Mariano Rajoy ha hecho –en fin- lo que había que hacer, personarse en el Carlos III, en primera línea de frente de la lucha contra la epidemia que estamos enfrentando la sociedad española las horas que corren, al precio de tener aguantar insultos y “guantazos” (de lejos) de un grupo de “trabajadoras” (que dejaron su trabajo para insultarle) Fraga –su mentor y padrino político- hizo lo propio cuando el a accidente de Palomares que género (casi) tanta alarma social que la de ahora en la España de entonces. Su decisión de nombrar un comité de gestión de la crisis sorteando a la ministra del ramo puesta en la picota por los medios y por la histeria de un sector de la opinión también nos parece hábil y acertada. No sé, nadie sabría predecirlo si la enfermera contagiada saldrá del trance tan dramático por el que atraviesa pero está claro como en la parábola del rey Salomón que esta crisis de confianza colectiva está poniendo a prueba el patriotismo verdadero, el de los verdaderos patriotas, de de los que quieren y defienden a su país y a sus habitantes con razón y sin ella y no les quieren mal ninguno , frente a los que les importa una higa el destino de todos y del de cada uno –y a comenzar, la suerte de la enfermera entre la vida y la muerte-, y les trae al fresco a lo que parece su país y su buen imagen. ¿O es que les importa mucho a Pablo Iglesias y sus adeptos? No lo parece. Todavía resuenan en nuestros oídos los lamentos y maldiciones e imprecaciones de sus amigos indignados acusando al gobierno español –el que sucedió al socialista Zapatero- de cesión de soberanía por culpa de la política de austeridad y de los recortes, y ahora aquél por su cuenta y riesgo se atreve a poner en la picota al gobierno español en las instancias rectoras de la UE a cuento del virus Ébola. ¿En Venezuela, en Bolivia, en Cuba se cuida acaso la salud pública y la salubridad más indispensable con más celo y cuidado que entre españoles? ¡Que venga el dios de la biblia –el de la teología de la liberación- y lo vea! Peor que el Ébola es esa epidemia de autodenigramiento y de autodesprecio que siguen despidiendo en torno suyo –contagiado aun a tanto incauto- esa plaga de indignados y perro flautas que parecen haber encontrado en Pablo Iglesias su portavoz y mesías que a falta de pan buenas son tortas. Con tantos corifeos –e incendiarios- como les bailan el caldo y les hacen el juego. Arturo Pérez Reverte, por ejemplo, académico de la lengua (un respeto) que se compadece (desafiante) de la suerte del perro Excalibur porque sabe que eso trae rédito de cara a la galería y le ayudara más y mejor a vender sus libros. O los traidores que están denigrando a España a través de las páginas de la Vanguardia de Barcelona o de ese parlamentario separatista que se permite (impunemente) hablar de peste española ¿Hasta cuándo?
Tras la primera guerra mundial colgamos con el sambenito de la epidemia europea de gripe en gran parte por culpa nuestra, de los españoles de entonces me refiero, de esa actitud de autoflagelación y de autodenigramiento, y de ese síndrome de autodesprecio en suma que parece nuestro sino mientras el mundo sea mundo. El error de raíz ahora fue la repatriación de los religiosos contagiados –diga lo que diga (en tonos indignados) el arzobispo de Toledo. Como sea, el mal esta ya hecho, y no se trata de volver sobre nuestros pasos sino de atajar el mal cuanto antes, por todos los medios. Que se salve la enfermera contagiada –con o sin el suero de Bruselas- es lo que ardientemente le deseamos yo y tanto españoles sin criminalizar a ella y sin admitir tampoco que se nos criminalice de rebote los que no admitimos que se criminalicen a otros chivos expiatorios. ¿Que lo tomo por el lado personal como dirán algunos? Sin duda un poco, sí, por todos lo que algunos –como el que escribe- nos sentimos injustamente criminalizados durante décadas
viernes, octubre 10, 2014
MARIANO RAJOY, EN SU SITIO
MARIANO RAJOY, EN SU SITIO
jueves, octubre 09, 2014
PUEBLO ASOCIAL Y FEROZ Y VIRUS ÉBOLA.../...
