Ernesto Giménez Caballero fue condenado en consejo de guerra -tras lo que se veria indultado más tarde por el General Primo de Rivera- por atacar a las altas instancias castrenses al seguir al desastre de Annual, en defensa del honor supremo de la Patria y de su Ejército (todo uno) Y yo les emplazo aqui y ahora, como hijo de militar, a que me formen un consejo de guerra por denunciar la actitud complice e indigne de las altas instacias castrenses al servicio de un poder político dimisionario en el plano internacional, en recientes crisis internacionales, léase en los Balcanes, en Libia, en Siria y ahora en Ucrania donde los Estados Unido e Israel buscan a todas luces involucrarnos en un conflicto en el que no se nos ha perdido nada. ¿Rusia fue nuestro enemigo el 36? Razón de más para aprovechar (cogiéndola al vuelo) la ocasión histórica de reconciliación -con el pueblo ruso y sus dirigentes- que la crisis ucraniana nos ofrece ahora a los españoles¡Ya está bien! Llevo treinta años fuera de España pero se diría que el tiempo no pasa porque llegado el momento reaparecen siempre las mismas caras y los mismos nombres con las mismas consignas y las mismas monsergas falaces y venenosas. Bardají (civil o militar, en activo o en la reserva a fe mía que no lo sé) –¿de apellido sefardí?- nos dio la vara todo lo que pudo durante la primera guerra del Golfo (hace veinticinco años)
Parece que lo estuviera leyendo aún –sus artículos en la prensa global-, como un ejercicio brillantísimo de oposición o como una de esas clases que nos impartían en el campamento de la Granja, del Robledo, en plena delicuescencia del régimen de entonces y a punto ya de entregar ya el Sahara español al monarca de los desiertos cercanos, a base de unos supuestos -de guerra del Pacifico de cuando la Segunda Guerra Mundial o algo así- a años luz de cualquier parecido con supuestos remotamente verosímiles tan siquiera en aquellos años.
Un cuento de buenos y malos -de hazañas bélicas un poco al revés en los que los buenos son los siempre lo mismo, hoy como ayer, o están siempre , del lado de los buenos -por ejemplo los israelíes-, lo que nos vuelve a repetir ahora este brillantísimo analista militar (en activo o en la reserva) de estado mayor o profesional de los servicios de inteligencia o lo que sea en un artículo de Libertad Digital (se les ve de nuevo el plumero a esos neo/conservadores españoles, por llamarlos de alguna forma) buscando unos objetivos que a todas luces les cuesta trabajo confesar, y que se traducen (se diría) en preparar a toda prisa la opinión pública española para otra aventura en la que no nos ha llamado nadie y en donde seriamos de nuevo perdedores -nuestro sino- a costa de otros que van de ganadores por el mundo y por la vida desde hace ya tanto tiempo.





