miércoles, julio 24, 2019
Silencio de Amor
“Apuesta por mi y ganarás”
¡Tan simple y fácil de crer, Juan,
¡no se me había ocurrido nunca!
De ahí el vacío descomunal
Que se abrió en torno a ti
Y que al atardecer se nota más
En estos días iguales
Y en la ciudad sola y vacía
Que solo te ve pasar a ti
Como un fantasma que se mira
Que hace parecer lo que no es,
Lo que no eres (hombre a la deriva)
A la deriva no, con rumbo y norte,
proa a la mar y a la aventura
Y una nube de proyectos
que me arropaba tranquila
Lo que les dio el pego a muchos
Y lo que engaña las vistas
de los que me ven errante
Por las callejas umbrías
Paseante de villa y corte
presumiendo de libertad
encontrada (antes perdida)
“Fardando” de ella como antes decían
¡Apuesta por mi, mujer!
Lo que me olvidé decirte, niña,
En la tarde aquella (alma en vilo
y mente llena de preguntas)
La última vez que yo te hablé
Cuando ya tarde se hacía
Y es que no me daba cuenta
¿que era ya mi último tranvía?
¿La ultima vez que te hablé?
Cuando callé, que me diga,
por eso te escribo ahora en verso
todo lo que tú me inspiras
Que no acerté a decirte entonces
aunque el silencio -¿mentira?-
es más claro y elocuente a veces
que las palabras redichas
Silencio de mi amor por ti
lo que decirte quería
La voz del Silencio ¿la oíste?
Así lo espero, vida mía
("mendigo de afectos", me decían) (…)
¡Tan simple y fácil de crer, Juan,
¡no se me había ocurrido nunca!
De ahí el vacío descomunal
Que se abrió en torno a ti
Y que al atardecer se nota más
En estos días iguales
Y en la ciudad sola y vacía
Que solo te ve pasar a ti
Como un fantasma que se mira
Que hace parecer lo que no es,
Lo que no eres (hombre a la deriva)
A la deriva no, con rumbo y norte,
proa a la mar y a la aventura
Y una nube de proyectos
que me arropaba tranquila
Lo que les dio el pego a muchos
Y lo que engaña las vistas
de los que me ven errante
Por las callejas umbrías
Paseante de villa y corte
presumiendo de libertad
encontrada (antes perdida)
“Fardando” de ella como antes decían
¡Apuesta por mi, mujer!
Lo que me olvidé decirte, niña,
En la tarde aquella (alma en vilo
y mente llena de preguntas)
La última vez que yo te hablé
Cuando ya tarde se hacía
Y es que no me daba cuenta
¿que era ya mi último tranvía?
¿La ultima vez que te hablé?
Cuando callé, que me diga,
por eso te escribo ahora en verso
todo lo que tú me inspiras
Que no acerté a decirte entonces
aunque el silencio -¿mentira?-
es más claro y elocuente a veces
que las palabras redichas
Silencio de mi amor por ti
lo que decirte quería
La voz del Silencio ¿la oíste?
Así lo espero, vida mía
("mendigo de afectos", me decían) (…)
sábado, julio 20, 2019
SERRANO SUÑER, Y EL HONOR EN TIEMPO DE GUERRA
En el centro de la foto de la reunión de Hendaya, al fondo, el General Eugenio Espinosa de los Monteros. Al mando de las tropas (nacionales) que entraron (los primeros) en Madrid al final de la guerra civil española. Embajador de España en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. Directo rival de Serrano Suñer. Y sin embargo, no fue su anti-nazismo notorio, sino el postureo –jesuítico- de su rival, el obstáculo mayor e infranqueable a la entrada en guerra de España del lado de Alemania. Es él, el referido militar, antepasado en línea recta, nota bene, de uno de los que desempeñan –junto con Ortega Smith- la portavocía de VOX en la actual política española. Quién es quién, un asunto crucial en política. Y mas aún entre españoles en las horas que corren (…)
Después de haber mancillado los mas elementales valores humanos y pisoteado el honor (sic), quieren, a guerra perdida (sic) –tras la conquista de Barcelona (sic)- terminar la guerra (en paz) Ese fue el juicio crudo y cáustico y no menos certero que le mereció a Ramón Serrano Suñer, la rebelión en zona roja del coronel (republicano) Segismundo Casado -y de la llamada "Junta de Defensa"-, que tuvo como teatro principal la capital de España, Madrid, a pocos meses de terminar la guerra civil- en unas declaraciones publicas por las radios del bando nacional. Se merece una glosa aquí además –en este blog a modo de balance- a la hora del juicio final que nos merece o inspira la figura y la trayectoria del que habrá sido tal vez el personaje de influencia más crucial y decisiva del régimen de Franco- después o justo al lado de este último- y de la historia de España contemporánea, hasta el punto que es difícil no reconocerle a modo de convidado de piedra, en la situaciones más críticas y en los acontecimientos más decisivos que tenemos (o hemos tendido) que afrontar los españoles desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Como una forma –nuestra glosa- además de rematar otros juicios y otras glosas que nos mereció aquel en entradas mas o menos reciente de este blog. Honor, honor del soldado para comenzar.