PUEBLO ASOCIAL Y FEROZ Y VIRUS ÉBOLA
No sé a quién se lo leí -ni de quien hablaba- aquello de que “le gustaba aquel escritor porque no le dolía España” Qué suerte que tenía. Yo llevo casi cuarenta años expatriado –en parte por fuerza mayor en parte por voluntad propia (todo aquí ya lo saben)- como un apátrida, visto y tratado a menudo como un extranjero por propios y extraños y me sigo preguntando por qué me tomo tantos pollos a pelar, por qué me tomo tan a pecho la actualidad española en su capítulos más tristes y penosos como el que estamos presenciando las horas que corren por cuenta de la enfermera contagiada con el virus Ébola. ¿La reacción del hijo prodigo, del que se sintió rechazado en mayor o en menor medida por los suyos? La psicología de profundidades alberga con certeza respuestas juiciosas y de agudeza extrema a ese y otros profundos enigmas de la conducta y de los comportamientos entre humanos. Decía Umbral de José María Pemán –evocando la “tercera” de ABC que dedico el célebre escritor poeta y dramaturgo al libro de Umbral sobre Lorca- que “lo escribió con esa generosidad que sólo tienen algunos hombres con los que nadie había sido generoso” El patriotismo que siento en lo más hondo -tal vez más por vivir fuera- y del que pongo por testigos a los que aquí me leen habitualmente ¿hijo de ese sentimiento de rechazo que arrastro de antiguo entre mis compatriotas? ¿Igual que un apestado o un enfermo contagioso? Es posible. ¿Explica acaso la fogosidad que le habré puesto –un vez más- a estas entradas sobre los casos de Ébola en España (entre españoles)? Algo de eso debe haber sin duda. Y lo que más me duele en el caso que nos ocupa no son los riesgos reales de pandemia o de propagación del virus entre españoles, mínimos del decir de los especialistas –por más que pueda darse algun caso más todavía- sino la reacción (¿minoritaria?) de muchos de mis compatriotas. España no es el pueblo español, y si así fuera, de verdad que me borro, si como español tuviera que identificarme con reacciones a nivel de calle o de opinión pública como algunas que se están dando en las últimas horas.
Y a algunos le suene tal vez a blasfemia esa puesta en entredicho del pueblo español (como suena), a los que remito con mucho gusto –y sin acrimonia alguna- al escrito tardío de José Antonio (fuera de toda sospecha en materia de patriotismo) “Germanos y bereberes” en el que hace objeto de una criba rigurosa y de una crítica frontal y sin contemplaciones a la noción de "pueblo" tal y como fue germinando en la historia española desde las honduras del siglo XIX. Y José Antonio, a esa reivindicación del pueblo que identificaba con lo que él llamaba “la rebelión berebere”, le ponía nombre y apellidos, los de Mariano José de Larra, el malogrado escrito liberal decimonónico, a quien el fundador de la Falange parece otorgar en ese texto la paternidad de toda una intelectualidad de izquierdas en la España contemporánea, pero es obvio que la cosa venía ya de antes, y no de la Ilustración sino de la guerra de la Independencia y del liberalismo naciente entonces, y por supuesto de las Cortes de Cádiz. Y me vienen todas estas elucubraciones a la mente tras la lectura de la colaboración en el Mundo de hoy de Arcadi Espada que ya habré citado alguna vez en mi blog, y al que quizás pudiera extrañar que el umbraliano convencido (y critico a la vez) que esto escribe tenga entre sus lecturas a alguien al que separó una enemistad tan notoria (‘e irreconciliable) del autor de la Leyenda del César Visionario. Arcadi Espada arremete hoy escribiendo sobre el caso Ebola contra el pueblo asocial y feroz (sic) tal y como se estaría revelando las horas que corren, buscando a toda costa no errores sino culpables. Y en unas exhortaciones de innegable aliento profético que no habrían desmerecido de su gran enemigo Umbral, emplaza a los responsables a hacer oír –sin temblores- la voz del buen gobierno (sic) frente al griterío del populismo infecto. Y si no, dice, que se dediquen a sus labores. Lástima que su autor se llame o se haga llamar Arcadi porque tengo entendido que es originario de Leon (como lo era Umbral también por la rama materna) No importa. Palabra de dios te alabamos señor.
