jueves, noviembre 07, 2013

IRENE SÁNCHEZ VÍTORES, "ERASMO" AFORTUNADA (o una UE de fata morgana y leyenda negra anti-española)

Beatriz Calvo Martín, madrileña (eso fue lo que ella me dijo, de las afueras, creo), asistente del profesor titular (belga de apellidos belgas) de la asignatura -no hay otra de enseñanza del castellano- "Literaturas Hispánicas" de la Universidad Libre de Bruselas (ULB) No tengo nada contra la chica, dicho sea de entrada (en lo personal me refiero, no sé si sea recíproco, lo contrario no me consta por lo menos) No es óbice que lleva preparando una tesis de doctorado hace ya seis años (seis, o más) -siempre ejerciendo de profesora asistente- bajo un título y tema emblemáticos en extremo (como una bandera) sobre la recuperación de la memoria (de los vencidos de la guerra civil) en "La Voz Dormida" de Dulce Chacón (y también en la obra de otra autora francfona candienses, del Quebec) Otra de las asistentes cuando yo coíncidí con ellas en la ULB era una catalana -con fuerte acento catalán- casada con un belga, encargada de gramática castellana y de la que no me consta que fuera catalanista, es cierto, pero tampoco lo contrario. Una tradición añeja en verdad, la de los separatistas catalanes exiliados ganándose la vida con la enseñanza del castellano en Bélgica (...) Como sea, ninguna de las dos levantó un dedo cuando me vi vetado por su superior jerárquico (belga) -injustamente y sin motivo aparente- preparando un trabajo de doctorado -y con el texto ya concluído- sobre Francisco Umbral y sus novelas guerrracivilistas en la primavera del 2009. ¿Sindrome de autodesprecio entre españoles, y más visibles si cabe entre "erasmus" y otros univesitarios becarios o subvencionados cursando o enseñando en universidades extranjeras por cima de los Pirineos? (cualquier parecido con la realidad pura coincidencia)
Leo en la edición del País de hoy el artículo -articulito o reseña o carta abierta (cortita) mas bien- de una joven investigadora (y no sé cuantas otras cosas) tan candorosa, tan candorosa que me dan ganas de ponerme a dar botes en el asiento, es más fuerte que yo, lo siento. Se trata de una miembro del personal directivo de la Autónoma madrileña, antigua becaria Erasmus y a la que por lo que cuenta le tocó el gordo (o la pedrea), no sé tanto si con la beca Eramso en sí o con el puesto -tan envidiable aunque ella lo vea como una carga o "devolución" (de dinero ¿de verdad? ¿no? ¡no me lo puedo creer!)- que consiguió ya a su vuelta, y gracias al que lleva ya "devolviendo su deuda" (a la sociedad) como ella dice unos cuantos años (en nómina de la Autónoma)

Y en la situacion cercana al siniestro total -de paro juvenil, cualificado o no- por la que atravesamos, no me negarán que se trata de una joven afortunada y por partida doble, ya digo. En Europa "le abrieron los ojos" -escribe- y la "convencieron que trabajando podía dedicarse a lo que a ella más le apasionara" lo cual es una aspiración perfectamente legítima aunque debe reconocer que son muy pocos, jóvenes o viejos y en el estado actual de nuestras sociedades occidentales, los que pueden verla realizada. Le abrieron los ojos, dice, y si se hubiera quedado allí un poco más sin beca ya y por sus propios medios, tal vez hubieran acabado abriéndoselos del todo, de verdad (y no bromeo), de la triste realidad que sigue siendo la consideración -casi nula- y la imagen de marca "espanola" (o "marca España") -tan negra- que los españoles seguimos mereciendo y arrastrando por cima de los Pirineos.

Después de todo, si Erasmo, el padre fundador de la idea de la UE y santo patrón de esta joven entusiasta no nos quería (ni en pintura) y no se hacía el menor complejo de proclamarlo y de escribirlo -"non placet Hispania"- negro sobre blanco ("in saecula saeculorum"), qué de extrañar que en la Europa de la UE, la igualdad de oportunidades entre europeos al menos siga siendo voto piadoso más que otra cosa, para españoles por lo menos.

