Revolución de Octubre del 34 (en Asturias) en respuesta a la victoria electoral de la CEDA (1933) y de la conducta (presuntamente (insurreccional de la derecha austriaca en el poder (gobierno de DOLLFUSS) Sin pruebas: ¿Cualquier parecido con la realidad pura coincidencia? ¿Con la insurrección callejera en curso -camino hacia el golpe de Estado- impulsada y alentada y propagada desde la Moncloa? ¿En una huida hacia adelante, con vistas a escapar al (probable) veredicto de las urnas? Los pueblos que no aprenden de la Historia están condenados a repetirla
Los días pasan, los sucesos se multiplican y la crisis de la vivienda -de telón de fondo- se amplifica alcanzando paso a paso todos los visos y perfiles de una nueva versión de la Gran Depresión del 29 -con el crac de Wall Street- en un preaviso (entonces) del estallido de la II Guerra Mundial y en un amago de punto final -que los tiempos no confirmaron- del sistema capitalista. Y hoy, las imágenes a cual mas impresionante se van a ritmo de vértigo sucediéndose por la pequeña pantalla y por ,la Red, y de entre ellas las mas impactantes son sin duda las que nos muestran la aparición como nuevos brotes de una (temible) epidemia, -la de la indignación callejera- de nuevas acampadas surgiendo -espontaneas- en diferentes puntos de centro urbano madrileño, y en particular en la zona mas céntrica del perímetro ciudadano, como lo es la zona de la plaza del Callao en el mismísimo centro geográfico de la capital.
Pero otra imagen que gana sin duda en fuerza de impacto y en visibilidad a la anterior, lo es la vista (impresionante) de la marea humana desbordando sigilosa por la principal arteria -la Gran Vía madrileña- como queriendo rivalizar en los mismos sitios y desde unas perspectivas que vienen a ser las mismas, con la otra manifestación multitudinaria convocada hace unas semanas en defensa de España y de su integridad territorial a cuenta de la invasión de la plaza de Ceuta. Esta ultima entre un flamear de banderas españolas rojigualdas, convocada y apadrinada por la Comunidad de Madrid y su presidenta. La de hoy en cambio -todo un síntoma-, sin banderas y sin consignas -audibles al menos- en respuesta a un llamamiento de Comisiones Obreras a la huelga general. A un reanudar en suma de la consabida gimnasia reivindicativa -o revolucionaria dentro de un orden-, sin amenazas ni conmociones que perturban o hieren gravemente la Paz social. Sin guerra civil en suma, ni híbrida ni de fuego real.
Eppure, la marcha de la sociedad, los designios de los que nos gobiernan -desde el palacio de la Moncloa- van por otros caminos, hay que rendirse a la evidencia ante la sucesión vertiginosa de los despachos que nos van llegando las ultimas horas (cuando comencé estas líneas). Y apuntan todos ellos hacia el enfrentamiento y la agitación callejera en lo que esta cobrando a marchas forzadas todos los visos de golpe de estado con vistas a evitar la cita fatídica en las urnas -que temen como el diablo la izquierda en el poder y el gobierno socialista-, con las señales de alarma puestas en rojo para ese mismo poder (socialista) En un escenario que convoca en el recuerdo mutatis mutandis la revolución de Asturias del 34, azuzada y desatada por la izquierda en el poder, tras la victoria electoral de la CEDA en 1933, y la (presunta) tentativa insurreccional de la derecha austriaca -y del jefe de gobierno DOLLFUSS- que la izquierda española vio como un amenaza directa. Sin pruebas.
"La calle es mía" dijo FRAGA, en lo que la izquierda juzgó hasta hoy como un desatino o un (folclórico) exabrupto, que no era más que la respuesta responsable y lucida del que fue ministro del Interior del tardofranquismo (tardío) a la amenaza y el desafío en las calles españolas, que representa -en democracia- la violencia callejera, desde los acontecimientos que culminaron en el asalto al Palacio de la Bastilla, detonante a su vez del estallido de la Revolución francesa.
¿Va no obstante a seguir la derecha española con paños calientes y cogiéndosela con papel de fumar ante lo que va cobrando todos los alarmantes visos -al hilo de los recientes acontecimientos, acampada del Sol en sesión continua, pinchazo (clamoroso) de la (segunda) operación "Rodea el Congreso", nuevas acampadas y manifestaciones por el Centro de Madrid-, de un golpe de Estado? ¿Van a seguir como digo, viendo los toros desde la barrera, y contemplando sin rechistar la okupación de la Calle por la indignación callejera? ¡A LAS CALLES EN DEFENSA DE LA PATRIA Y DEL ESTADO DE DERECHO AMENAZADOS! CONSIGNA DE LA HORA
Los Chicago boys, equipo de jóvenes economistas chilenos, estudiantes de la Universidad de Chicago y discípulos del economista neoliberal MILTON FRIEDMAN, y seguidores de otro economista liberal, Friedrich HAYECK. Artífices del milagro económico de Chile -bajo el régimen militar de PINOCHET-, que le situó hasta hoy como el país puntero de Hispanoamérica


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