miércoles, octubre 08, 2014
ARIAS CAÑETE APROBADO. MI APLAUSO
Miguel Arias Cañete, tras un reñido proceso de selección –y con el voto en contra de los socialistas españoles y de la extrema izquierda y también (nota bene) de la extrema derecha de la Eurocámara- ha sido finalmente elegido comisario de Energía y Medio Ambiente. Y yo me alegro, y me explico ipso facto. Soy tan euroescéptico como el que más con las credenciales que me da además el conocerme de cerca el paño, por el llevar ya tantos años –veintitrés de los veintiocho que llevo en Bélgica- residiendo en la capital de las instituciones europea. Vi aquí pasar –una tras otra- a sucesivas promociones de euro funcionarios españoles con los que me cruzaba en la calle y con los que raramente alcancé nunca a liar la hebra, como si fuéramos doblemente extranjeros ellos para mí y yo para ellos, si se exceptúan mis contactos –borrascosos y que acabaron como el rosario de la aurora- con el colectivo Coordinadora por la Paz (en el País Vasco) que funcionó aquí en Bruselas entre los funcionarios españoles de la UE, al final de la década de los noventa e inicios del milenio, como aquí ya lo dejé abundantemente registrado. No me caso con nadie además, con el PP tampoco, y podría demostrarlo mucho más fehacientemente tal vez que otros que tienen la boca llena en permanencia contra los “traidores” del partido en el poder, el caso es tener traidor a mano, como tuvieron a Franco y a Solís, y a Raimundo y a Girón y paro de contar. No es óbice que me alegro de este nombramiento, ya digo, de un español en unas instituciones europeas con sede en Bruselas. Como me insurgí contra la campaña infame -de un tinte anti-español inconfundible y con un tufo a leyenda negra más inconfundible todavía- contra "las mentiras" (¡vaya por dios!) de José María Aznar tras el 11 de marzo aquí en Bélgica. No soy un enemigo del PP ¿Podría decir lo mismo del PSOE? No lo sabría negar ni afirmar tampoco en cambio. Quiero decir sobre todo que no tengo cuentas pendientes con los “populares” del tipo político o simplemente personal, como parece ser el caso de algunos. España no es Grecia, ya lo di claramente a entender en mi anterior entrada, y yo comprendo no obstante que haya algunos en España deseosos de emular –en tirón electoral, en capacidad de audiencia y seguimiento, y en presencia y protagonismo en la vía pública- a los griegos de Amanecer Dorado y que por vía de consecuencia acaben dejándose arrastrar a comparaciones un tanto odiosas y que no proceden con formaciones punteras del espectro político en Grecia, en claro y crudo, con el partido Nueva Democracia.
Porque todos aquí me reconocerán que las cosas en España no llegaron a los extremos que alcanzaron entre griegos que explican (y justifica) la explosión social que acabaría traduciéndose en la emergencia espectacular de Amanecer Dorado. El test crucial lo es hoy por hoy Cataluña en donde hay líneas rojas a no traspasar, y en el momento que lo fueran -caveat rex!- está claro que ni yo ni otros muchos seguiríamos sintiendo ligados en lo más mínimo por obligaciones de comedimiento o de respeto y acatamiento del orden establecido como así me siento, hasta prueba de contrario ya digo. Por todo lo que precede se comprenderá pues que me alegre sinceramente por el nombramiento de un comisario (UE) español –patrocinado además por un luxemburgués (¡manes de la memoria española en Flandes!) y que me indigne a la vez del espectáculo que habrán dado los socialistas y los verdes españoles fieles a una triste tradición de autoflagelación que tanto nos habrá pesado y tanto habrá condicionado nuestro destino. Y la palma (de mi indignación) se la lleva la portavoz del PSOE –de nombre euskera Iratxe) y de apellidos españoles García Pérez (y no sé cuántos apellidos vascos también)- con la boca llena de acusaciones de machismo en contra del nuevo comisario. Machismo es un dicterio con una carga de peyoración inevitable, que se declina (fatalmente) en español en todas o casi todas las lenguas del planeta. Pero tal vez sea pedir peras al olmo el que consideraciones o denuncias de ese matiz puedan ser tenidas mínimamente en cuenta por socialistas españoles, y españolas (por bellas y atractivas que sean)
martes, octubre 07, 2014
"POR LA CARIDAD ENTRÓ LA PESTE" EPIDEMIA DE ÉBOLA.../...