El español por cima de los Pirineos sigue siendo (un poco) un paria/internacional -como yo lo fui y me sentí aquí no por otra cosa sino (mayormente) por español y no me lo quitó hasta hoy nadie de la cabeza (como ya lo denuncié además en su momento en la prensa española)-, y las españolas -y que se me perdone si hiero las susceptibilidades de algunos o de algunas-, no más que un trofeo o una mascota (¡y en Portugal no digamos!) o un fetiche -¡aún mayor el ultraje!- como compendio de todos los fantamas y complejos -y clisés infamantes y mancillantes- que algunos siguen arrastrando por cuenta nuestra de puertas afuera, y que despiertos o no anidan en la meoria colectiva -en mayor grado o medida en unos que en otros- de todos los países europeos. Como fue la imagen que me dieron siempre -sólo por dar un ejemplo- las españolas emigrantes (años sesenta) aquí casadas -en una proporcion sorprendentemente elevada (...)- con gendarmes y policías belgas (y suboficiales del ejército)

miércoles, noviembre 06, 2013

"ERASMOS" SOCIATAS

Mi "problema" con las becas Erasmus -el mío y el de muchos otros- empieza ya por el nombre. Erasmo como problema, todo un libro el que cabría escribir sobre el tema. Un héroe de la Leyenda Negra anti-española, célebre por su aversión a España y a los españoles que dejaría plasmada en una frase no menos célébre ("non placet Hispania") la misma que le oi yo como un eco (en voz alta, en francés, sin complejos, "je n'aime pas l'Espagne, je n'aime pas ce pays") a un belga viajando en tren, entre Charleroi y Bruselas. Los gustos son libres (con tal de que la sangre no llegue al río) (...) , pero de ahí a que los españoles reconozcan en Erasmo el padre de Europa, va un trecho, porque no lo fué. Padre de la división étnica y religiosa de Europa más bien, entre el Sur católico y el Norte protestante. Entre paréntesis, la holandesa que guiaba a los turistas en la Casa Erasmo (en la foto) de Anderlecht aún no hace mucho era una partidaria acérrima de la independencia catalana, como me lo dio a mí a entender en un tono de desafío
¿Lo hace adrede? "Soy como un toro bravo", ese fue el simil que popularizó el ministro Wert hace ya algun tiempo y a fe mía que cabe tomárselo (un poco) en serio porque si no se explica bien su actuación ministerial con la que parece ir consechando escándalos (en los medios) y poémicas una tras otra. La inmersión (o normalización) lingüística (que así la llaman) en catalán, la educación de (o para) la ciudadanía, la fiesta de los toros, y ahora ese tropiezo (aparente) en el tema de las becas Erasmo, llevan a pensar del actual ministro de educación, o bien que se trate de un electrón por libre en el seno del gobierno actual -conforme a la imagen o idea que de él se habrá pretendido acreditar por parte de algunos- o bien que asuma (y parece que con gusto) el papel del francotirador (y provocador) en toda una lista de contenciosos como los más arriba enumerados, sobre temas o asuntos en los que el provocador gubernamental actuaría por así decir viento en popa.

Impopular lo es desde luego el modelo lingüístico catalán (en el resto de España por lo menos), como lo es la educación para la ciudadanía en un sector considerable de la poblacion y más aún la prohibición por la Generalitat de la fiesta taurina en Cataluña. ¿Pero impopulares las becas Erasmo? Me replicará de inmediato tal vez alguna voz discrepante (más o menos desinteresada)? Carezco de datos estadísticos o de sondeos a mano pero todo parece, es verdad, así indicarlo. A comenzar por la reacción tan visceral, en carne viva, del estamento (de becarios estudiantiles) directamente afectado.

