viernes, octubre 25, 2013

SAVATER PONE EL DEDO EN LA LLAGA

No participé en el combate de Juan Ignacio, me pilló fuera de España como aquí ya saben, no lo conoci a él tampoco -pese a ser los dos de la misma generación- me parece no obstante un deber inexcussble el evocar su memoria, la de la única muerte aún no esclarecida de la Transicion, a la hora en que corremos seriamente el riesgo de que se nos robe una victoria que se habrán labrado calladamente durante cincuenta años los cuerpos armados y una legión innombrable de españoles anónimos y heroicos dentro y fuera del país vasco, buscando ahora algunos el convertir "in extremis" (caveat rex!) una gran victoria en una derrota politica irreparable
Fernando Savater, al que conozco personalmente, es uno de esos antiguos izquierdistas (maoísta incluso) de mi generación -un poco mayor no obstante que yo- con el que no sé si por aquello de a la vejez viruelas o por un proceso recíproco de maduración me siento a veces en lo que escribe y también en sus posturas en publico más o menos en diapasón, como en la última feria del Libro en febrero pasado aquí en Bruselas en donde intervino en una tertulia en el marco del certamen sobre las corridas de toros y se presentó ante el auditorio -un detalle un tanto desternillante que solo descubrí al rato de oírle hablar- con una corbata estampada de toros bravos de lo más original (y taurina)

Y ahora, con motivo de la doctrina Parrot se habrá destapado con nuevas declaraciones y con un articulo en el País de hoy interesante como todo o casi todo lo que escribo y también certero y atinado en su análisis por más que no saque las misma conclusiones que las suyas o no del todo (como siempre)

Significativo no obstante el ligero desmarcaje que se advierte entre sus declaraciones en plena calle como quien dice, nada más darse a conocer el fallo del tribunal europeo sobre la doctrina Parrot como si le hubieran dado un tirón de orejas de donde fuera, porque "del penalty que no existió" del que hablaba en sus declaraciones primeras que nos habría pitado injustamente el alto triubnal europeo habrá pasado a hablar de "un fuera del área" (apenas) todo junto y bien revuelto dentro del mismo articulo. Lo uno o lo otro, maestro ¿En qué quedamos?
Coincidiendo con la presentación de este título de Fernando Savater, asistí a una conferencia que dio en la feria del libro de Brusela en febrero pasado en la que lucía, ufano y sin coplejos, una corbata estampada de toros bravos. Savater (doy fe de ello no sólo de entonces, de mucho antes también, mis primeros años aquí cuando le conocí) es buen comunicador de puertas afuera, pero tal vez sea una excepcion honrosa hoy por hoy entre españoles. Es lo que me viene a la mente leyéndole que "tal vez no hayamos sabido explicar bien" el problema del terrorismo "ni en Europa ni en América" Aunque me temo que -como buen demócrata- haga abstracción de la Leyenda Negra...y también de la hipoteca que nos legó la rebelión mestiza americana
Hay algo no obstante en el articulo incisivo e interesante (ya digo) de Fernando Savater que pone el dedo en la llaga y es su mención de una reunión internacional celebrada recientemente en Méjico y convocada por personas del entorno etarra que habrá conseguido una unamimidad y un eco extraño e inquietante -entre antiguos mandatarios de aquellos países incluso (de izquierdas como de derechas)- por cuenta de la fraseología nacionalista y separatista de siempre (de la que no se desdicen o desmarcan ni una jota) que habrá obtenido la adhesión de ciertos ex-mandatarios americanos fuera de toda sospecha o que así siempre lo parecieron (en el tama que nos afecta y nos ocupa)

"Algo no habremos sabido explicar bien ni en Europa ni en América", se puede leer en el articulo que meciono. Lo cual arrastra innegablemente un poso de verdad, es cierto, por más que no quepa hacer abstracción del problema secular -de imagen- por culpa (en parte) de la Leyenda negra (siempre viva) que arrastramos España y los españoles de puertas afuera. En democracia por definición rige la libertad de prensa y la propaganda gubernamental no existe por propia definición como no existen presos políticos, lo cual no excluye por un lado, que puedan darse casos de criminalización injusta (en nombre o por cuenta del régimen o del sistema democrático) y lo que no borra de un plumazo mínimamente aunque solo sea ese fenómeno de guerra de propaganda que no habremos dejado de presenciar en relación con la agresión terrorista en este balcón privilegiado que nos da el presidir fuera (y mas privilegiadamente si cabe aun en Bruselas)

