domingo, octubre 04, 2026

¡A LA CALLE EN DEFENSA DE LA PATRIA! (ULTIMA HORA)


Revolución de Octubre del 34 (en Asturias) en respuesta a la victoria electoral de la CEDA (1933) y de la conducta (presuntamente (insurreccional de la derecha austriaca en el poder (gobierno de DOLLFUSS) Sin pruebas: ¿Cualquier parecido con la realidad pura coincidencia? ¿Con la insurrección callejera en curso -camino hacia el golpe de Estado- impulsada y alentada y propagada desde la Moncloa? ¿En una huida hacia adelante, con vistas a escapar al (probable) veredicto de las urnas? Los pueblos que no aprenden de la Historia están condenados a repetirla 

Los días pasan, los sucesos se multiplican y la crisis de la vivienda -de telón de fondo- se amplifica alcanzando paso a paso todos los visos y perfiles de una nueva versión de la Gran Depresión del 29 -con el crac de Wall  Street- en un preaviso (entonces) del estallido de la II Guerra Mundial y en un amago de punto final -que los tiempos no confirmaron- del sistema capitalista. Y hoy, las imágenes a cual mas impresionante se van a ritmo de vértigo sucediéndose por la pequeña pantalla y por ,la Red, y de entre ellas las mas impactantes son sin duda las que nos muestran la aparición como nuevos brotes de una (temible) epidemia, -la de la indignación callejera- de nuevas acampadas surgiendo -espontaneas- en diferentes puntos de centro urbano madrileño, y en particular en la zona mas céntrica del perímetro ciudadano, como lo es la zona de la plaza del Callao en el mismísimo centro geográfico de la capital. 

Pero otra imagen que gana sin duda en fuerza de impacto y en visibilidad a la anterior, lo es la vista (impresionante) de la marea humana desbordando sigilosa por la principal arteria -la Gran Vía madrileña- como queriendo rivalizar en los mismos sitios y desde unas perspectivas que vienen a ser las mismas, con la otra manifestación multitudinaria convocada hace unas semanas en defensa de España y de su integridad territorial a cuenta de la invasión de la plaza de Ceuta. Esta ultima entre un flamear de banderas españolas rojigualdas, convocada y apadrinada por la Comunidad de Madrid y su presidenta. La de hoy en cambio -todo un síntoma-, sin banderas y sin consignas -audibles al menos- en respuesta a un llamamiento de Comisiones Obreras a la huelga general. A un reanudar en suma de la consabida gimnasia reivindicativa -o revolucionaria dentro de un orden-, sin amenazas ni conmociones que perturban o hieren gravemente la Paz social. Sin guerra civil en suma, ni híbrida ni de fuego real. 

Eppure, la marcha de la sociedad, los designios de los que nos gobiernan -desde el palacio de la Moncloa- van por otros caminos, hay que rendirse a la evidencia ante la sucesión vertiginosa de los despachos que nos van llegando las ultimas horas (cuando comencé estas líneas). Y apuntan todos ellos hacia el enfrentamiento y la agitación callejera en lo que esta cobrando a marchas forzadas todos los visos de golpe de estado con vistas a evitar la cita fatídica en las urnas -que temen como el diablo la izquierda en el poder y el gobierno socialista-, con las señales de alarma puestas en rojo para ese mismo poder (socialista) En un escenario que convoca en el recuerdo mutatis mutandis la revolución de Asturias del 34, azuzada y desatada por la izquierda en el poder, tras la victoria electoral de la CEDA en 1933, y la (presunta) tentativa insurreccional de la derecha austriaca -y del jefe de gobierno DOLLFUSS- que la izquierda española vio como un amenaza directa. Sin pruebas.

"La calle es mía" dijo FRAGA, en lo que la izquierda juzgó hasta hoy como un desatino o un (folclórico) exabrupto, que no era más que la respuesta responsable y lucida del que fue ministro del Interior del tardofranquismo (tardío) a la amenaza y el desafío en las calles españolas, que representa -en democracia- la violencia callejera, desde los acontecimientos que culminaron en el asalto al Palacio de la Bastilla, detonante a su vez del estallido de la Revolución francesa. 

