viernes, marzo 01, 2019
"RODNOVERIE", DESPERTAR NEOPAGANO EN RUSIA
Ramiro Ledesma con la rueda solar en el pecho. ¿Murió confesado (que no comulgado)? Lo del huevo y la gallina. Cuestión capciosa. Nos legó no obstante un estilo pagano irrebatible. En su vida (a las pruebas me remito) y en su muerte. “Me mataréis donde yo quiera” Lo que le evitó el suplicio que reservaron sus verdugos al católico/apostólico José Antonio. Símbolo emblemático –el de la rueda solar- de euro/paganismo, omnipresente en las mitologías germano-nórdicas (lo que ya sabíamos) y también en las ruso/eslavas. De lo que nos enteramos con gran júbilo y contento sólo ahora. Con el despertar neopagano en la Rusia de Putin, que se sacude así de golpe dos mil años de judeocristianismo. Sin violencias. ¡Buena nueva, la mejor de todas!
Rod-no-ve-ri-e. El despertar del paganismo eslavo. En Rusia –y en Crimea-, como en Ucrania o en Polonia (…) Paganismo, religión identitaria –y na-tu-ral- de los pueblos europeos. Del Atlántico a los Urales (díxit General De Gaulle) Treinta y un años expatriado por cima de los Pirineos y a vueltas –y en primera línea de frente- con la inmigración en masa no/europea, sólo habrán bastado para hacerme caer en la cuenta. Para hacerme oír esa voz de la sangre (José Antonio díxit) que nos liga a los destinos de Europa. De una Europa/blanca, amenazada (de muerte) por la invasión afro/musulmana, y silenciosa
Tan ensimismado con el ruido y la borrasca interiores como doy bien muestra de ello en este blog, no acertaba a oír y auscultar (bien) lo que sucedía (y atronaba) lejos de puertas afuera. Y es que es ese afrancesamiento que asumo el que me habrá salvado del autismo espiritual en que me iba paulatinamente ahondando sin darme siquiera cuenta. Y es a través de un programa digital –en francés- en el que a mis ojos y oídos absortos se veía anunciado un fenómeno –"el más terrible y el más extraordinario", como dijo Nieztsche de la “muerte de Dios”- crucial y sin parangón alguno en nuestra época. Y es la vuelta del paganismo, la religión natural –e identitaria- de los pueblos europeos, con el despertar neopagano que experimenta las horas que corren la Rusia de Putin. Y desde donde podría muy bien –signo de los tiempos- extenderse en mancha de aceite o en bola de nieve que me diga a los restantes pueblos de nuestro continente. Gracias pues a Daniel Conversano, italiano afincado en Francia, y campeón de la causa identitaria, entrevistador y responsable del programa (Vive l’Europe!) y a su entrevistado, el profesor (francés) Thomas Ferrier, de una cultura (clásica) y de una potencia didáctica, de comprensión y persuasión, poco menos que asombrosa. Y un homenaje sincero también al movimiento francés de la Nueva Derecha (Grece-Nouvelle Droite) que habrá hecho o todo (y más) por preparar y balizar el terreno para este renacimiento. No lo había visto venir, presa sin duda de mi ensimismamiento, humildemente lo confieso. Y no es una conversión lo que aquí proclamo ni estas son las confesiones de un converso, aunque sólo sea porque arrastro el sentimiento neto e inconfundible que son cosas que siempre pensé en voz baja y que sólo ahora viéndolas bullir en otros se me habrán quitado los complejos y me habrán llenado las ganas de gritarlo o decirlo en voz alta y fuerte, y de proclamarlo a los cuatro vientos. Y de pasar así al ataque de esta posición a la defensiva –de acoso y acorralamiento- que la cuestión religiosa, que me diga de política/religiosa, me habrá deparado entre los más próximos (o prójimos), aunque ninguno de ellos hasta ahora me haya atrevido a manifestarme su franco desacuerdo. Si se exceptúan desgarros escandalizados de vestiduras, o anatemas “latae sententiae”, pero no es a eso a lo que me refiero. Rod-no-ve-ri-e: Fe (sic) de los orígenes. Religión identitaria y natural de los pueblos europeos, la que siempre profesé –semper ídem- y si ciertos exabruptos en la materia se habrán colado en este blog que dejen pensar lo contrario, de verdad que lo lamento. Y asi todo se explica y se ilumina el horizonte de futuro y se levantan las nubes de la Muerte y de la Nada -y de la Noche- y una nueva llama se enciende de optimismo y de esperanza. Para todos y en especial para las generaciones más jóvenes tan desvalidas y tan necesitadas, en este Tiempo feo. Una religión además que una y nos reconcilie, dando la espalda a la religion judeo-cristiana que nos llevó al enfrentamiento y que no consigue sacudirse de encima el hálito del fracaso y de la derrota. Y no quiero ni busco polémicas (lo prometo ) : bajo el signo de la reconciliación -de cara al conflicto en Ucrania- es el despertar neopagano en Rusia –entre rusos y ucranianos- al que venimos asistiendo. ¿Por qué pues aquel resurgir no podrá servir de agente de reconciliación entre españoles, dando así la espalda a unos y otro a los postulados ateos o a los sueños judeo-cristianos (obsoletos)? Y poniendo así un punto final de verdad a la guerra civil interminable. ¡Victoria y cierre de la Europa/blanca a sus invasores no-europeos!