POR LA CARIDAD ENTRÓ LA PESTE. EPIDEMIA DE ÉBOLA
La compasión (cristiana) es contagiosa. Esta frase de las más emblemáticas –y transgresoras- del Anti-Cristo de Nietzsche, el titulo (tardío) ms irreverente y subversivo del filósofo germano parece escrita en los astros –y en letras luminosas- las horas que corren, en el marco de la alarma social sin precedentes que habrá creado en la sociedad española el anuncio del primer caso de contagio del virus Ébola, en España y en Europa. Aquí ya expuse mi postura clara y sin tapujos cuando se anunció la repatriación del primero de los dos misioneros contagiados y posteriormente fallecidos, Miguel Pajares, hombre de peso en la iglesia española, de antiguo, como lo muestra retrospectivamente una fotografía que no dejaron de mostrar (ufanos) sus familiares a la prensa española con motivo de su repatriación (ya enfermo) en la que el misionero fallecido aparecía –en una atmósfera de estrecha y cordial confraternización- al lado de Escrivá de Balaguer y de Juan Pablo II con motivo de una de las (muchas) visitas a España del papa polaco. A muchos les sorprendió desde luego la medida tan tajante –y tan discutible- del gobierno español y de su titular que no se dignaron en explicar ni poco ni mucho a la opinión pública, como si se tratase de un diktat que les hubiera sido impuesto desde fuera. ¿Desde el Vaticano, desde la Casa Blanca? ¿Y qué sabemos nosotros de los designios de los que nos gobiernan? El mal no obstante esta ya hecho con el anuncio del primer caso de Ébola en España. Y me refiero a la alarma social rayana en el pánico -a tenor de la cobertura del tema en los medios-, y a las posibilidades reales de contagio y propagación de la epidemia en la península - sin duda mucho menos serias y graves de lo que se viene vertiendo y glosando en los medios-, y tal vez más que nada a la buena imagen de España y de los españoles –llámesele marca España o como se quiera- y también por qué negarlo la humillación pública inflige a todos los españoles sean o no votantes del partido en el gobierno, la llamada al orden de las instancias rectoras dela UE que acaban de convocar una reunión extraordinaria para mañana en Bruselas sobre el tema tras pedir explicaciones (urgentes) al gobierno español sobre lo ocurrido (…) “Por la caridad entró la peste” El adagio que aquí menciono –acabado de leer en una discusión sobre el asunto en ascuas en la red- no sé a fe mía si tiene credenciales reconocida en el acervo de dichos y refranes de la lengua castellana ni sé nada tampoco de su grado de enraizamiento en la memoria colectiva, no es óbice que sus cotas de antigüedad se me antojan alto, y los datos y elementos de orden histórico que la refrendan están al alcance de cualquiera.
La Peste Negra, de la Baja Edad Media, fue en su origen, es cierto –ya lo evoqué aquí no hace mucho- una operación de guerra bacteriológica de los tártaros de Crimea –la llamada Horda de Oro- contra factorías venecianas asentadas por aquellas costas, pero no hay duda que la rápida propagación de la epidemia por todo el continente europeo puso a prueba la escala de valores en las que se asentaba,como sus más sólidos cimientos, la sociedad medieval, en todo lo referente a la caridad y a la compasión (misericordiosa) (…) Como parece suceder ahora mutatis mutandis con la epidemia de Ébola. La Orden de San Juan de Dios –orden caritativa y limosnera por excelencia, una de las que más ardorosamente abrazó, nota bene, las reformas del concilio- corre el riesgo las horas que corren de pasar a la historia como agente introductor mayor de ese virus maligno y contagioso en el continente europeo. ¿Valió a pena, toda un vida de renuncia a tantas cosas –entre ellas a una sexualidad normal (entre paréntesis)- para acabar reconociéndose tan débiles y humanos y mortales como lo demás, pidiendo a gritos que los sacasen de allí como fueran, aunque se hundiera el mundo, con las consecuencias que estamos viendo y viviendo ahora? (…) Mi respuesta ya la saben a aquí algunos pero dejo no obstante la pregunta en el aire, para todo el que quiera reflexionar por cuenta de ella y de los huesos duros de roer que no dejará de servirles a alguno en bandeja. Sin acrimonia. Y dedicado –el corazón en la mano- a mis próximos y amigos (judeo) cristianos, ya sean de la variante católico /romana, o greco (o ruso) ortodoxa
lunes, octubre 06, 2014
PINTAN BASTOS PARA ARTURO Y SUS ADEPTOS.../...