Después de haber mancillado los mas elementales valores humanos y pisoteado el honor (sic), quieren, a guerra perdida (sic) –tras la conquista de Barcelona (sic)- terminar la guerra (en paz) Ese fue el juicio crudo y cáustico y no menos certero que le mereció a Ramón Serrano Suñer, la rebelión en zona roja del coronel (republicano) Segismundo Casado -y de la llamada "Junta de Defensa"-, que tuvo como teatro principal la capital de España, Madrid, a pocos meses de terminar la guerra civil- en unas declaraciones publicas por las radios del bando nacional. Se merece una glosa aquí además –en este blog a modo de balance- a la hora del juicio final que nos merece o inspira la figura y la trayectoria del que habrá sido tal vez el personaje de influencia más crucial y decisiva del régimen de Franco- después o justo al lado de este último- y de la historia de España contemporánea, hasta el punto que es difícil no reconocerle a modo de convidado de piedra, en la situaciones más críticas y en los acontecimientos más decisivos que tenemos (o hemos tendido) que afrontar los españoles desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Como una forma –nuestra glosa- además de rematar otros juicios y otras glosas que nos mereció aquel en entradas mas o menos reciente de este blog. Honor, honor del soldado para comenzar.
martes, julio 16, 2019
¡Ea, ea, ea!
Noches blancas de ideas negras
Noche negra en blanco (¡blancas neuras!)
La lucha contra el dolor
Nos da un sentido a la existencia
¿Y por qué no lo pensé yo antes?
Absorto y perdido en la selva
A vueltas con los mosquitos,
las “rara aves”, con las fieras,
Que sólo al verme postrado
Vi todo de otra manera
Vi la vida como lo que es,
no como creía que fuera
no una rutina diaria
sino una abrupta carrera
Que todo, todas las cosas
Tienen su tiempo en la tierra
y debajo del sol: su aire,
su ritmo y pausa de espera
Y el coger a tu aire el ritmo
eso -es verdad-, lo único que importa,
Y si lo pierdes un día ¿qué?
que el tiempo hilvana su madeja
Y sale todo echado a rodar
discurriendo como la seda
y el hilo perdido aparece
cuando menos te lo esperas
¡Poesía al tiempo que huye
Y no al amor que no se encuentra
Que se me perdió un día
Casi sin darme cuenta!
Que nada es igual ya que antes:
que desde entonces ¡qué negra pena!
jarabe de palo (a diario)
sin derecho al zumo de estrellas
El que libaba en mis versos
Y en mi alma de poeta
Y que escanciaba a diario
Entre bonanza y tormentas
Y ahora si te he perdido,
¿de qué me sirven ya, nena
el bosque al claro de luna
Y las noches de verbena?
Seguiré cantando no obstante
Al Amor que pensé, tú, fea
¡Si hubiera sabido que no
Que te habías cambiado de acera!
Que no eras tú, sino esa (aquella)
Calma y descansa, Juan, ea, ea, ea
Noche negra en blanco (¡blancas neuras!)
La lucha contra el dolor
Nos da un sentido a la existencia
¿Y por qué no lo pensé yo antes?