Rod-no-ve-ri-e. El despertar del paganismo eslavo. En Rusia –y en Crimea-, como en Ucrania o en Polonia (…) Paganismo, religión identitaria –y na-tu-ral- de los pueblos europeos. Del Atlántico a los Urales (díxit General De Gaulle) Treinta y un años expatriado por cima de los Pirineos y a vueltas –y en primera línea de frente- con la inmigración en masa no/europea, sólo habrán bastado para hacerme caer en la cuenta. Para hacerme oír esa voz de la sangre (José Antonio díxit) que nos liga a los destinos de Europa. De una Europa/blanca, amenazada (de muerte) por la invasión afro/musulmana, y silenciosa
Tan ensimismado con el ruido y la borrasca interiores como doy bien muestra de ello en este blog, no acertaba a oír y auscultar (bien) lo que sucedía (y atronaba) lejos de puertas afuera. Y es que es ese afrancesamiento que asumo el que me habrá salvado del autismo espiritual en que me iba paulatinamente ahondando sin darme siquiera cuenta. Y es a través de un programa digital –en francés- en el que a mis ojos y oídos absortos se veía anunciado un fenómeno –"el más terrible y el más extraordinario", como dijo Nieztsche de la “muerte de Dios”- crucial y sin parangón alguno en nuestra época. Y es la vuelta del paganismo, la religión natural –e identitaria- de los pueblos europeos, con el despertar neopagano que experimenta las horas que corren la Rusia de Putin. Y desde donde podría muy bien –signo de los tiempos- extenderse en mancha de aceite o en bola de nieve que me diga a los restantes pueblos de nuestro continente. Gracias pues a Daniel Conversano, italiano afincado en Francia, y campeón de la causa identitaria, entrevistador y responsable del programa (Vive l’Europe!) y a su entrevistado, el profesor (francés) Thomas Ferrier, de una cultura (clásica) y de una potencia didáctica, de comprensión y persuasión, poco menos que asombrosa. Y un homenaje sincero también al movimiento francés de la Nueva Derecha (Grece-Nouvelle Droite) que habrá hecho o todo (y más) por preparar y balizar el terreno para este renacimiento. No lo había visto venir, presa sin duda de mi ensimismamiento, humildemente lo confieso. Y no es una conversión lo que aquí proclamo ni estas son las confesiones de un converso, aunque sólo sea porque arrastro el sentimiento neto e inconfundible que son cosas que siempre pensé en voz baja y que sólo ahora viéndolas bullir en otros se me habrán quitado los complejos y me habrán llenado las ganas de gritarlo o decirlo en voz alta y fuerte, y de proclamarlo a los cuatro vientos. Y de pasar así al ataque de esta posición a la defensiva –de acoso y acorralamiento- que la cuestión religiosa, que me diga de política/religiosa, me habrá deparado entre los más próximos (o prójimos), aunque ninguno de ellos hasta ahora me haya atrevido a manifestarme su franco desacuerdo. Si se exceptúan desgarros escandalizados de vestiduras, o anatemas “latae sententiae”, pero no es a eso a lo que me refiero. Rod-no-ve-ri-e: Fe (sic) de los orígenes. Religión identitaria y natural de los pueblos europeos, la que siempre profesé –semper ídem- y si ciertos exabruptos en la materia se habrán colado en este blog que dejen pensar lo contrario, de verdad que lo lamento. Y asi todo se explica y se ilumina el horizonte de futuro y se levantan las nubes de la Muerte y de la Nada -y de la Noche- y una nueva llama se enciende de optimismo y de esperanza. Para todos y en especial para las generaciones más jóvenes tan desvalidas y tan necesitadas, en este Tiempo feo. Una religión además que una y nos reconcilie, dando la espalda a la religion judeo-cristiana que nos llevó al enfrentamiento y que no consigue sacudirse de encima el hálito del fracaso y de la derrota. Y no quiero ni busco polémicas (lo prometo ) : bajo el signo de la reconciliación -de cara al conflicto en Ucrania- es el despertar neopagano en Rusia –entre rusos y ucranianos- al que venimos asistiendo. ¿Por qué pues aquel resurgir no podrá servir de agente de reconciliación entre españoles, dando así la espalda a unos y otro a los postulados ateos o a los sueños judeo-cristianos (obsoletos)? Y poniendo así un punto final de verdad a la guerra civil interminable. ¡Victoria y cierre de la Europa/blanca a sus invasores no-europeos!
