con las catástrofes humanitarias quee se viene sucediendo los últimos días por cuenta del aluvión inmigrante.

Misericordia sin miserabilismo,  sin compasiones selectivas de los ajenos a costa de los propios y los más próximos. La caridad bien entendida –reza el sentido común- empieza por uno mismo. Y en lo que a la crisis actual se refiere: asilo a los verdaderos refugiados de preferencia a los inmigrantes económicos, y en el caso de los refugiados sirios que son la mayoría, un asilo temporal condicionado –salvo excepciones- a la terminación del conflicto en su país, lo que incitaría a la busca de una solución a las grandes potencias y a poner fin al escándalo que no cesa de una guerra civil en estado de gangrena si se puede hablar así, de forma que los que contribuyeron a encenderla se vean así emplazados a sentarse los primeros a la mesa de negociaciones sin condiciones o exigencias draconianas abusivas y exorbitantes, como el que las potencia occidentales de entonces en particular Inglaterra y Francia hubieran exigido ya avanzada nuestra guerra civil la renuncia o destitución de Franco de premisa indispensable para firmar la paz, una firma que nunca se consumó -dicho sea de pasada y entre paréntesis- en los ochenta años transcurridos desde el inicio de nuestra guerra civil interminable.

Munich (verano del 38) Ese es el fantasma (familiar) que gravita de cerca otra vez en la crisis de ahora inmigratoria, que no es en resumidas cuentas más que una secuela de la guerra en Siria y en menor medida de otros conflictos en llamas como la guerra del Afganistán, un conflicto menor no obstante en comparación como habrá venido a serlo por razón de mayor lejanía geográfica aunque sólo sea. Modelo de Realpolitik la conferencia aquella –un año antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial-, que salvó a la España nacional por más que algunos compatriotas descendientes en línea directa de los beneficiarios de aquella y de sus pactos, arrastrados de sus complejos y complejines o que se aprendieron el librito de historia (o de historia diplomática) que no era, tanto aficionan el denostarla. Primum vivere, deinde filosofare, rezaba la filosofía escolástica.

Primero sobrevivir, léase ponernos a salvo de este aluvión que amenaza la integridad colectiva –a comenzar por la de nuestras fronteras- y sólo después, poder ponernos a hacer caridades, con la cabeza fría y libre de traumatismos mediáticos o de terrorismos psicológicos, por abrupto que esto suene a los oídos de algunos. Algo elemental no obstante, de sentido común y fácil de entender, salvo si se está preso de prejuicios o de aprioris más propios de sectas obsoletas y anacrónicas que de ideas con cartas de nobleza por mínimas que sean en la historia del pensamiento.

¿Dar posada al peregrino y un sitio en nuestra cama también? ¿O acaso nos manda también meterlos en nuestro lecho el papa argentino?

jueves, agosto 27, 2015

¡FASCISTAS!

Mussolini y los quadriunviros de la Marcha sobre Roma. El fascismo fue hijo de la Gran Guerra. Los camisas negras en los orígenes del movimiento fascista eran antiguos combatientes en su inmensa mayoría que no encontraban su sitio en la Italia de la posguerra y que se veían retados y despreciados por unas clases obreras ganadas al socialismo marxista y pacifista, que habían escalado social y profesionalmente durante la guerra a costa de los combatientes. Ese fue el principal telón de fondo de enfrentamiento que llevó a la muerte –nunca esclarecida del todo- del socialista Mateotti (que había insultado públicamente a antiguos combatientes poco antes de su muerte) El fascismo encarnó cierta forma de modernidad –léase otra modernidad, anti-Ilustración y anti-Revolución Francesa- y llegó a identificarse en gran parte con el espíritu de su tiempo y de la juventud de su tiempo. Perdieron la guerra pero no del todo, porque siguen presentes en la memoria colectiva por detrás del dicterio descalificador y del sambenito infamante
¡Fascistas! Una pesada losa –de varios quintales- que habremos acabado quitándonos de encima a fuerza de introspección y de reflexión rumiante y de revisión histórica y con ayuda del seguimiento de la actualidad mas candente minuto a minuto a casi que habré venid plasmando desde hace años en estas entradas y en otros sitios digitales de la red. Algo de de lo que el incidente del que se vio victima Inma Sequí, que aquí ya comenté habrá servido ce catalizador último y definitivo a la hora de redactar esta entrada.