Absorto y perdido en la selva
A vueltas con los mosquitos,
las “rara aves”, con las fieras,
Que sólo al verme postrado
Vi todo de otra manera
Vi la vida como lo que es,
no como creía que fuera
no una rutina diaria
sino una abrupta carrera
Que todo, todas las cosas
Tienen su tiempo en la tierra
y debajo del sol: su aire,
su ritmo y pausa de espera
Y el coger a tu aire el ritmo
eso -es verdad-, lo único que importa,
Y si lo pierdes un día ¿qué?
que el tiempo hilvana su madeja
Y sale todo echado a rodar
discurriendo como la seda
y el hilo perdido aparece
cuando menos te lo esperas
¡Poesía al tiempo que huye
Y no al amor que no se encuentra
Que se me perdió un día
Casi sin darme cuenta!
Que nada es igual ya que antes:
que desde entonces ¡qué negra pena!
jarabe de palo (a diario)
sin derecho al zumo de estrellas
El que libaba en mis versos
Y en mi alma de poeta
Y que escanciaba a diario
Entre bonanza y tormentas
Y ahora si te he perdido,
¿de qué me sirven ya, nena
el bosque al claro de luna
Y las noches de verbena?
Seguiré cantando no obstante
Al Amor que pensé, tú, fea
¡Si hubiera sabido que no
Que te habías cambiado de acera!
Que no eras tú, sino esa (aquella)
Calma y descansa, Juan, ea, ea, ea
BATALLA DE KURSK Y LOS T-34
T-34 (ruso/soviético). Principal protagonista –con el Panzer “Tiger II” alemán- de la batalla de Kursk (Ucrania) -10, 13 febrero 1943, seis meses después de la rendición de Stalingrado, 2 de feb., y a los pocos dias (10 de febrero) de la batalla de Krasni- Bor-, de la más grande batalla de carros de la Segunda Guerra Mundial y de toda la Historia: un modelo de equilibrio entre potencia de fuego, movilidad del vehículo y protección de sus tripulantes. Su aparición, creación y producción en masa fueron en cierto sentido una secuela más de la derrota ruso/soviética en la guerra civil española, y fue en la medida que en ésta se evidenció la pobreza y el fracaso en suma de la aportación soviética en fuerzas blindadas al campo republicano, incapaces de contrarrestar –como se puso sobre todo en la batalla del Ebro de manifiesto- la ayuda alemana al bando nacional, sustancialmente en aviación y en artillería y armamento pesado. Cayeron sin embargo, los T-34, en Kursk como ratones, en su propia trampa, y fue en el cepo de la gran zanja rusa anti-tanque, una especialidad (se diría), esos fiascos grandiosos, de las grandes ofensivas de cuño ruso soviético, como lo recoge el episodio que clausura la célebre novela de Hemingway “¿Por quien doblan las campanas?", donde un error de calculo, de “fuego amigo”, desbarata –en el marco de la batalla de Brunete- la contraofensiva rojo republicana, supervisada en directo por la misma Pasionaria, en la zona de Segovia (sierra de Guadarrama). Y ese secreto (de derrota táctica) de la batalla de Kursk –una grande y decisiva victoria soviética es cierto, en el plano de la estrategia (y de la guerra de propaganda)- es precisamente lo que han revelado ahora periodistas e historiadores británicos, ante el escándalo y desconcierto de los altos mandos militares en la Rusia de Putin, que por lo que se ve (y por motivos que se nos escapan a occidentales) siguen empeñados –el mismo mandatario recién nombrado a la cabeza- en “pelear” la batalla de Kursk como los vencidos del 36 siguen (mutatis mutandis) emperrados ochenta años después en “ganar” la guerra civil. Y como el propio Stalin en definitiva, tras el fracaso de la incursión del maquis en el valle de Aran, se empeñó en ganar, “por otros medios” (Clausewitz díxit) la guerra civil española
(Continúa)
lunes, julio 08, 2019
Dramatis Personae
¡El mundo entero te mira, Juan!
Así es como me veo (y siento)
¡Qué bueno y tímido fui
yo que viví así mi tiempo!
Sin ver ni verme de frente
ni darme cuenta que era eso,
vivir en el centro de la escena
¡lo que me pedía el cuerpo!
¿“Personaje” (en francés)? ¡No eso no!
¿"Dramatis personae” ¡Sí, de ellos!