lunes, febrero 25, 2019
MI PRIMER ARTÍCULO SOBRE ARRIMADAS
Este sujeto, Alb(á) -de su primer apellido, dato todo menos trivial en Bélgica-, separatista catalán y del partido de Puigdemont, se ha permitido un insulto infame y deshonorante en público contra una representante nuestra (de todos los Españoles) Señales que no engañan -su gesto (innoble) y su apellido, y su senblante tan anómalo (y tan atípico)- que la venida de Inés a la guarida/belga está levantando ampolllas, y que era lo (único) que había que hacer, esa jugada genial (simbólica), que nadie -¿y por qué no?- se atravió hacer hasta ahora. ¡Animo Inés, y no te inmutes que ya damos de él -mi palabra- nosotros cumplida cuenta! (con la ley en la mano, y España por montera)
Anuncio a mis lectores que he optado por un (ligero) cambio en el titulo del primer artículo que dediqué en este blog a Inés Arrimada, habida cuenta de la campaña sucia y cobarde y repugnante de la que su fulgurante -y lograda- incursión en Bélgica- la han hecho objeto en las redes sociales y en los medios
Anuncio a mis lectores que he optado por un (ligero) cambio en el titulo del primer artículo que dediqué en este blog a Inés Arrimada, habida cuenta de la campaña sucia y cobarde y repugnante de la que su fulgurante -y lograda- incursión en Bélgica- la han hecho objeto en las redes sociales y en los medios
¡VIVA TU MADRE! (Arrimadas en Belgica)
¡Salve Inés, Viva tu madre! Que nos estás enseñando el camino a todos los españoles, sin complejos y sin miedo y sin reproche. Un camino que pasa por Bélgica. Y gracias todas, por mostrarnos a todos la evidencia: que no son más europeos que nosotros, los catalanes separatistas -¡peste de hispanofobias y de Leyenda Negra!-, y que estamos aqui más en casa (chez nous) de lo que se sienten ellos. En Bélgica (francófona o flamenca)
Tiempo Feo
Ruje fuerte fuera el viento
Y se te cierran las puertas
Y cuanto más solo me veo
¡Más fuerte le doy a la tecla!
Escribir es sobrevivir
¿O es que aún no os disteis cuenta?
Que voy poniendo por escrito
Lo que bulle en mi cabeza
Y la tiene en sobresalto
Y la ocupa y la calienta
Y me impide de dormir
Y de hablarle a las estrellas
Que es gimnasia del espíritu
De mis nervios (y mis neuras)
De la que salgo hecho un as
Risueño y lleno de ideas
Y se levantan las nubes
Y los fantasmas se alejan
Mientras el Tiempo que pasa,
Pasa más lento y más cerca
Y las dudas se disipan
Que ya sé el qué hacer (¡de priesa!)
Que ya no soy aquel joven
¡Pobre!¡Como un alma en pena!
Y corro libre (¡a mi aire!)
Cual corcel en la pradera
Sin nada o nadie que le ate
Siempre a tu encuentro, princesa,
¡Poesía de un tiempo feo
Arte de sobrevivencia!
De un tiempo que yo no escogí
Y que no me gusta (¡de veras!)