PINTAN BASTOS PARA ARTURO Y SUS ADEPTOS
Pintan bastos para el honorable Arturo Mas y sus secuaces. El círculo de la legalidad va fatalmente cerrando el cerco en torno suyo y los sueños que sin duda albergaban que la salvación les llegaría por la movilización callejera se esfuman a toda prisa. No habrá Maidan de Kiev en Barcelona. Deo Gratias. Por presión de los Mossos de Escuadra y de la Guardia Urbana como sus organizadores elegan o por lo que sea, la acampada de la plaza de Cataluña habrá muerto (casi) nacer –como un embrión más- al cabo de dos días (con sus noches) de intentona. Y por muchas novenas que le pongan a la mare/de/deus por muchas peregrinaciones o romerías o visitas de improviso que el honorable decida de solución de emergencia en dirección del monasterio de Montserrat no se ve ya como podrá escapar al triste (y merecido) destino –de la imputación judicial y lo que se siga- que fatalmente le espera. La Junta Electoral (catalana) es un guiñapo jurídico e institucional –anti-constitucional- y ese haya sido tal vez el paso en falso (de ms) que le acabe buscando la ruina a sus principal promotor (y también a sus secuaces po vi de consecuencia) Un acto de desacato manifiesto, y de prevaricación que por el cargo que ocupa su principal responsable convierte los cargos de los que se vio blanco el juez Garzón en juego de niños. Buscaran la salvación in extremis en el calan –léase el habla catalana- de bandera y de arma arrojadiza? Les va a será difícil porque si hay algo que habrá puesto de manifiesto la actual crisis es la realidad flagrante de la división –tajante y abrupta- de la población catalana en el plano del idioma que me diga del habla o del lenguaje hablado en la vida cotidiana.
Y lo ilustra inmejorablemente si necesidad había el caso de Joan Manuel Serrat que celebra hoy sus cincuenta años (en los escenarios) y que durante décadas se habrá visto erigido (nollens vollens) en campo de batalla y símbolo inmarcesible a la vez de ese guerra lingüística que la generalitat catalana habrá llevado adelante sin pauso y sin descanso, contra viento y marea. Le oi –y le vi- a Serrat en directo en la Casa de Campo madrileña en mis años de la Universitaria y conforme patrón que imponía el ambiente de la época recuerdo que canto algo –no todo- en catalán y evoco también la suerte de los represaliados del régimen anterior, que les había tenido a pan y cebolla (o algo así) durante décadas. Le perdí la vista durante décadas y ahorra repaso de urgencia su curriculum hasta hoy y pienso que es difícil negar el fracaso polvoriento de los que pretendieron hacer de él un símbolo musical (e iconográfico de habla catalana. La "Nova Cançó" –como aquí ya lo dejé sentado- fue una creación artificial, una operación de guerra psicológica al socaire de la guerra subversiva de la que se vio blanco el régimen anterior aquellos años del tardo franquismo tardío, y por más que hicieron sus padrinos y mentores nunca consiguieron asimilar totalmente Serrat que de puertas para fuera fue y sigue siendo una de las figuras más emblemáticas de la canción española de la posguerra. ¿Rojo Serrat? Lo fue y me imagino que lo seguirá siendo, pero eso no les da derecho a los catalanistas a contarlo entre los suyos. ¿Qué queda de la Nova Cancó? Una bruma en el recuerdo tan solo, para muchos entre los que me encuentro. Y es sintomático por demás el que no consiguieran, entre una mayoría de españoles que no estaban (no estábamos) indispuestos hacia el habla catalana, antes al contrario, victimas como se veían –como nos vimos- de ese papanatismo tan generalizado en castellano parlantes hacia aquel habla minoritaria, inmortalizar ni una canción ni una estrofa tan siquiera, tal vez porque aquel genero musical (de importación) de música/con mensaje, todo lo que no era mensaje se veía absorbido y sorbido y fagocitado por él, lo que da idea de la poca “universalidad” de aquella corriente musical como del habla (regional) que la difundían. ¿”Al vent, al vent”? Consignas de guerrilla urbana, eso es lo que fueron, no más y que nadie se escandalicen que todos somos y mayorcitos y nos hicimos serios por demás –como diría Nietzsche- “en las cosas del espíritu”
domingo, octubre 05, 2014
Marino en tierra (poesía en domingo)
¡Deja estar, relájate!
