miércoles, agosto 07, 2019

MATANZA DEL PASO, "FALSA BANDERA"

Ramón Fernández (1894-1944), un mejicano fuera de toda sospecha. Nacido en Paris, hijo de Ramón Fernández de Arteaga, diplomático. Critico literario y cinematográfico del mayor realce en el París de años treinta y destacada figura de “la Collaboration” ( ¡un mejicano partidario del bando nacional en durante nuestra guerra civil, curiosa excepción!) En Francia pasaba –y pasa (post mortem)- por un español, que hace pensar –a las pruebas me remito- en todo menos en la rebelión mestiza antiespañola (de la Emancipación) Clave del enigma (de su nombre y de su trayectoria), que su hijo y heredero Dominique Fernandez (de la Academia francesa) oculta cuidadosamente de él: el padre de Ramón Fernández –y abuelo del anterior- formaba parte del sequito que acompañó a Porfirio Díaz en su exilio (francés), figura destacada pues, como todos sus acompañantes, del “Porfiriato”, una (larga) era de paz, de prosperidad y de Orden, que mancilló todo lo que pudo con chismes y bulos y calumnias –de Porfirio y del porfiriato-Valle Inclán en su novela panfleto “Tirano Banderas” a mayor gloria de la Revolución Mejicana, fenómeno histórico de una cargazón racial (racista) innegable, mezcla a la vez de protesta indígena y de rebelión mestiza, y la última de cuyas secuelas lo es el actual fenómeno migratorio en los Estados Unidos (en aluvión) ¿Cuento de buenos y malos –de pérfidos anglosajones y buenos y sufridos hispanos (que me diga ex hispanos)- en la matanza del Paso? ¡A otro perro con ese hueso, por favor! ¡¡¡LARGA VIDA A LA RAZA BLANCA ( Y PAYA) QUE NO SE APAGUE NUESTRA MEMORIA. Y QUE NO SE NOS OSCUREZCA EL SOL!!!
Doninique Venner escribió que una de los grandes lastres o hándicaps si no la gran tragedia (sic) del hombre después de la Segunda Guerra Mundial fue el que “la guerra desapareciera de su horizonte", lo que invita –al hilo de los recientes acontecimientos- a una urgente matización o puntualización. Y era que donde él decía guerra, habría que trascribir, no por la guerra cruenta que llegó a su apogeo en las formas de “guerra total” que culminaron a su vez en la Segunda Guerra Mundial, sino por guerras “asimétricas” con el componente importante en todas o casi todas ellas de guerra psicológica de propaganda con el reto dominante gravitando en todas o casi todas ellas, de ganarse a la opinión publica de uno o varios países o a escala mundial, lo que no habrá hecho más que acentuar e intensificar el fenómeno de la globalización. Y esas, lejos de desperecer se diría que tienden a invadir nuestro panorama de actualidad como nuestros horizontes de expectativas de futuro, cada día que pasa más y más. Y es algo a lo que estamos sin duda asistiendo tras el atentado o matanza del Paso que se estaría tentado de decir que tiene su principal blanco u objetivo no en las (pobres) victimas de la matanza, sino del otro lado del Atlántico, en el publico español., protagonistas principales por activa y por pasiva, no nos engañemos –aunque los medios lo silencien (sibilinamente) o cuidadosamente lo disimulen- del reto escondido tras el álgido debate que le matanza habrá desencadenado y que tiene como telón de fondo el órdago a la grande de Donald Trump en su política anti-emigración.

“Falsa bandera” se coja por donde se coja, el atentado del Paso como ya lo tenemos expuesto en la Red: Y una bandera además de un innegable sello español, léase antiespañol. Y para explicarlo lo mas breve y someramente posible en esta entrada hago uso de la obra célebre y tan celebrada sobre el choque de culturas de Samuel Hungtington, en la que se esboza una sutil distinción entre el Occidente y el mundo (o submundo) latinoamericano, o hispano, ex hispano (con perdón) Lo que en la actual crisis migratoria en la frontera mejicana de los Estados Unidos parece obtener cabal confirmación. Un análisis que a fuer de simplista ofrece todos los visos de esconder una (sutil y sibilina) maniobra de intoxicación, por no decir qe nos encontramos, aún los observadores más confiados e inadvertidos, frente a una crasa e insólita provocación. Con un blanco u objetivo principal –insisto- no en los directos protagonistas de la crisis migratoria en los Estados Unidos –los emigrantes mejicanos y de otros países (ex) hispanos por un lado y por el otro la Administración Norteamérica (y republicana) y el propio presidente Donald Trump- sino los destinatarios primeros y directos de lo que ofrece a la vez todos los visos de una maniobra en tiro por elevación, a saber el publico español