El fascismo fue hijo de la Gran Guerra que le mereció a José Antonio el calificativo de “suicidio de Europa”, y de la que al día de hoy ningún español (apuesto a que no) sabría formular un diagnostico definitivo ni cuanto a sus génesis ni cuanto a las consecuencias de su desenlace y a sus secuelas próximas y remotas. Es un hecho no obstante que con la Primera Guerra Mundial, léase con la derrota de los Imperios centrales, murió todo n mundo de ideas y de valores (de civilización) del que no nos queda hoy ni el más remoto de los vestigios.

El fascismo italiano naciente fue -por el pasado intervencionista de sus principales líderes y padres fundadores (Benito Mussolini, Dino Grandi, el general Emilio de Bono, Ítalo Balbo)- invitado agua fiestas de la Conferencia de Versalles, mientras que el nacionalsocialismo alemán llamado a ser su gran aliado, fue el principal de sus debeladores. Siempre se vio en el rojo y negro -la combinación de colores que el fascismo le ”robaría” al anarquismo y que se sirvió de motivo de inspiración de la célebre novela de Stendahl- una síntesis (dialéctica) entre la tradición y la revolución –como la que propuso José Antonio en el discurso del Cine Madrid (del 35)-, como una tentativa (un tanto desesperada) de superar la división radical operada en la conciencia europea y en las memorias individuales incluso por la eclosión de la revolución francesa.

miércoles, agosto 26, 2015

INMA SEQUÍ Y LA LEY DE LA MEMORIA

José María Pemán fue exponente emblemático de monárquico partidario de la dinastía reinante que prestó (incondicionalmente) su pluma –brillante por demás- y su persona a la causa del Alzamiento nacional. Umbral le cataloga –sin andar falto de motivos- entre los miembros de la Falange literaria y le brindó elogios significativos y elocuentes por demás en alguien como él que tanto los escatimaba, y tanto prodigaba en cambio -con su inconfundible estilo (umbraliano)- los ataques y los vituperios más corrosivos y venenoso. “Lo escribió –dejo escrito de aquél refiriéndose al artículo en la Tercera de ABC que en una ocasión Pemán le dedicó- con esa generosidad que tienen sólo algunas personas con las que nadie ha sido generoso” ¿Qué diría Umbral de los insultos que le habrán prodigado ahora algunos? Un fruto envenenado más de la ley de la memoria. Como la agresión a Inma Sequí ¿La Zarzuela no tiene nada que decir ahora en defensa de alguien que tantos y tan señalados servicios prestó a la causa de su dinastía, y a la persona del abuelo del actual monarca?
A la fuerza ahorcan dice el refrán y parece que haya habido que llegar hasta los extremos tan tristes y lamentables de la agresión a Inma Sequí, la joven (y bella) político de Vox de Cuenca para que se haga oír una voz (en latín “vox”) clara y fuerte sobre la causa última de nuestros males tal y como lo habrá hecho el secretario del partido al que la joven agredida pertenece, Santiago Abascal, denunciando un lazo o nexo causal (evidente) entre la salvaje agresión –a gritos de “fascista”- y la ley de memoria histórica, una ley (dice) promulgada por Zapatero y avalada por Mariano Rajoy, que divide a los españoles entre buenos y malos o mejor, entre nietos de los buenos y nietos de los malos. Punto pelota.

Una ley -hay que puntualizar de inmediato- avalada por Rajoy es cierto y en última instancia también por la Corona, pese a que así obrando (por omisión o dimisión) se estén deslegitimando ellos mismos, un poco más cada día que pasa. No es denuncia fácil o gratis o irresponsable –a fuer de profética- la que aquí me permito, todos los que me leen aquí saben de las distancias resueltas y terminantes que habré marcado siempre en estas entradas en relación con el movimiento indignado y la maniobra de desestabilización de altos vuelos que les impulsa –desde dentro y desde fuera de España- que tiene por objetivo último a todas luces el cambio de régimen del 78 como ellos dicen, léase la caída de la monarquía.