¡Párate ya de una vez, Juan!
¡No corras, alma inquieta!
¡Nadie te corre, créeme!
¡No corras tanto! ¡Qué vida!
Me sopló el duende al oído
en la tarde desabrida
Y me paré y me sosegué
y me senté y cogí la pluma
y lo vi todo de azul
escuchándome por dentro,
de una forma nueva y distinta
¡Tantos años, décadas ya
con aquel bofe en la nuca!
¡Vientos de persecución
cuan largo me lo fiasteis!
Tan largo que ahora ya es tarde,
se hace tarde en ciertas cosas
y es pronto aún para otras.
Tarde para ajustar cuentas,
tiempo de empezar de nuevo
como el “decíamos ayer”,
en tu vida y en tus cuitas
mentales como amorosas
-¡salve adolescencia eterna!-,
así, como si tal cosa.
¡Vientos de mi adolescencia
y de mi juventud primera
y de la segunda y de la tercera!
¡Qué entrañable compañía!
Y cuando deje de oírles soplar
¿Querrá decir que llega el fin,
que se llevaron tras suya
todo lo que aún me quedaba
de fe joven, de alegría?
¡Viento del Norte bravío!
¡Ruge viento, ruge fuerte
en el alma y en la vida
de este marino -en tierra-
descendiente de marinos
(de vikingos) ¡Proa a la mar
siempre, hoy como ayer
mientras mi alma me sonría!
(Esa es –y fue- mi divisa)
Marino en tierra ¿Por qué?
¿Llegaste tarde a las citas
y se te fueron los barcos?
No, no eran mi singladura
¡Rumbo Norte en la travesía
que me marcaron los astros
-¡qué "jornada" la mía!-
luciéndome entre las nubes,
muy joven, en la noche oscura!
Que mantuve firme hasta hoy
(¡digan de mí lo que digan!)
sin cambiar ni un ápice (igual)
-temporal o calma chicha-,
y no me pregunten por qué
que éxplicarlo no sabría
¡Buscándote a tí sin duda
a tientas, a ciegas, vida mía!
Marino de tierra adentro
¡Sin mas brújula que la tuya!
Qué cansancio -¿por tu culpa?-
el que se apodera de mí
oyendo una buena nueva.
¡Un cansancio de siglos, sí!
¿De tanta brega, de tanta lucha?
No, de tanta espera -¿en vano?-
en busca de una sonrisa,
de una palabra, de un gesto
¡Sólo! ¡Mujer desabrida!
Mejor lo hubiera sabido
mejor, sí ¡No te rías!
Al verte la primera vez
cruzándote delante mía
-¿no? ¡no digas que no fue así!-
justo encima de mi vista,
me “tiraste los tiestos",
sí eso fue -¡niña tímida!-,
que recogí entre suspiros
sin saber bien a fe mía
el desierto de los tártaros
en el que así me metía,
sin un alma en vida o en pena
que me refresque las vistas,
donde el Tiempo da parones
entre un día y otro día
entre un sinsabor y el otro,
entre una y otra cita
contigo y conmigo mismo,
con el Destino de guía,
de puente y rueda de enlace
entre tu vida y la mía.
¿Entre la Vida y tú, yo
-como cantó Paul Valéry-
o entre la Muerte y yo, tú?
¡Respóndeme, vida mía!
¿Porque acaso al vivir sin ti
se le puede llamar Vida?
¡Párate ya de una vez, Juan!
¡No corras, alma inquieta!
¡Nadie te corre, créeme!
¡No corras tanto! ¡Qué vida!
Me sopló el duende al oído
en la tarde desabrida
Y me paré y me sosegué
y me senté y cogí la pluma
y lo vi todo de azul
escuchándome por dentro,
de una forma nueva y distinta
¡Tantos años, décadas ya
con aquel bofe en la nuca!
¡Vientos de persecución
cuan largo me lo fiasteis!
Tan largo que ahora ya es tarde,
se hace tarde en ciertas cosas
y es pronto aún para otras.
Tarde para ajustar cuentas,
tiempo de empezar de nuevo
como el “decíamos ayer”,
en tu vida y en tus cuitas
mentales como amorosas
-¡salve adolescencia eterna!-,
así, como si tal cosa.