Y a un primer golpe de vista las piezas o elementos no nos faltan de lo que aquí decir estoy queriendo. Por la personalidad del autor de la matanza para comenzar. Un blanco (de raza), pero un blanco un poco sui generis o atípico o especial para lo que es la norma o la media en la sociedad norteamericana en el plano racial. Ni hispano ni tampoco WHASP, lo que parece ya de entrada invalidar de golpe la responsabilidad o la culpabilidad anglosajona en este asunto y en el debate en torno suyo en general con lo que algunos –movidos sin duda (y eso es lo mas trágico)- de las mejores intenciones y de una mística y patriotismo fuera de toda sospecha nos llevan ya un rato dando la vara, por cuenta de ese y de otros asuntos de la actualidad reciente –como la matanza de Paso- o de la historia dela Segunda Guerra Mundial y de sus capítulos más trágicos y dolorosos referidos a su desenlace final y a al suerte trágica y cruel (Vae victis!) de los vencidos, y en particular del pueblo alemán. Los anglosajones fueron culpables de todo aquello, y de lo que tienen que pagar aunque se hunda el mundo y desaparezca de la faz de la tierra – a favor del aluvión migratorio- el menor vestigio de la raza blanca en particular. Léase, aunque tengamos que pagar por aquello todos los demás, ese es el reto que nos plantean algunos por cuenta de la tragedia del Paso o por expresarlo en lenguaje (pedante) académico e universitario, el estado de la cuestión (…)

El otro gran argumento a la disposición de los manipuladores (de opinión) lo es un manifiesto un tanto fantasma que circula en las ultimas horas en la red dando fatalmente pie a la comparación (odiosa) con el atentado antimusulmán de Nueva Zelanda (Christ Church) Hispanos ahora, "el enemigo a abatir". Como anillo al dedo, no me digan, en la maniobra de manipulación (o de “intoxicación”), dedicada –en destinatario predilecto- (nota bene) , vuelvo a insistir, al publico español. Lo que nos zambulle, como estos últimos días (a través de las redes) viene sucediendo, en la enojosa (y melindrosa) polémica histórica sobre la Conquista de America y la verdadera interpretación –¿problema social y político, o guerra de razas?- que nos merece el fenómeno de la Emancipación

Aquí ya todos saben mi postura en este tema que algunos dan por zanjado aunque otros mucho nos tememos que no (…) Un debate crucial del que depende no obstante el diagnóstico y el tratamiento al asunto de actualidad que estamos abordando aquí. ¿Hispanos maltratados o discriminados –por su lengua y su cultura-, o ex hispanos que nos dieron la patada hace mas de un siglo, obnubilados por el brillo y el prestigio de lo anglosajón? Hablan nuestra lengua nos dicen y nos repiten (y machacan) , como si las estadísticas lingüísticas o demográficas –que tienen los corifeos aquellos permanentemente en mano- fueran a hacernos ganar una guerra, como un partido de fútbol o de baseball o que se yo. Una lengua adulterada oralmente o por escrito, que oculta difícilmente –digan lo que digan o piensen o que piensen (¡oh manes de Francisco Umbral!) los prebostes de la RAE- una voluntad firme y un claro designio de apropiación. En la gramática –en sintaxis como en prosodia u ortografía- como en el acento (ay dolor!), y me duele y nos duele (o escuece) a veces es verdad ese elemento –el acento- de diferenciación, ¿o es que no les duele a ellos si no?

Y a la mente nos vienen los casos de discriminación flagrante –no uno ni dos- del español, léase de Español de España hablado y escrito, como lo ilustra el caso relativamente reciente de una (cándida e) inocente profesora (norteamericana) de Español en una Universidad de los Estados Unidos que se vio (escandalosamente) vetada y privada de su puesto de trabajo (docente) el pasado año por presiones de otra profesora (rival) “latina” –que se quejaba de haber sido (racialmente) discriminada en España-, que le reprochaba su acento. –el de un pueblo de opresores (sic)- hablando el español. Un acento español (de España) que a todas luces no podía soportar. Un aspecto o vertiente histórica y cultural del asunto que aquí abordamos, y que nos debe hacer obviar o pasar por alto su aspecto sociológico, común es cierto a otros fenómenos migratorios –en Europa m refiero- de criminalidad y de lo que en francés hoy se denomina el Gran Reemplazo (Remplacement)