Mi gloria, mi razón de ser,
Mi estilo (como un profeso)
Vergüenza para unos,
Gloria de ungidos (posesos)
Piedra de escándalo (“achoppement”)
Para los que te conocieron
Que prefirieron en mí ver
solo un personaje (abyecto)
Tras lo grande y extraño e insólito
Y no se lo reprocho (os comprendo)
Comprendo la Sin/razón
(que se decía en otros tiempos):
Tierra llena de promesas
De razones (y de sueños)
Donde nació mi amor por ti
Igual que un árbol pequeño
Que creció, creció y creció
hasta arrebatar los cielos
Hasta darle al vivir un sentido
Y ganas de empezar de nuevo
Lo que acometí a ciegas
en son de paz (y sin miedo)
(¡Gracias a ti, "capitán"!
Hoy en la picota de los medios
Y es que viéndole de golpe
Me vi en el fondo del espejo)
Y sólo me quedo tranquilo
Cual niño sosegado y serio
Mientras vuelvo (solo) a casa
Mil fantasmas al acecho
¡Yo soy Yo Amor, Yo y mis versos!
Así es como me veo (y siento)
¡Qué bueno y tímido fui
yo que viví así mi tiempo!
Sin ver ni verme de frente
ni darme cuenta que era eso,
vivir en el centro de la escena
¡lo que me pedía el cuerpo!
¿“Personaje” (en francés)? ¡No eso no!
¿"Dramatis personae” ¡Sí, de ellos!
Mi gloria, mi razón de ser,
Mi estilo (como un profeso)
Vergüenza para unos,
Gloria de ungidos (posesos)
Piedra de escándalo (“achoppement”)
Para los que te conocieron
Que prefirieron en mí ver
solo un personaje (abyecto)
Tras lo grande y extraño e insólito
Y no se lo reprocho (os comprendo)
Comprendo la Sin/razón
(que se decía en otros tiempos):
Tierra llena de promesas
De razones (y de sueños)
Donde nació mi amor por ti
Igual que un árbol pequeño
Que creció, creció y creció
hasta arrebatar los cielos
Hasta darle al vivir un sentido
Y ganas de empezar de nuevo
Lo que acometí a ciegas
en son de paz (y sin miedo)
(¡Gracias a ti, "capitán"!
Hoy en la picota de los medios
Y es que viéndole de golpe
Me vi en el fondo del espejo)
Y sólo me quedo tranquilo
Cual niño sosegado y serio
Mientras vuelvo (solo) a casa
Mil fantasmas al acecho
¡Yo soy Yo Amor, Yo y mis versos!
lunes, julio 01, 2019
Melancolía
Ganas de vivir ¡y olé!,
Con el tiempo, o a escondidas
Y aunque se mueran los sueños
Que renacen ¡ley de vida!
Aunque te ausentes tú tanto
De vuelta al nido (en familia)
O viajando por el mundo
¡Rienda y más, a tu alma de artista!
¡Oh! ¡esos nidos vacíos
De donde se fue la alegría
Cuando éramos felices
Hasta que se fue la risa!
Y ¿por que? Dime si, ¿por qué?
¿Por qué no nos reímos ya, niña?
¿Por qué el mundo está tan triste?
¿O es que no me gustan sus risas?
¿O es que la risa de unos
da llanto a otros? ¿envidia?:
algo mas hondo y complejo
esa risa fugitiva
¿Miedo al morir? (no al mas/allá)
¡Tchiss!, eso ni se insinúa
¿A los caserones vacíos,
y a sus mil sombras de arpías? (...)?
¿A las leyes del silencio
a la ley secreta (oculta)?
“quien no debe no teme” (¿o sí?)
esa es mi fe y filosofía
Miedo de ti sólo, mi amor
¡de perderte, luz de luna”)!
en el tren (“Bruxelles-Toulouse”)
como aquel ¡Melancolía!
la época que te conocí,
con sus modas, y su música
Que te vayas como ellas,
como mi último tranvía (...)
(¡Exorcismo de amor, mi poesía!)
Con el tiempo, o a escondidas
Y aunque se mueran los sueños
Que renacen ¡ley de vida!
Aunque te ausentes tú tanto
De vuelta al nido (en familia)
O viajando por el mundo
¡Rienda y más, a tu alma de artista!
¡Oh! ¡esos nidos vacíos
De donde se fue la alegría
Cuando éramos felices
Hasta que se fue la risa!
Y ¿por que? Dime si, ¿por qué?
¿Por qué no nos reímos ya, niña?
¿Por qué el mundo está tan triste?
¿O es que no me gustan sus risas?
