Kennedy era católico y Nixon un cuáquero (protestante) Y el paso que no se atrevió a dar el irlandés (hasta no hacía mucho ciudadanos de segunda, como los germano/americanos) -visitar la España de Franco- se atrevió a darlo sin el menor complejo (no hay más que ver la foto) un "Whasp", del grupo étnico y religioso (aglosajón y protestante) que forjó mayormente los Estados UnidosTenía yo once años apenas y recuerdo que un día volviendo de la piscina durante las vacaciones veraniegas con amigos (mayores) de mi hermano, mayor que yo, salió a relucir un tema de política internacional de actualidad candente entonces que interesó una enormidad al niño precoz -en agunos aspectos al menos- que siempre me sentí (y mentiría si digo lo siento)
Y era sobre la campaña presidencial norteamericana entonces a todo arder y la conversacion hizo que cada uno de mis compañeros de andadura -de la piscina a casa-, mayores que yo todos ya digo, acabaran dando su opinión y mostrando sus preferencias sobre cada uno de los dos candidatos en liza y recuerdo también que me pronuncié apasionadamente entonces por JFK de lo que habia oído sin duda en el colegio (de curas) donde cursé toda la primaria y el bachillerato, sin caer siquiera en la cuenta entonces que las siglas aquellas (JFK), iguales que las mías, me harían especialmente compañía a partir de un momento dado de mi vida por la circunstancia de que acabé entrando -sin duda a otros niveles y cooordenadas de tiempo y de lugar muy distintas a las del futuro presidente USA- en un mismo universo mediatico (o de los medios) y de una manera u otra por culpa o en virtud de unas mismas iniciales acabaría gravitando un tanto en torno suyo (de su memoria en el recuerdo me refiero)
Kennedy, en la España católica de a principios de la década de los sesenta y en visperas de la convocatoria del concilio vaticano segundo -que tantas cosas iba a cambiar en España y en el mundo (o digamos que acompañó o se mezcló o sumó a unos cambios fatales e inelutables que hubieran acabado fatalmente produciéndose con concilio o sin concilio, que alcanzaba en aquellos momentos unos niveles o grados de clericalismo (eclesiástico) como sin duda tal vez no lo habíamos nunca alcanzado y no los volveríamos alcanzar ya nunca más (de eso no me cabe duda)-, gozó indiscutiblemente entre los españoles como digo, de la imagen de marca privilegiada e inmejorable de primer presidente católico de la Historia de los Estados Unidos.




