El nuevo monarca Felipe VI se verá, desde su subida al trono, fatalmente abocado a un gesto de perdón con los vencidos y perdedores de la Transicion y de sus capítulos y episodios más cruciales y decisivos, como el 23-F (igual que lo tuvo el general De Gaulle con los vencidos de la guerra de Argelia) Con esa extrema derecha irredenta y "maldita" y perseguida y vilipendiada -y linchada- sin cesar desde hace ya cuarenta años en los medios, a los que debe tantas cosas. Él como su padre
Dedicado en especial a mis amigos y camaradas de la España en Marcha
“Dentro de dos años tendremos la República”, profetizó Fernando de los Ríos, ministro del primer gobierno republicano (y de otros que se le seguirían)…sólo dos días antes del 14 de Abril. Asistimos los españoles a una encrucijada como aquella? En gestación (ultra/secreta) acaso una nueva movida insurreccional junto al Congreso el próximo 19 de junio, fecha prevista para la proclamación del nuevo monarca Felipe VI?
Me habré pasado una semana (larga) en Madrid donde me habrá pillado (nada más llegar) el anuncio de la abdicación del monarca y con ello, la apertura, en la política española, de un periodo/especial como le llaman los cubanos al tiempo que se siguió allí (hasta hoy) al desmantelamiento de la Unión Soviética. Estaba bonito hoy Madrid como lo está siempre o casi siempre que vuelvo. A los ojos (poco imparciales, es cierto) del paseante de Villa y Corte que esto escribe, amante de practicar el deporte del callejeo por toda la geografía urbana madrileña por algunas de sus zonas y de sus barrios más que en otros, también es cierto.
Algo sentí de revuelto no obstante en el ambiente de la tarde de sábado madrileña o que a mí me lo parecía por lo menos, en ese transeúnte inmovilizado en medio de la acera por ejemplo, en plena calle Fuencarral, un joven (perro flauta o lo que fuera) enrollado en una bandera tricolor, en el pañuelo igualmente tricolor atado al bolso de una mujer al pasar, en el helicóptero que sobrevolaba toda la zona en espera, lo supe después del paso de una manifestación (de lo que fuera) por la Gran Vía entre Callao y la calle Alcalá y en otros detalles nimios como ese ejemplar de una obra todo menos trivial “Mujeres de la república” desentonando un tanto ruidosa en el muestrario de obras románticas en la visita de museo que me habré permitido en parte por interés y en parte por llenar la tarde.