¿Va no obstante a seguir la derecha española con paños calientes y cogiéndosela con papel de fumar ante lo que va cobrando todos los alarmantes visos -al hilo de los recientes acontecimientos, acampada del Sol en sesión continua, pinchazo (clamoroso) de la (segunda) operación "Rodea el Congreso", nuevas acampadas y manifestaciones por el Centro de Madrid-, de un golpe de Estado? ¿Van a seguir como digo, viendo los toros desde la barrera, y contemplando sin rechistar la okupación de la Calle por la indignación callejera? ¡A LAS CALLES EN DEFENSA DE LA PATRIA Y DEL ESTADO DE DERECHO AMENAZADOS! CONSIGNA DE LA HORA


Los Chicago boys, equipo de jóvenes economistas chilenos, estudiantes de la Universidad de Chicago y discípulos del economista neoliberal MILTON FRIEDMAN, y seguidores de otro economista liberal, Friedrich HAYECK. Artífices del milagro económico de Chile -bajo el régimen militar de PINOCHET-, que le situó hasta hoy como el país puntero de Hispanoamérica






 

    

 

sábado, octubre 03, 2026

ENTRE PEDRO SANCHEZ E ISABEL AYUSO, LA ACAMPADA MADRILEÑA



Ataúd -bien hecho en cartón y no de broma- con la efigie en caricatura y a la vez perfectamente reconocible en su interior, de Isabel AYUSO (¡qué obsesión!) como el buque insignia de esa acampada "pacifica" y jovial de la Puerta del Sol, o como un símbolo o parábola de toda la movida callejera (en curso) impulsada y orquestada desde la Moncloa, con la presidenta de la Comunidad madrileña de blanco u objetivo último y principal, tal como ya lo expliqué y denuncié en este blog

 Es sólo una anécdota, como otras que vengo sacando a colación en estas entradas y un poco más que anecdóticas todas ellas como ya va siendo la regla en todo lo que vengo sacando a relucir aquí. Y fue  en una de las visitas periódicas, fugaces y ocasionales que hice a Madrid. Iba en el autobús y me enzarcé en un encontronazo verbal con un revisor, no recuerdo exactamente por qué motivo, y le repliqué en voz alta y en un tono no menos desenfadado (y cool como los jóvenes aquí y en otros países dicen) "¡la clase obrera necesita una cura de disciplina!"( o algo así) Sin más, y así se acabaron el incidente y la discusión. Lo comenté en casa después sin dar más importancia a la cosa, y me sorprendió no obstante la reacción de mi difunto padre, nerviosa e irritada -que me produjo un hondo malestar- ante esas  salidas mías. ¡Vas a acabar provocando un levantamiento social! (o algo así), me dijo o me gritó. Lo que me dio idea de la memoria de opresión e intimidación y violencia, esencialmente de clase (obrera) de toda la generación de mi padre que vivió la guerra civil a favor de uno de los bandos (el nacional) -y en la otra zona (roja)- y de los temores e intimidaciones -no olvidadas o mal superadas- de aquellos ante las formas especificas de la represión y persecución que fueron las del bando opuesto al suyo, entre las que hay que contar las amenazas de muerte en sus múltiples formas, como el señalamiento (de una muerte anunciada) 

Como por ejemplo en forma de ataúdes (en cartón o de madera y no de broma), con la efigie -perfectamente reconocible pero en caricatura, con nombre (y apellidos) del sentenciado o amenazado, Como ayer sucedió con la efigie de Isabel AYUSO en la acampada de la Puerta del Sol, entre banderas rojas y republicanas, puños en alto y demás pintadas de amenazas con nombre y apellidos de una acampada, festiva y no violenta como así viene queriéndonosla vender el delegado del gobierno en Madrid, Francisco MARTIN AGUIRRE, que se sigue negando a prohibirla o disolverla pese a su manifiesta ilegalidad. ¿Hasta cuando?  Los tiempos pasan y no hay que hacer como hacían, ni imitarles -sin tener en cuenta el paso del tiempo y las nuevas circunstancias-, aquellos emigrados (emigrës) monárquicos, contra-revolucionarios de cuando la Revolución francesa -los Nanos como los llamó Plinio CORREA DE OLIVEIRA presidente de la TFP del Brasil. Y entre el 15-M y la acampada (en curso) por la Vivienda en la Puerta del Sol, las similitudes son obvias. No más que las diferencias. 

Es la acampada en curso, sustancialmente, una expresión -endémica, epidémica- de indignación callejera, como el 15-M lo fue. Pero a medida que van reapareciendo -del uno para el otro- banderas rojas y republicanas como ahora en Sol, se difumina la transversalidad -que fue sin discusión el mayor gancho o fuerza de enganche del 15-M- más que real  (aquella), fingida, aparente, tal como la generación PODEMOS -y en menor medida, los de Sumar- habrán acabado poniéndonoslos de manifiesto. Y la cargazón ideológica entre uno y otro movimiento se distinguen al mismo tiempo. Puramente ideológica en los indignados de entonces -en un jacobinismo democrático y republicano en versión -más radical aún- castiza, española. Social y de clase -obrera- anti-clases/medias, en cambio, los acampados de ahora. Pero la misma carga de conmoción social, el mismo vértigo, la misma amenaza -de anarquía, de caos- en los indignados de entonces como los de ahora.