¿O es que la risa de unos
da llanto a otros? ¿envidia?:
algo mas hondo y complejo
esa risa fugitiva
¿Miedo al morir? (no al mas/allá)
¡Tchiss!, eso ni se insinúa
¿A los caserones vacíos,
y a sus mil sombras de arpías? (...)?
¿A las leyes del silencio
a la ley secreta (oculta)?
“quien no debe no teme” (¿o sí?)
esa es mi fe y filosofía
Miedo de ti sólo, mi amor
¡de perderte, luz de luna”)!
en el tren (“Bruxelles-Toulouse”)
como aquel ¡Melancolía!
la época que te conocí,
con sus modas, y su música
Que te vayas como ellas,
como mi último tranvía (...)
(¡Exorcismo de amor, mi poesía!)
miércoles, junio 26, 2019
BLANCURA DE PIEL, E INGLATERRA
Boris Johnson, antiguo alcalde de Londres, futuro premier según todas -o casi todas- las encuestas. Descendiente en línea recta de un ministro del Interior (asesinado) del Imperio turco (otomano) Más "british" –y rubio/azul- que él, ni de broma. Hasta en sus excentricidades. Y en sus líos de faldas (o de alcoba). Quiere sacar a Inglaterra de la UE a toda costa –y a tal fecha-, pero no al precio de reencender –levantando otra vez fronteras- la guerra ( “the troubles”) en Irlanda del Norte (¡espantosa tragedia!) Para él, nuestra apuesta
Boris Johnson me cae bien. Con su tez blancuzca –y (casi) lechosa- con sus pelos blanco/rubios hasta la provocación, en guerrilla permanente, por sus excentricidades y su humor inglés, típicamente británicos. No están de moda, ni bien vistos -habida cuenta de cómo esta el patio aquí o en una de las orillas del Río Grande-, pero aquí parto una lanza resuelta por los “Whasps” ( y asimilados) –como Boris- bajo amenaza de la inmigración ilegal, como lo estamos –digo bien, estamos- todos los blanco/europeos de este lado del Atlántico por la invasión silenciosa. ¿Foto (y escena) cruel, la de los emigrantes mejicanos (padre e hija) ahogados, publicada en primera pagina hoy por el PAÍS? No más que la historia del pequeño (cubano) Elián, de la madre de Elián que me diga, desaparecida –buscando a toda costa el salvar a su hijo- bajo las aguas infestadas de tiburones de los estrechos de Florida, la compasión organizada –y las campañas de terrorismo psicológico que fielmente la acompañan- -brillaron entonces por su ausencia. No tergiverses, ¿te da pena o no?, ya me veo y oigo al trol de turno al acecho tras la (lúgubre) noticia. Si me obligan (de una forma u otra) a compadecerme -que la compasión es libre por definición (y caprichosa)-, echo el freno de mano antes que otra cosa, esa es mi respuesta. Y me da (mucha) pena en cambio la minoría blanca de los Estados Unidos vencidos y amenazados por el mismo título o razón que los alemanes en el 45. Tan grande no fue su culpa, ni la de estos ni la de aquellos. Que no nos vendan milhojas.
El gran enemigo histórico de España lo fue (ocho siglos) el Islam, y no Inglaterra. Los ingleses nos echaron una mano crucial –con la aventura crucial del “Dragon Rapide”- en julio del 36, y también, no se olvide, en la conferencia de Yalta, en la persona de Winston Churchill- en el 45, como nos la habían echado –en la persona del duque de Wellington- en las invasiones napoleónicas-, una mano pero no las dos (me curo en salud de inmediato), que luego fue aquel mismo duque –detalle todo menos anecdótico olvidado de españoles- el que vetó la presencia nuestra (con muchos más derechos que otros países que sí estuvieron en la gran Batalla de las Naciones) en Waterloo, porque “no quería Españoles en Paris”, así lo declaro justo entonces. Una lucha (o rivalidad) por la supremacía o hegemonía mundial en suma que sigue aún, nuestro contencioso inglés, con el Islam en cambio fue –como lo sigue siendo- una cuestión de mera supervivencia, como la de la guerra civil en Siria (---) Gibraltar, no más irrenunciable que Ceuta y Malilla (…) Y la fobia (anti-inglesa) de los argentinos no es más que una paranoia criolla –o criollo mestiza- como una cortada o anillo al dedo que alimenta y justifica a la vez su fobia antiespañola (…), mucho más honda y visceral e íntima ésta que aquella (…) Un problema argentino en suma, como su “pasión” por