¿Racistas? Una evidencia en Europa como en America -esa Gran/Sustitución-, y no vemos por qué en el análisis que se permiten algunos –que esgrimen sin reparos ni complejos, lenguaje racial- sea algo que aquí en cambio quepa obviar. Algo que hay fatalmente en cambio que concluir, si se parte de la base –la que sustento en mis análisis- que la Emancipación americana no fue otra cosa que una rebelión mestiza ant-española. ¿Que de extraño pues que esos mismos pueblos (ex) hispanos estén por detrás de esta nueva maniobra de Gran Remplazo (Remplacement)?

lunes, agosto 05, 2019

Tambores del Exilio


¿La muerte de la esperanza
En esta espera tan larga
En esta antesala mi amor,
este umbral (en llamaradas)?

Donde me muevo hace tanto
Donde llegué una mañana
Cuando todo era posible
Y un mundo se abría en lontananza

Cuando era joven e inexperto
Todo proyecto  (ideas en volandas)
Que así me veo al espejo hoy,
El de mi hijo y el tuyo (¡monada!)

Y ahora que ya pasó el tiempo
-cuerpo incierto (alma cansada)-
me digo, "valió la pena"
lo que guardó joven mi alma

Que planté así tantas flores,
me inspiro tantas baladas
y me dejó en pie de insignia
(¡juventud desamparada!)

Y amanezco ahora nuevo
flamante (igual), como nada,
Como si no dejasen huella
la vigilia y la borrasca

Como si estuvieras ya aquí
Llamando a la puerta de casa
Y hubieses parado el tiempo
Desde que te vi allí (¿o soñaba?)

Como si los años pasados
No pasaron aún (¡bobadas!)
Y siguen ahí en silencio
Acompañando mis veladas

Cuando ahora siento algo...
¿Qué es, qué son esas bravatas?
¡Los Tambores del Exilio!
De la guerra que aún no acaba

(¡Que te traerá a mí, mi amada!)

jueves, agosto 01, 2019

"MATANZA DE MALMEDY", OTRA "HISTORIA BELGA"

(El presente artículo es en reaccion al mensaje colgado recientemente en su cuenta FB por Pedro Pablo Peña, dirigente de Alianza Nacional, y figura conocida de la política española)
Joachim (o Jochen) Pfeiffer, “el verdugo de Malmedy” como se le conoce en Bélgica. Personificación del estilo (heroico) -y jovial- Waffen SS, –de la que él formó parte con el mayor realce, con el grado de teniente coronel-, el mismo que le dio a Leon Degrelle ese brillo y magnetismo y ese estrellato mediático incombustible (o poco menos) hasta hoy que le reconocen hasta sus mayores detractores belgas, comparado sobre todo a lo opaco y gris de la mayor parte de las figuras de sus enemigos de la Resistencia, olímpicamente olvidados como reconoce la prensa belga sin pena. Pfeiffer fue victima al final de la guerra de una campaña de denuncia y de linchamiento mediático del diario francés (comunista) “L’Humanité” y del ataque con bombas incendiarias a su lugar de residencia en Francia que -justo después de aquello- se seguiría, del que se recogería su cadáver calcinado “Un aviso a tiempo evita un ciento”, reza (sabiamente) un refrán castellano que recuerda Francisco Umbral (quien no gustaba de refranes) ¿Completamente en seguridad –me puedo sentir yo- después de treinta y un años de residencia en Bélgica –en absoluta legalidad y emplazado no obstante con frecuencia en la picota de los medios, de las tintas mas negras por cunte de mi pasado*-, y al abrigo de escraches (democráticos, antifascistas) de todo tipo, como otros -con peligro de muerte- que ya sufrí aquí, o como el de Peiffer o como el que estuvo a punto al final de la Segunda Guerra Mundial de llevar a morir ahogado al escritor fascista francés, Maurice Bardèche, por una multitud enfurecida –gritando consignas hostiles y amenazas de muerte- agolpada en torno a su domicilio parisino, junto al Sena (ante la pasividad y la ausencia de las fuerzas del orden) quien le vio allí las orejas al lobo,  se quitó con aquello complejos de encima y emprendió desde entonces una resuelta campaña histórica de signo revisionista? ("Nuremberg o la Tierra Prometida")? La guerra continúa (…)
Me habrás obligado con tu interesante mensaje, Pedro Pablo, a documentarme un poco sobre lo de Malmedy de lo que oí sin parar desde que llegué a Bélgica pero siempre de pasada, estuve allí, en Malmedy incluso una vez, hace varios años al final de la etapa estival y con un aire fuertemente otoñal en el ambiente y en el paisaje que retuve perfectamente hasta hoy. Malmedy junto con Eupen –y otras localidades menores- forman lo que aquí llaman Cantones de Este (en flamenco, Oost-Cantonen) Hacía buen tiempo y estaban de fiesta el domingo que estuve de visita (yo solo) allí. Fiesta de la Cerveza, lo que te da ya una idea (...), y todos los jóvenes, chicos y chicas ataviados no de uniforme pero sí de un mismo estilo o manera, y unas masas corales de espontáneos entre ellos que transportaba al turista inadvertido al Tirol o por allí muy cerca. Y un mismo aire (teutón) en aquellos con los que me crucé curiosos por demás (detalle todo menos trivial) oyéndome hablar sin duda por el acento –y todo en esa curiosidad o ese interés a salvo no obstante de un aire o deje cualquiera de desprecio, a lo que llevo ya tiempo habituado aquí (lo confieso)

