Mayo del 45. Los soviéticos plantan la bandera roja en los altos de la Cancillería, en Berlín, la capital de la Alemania vencida. Una derrota mundial que muchos vivieron en España como propia o que vivirían años después, como si fueran los ultimos coletazos de aquella. Como ocurrió con Francisco Umbral en 1956, la crisis mas grave del regimen de FrancoHay momentos en nuestras vidas embargados de melancolía a un punto tal que dan ganas de dar rienda suelta a la lágrima (cálida, viril, de pura hombría) y mandar al diablo la tecla o la pluma. Es de lo que de pronto me entran ganas -al compás de una musica "atlántida", de una generación más joven que la mía- depues de haberme devorado de nuevo hoy por la mañana uno de los libros de Francisco Umbral, de los más crípticos y enigmáticos de todos los suyos.
La más reveladora -en clave autobiográfica me refiero- de sus novelas guerracivilistas. "Madrid 1940" de la que me ocupé en una de mis últimas entradas es una cronica novelada de la derrota mundial -en el 45- tal y como se vivió desde España en vision retrospectiva por supuesto porque cuando aquella se vio consumada el cronista (el propio Umbral) no tenia mas de trece años (...) Es no obstante algo más, como lo intuía vagamente y como lo acabo de comprobar ahora.
No es una simple novela sino una confesión desgarradora (novelada porque sin duda a Umbral no podía pedírsele más) de uno de lo autores más relevantes de la literatura española contemporánea, que viene a plasmar cómo vivió él (por fuera como por dentro) una de los ultimos coletazos -en el teatro de la politica española y de nuestra historia contemporanea de los últimos setenta años tras el 45- de la Segunda Guerra Mundial.





.jpg)

.jpg)