Las becas Erasmo (o Erasmus) son ya una vieja historia que dio comienzo entre españoles -o fue entonces cuando se empezó a oír mayormente a hablar por lo menos- tras la entrada de España en la UE (la CEE de entonces) en el 85, dos años antes de que yo llegase a Bélgica, y como todo lo que se reviste de antiguedad arrastra una imagen de marca tras suyo se quiera o no se quiera.

Un problema de imagen más bien en caso que nos ocupa. Hablo por mí de entrada, es verdad, por lo que vi no obstante y pude observar desde el balcón o mirador privilegiado de la capital de Europa (o de la UE) en los largos años que llevo residiendo entre belgas. Problema serio es verdad el que me plantearon de antiguo las becas Erasmus, que me diga sus beneficiarios, y también la poca química -humidlemente lo confieso (como si fuesen para mí un poco extranjeros, y yo también para ellos)- que sentí siempre entre ellos y yo de los encuentros esporadicos y fugaces, con los que me crucé en aquellos primeros años de estancia aquí coincidiendo aún por un largo rato todavía con la era felipista (interminable)

martes, noviembre 05, 2013

RECONQUISTA UNIVERSITARIA CONSIGNA URGENTE

La Universitaria madrileña se volcó por entero en la manifestación histórica del SEU entre Sol y Alcalá 44 que dio nacimiento a la División Azul (24 de junio del 41) Un ambiente universitario de exaltación heroica, de patriotismo exarcerbado y de fervor e idealismo puros y desinteresados ¿Qué quedaba de aquello veinticinco años después, en el ambiente reinante en la Universitaria que yo conocí, desde el mismo momento que puse el pie en ella por la primera vez? : desmoralización colectiva, transmutacion -¿qué digo?-, desprecio radical de todos los valores, anarquía a todos los niveles -y mugre en las aulas y pasillos, y en los espíritus y en las mentes- y emergencia revanchista de los sueños y de las banderas vencidas treinta años antes. ¿Qué había pasado? Muy simple, que la guerra (mundial) la habían perdido nuestros amigos y aliados, y por vía de consecuencia, España también y nadie -de puertas adentro- tantos años ya pasados parecía haberse dado cuenta (...) Vae victis! (¡ay de los vencidos!)
El ministro Wert -ya lo conté en mi blog (difunto) de Periodista Digital- es un viejo conocido, de los tiempos de mi servicio militar (universitario) cuando coincidí con él en el campamento del Robledo -hoy desaparecido- en la misma compañía y durante dos campamentos de verano seguidos. Con lo que quiero decir que le conozco no de un chocarnos las manos apenas o de un hola y adios sino de haber convivido durante meses y en circunstancias un tanto excepcionales -en el mini/universo castrense aquél- que se nos grabarían más si cabe en la memoria, por más que los recuerdos queden ya tan lejanos por razón del tiempo trnascurrido.

En Periodista Digital le dediqué un artículo el pasado año a poco de su nombramiento en el que evoqué la experiencia aquella y me permitía unas impresiones personales por cuenta suya, que en las redes sociales y en una de esas campañas de las que se habrá visto blanco desde que es ministro se verían calificadas de "elogiosas", y sin duda que lo eran sin querer serlo del todo sin duda, aunque tampoco excesivamente críticas.

 No dije todo lo que dé él pensaba no obstante, y me habrá sido preciso tal vez el verme dado de baja -sin motivo aparente- de aquella blogoesfera para verme libre de ciertas inhibiciones o ataduras psicológicas que sin duda de forma un tanto inconsciente me hicieron pasar en silencio o el poner sordina a un detalle o aspecto de su persona todo menos trivial que de él se me quedaría bien grabado en la mente.