la Malvinas. Ya sabéis además aquí todos como pienso en el tema (…) Que después de todo, la alergia o la fobia anti-española (o “imperiofobia” como se quiera) de los ingleses no es más penosa e insoportable que la de otros pueblos europeos –hispanos o ex – hispanos- fuera de toda sospecha, como por ejemplo la de los belgas. Admiro a los ingleses, al pueblo ingles, sí, en algunas cosas. (como los admiraba entre parentesis, José Antonio Primo de Rivera) En su humor (inconfundible) en su poesía (autentica), en su "fair play"-de "gentlemen"-, en su flema o sangre fría. Y en la blancura de su piel, he dicho (con todas las consecuencias) Y rindo homenaje a un país, Inglaterra, la Gran Bretaña, mucho más seguro, para nuestros compatriotas emigrantes, sus hospitales y sus montañas -no como los otros o las otras, azarosos, inhóspitas, peligrosos (o peligrosas)- que las de nuestros amigos/tradicionales (de los de ahí enfrente, justo al otro lado, recen lo que quieran las leyendas) Por eso me cae simpático Boris Johnson y me hacen reír sus excentricidades y su torpezas. Que no nos van a hacer creer que es más inglés, más "british", más señero, el inmigrante pakistaní (Kahn) que le sucedió (en la alcaldía de la capital inglesa) Y le prefiero una y mil veces a la alcaldesa (ex) hispana de Paris, ¡por favor! ¿Y el Bréxit? Una querella de eurofuncionarios, de una casta extraña y ajena. ¿Y la Armada Invencible o la Invencible Armada (como ellos dicen)? Vientos de leyenda negra, holandesa en su origen (nota bene), que no inglesa. Que España se dejó barcos, galones, en sus costas, y su hegemonía mundial se me dirá, sí, of course, suya y a la vez de prestado, en nombre o por cuenta del papa de Roma (…) –como recordó certeramente Ramiro Ledesma-, aquí en Flandes en cambio se dejó -hasta hoy- una buena parte de su memoria histórica (…) De lo que tras treinta y cinco años de estancia aquí, me doy cabalmente cuenta. Que el tiempo no pasa en vano, y a mi me hizo anglófilo –quien lo diría- , en algunas cosas. En el (terriblemente doloroso) contencioso de Irlanda del Norte, por ejemplo. Dijeran lo que dijeran o pensasen lo que pensasen en los medios españoles. Por cuenta del papa de Roma (…)
Y fue ante aquella niña norte irlandesa ("british" o pro "british", of course) que descubrí como una pobre oveja asustada, que tenían semi-escondida, de incógnito, de vacaciones, hace unos años, aquella familia belga (católica, flamenca). “La voz de la sangre –la que allí oí- que nos liga a los destinos de Europa” (…)
Boris Johnson me cae bien. Con su tez blancuzca –y (casi) lechosa- con sus pelos blanco/rubios hasta la provocación, en guerrilla permanente, por sus excentricidades y su humor inglés, típicamente británicos. No están de moda, ni bien vistos -habida cuenta de cómo esta el patio aquí o en una de las orillas del Río Grande-, pero aquí parto una lanza resuelta por los “Whasps” ( y asimilados) –como Boris- bajo amenaza de la inmigración ilegal, como lo estamos –digo bien, estamos- todos los blanco/europeos de este lado del Atlántico por la invasión silenciosa. ¿Foto (y escena) cruel, la de los emigrantes mejicanos (padre e hija) ahogados, publicada en primera pagina hoy por el PAÍS? No más que la historia del pequeño (cubano) Elián, de la madre de Elián que me diga, desaparecida –buscando a toda costa el salvar a su hijo- bajo las aguas infestadas de tiburones de los estrechos de Florida, la compasión organizada –y las campañas de terrorismo psicológico que fielmente la acompañan- -brillaron entonces por su ausencia. No tergiverses, ¿te da pena o no?, ya me veo y oigo al trol de turno al acecho tras la (lúgubre) noticia. Si me obligan (de una forma u otra) a compadecerme -que la compasión es libre por definición (y caprichosa)-, echo el freno de mano antes que otra cosa, esa es mi respuesta. Y me da (mucha) pena en cambio la minoría blanca de los Estados Unidos vencidos y amenazados por el mismo título o razón que los alemanes en el 45. Tan grande no fue su culpa, ni la de estos ni la de aquellos. Que no nos vendan milhojas.