Alguien tiene no obstante que alzar la voz como lo hizo el Cid Campeador en Santa Gadea, aunque eso nos cueste el perpetuar el destierro -en sentido literal como figurado- que habrá sido nuestra suerte desde hace ya casi treinta años. No es una ley de rango constitucional –esa ley funesta guerra civilista- ni siquiera una ley “orgánica” y no cabe en cabeza alguna el que los unos puedan amenazar claramente (e impunemente) con la abolición de la ley de Seguridad Ciudadana si les sonríen en noviembre próximo las urnas –con la fuerza que les da el saberse creídos en una opinión pública española convencida que no dudarán ni tardaran ni un minuto en poner en práctica sus propósitos- y otros en cambio se vean impotentes a la hora de dar el menor paso tratando de abrogar una ley crispante y encismante y aprobada por simple mayoría, ahora que se les presenta todavía la posibilidad de hacerlo.

¿Qué es lo que les retiene? ¿Los complejos, la situación internacional la perspectiva de nuevas campañas de prensa anti-españolas en la prensa global so pretexto de anti-franquismo, todo eso junto y bien revuelto? Hay que saber no equivocarse de enemigo, estoy de acuerdo. No confundir los fautores de guerra civilismo que impulsaron la ley de la memoria con los que -cobardemente o inexplicablemente, es cierto- no se atreven a derogarla, como tampoco hay que confundir a los que mataron a José Antonio y se ensañaron con su cuerpo y profanaron su cadáver con los que no hicieron -o nos dicen que no hicieron- lo bastante para ahorrarle tan triste suerte.

martes, agosto 25, 2015

COBARDE AGRESIÓN ANTI-FASCiSTA EN CUENCA

Inma Sequí Serrano, de diez y ocho años, presidenta de Vox en Cuenca y la candidata más joven de España en las últimas elecciones. Cobarde y salvajemente agredida  en la vía publica por tres individuos –hasta perder el sentido- que la trataron de fascista. ¿Acabarán así por comprender algunos dirigentes de esa formación que democracia en España es algo que sigue sirviendo de simple cortada de violencia “antifascista” y de tapadera y de subterfugio de la guerra civil del 36, léase de la Segunda Guerra Mundial que en España todavía dura? ¿Para cuándo la condena de esta brutal agresión por parte de Pablo Iglesias y de los suyos?
No tengo nada que ver con Vox, me curo en salud de inmediato. Como no tengo nada que ver con el PP por más que teclas maliciosas me hagan pasar –como lo leí no hace mucho- por alguien de (un poco) frikie que “tuerce” irresistiblemente por la derecha –léase por el PP y algunas de sus figuras más emblemáticas- ante el avance de los rojos. Vox me pareció siempre –y que se me corrija o se me convenza de lo contrario si no estoy en lo cierto- una formación con avales eclesiásticos y níhil óbstats lo bastantes como para poder permitirse –sin pagarlo de inmediato contante y sonante- una escisión capaz de debilitar por poco que sea el otro gran partido que goza del padrinazgo y del beneplácito de la iglesia y del vaticano. Poder permitirse, por ejemplo, el denunciar en nombre de la doctrina católica –y del magisterio eclesiástico- la debilidad o las contradicciones o incoherencias del partido actualmente en el gobierno en temas de contracepción y de aborto.

Los demás puntos o posicionamiento de su programa y de sus mensajes me parecieron y me siguen pareciendo perfectamente accidentales comparados con el reto (magno) que plantea la cuestión del aborto (u asimilables) a todos lo que se sitúan de una manera u otra a la derecha (para entendernos) en el tablero político español obligándoles a definirse sin concesiones ni reserva alguna en la materia. Como lo ilustra el que otros partidos más anti-abortistas les acusen de tibieza y de concesiones en la materia. Dicho eso –y por poner un ejemplo elocuente- me siento tan cercano de Vox como lejano de los de Podemos o del movimiento indignado en general. Y es en la misma medida que los unos combatieron firmemente a la ETA y los otros en cambio estaban de vacaciones (o haciendo el juego a la violencia terrorista)

¿Frikis, niños pijos? Al pecado penitencia, pero no tanto (convendrán aquí todos conmigo) como la que se le acaba de infligir de forma tan bárbara y salvaje (y cobarde) a su joven representante –de diez ocho años (diez y ocho solo)- por la ciudad y la provincia de Cuenca. Cuenca fue villa mártir en la guerra civil española como lo fueron Albacete, Málaga y otras localidades que todo destinaba a ver triunfar sin problemas el Alzamiento en ellas y que lo pagaron caro al caer finalmente –al cabo de balbuceos e indecisiones iniciales- en zona roja.