lunes, noviembre 04, 2013

ISLAM Y III REICH, ESPECIAL PARA (FACHAS) ESPAÑOLES

Morsi fue una criatura política del mesías negro, Obama, un cripto/musulmán que confunde España con el Andalus. El islamismo es un posmarxismo como lo es la ideología de la democracia/real de los indignados. Más disolventes que el marxismo mismo. La peste y el cólera: el integrismo musulmán y el sionismo judío que tienen una extraña tendencia a aliarse. Como se vería en la guerra civil siria. Desde luego no verteré una lágrima por su suerte
La alianza (estratégica) entre el Islam y el III Reich durante la segunda guerra mundial es un hito historico insoslayable, hay que reconocerlo. En la lucha por el poder y la hegemonía mundiales, una Alemania en fase de expansión bélica y con pocos amigos potenciales fuera del continente europeo creyó encontrar en el Islam político de la época -cualquiera parecido con la realidad de hoy, en ese aspecto, pura coincidencia- un firme y providencial aliado, como se veria ilustrado y perpetuado para la posteridad en la instantanea célebre aquella del encuentro entre el Fuhrer y el Gran Muftí de Palestina, de riguroso uniforme el uno y luciendo turbante y visidtiendo hábitos propio a su rango de dignatario religioso el otro.

¿Algo más que una alianza puramente estratégica, forzada por las circunstancias y por las dificultades que enfrentaba la Operación Barbarrosa? Kalmukes, chechenos, tártaros del Volga y otros pueblos de confesión musulmana habitantes de las regiones meridionales de la Rusia continental y del Caucaso pasaron a engrosar -a partir de un estadio determinado del desarrollo de la segunda guerra mundial- las filas de la Wehrmacht y de las Waffen-SS, como lo evoca León Degrelle en sus memorias del frente del Este.

El mismo fenómeno se dio en los Balcanes con kosovares y bosnios musulmanes, y del balance de aquella alianza circunstancial reza poco en la historia de la segunda guerra mundial ni siquiera en sus versiones más políticamente/correctas, pero la impresión de fracaso perduraría y predomina, como lo probaría la suerte de las Unidades Waffen-SS que se formaron en los Balcanes por inicativa de un personaje que cita mucho Degrelle en sus obras aparecidas en la posguerra, el general de las SS, Berger, de origen francés (hugonote) como su nombre indica y que tuvo trato directo con la Legión Walona encuadrada -al contrario de lo que ocurrió con la División Azul, o con los voluntarios italianos, croatas o rumanos- en las Waffen-SS, al igual que los flamencos.

Las unidades (Hankar) de "SS" bosnios musulmanes acabaron viéndose disueltas por conflictivas e indiscipilinadas, y en toda la historia del conflicto no parece que la aportación musulmana al esfuerzo bélico del III Reich se revistiera de particular relevancia. Tenían a la ideología aria y también a la historia en contra suya. O digamos que esa alianza puramente estratégica aunque solo fuera, sufría fatalmente del lastre inevitable de un choque de memorias antagonistas -a imagen del choque de culturas y civilizaciones hoy tan en voga- que habrá marcado la historia europea y universal desde los tiempos de la Revolucón francesa e incluso antes, desde la eclosión de las guerras de religión con la Reforma.

domingo, noviembre 03, 2013

Himno a las Almas Ardientes (poesía en domingo)