miércoles, julio 24, 2019

Silencio de Amor

“Apuesta por mi y ganarás”
¡Tan simple y fácil de crer, Juan,
¡no se me había ocurrido nunca!
De ahí el vacío descomunal

Que se abrió en torno a ti
Y que al atardecer se nota más
En estos días iguales
Y en la ciudad sola y vacía

Que solo te ve pasar a ti
Como un fantasma que se mira
Que hace parecer lo que no es,
Lo que no eres (hombre a la deriva)

A la deriva no, con rumbo y norte,
proa a la mar y a la aventura
Y una nube de proyectos
que me arropaba tranquila

Lo que les dio el pego a muchos
Y lo que engaña las vistas
de los que me ven errante
Por las callejas umbrías

Paseante de villa y corte
presumiendo de libertad
encontrada (antes perdida)
“Fardando” de ella como antes decían

¡Apuesta por mi, mujer!
Lo que me olvidé decirte, niña,
En la tarde aquella (alma en vilo
y mente llena de preguntas)

La última vez que yo te hablé
Cuando ya tarde se hacía
Y es que no me daba cuenta
¿que era ya mi último tranvía?

¿La ultima vez que te hablé?
Cuando callé, que me diga,
por eso te escribo ahora en verso
todo lo que tú me inspiras

Que no acerté a decirte entonces
aunque el silencio -¿mentira?-
es más claro y elocuente a veces
que las palabras redichas

Silencio de mi amor por ti
lo que decirte quería
La voz del Silencio ¿la oíste?
Así lo espero, vida mía

("mendigo de afectos", me decían) (…)

sábado, julio 20, 2019

SERRANO SUÑER, Y EL HONOR EN TIEMPO DE GUERRA

En el centro de la foto de la reunión de Hendaya, al fondo, el General Eugenio Espinosa de los Monteros. Al mando de las tropas (nacionales) que entraron (los primeros) en Madrid al final de la guerra civil española. Embajador de España en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. Directo rival de Serrano Suñer. Y sin embargo, no fue su anti-nazismo notorio, sino el postureo –jesuítico- de su rival, el obstáculo mayor e infranqueable a la entrada en guerra de España del lado de Alemania. Es él, el referido militar, antepasado en línea recta, nota bene, de uno de los que desempeñan –junto con Ortega Smith- la portavocía de VOX en la actual política española. Quién es quién, un asunto crucial en política. Y mas aún entre españoles en las horas que corren (…)
Después de haber mancillado los mas elementales valores humanos y pisoteado el honor (sic), quieren, a guerra perdida (sic) –tras la conquista de Barcelona (sic)- terminar la guerra (en paz) Ese fue el juicio crudo y cáustico y no menos certero que le mereció a Ramón Serrano Suñer, la rebelión en zona roja del coronel (republicano) Segismundo Casado -y de la llamada "Junta de Defensa"-, que tuvo como teatro principal la capital de España, Madrid, a pocos meses de terminar la guerra civil- en unas declaraciones publicas por las radios del bando nacional. Se merece una glosa aquí además –en este blog a modo de balance- a la hora del juicio final que nos merece o inspira la figura y la trayectoria del que habrá sido tal vez el personaje de influencia más crucial y decisiva del régimen de Franco- después o justo al lado de este último- y de la historia de España contemporánea, hasta el punto que es difícil no reconocerle a modo de convidado de piedra, en la situaciones más críticas y en los acontecimientos más decisivos que tenemos (o hemos tendido) que afrontar los españoles desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Como una forma –nuestra glosa- además de rematar otros juicios y otras glosas que nos mereció aquel en entradas mas o menos reciente de este blog. Honor, honor del soldado para comenzar.

martes, julio 16, 2019

¡Ea, ea, ea!