Una (izquierda de la foto) -y alguna que otra- bandera republicana, en la acampada por la Vivienda en Sol. Con menos pretensiones de transversalidad que el 15-M. Y al contrario, con mayor cargazón de clase (obrera), de lucha de clases (anti-clases medias), en la acampada -anti-AYUSO- de ahora. Pero en las dos la misma erupción de fiebre -endémica o epidémica- de indignación callejera. Y con menos  poder de conmoción social, y menos impacto en la opinión dentro y fuera de España y menos gancho entre la gente joven, ahora. ¿Por culpa de Pedro SANCHEZ o de Isabel AYUSO? Blanco y en botella







jueves, octubre 01, 2026

CEUTA Y MELILLA Y EL FEMINISMO MUSULMÁN

 


Nueva primer ministro francés Fatma Ezzahra EL MANSOURI, ¿Paso hacia la modernidad de Mohamed V, o señal de irrupción de un nuevo feminismo musulman, compatible con el integrismo musulmán más radical, que lleva a las feministas españolas y europeas más sectarias y radicales, a (por ejemplo) defender el velo musulman en escuelas y establecimientos públicos  y a someterse al subyacente dominio del varón sobre la mujer musulmana, El primer término de la hipótesis o del dilema, alimenta las esperanzas de un futuro entendimiento, el segundo en cambio hace planear una nube de negros presagios sobre el futuro de Ceuta y Melilla y el de las relaciones hispano-marroquíes

FATIMA EZZAHRA EL MANSOURI, anteriormente alcalde(sa) de Marrakech, recién nombrada primer ministro marroquí, por Mohamed VI, Sultán de Marruecos. Como una noticia mas de la crónica de actualidad, aunque yo la registraría más bien sin la menor connotación peyorativa (por favor!) en la página de sucesos. Que a fe mía que este enroque real o egregio como le puede llamar, no tiene la glosa fácil -fácil lectura la llaman en francés -ca va?- ni fácil encaje lo que nos viene ahora a anunciar. Mujer musulmana metida en política. Palabras mayores en el Islam. Y ahí soy categórico. Un potente mensaje que el Comendador de los Creyentes lanza al mundo, de un alcance global. De un signo más claro imposible. Anti integrista, en abierto desafío a la Revolución islámica -guiño hacia TRUMP?- y a la Turquía de ERDOGAN, y su nostalgia del Imperio otomano. 

En esta obra ya antigua que me devoré literalmente estando preso en Portugal, de un insigne arabista, sacerdote español, se exponen los lazos estrechos del cristianismo con una versión de Islam que vendría a enterrar en el descrédito y el olvido la irrupción del integrismo islámico. El de la espiritualidad y de la mística sufí. Una vía de entendimiento, como la que siguió el orientalista francés filonazi, René GUENON. Sin transitar (casi) desde el final de la II Guerra Mundial, pero todavía abierta. Y con promesas de futuro 

¿Y como encajar esa novedad, ese paso hacia la modernidad de Mohamed VI en función de la situación en Ceuta y los sucesos ocurridos hace meses y del conflicto latente de resultas de aquello? Hay dos factores a tener en cuenta que delimitan y determinan la correlación de fuerzas en la política marroquí en relación con España a saber, el nacionalismo marroquí, de signo antieuropeo y antiespañol, y el integrismo musulman, antioccidental Tanto en el uno como en el otro vive en estado latente la reivindicación de Ceuta y Melilla, representadas una y otra de ambas corrientes en la política marroquí, sucesivamente por un antiguo premier y el ministro de Justicia la primera, y la segunda, por el Ministro de Asuntos islámicos en una ceremonia en el palacio Real de Rabat, en conmemoración del nacimiento del Profeta, en presencia de Mohamed V y de su hijo, sucesor al trono. Donde aquel reivindicó abiertamente la liberación (sic) de las dos plazas españolas. Hay otra fractura étnico-cultural a tener en cuenta, y es la de las dos componentes de la identidad cultural y nacional marroquí. A saber, lo árabe y lo berebere.   

De la izquierda a la derecha de la foto, Najat VALLAUD-BELKACEM -del apellido VALLAUD, de su marido, francés-, ministro (socialista) de Educación, en un gobierno de Francois HOLLANDE. Y Myriam EL-HOMRI, ministro (socialista) de Trabajo, igualmente en un gobierno HOLLANDE. Ambas marroquíes 

Y ahí, por paradójico que parecer pueda, cabe decir que es lo árabe lo que (más) nos une a ellos, y lo bereber en cambio, más de ellos nos separa. Una línea de fractura que a los españoles nos llega a través de la memoria de la guerra del RIF -zona bereber al interior de la antigua línea de demarcación del Protectorado español. Amistad hispano-arabe, todo un programa de cara a la amenaza de un Islam travestido en integrismo islámico. Aviso a los navegantes