Se habían quedado en Madrid
por decisión de sus padres,
sin veraneo (¿de ricos?)
de castigo, "con deberes"
el verano aquél (¡del treinta y seis!)
sin saber qué otro castigo
les esperaba aún ¡Los pobres!
Pagando por sus mayores
y por la España de entonces.
¡Misterios del alma infantil!
O adolescente (o entre las dos)
Del sufrimiento inocente
que evocó en francés Albert Camus
(¿coartada u hondo lamento?)
en una página célébre,
como un eco del silencio
del espacio (el que me envuelve)
Silencio del mundo o de dios
la pregunta que llevaba
a cuestas, sí, desde siempre
de niño, de adolescente
como me lo hizo observar
-¡que homenaje en el pozo aquél!-
el funcionario aquél (portugués)
encargado de observarme
(y de velar por mi suerte)
Telón de fondo ambiental
el Silencio Fundamental
en la historia de los hombres
a los sones del "vals triste"
de tanta existencia inocente.
Silencio en mi alma y en mi mente
esperando una llamada
-¡te esperamos mil años, dios!-
que despejase interrogantes
¡Y nos dijera adelante!
Del Gran Silencio que ahonda
el fragor sordo en la noche,
del despertar de mil duendes
danzando en torno a la hoguera
que encienden almas ardientes.
Experiencia inenarrable
la del que oyó el Gran Silencio
que le deparó la suerte
y le dejó todo oídos
siempre después a la escucha
en lo hondo de la noche
(Custos, custos, quid de nocte?)
Esperando una voz ¡Qué voz!
¿De donde la voz? ¿De lo alto,
de la corte, de otros líderes?
No ¿De la calle? No. De los patios
del pueblo llano, del vecindario.
¡Dios que equivocado anduve!
Esperando una voz dis-tin-ta
hasta que en medio del fragor
-el de un silencio de muerte-
empezó a alzarse, a hacerse oír
un rugido sordo de gente,
pero no de las masas informes,
manipuladas e inertes,
sino de los que se irguieron
al oído de tu voz, profeta,
y se levantaron de golpe.
Y mientras me veo sólo
suspendido en el vacío
o alzado sobre "el pavés", sí,
del rugido de esas voces,
buscando vencer el vértigo
y guardar el equilibrio,
grito y grito y grito fuerte
¡Arriba las Viejas Naciones!
¡Arriba los Pueblos de Europa!
¡Y arriba las Almas Ardientes!


Sales rauda, derecha,
puntual, a tu hora fija
como siempre, esa es tu vida.
Te veo pasar en el café,
muy segura, muy mujer,
seria, muy tú y muy tuya
y el rosa de tu semblante
tan bello y digno y solemne
como el de una efigie antigua
y la blancura de tu tez
y tu misterio (el de tu clase)
me embargan de melancolía
que a seguir trato de ahogar
o de esconder entre estas líneas
como si al calor de la lumbre,
del fuego de un alma ardiente,
tu frialdad se (re) encendiese
y te fundieses conmigo
en la llama de mi poesía
(Poesía que destruye y promete)

sábado, noviembre 02, 2013

ASESINADOS DOS MIEMBROS DE "AMANECER DORADO"

Telón de los caídos en los mítines de la Falange durante la República. Sólo tras el octavo caído de sus propias filas, Juan Cuéllar, empezaron las represalias. Un fenómeno de su época, contra-terrorismo frente al terrorismo que practicaba impunemente la izquierda obrera. El que esté libre de pecado que tire la primera piedra, contra la Falange de entonces o contra "Amanecer Dorado" hoy en Grecia, sea la que sea su respuesta al asesinato de ayer de dos de sus militantes
El asesinato de ayer por las calles de Atenas, ante una de las sedes del partido Amanecer Dorado, de dos jóvenes militantes de la organización, despierta fantasmas y demonios entre españoles más si cabe que en otros paíse europeos, por culpa de la guerra civil, el pasado que no pasa, siempre presente en los espíritus como lo ilustraria, si dudas había, la enorme sacudida colectiva que trajo consigo la ley de la memoria histórica y la reaccion hostil que inevitablemente produjo en en sector considerable de la opinión pública española. Y de todos sus capítulos o episodios, viene ahora en particular a las mentes la espiral de violencia que precedió aquella durante los años de la II República entre izquierdas y derechas, léase entre la extrema izquierda (socialistas y anarquistas) y los falangistas.

¿Quién disparó primero? Una cuestión tan ociosa, o tan imposible de elucidación, como la del huevo y la gallina. A Saddam Hussein, en las semanas que precedieron a la invasión del Irak, le hicieron una pregunta análoga de quien había empezado con la ruptura de hostilidades, a lo que respondió (caústicamente) que cuando todo hubiese terminado ya habría tiempo de responder a esas preguntas (y a otras también sin duda alguna) Perdió, pagó con la vida y otros dieron por él la respuesta (obviamente en contra suya) Los nazis perdieron y la historiografía politicamente correcta reza desde entonces que la segunda guerra mundial la iniciaron ellos, barriéndose asi de un plumazo la objeción (seria) de las provocaciones innúmeras de parte del bando aliado -polacas e inglesas- que precedieron el ataque aleman contra Polonia del primero de Setiembre del 39.