Noches blancas de ideas negras
Noche negra en blanco (¡blancas neuras!)

La lucha contra el dolor
Nos da un sentido a la existencia
¿Y por qué no lo pensé yo antes?
Absorto y perdido en la selva

A vueltas con los mosquitos,
las “rara aves”, con las fieras,
Que sólo al verme postrado
Vi todo de otra manera

Vi la vida como lo que es,
no como creía que fuera
no una rutina diaria
sino una abrupta carrera

Que todo, todas las cosas
Tienen su tiempo en la tierra
y debajo del sol: su aire,
su ritmo y pausa de espera

Y el coger a tu aire el ritmo
eso -es verdad-, lo único que importa,
Y si lo pierdes un día ¿qué?
que el tiempo hilvana su madeja

Y sale todo echado a rodar
discurriendo como la seda
y el hilo perdido aparece
cuando menos te lo esperas

¡Poesía al tiempo que huye
Y no al amor que no se encuentra
Que se me perdió un día
Casi sin darme cuenta!

Que nada es igual ya que antes:
que desde entonces ¡qué negra pena!
jarabe de palo (a diario)
sin derecho al zumo de estrellas

El que libaba en mis versos
Y en mi alma de poeta
Y que escanciaba a diario
Entre bonanza y tormentas

Y ahora si te he perdido,
¿de qué me sirven ya, nena
el bosque al claro de luna
Y las noches de verbena?

Seguiré cantando no obstante
Al Amor que pensé, tú, fea
¡Si hubiera sabido que no
Que te habías cambiado de acera!

Que no eras tú, sino esa (aquella)
Calma y descansa, Juan, ea, ea, ea

BATALLA DE KURSK Y LOS T-34


T-34 (ruso/soviético). Principal protagonista –con el Panzer “Tiger II” alemán- de la batalla de Kursk (Ucrania) -10, 13 febrero 1943, seis meses después de la rendición de Stalingrado, 2 de feb., y a los pocos dias (10 de febrero) de la batalla de Krasni- Bor-, de la más grande batalla de carros de la Segunda Guerra Mundial y de toda la Historia: un modelo de equilibrio entre potencia de fuego, movilidad del vehículo y protección de sus tripulantes. Su aparición, creación y producción en masa fueron en cierto sentido una secuela más de la derrota ruso/soviética en la guerra civil española, y fue en la medida que en ésta se evidenció la pobreza y el fracaso en suma de la aportación soviética en fuerzas blindadas al campo republicano, incapaces de contrarrestar –como se puso sobre todo en la batalla del Ebro de manifiesto- la ayuda alemana al bando nacional, sustancialmente en aviación y en artillería y armamento pesado. Cayeron sin embargo, los T-34, en Kursk como ratones, en su propia trampa, y fue en el cepo de la gran zanja rusa anti-tanque, una especialidad (se diría), esos fiascos grandiosos, de las grandes ofensivas de cuño ruso soviético, como lo recoge el episodio que clausura la célebre novela de Hemingway “¿Por quien doblan las campanas?", donde un error de calculo, de “fuego amigo”, desbarata –en el marco de la batalla de Brunete- la contraofensiva rojo republicana, supervisada en directo por la misma Pasionaria, en la zona de Segovia (sierra de Guadarrama). Y ese secreto (de derrota táctica) de la batalla de Kursk –una grande y decisiva victoria soviética es cierto, en el plano de la estrategia (y de la guerra de propaganda)- es precisamente lo que han revelado ahora periodistas e historiadores británicos, ante el escándalo y desconcierto de los altos mandos militares en la Rusia de Putin, que por lo que se ve (y por motivos que se nos escapan a occidentales) siguen empeñados –el mismo mandatario recién nombrado a la cabeza- en “pelear” la batalla de Kursk como los vencidos del 36 siguen (mutatis mutandis) emperrados ochenta años después en “ganar” la guerra civil. Y como el propio Stalin en definitiva, tras el fracaso de la incursión del maquis en el valle de Aran, se empeñó en ganar, “por otros medios” (Clausewitz díxit) la guerra civil española 
(Continúa)