Tiempo de Silencio (y ruido)
En estos tiempos del cólera
En los que me dio por amarte
¡Piensen otros lo que quieran!
Que se ama igual que respiras
¿Y se seduce “a la fuerza”?
(Lo que yo leo en tus ojos
Que a re-comerme se aprestan)
Y se te cierran las puertas
Y cuanto más solo me veo
¡Más fuerte le doy a la tecla!
Escribir es sobrevivir
¿O es que aún no os disteis cuenta?
Que voy poniendo por escrito
Lo que bulle en mi cabeza
Y la tiene en sobresalto
Y la ocupa y la calienta
Y me impide de dormir
Y de hablarle a las estrellas
Que es gimnasia del espíritu
De mis nervios (y mis neuras)
De la que salgo hecho un as
Risueño y lleno de ideas
Y se levantan las nubes
Y los fantasmas se alejan
Mientras el Tiempo que pasa,
Pasa más lento y más cerca
Y las dudas se disipan
Que ya sé el qué hacer (¡de priesa!)
Que ya no soy aquel joven
¡Pobre!¡Como un alma en pena!
Y corro libre (¡a mi aire!)
Cual corcel en la pradera
Sin nada o nadie que le ate
Siempre a tu encuentro, princesa,
¡Poesía de un tiempo feo
Arte de sobrevivencia!
De un tiempo que yo no escogí
Y que no me gusta (¡de veras!)
Tiempo de Silencio (y ruido)
En estos tiempos del cólera
En los que me dio por amarte
¡Piensen otros lo que quieran!
Que se ama igual que respiras
¿Y se seduce “a la fuerza”?
(Lo que yo leo en tus ojos
Que a re-comerme se aprestan)
sábado, febrero 23, 2019
23-F, ANIVERSARIO
Nulla ethica, sine aesthetica. El aforismo (romano) que utilizó Nietzsche, de título de uno de sus ensayos, nos viene ipso facto a la mente ante esta foto que el semanario alemán Der Spiegel (fuera de toda sospecha) publicó a seguir al 23-F en primera página, provista o adornada de un recuadro, como una obra de arte, plástica y fotográfica, barroca o renacentista. No era para menos. Porque si aún hoy no sabemos qué pensar (exactamente) de aquello, si fue bueno o malo su desenlace –que yo de esas cosas (como diría Francisco Umbral) no entiendo-, algo en cambio tenemos más que claro: y es que esa instantánea (de la foto) redime con creces e inmortaliza a su autor –y coautores y demás protagonistas- piense quien quiera lo que piense y digan (aún) lo que digan los medios, y es porque proyecta una imagen hacia fuera en la que algunos –expatriados (de antiguo) por cima de los Pirineos- sin mucho esfuerzo nos reconocemos. De una España/diferente que con gestos como ese –heroico e inconformista para unos e irritantemente anacrónico para otros- se empeña en buscar y encontrar su vía de futuro en nuestro tiempo, y su puesto –de igual a igual- en el concierto de las naciones. Y ofreciéndoles tanta cobertura y tal realce, parece que así lo pensaron también en Der Spiegel (y muchos otros medios extranjeros). La vía –española, constitucional- del pronunciamiento. O del golpe militar (sin guerras civiles, sin chapuzas ni divisiones en la cúpula, ni indecisiones, quirúrgico y con éxito, como el chileno, heredero y tributario, por tantos y tantos conceptos, del del 36, el nuestro) (…). Que quise en lo más hondo –como tantos- que triunfara. Lo confieso
No hay mal que por bien no venga, dijo (o dicen que dijo) Franco cuando la muerte del Almirante Carrero. Y el fracaso (estruendoso) del golpe de estado del 23-F, estabilizó a la sociedad española en sus instituciones, fortaleció la convivencia, ahuyentando el peligro (próximo) de guerra civil, e hizo que muchos –Santiago Carrillo por ejemplo- le vieran (deo gratias!) las orejas al lobo. Y si hubieran triunfado, ¿qué? Un viaje a ninguna parte como nos lo ofrece el ejemplo –trágico y desgarrador a la vez- de los coroneles griegos. Y un pretexto –como anillo al dedo- para una invasión (aliada, como en Libia) en toda regla, lo que no lograron –de un tris- en el 45. Para ajustarnos de una vez por todas las cuentas -de la derrota de Alemania nuestra (fiel) aliada (…)- y sin que esta vez, los faldones eclesiásticos y las sacristías, nos sirvieran de vía escapatoria. Aunque no estaríamos como estamos, en Cataluña (…) Y sin ello -como vino a decir a la prensa uno de sus abogados defensores, en Campamento, que buscó sin exito (por mi negativa) el defenderme a mí también ante la Justicia portuguesa- no se explica mi gesto de Fátima (...) Por eso y mucho más ¡honor y rehabilitación al teniente coronel Tejero!