En el caso español, la violencia falangista de antes del estallido de la guerra civil llevaba ya décadas -desde mis tiempos universitarios- en la picota, por el sambenito tan extendido de una banda de niñatos bien que se divertían -como lo divulgaría Francisco Umbral en sus novelas guerracivilistas- tirando al blanco contra obreros indefensos, un mito o clisé de piel dura y longeva que se vería lógicamente fortalecido décadas durante, por la educación ("ciudadana") que recibirían generaciones de escolares españoles en las últimas décadas, lo que explica sin duda (en parte) la inflación de opiniones sectarias (de izquierdas) en los comentarios sobre la noticia que aquí comento, aparecidos en la red las úlitmas horas.

viernes, noviembre 01, 2013

MARINE LE PEN, LOS REHENES DEL MALI Y EL SINDROME (JOSEANTONIANO) DE ALICANTE

Aspecto -y atuendo- de uno de los rehenes franceses del Malí -a la izquierda en la foto -durante la comparecencia ante la prensa tras sus liberación por el grupo islamista que les retenía, que habrá merecido el calificativo de "chocante" a Marine Le Pen y sin duda también a muchos otros franceses (y no menos españoles) Síndrome elevado a la enésima potencia, de la guerra, del secuestro y de la cárcel
Marine Le Pen, viento en popa en los sondeos de un tiempo a esta parte y con la que no siempre estoy de acuerdo y de la que discrepo en lo sucesivo en ciertas opciones fundamentales subyacentes a su estrategia de llegar al poder por la vía electoralista -y al precio de ciertos compromisos-, acaba de levantar -¿adrede?- una polvareda de protestas y comentarios hostiles por sus declaraciones por cuenta de los rehenes franceses recientemente liberados por los islamistas del Malí que les tenían en su manos tras varios años de cautiverio.

Las fotos hablan por sí solas no menos entre españoles que entre franceses y no hace falta ser un figura tan mediática e influyente como Marine Le Pen para llegar a conclusiones iguales o parecidas, sobre las que gravitan(de cerca) el mismo fantasma inquietante.

Síndrome de secuestro, de cautiverio, tan antiguo sin duda como la historia de la humanidad doliente surcada sin cesar, desde sus inicios, de guerras y de conflictos de todo tipo, pero que recibiría una especie de bautismo en los medios las últimas décadas con el apelativo de síndrome de Estocolmo, traduciendo lo atípico por lo típico, me explico los pormenores de un caso muy particular y circunscrito erigidos de clave de interpretación de un fenómeno universal y por ende mucho mas trágico y profundo.

La del preso -aunque sólo lo sea por unas horas- es una experiencia de un dramatismo extremo que unos asimilan mejor que otros, que nos superan y otros no y que en la mayor parte de los casos no deja de legar (nos) secuelas por largo tiempo, como unos fantasmas entrañables en algunos casos o inhóspitos en otros y en extremo desazonantes .

Y la del preso secuestrado lo es en mucho mayor grado aún en la medida que su situación o estado se ve agravada por un nota o toque (cruel inhumano y degradante...e infamante) de coacción física y corporal que no se limita como en el caso de simples presos -de derecho común por ejemplo o incluso de presos políticos en tiempos de paz- a una restricción más o menos completa de la libertad de movimientos.
 
Y en el caso del prisionero de guerra la gravedad de la dolencia a la que aquí me estoy refiriendo puede verse elevada a la enésima potencia en aquellos casos en los que uno al menos de los bandos contendientes se sientan libres o eximidos del más mínimo respeto a cualquier exigencia de humanidad o de clemencia en base a principios morales (los que sean) o a estipulaciones legales de ordenamiento interno o fundadas en convenciones internacionales o extra jeras como fue grosso modo el caso en zona roja durante la guerra civil española los primeros meses por lo menos de la contienda.