¡Vientos de mi adolescencia
y de mi juventud primera
y de la segunda y de la tercera!
¡Qué entrañable compañía!
Y cuando deje de oírles soplar
¿Querrá decir que llega el fin,
que se llevaron tras suya
todo lo que aún me quedaba
de fe joven, de alegría?
¡Viento del Norte bravío!
¡Ruge viento, ruge fuerte
en el alma y en la vida
de este marino -en tierra-
descendiente de marinos
(de vikingos) ¡Proa a la mar
siempre, hoy como ayer
mientras mi alma me sonría!
(Esa es –y fue- mi divisa)
Marino en tierra ¿Por qué?
¿Llegaste tarde a las citas
y se te fueron los barcos?
No, no eran mi singladura
¡Rumbo Norte en la travesía
que me marcaron los astros
-¡qué "jornada" la mía!-
luciéndome entre las nubes,
muy joven, en la noche oscura!
Que mantuve firme hasta hoy
(¡digan de mí lo que digan!)
sin cambiar ni un ápice (igual)
-temporal o calma chicha-,
y no me pregunten por qué
que éxplicarlo no sabría
¡Buscándote a tí sin duda
a tientas, a ciegas, vida mía!
Marino de tierra adentro
¡Sin mas brújula que la tuya!
Qué cansancio -¿por tu culpa?-
el que se apodera de mí
oyendo una buena nueva.
¡Un cansancio de siglos, sí!
¿De tanta brega, de tanta lucha?
No, de tanta espera -¿en vano?-
en busca de una sonrisa,
de una palabra, de un gesto
¡Sólo! ¡Mujer desabrida!
Mejor lo hubiera sabido
mejor, sí ¡No te rías!
Al verte la primera vez
cruzándote delante mía
-¿no? ¡no digas que no fue así!-
justo encima de mi vista,
me “tiraste los tiestos",
sí eso fue -¡niña tímida!-,
que recogí entre suspiros
sin saber bien a fe mía
el desierto de los tártaros
en el que así me metía,
sin un alma en vida o en pena
que me refresque las vistas,
donde el Tiempo da parones
entre un día y otro día
entre un sinsabor y el otro,
entre una y otra cita
contigo y conmigo mismo,
con el Destino de guía,
de puente y rueda de enlace
entre tu vida y la mía.
¿Entre la Vida y tú, yo
-como cantó Paul Valéry-
o entre la Muerte y yo, tú?
¡Respóndeme, vida mía!
¿Porque acaso al vivir sin ti
se le puede llamar Vida?
sábado, octubre 04, 2014
INTEGRIDAD DE LA NACIÓN Y ORDEN PÚBLICO ACAMPADA PLAZA DE CATALUÑA
¿El espectro hecho realidad? ¿Un Maidán (de Kiev) en ciernes en la Plaza de Cataluña? No será desde luego el alcalde separatista de la Ciudad Condal el que lo impida. Ni siquiera los manifestantes españolistas (bilingües) que se espera en el mismo lugar el proximo doce de octubre. Ya se encargará la alcaldía secesionista de sacar provecho del choque previsible entre dos manfiestaciones contrarias. Coser y cantar para ellos (y para los aprendices de brujo que los guían) ¿Para cuándo el comienzo de la intervencion -por el poder central- de los órganos de la autonomía catalana?Los cachorros con los que cuentan –como el pan comer- los secesionistas catalanes en su aventura ya tienen marcado el camino. O digamos que ya se han puesto a recorrer, caretas fuera, el que muchos ya nos sabíamos de antemano.
Y es que ese camino –lo sabían hasta los niños- pasaba y pasa forzosamente por la acampada nocturna en la vía publica. De preferencia en los lugares ya consabidos que sirvieron de teatro a anteriores acampadas, o sea que está sucediendo lo que eera de esperar, a saber que los cachorros del independentismo ocupan desde anteayer la Plaza de Cataluña –escenario principal hace dos años del 15-M en Barcelona- con intención de aguantar allí todo lo que puedan, para lo que cuentan en su haber con las declaraciones ambiguas del alcalde de Barcelona que ya se bajó los pantalones (un decir) en temas de ocupación hace unas meses de forma flagrante con la ocupación de un casa okupa en el barrio de Sants al cabo de una semana de protestas e incidentes en la vía publica.
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