El gran enemigo histórico de España lo fue (ocho siglos) el Islam, y no Inglaterra. Los ingleses nos echaron una mano crucial –con la aventura crucial del “Dragon Rapide”- en julio del 36, y también, no se olvide, en la conferencia de Yalta, en la persona de Winston Churchill- en el 45, como nos la habían echado –en la persona del duque de Wellington- en las invasiones napoleónicas-, una mano pero no las dos (me curo en salud de inmediato), que luego fue aquel mismo duque –detalle todo menos anecdótico olvidado de españoles- el que vetó la presencia nuestra (con muchos más derechos que otros países que sí estuvieron en la gran Batalla de las Naciones) en Waterloo, porque “no quería Españoles en Paris”, así lo declaro justo entonces. Una lucha (o rivalidad) por la supremacía o hegemonía mundial en suma que sigue aún, nuestro contencioso inglés, con el Islam en cambio fue –como lo sigue siendo- una cuestión de mera supervivencia, como la de la guerra civil en Siria (---) Gibraltar, no más irrenunciable que Ceuta y Malilla (…) Y la fobia (anti-inglesa) de los argentinos no es más que una paranoia criolla –o criollo mestiza- como una cortada o anillo al dedo que alimenta y justifica a la vez su fobia antiespañola (…), mucho más honda y visceral e íntima ésta que aquella (…) Un problema argentino en suma, como su “pasión” por la Malvinas. Ya sabéis además aquí todos como pienso en el tema (…) Que después de todo, la alergia o la fobia anti-española (o “imperiofobia” como se quiera) de los ingleses no es más penosa e insoportable que la de otros pueblos europeos –hispanos o ex – hispanos- fuera de toda sospecha, como por ejemplo la de los belgas. Admiro a los ingleses, al pueblo ingles, sí, en algunas cosas. (como los admiraba entre parentesis, José Antonio Primo de Rivera) En su humor (inconfundible) en su poesía (autentica), en su "fair play"-de "gentlemen"-, en su flema o sangre fría. Y en la blancura de su piel, he dicho (con todas las consecuencias) Y rindo homenaje a un país, Inglaterra, la Gran Bretaña, mucho más seguro, para nuestros compatriotas emigrantes, sus hospitales y sus montañas -no como los otros o las otras, azarosos, inhóspitas, peligrosos (o peligrosas)- que las de nuestros amigos/tradicionales (de los de ahí enfrente, justo al otro lado, recen lo que quieran las leyendas) Por eso me cae simpático Boris Johnson y me hacen reír sus excentricidades y su torpezas. Que no nos van a hacer creer que es más inglés, más "british", más señero, el inmigrante pakistaní (Kahn) que le sucedió (en la alcaldía de la capital inglesa) Y le prefiero una y mil veces a la alcaldesa (ex) hispana de Paris, ¡por favor! ¿Y el Bréxit? Una querella de eurofuncionarios, de una casta extraña y ajena. ¿Y la Armada Invencible o la Invencible Armada (como ellos dicen)? Vientos de leyenda negra, holandesa en su origen (nota bene), que no inglesa. Que España se dejó barcos, galones, en sus costas, y su hegemonía mundial se me dirá, sí, of course, suya y a la vez de prestado, en nombre o por cuenta del papa de Roma (…) –como recordó certeramente Ramiro Ledesma-, aquí en Flandes en cambio se dejó -hasta hoy- una buena parte de su memoria histórica (…) De lo que tras treinta y cinco años de estancia aquí, me doy cabalmente cuenta. Que el tiempo no pasa en vano, y a mi me hizo anglófilo –quien lo diría- , en algunas cosas. En el (terriblemente doloroso) contencioso de Irlanda del Norte, por ejemplo. Dijeran lo que dijeran o pensasen lo que pensasen en los medios españoles. Por cuenta del papa de Roma (…)
Y fue ante aquella niña norte irlandesa ("british" o pro "british", of course) que descubrí como una pobre oveja asustada, que tenían semi-escondida, de incógnito, de vacaciones, hace unos años, aquella familia belga (católica, flamenca). “La voz de la sangre –la que allí oí- que nos liga a los destinos de Europa” (…)
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