¿Imagen para la galería? Todo hace (hoy) pensar que Adolfo Suárez estaba al tanto de lo que ocurrió. ¿Arribista, “traidor”? Un “hombre de paja” –y no "un gigante en la niebla”- de las potencias vencedoras en la Segunda Guerra Mundial. Y al que -como el valor en las Ordenanzas de Carlos III, y como al general Gutierrez Mellado- se le suponen patriotismo y convicciones sinceras en su actuación
No hay mal que por bien no venga, dijo (o dicen que dijo) Franco cuando la muerte del Almirante Carrero. Y el fracaso (estruendoso) del golpe de estado del 23-F, estabilizó a la sociedad española en sus instituciones, fortaleció la convivencia, ahuyentando el peligro (próximo) de guerra civil, e hizo que muchos –Santiago Carrillo por ejemplo- le vieran (deo gratias!) las orejas al lobo. Y si hubieran triunfado, ¿qué? Un viaje a ninguna parte como nos lo ofrece el ejemplo –trágico y desgarrador a la vez- de los coroneles griegos. Y un pretexto –como anillo al dedo- para una invasión (aliada, como en Libia) en toda regla, lo que no lograron –de un tris- en el 45. Para ajustarnos de una vez por todas las cuentas -de la derrota de Alemania nuestra (fiel) aliada (…)- y sin que esta vez, los faldones eclesiásticos y las sacristías, nos sirvieran de vía escapatoria. Aunque no estaríamos como estamos, en Cataluña (…) Y sin ello -como vino a decir a la prensa uno de sus abogados defensores, en Campamento, que buscó sin exito (por mi negativa) el defenderme a mí también ante la Justicia portuguesa- no se explica mi gesto de Fátima (...) Por eso y mucho más ¡honor y rehabilitación al teniente coronel Tejero!
¿Imagen para la galería? Todo hace (hoy) pensar que Adolfo Suárez estaba al tanto de lo que ocurrió. ¿Arribista, “traidor”? Un “hombre de paja” –y no "un gigante en la niebla”- de las potencias vencedoras en la Segunda Guerra Mundial. Y al que -como el valor en las Ordenanzas de Carlos III, y como al general Gutierrez Mellado- se le suponen patriotismo y convicciones sinceras en su actuación
lunes, febrero 18, 2019
Estilo de Vida
¿Olvidadizo yo? ¡no (eso) no!, ¡Sí!
¡Eso es lo que tú eres, fuiste, Juan!
Y es que es de ahí, que ahí estriba
Ese ansia de Memoria ancestral
“Un atlantico”, eso creías:
tu vida oteando sin parar
entre gofres, de ese lado
del hemisferio mundo (y mar)
Hasta esa visión nocturna
-¡Oh que error tan garrafal!-
Del viejo puerto y su ancha rada
¡Oh Toulon! (costa provenzal)
¿Ciudad "turca" y francesa?
¡Qué! ¡Mediterránea sin par!
Sitio ideal de retiro
Y descanso en mi transitar
Fue esa onda ¡melancolia!
Como un maretazo fatal
Que me acometió el otro día
que evoqué al amigo (y su pesar)
Amigo de aquellos tiempos
Cuando todo se pudo (yeah!)
que me trae en el recuerdo
Su muerte extraña (espectral)
Cuando era aún inocente:
libre del desánimo (¡el Mal!)
(Como me embarga ahora
cual crepúsculo sideral),
con sentimientos encontrados
-¡Jean Claude!- de empatía visceral)
En el momento o minuto justo
que mi alma nacía ¡Verdad!
Un estilo de vida el suyo
tan semejante y tan dispar,
estela de luz de/noche,
¡eso es lo que él dejó al marchar!
Y eso es lo que te ofrezco a ti (amor)
Un estilo de Vida igual
al suyo, y no al de su muerte
Que de eso (amor) ¿qui lo sa?
¡Eso es lo que tú eres, fuiste, Juan!
Y es que es de ahí, que ahí estriba
Ese ansia de Memoria ancestral
“Un atlantico”, eso creías:
tu vida oteando sin parar
entre gofres, de ese lado
del hemisferio mundo (y mar)
Hasta esa visión nocturna
-¡Oh que error tan garrafal!-
Del viejo puerto y su ancha rada
¡Oh Toulon! (costa provenzal)
¿Ciudad "turca" y francesa?
¡Qué! ¡Mediterránea sin par!
Sitio ideal de retiro
Y descanso en mi transitar
Fue esa onda ¡melancolia!
Como un maretazo fatal
Que me acometió el otro día
que evoqué al amigo (y su pesar)
Amigo de aquellos tiempos
Cuando todo se pudo (yeah!)
que me trae en el recuerdo
Su muerte extraña (espectral)
Cuando era aún inocente:
libre del desánimo (¡el Mal!)
(Como me embarga ahora
cual crepúsculo sideral),
con sentimientos encontrados
-¡Jean Claude!- de empatía visceral)
En el momento o minuto justo
que mi alma nacía ¡Verdad!
Un estilo de vida el suyo
tan semejante y tan dispar,
estela de luz de/noche,
¡eso es lo que él dejó al marchar!
Y eso es lo que te ofrezco a ti (amor)
Un estilo de Vida igual
al suyo, y no al de su muerte
Que de eso (amor) ¿qui lo sa?
lunes, febrero 11, 2019
Pátina del Tiempo
Ya pasó, ya pasó ¿el qué, Juan?
El Domingo, con su "nada",
esa que vio Paco Umbral :
¡flor (gris) de desesperanza!
Y es que se había ido (“evacuado”)
lo que más nos la ocultaba
¡El evento "más terrible"
de nuestra aciaga jornada!
Del que sólo me percaté
en lo alto de la montaña
A la que huí despavorido,
raudo, y a marchas forzadas
como un Zaratustra (en joven)
después de la caida mala,
cuando estalló todo en mí (¡añicos!)
¿El qué, Juan? (¿ cosas sagradas?)
Eso creí yo casi hasta hoy,
Cual la infancia bien amada
hasta que se me fue el velo
y vi (de frente) a la Nada
que me acometió despacio
y cegaba y deslumbraba,
y en lo más hondo y negro.
de nuevo yo despertaba
Y vi la Vida, la mía,
cual fue, no tan desgraciada,
Y la Historia de mi vida
de mi vida y de mi alma
Cual flor de cerezo al caer
Que huirá en silencio, callada,
Despegándose suave
A la luz de la alborada,
y al Amanecer de una vida
-¿desierto de noches blancas?-
en el medio de los míos
¡cuerpos nobles, puras malvas!-,
Y eso es lo que te ofrezco ¡femme!:
la llama de mi esperanza,
y la pátina, en mi rostro,
que el Tiempo me dejó (y la Raza) (…)
El Domingo, con su "nada",
esa que vio Paco Umbral :
¡flor (gris) de desesperanza!
Y es que se había ido (“evacuado”)
lo que más nos la ocultaba
¡El evento "más terrible"
de nuestra aciaga jornada!
Del que sólo me percaté
en lo alto de la montaña
A la que huí despavorido,
raudo, y a marchas forzadas
como un Zaratustra (en joven)
después de la caida mala,
cuando estalló todo en mí (¡añicos!)
¿El qué, Juan? (¿ cosas sagradas?)
Eso creí yo casi hasta hoy,
Cual la infancia bien amada
hasta que se me fue el velo
y vi (de frente) a la Nada
que me acometió despacio
y cegaba y deslumbraba,
y en lo más hondo y negro.
de nuevo yo despertaba
Y vi la Vida, la mía,
cual fue, no tan desgraciada,
Y la Historia de mi vida
de mi vida y de mi alma
Cual flor de cerezo al caer
Que huirá en silencio, callada,
Despegándose suave
A la luz de la alborada,
y al Amanecer de una vida
-¿desierto de noches blancas?-
en el medio de los míos
¡cuerpos nobles, puras malvas!-,
Y eso es lo que te ofrezco ¡femme!:
la llama de mi esperanza,
y la pátina, en mi rostro,
que el Tiempo me dejó (y la Raza) (…)
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