Hablo un poco por experiencia (en carne viva) en el tema, sí, lo econozco, porque fue eso -esa indefensión (flagrante) española frente a la agresión terrorista, en el plano mediático, de los medios en el extranjero que no vi nunca denunciada en los medios españoles (por lo que fuera)- lo que me reveló, como un espectro o una aparición el llamado caso de las extradiciones (fallidas) de una pareja de etarras -Raquel Garcia Arnanz y Luis Moreno Ramajo- linchamiento al que buena parte de los medios belgas, al unísono con una clase política unánime (salvo alguna excepción honrosa) del lado flamenco se entregaron todos de manos dadas entonces en contra de nuestras instituciones y en tiro de elevación contra España y los españoles y nuestra buena imagen en el extranjero.

Como consecuencia de aquello se produjo una reacción no poco tibia y tímida pero no menos inédita hasta entonces y que de lo que sé no volvió nunca después a reproducirse y me refiero a la iniciativa -que partió creo del ministro de Asuntos Exteriores- de enviar un vídeo a través de las embajadas españolas en los medios sobre la gravedad y la singularidad (sangrienta y sanguinaria) del terrorismo en España y en concreto del perpetrado y practicado por la banda ETA.
Instantánea del putsch de Argel (21 de abril de 1961) En el centro de la foto, el general Salan, más tarde jefe de la OAS, llegado "in extremis" en vuelo directo de Iberia desde Madrid donde se encontraba refugiado bajo la protección del régimen de Franco. Fue la respuesta al inicio de conversaciones secretas entre el gobierno francés y el FLN que conducirían a los acuerdos de Evian once meses más tarde. Una parte del ejército francés de Argelia estaban convencidon que la guerra estaba ganada y que eran víctimas de una maquinación política. ¿ La historia se repite? Caveat rex
¿En vísperas de un nuevo Evian tras la nueva situación creada por la sentencia del tema europeo en contra de la doctrina Parrot? ¡Lagarto, lagarto! para recordación de mi lectores, con aquellos celebres acuerdos se puso fin a la guerra de Argelia, el desenlace de la cual vino a traducir la victoria política de la rebelión argelina y anti-europea con lo que como tantas veces habrá ocurrido en la historia una victoria militar sobre el terreno como la que cosecho el ejercito francés tras la batalla de Argel acabaría saldándose por una derrota en la mesa de negociaciones, por la voluntad del poder político -"in casu" el general De Gaulle- izándose tras la jornada insurrecciona del 113 mayo del 58 en Argel a la cabeza de la Nación y así poder ejecutar sin contemplaciones del principio al fin su programa (inflexible) de descolonización y de entrega y de retirada francesa en definitiva como lo haría

Comparaciones odiosas, porque Argelia (del otro lado del estrecho) no podía ser o no del todo para los franceses lo que las Vascongadas -tierra española inalienable- son para España y los españoles, y tampoco cabe suponer una voluntad de entrega en el poder político, que si esta destapando las horas que corren en el caso que nos ocupa buenas dosis en cambio de cobardía y de falta de visión política y estratégico (a largo plazo)

El fantasma resucitado -de la victoria final de un banda terrorista que parecía derrotada y deshecha- planea de nuevo vivito y coleando sobre la cabeza de los españoles, más si cabe yo diría de los que residimos en el extranjero. ¿Será la reaccion que parece estar incubándose en la opinión publica las horas que corren capaz de conjurarle? Así sea

jueves, octubre 24, 2013

SINDICATO DEL CRIMEN EN SOMOSAGUAS


Javier Verdejo, uno de los muertos en el armario que se saca ahora el Sindicato de Estudiantes sobre la marcha, era hijo de Guillermo Verdejo, alcalde de Almeria con Franco. No fue un caso único (de transbordo ideológico generacional por llamarlo así) Él, como Dulce Chacón, hija del alcalde franquista de Zafra, o Benavides, uno de los abogados laboralistas muertos en Atocha (nieto del general Ordaz) o Restituto Valero de UMD, "el niño del Alcázar", o Enrique Ruano, niño bien de Serrano (del colegio del Pilar) Pío Moa no está de acuerdo -así me lo hizo saber a mí- que España perdió también la segunda guerra mundial en el 45. ¿Qué sintoma o símbolo más cegador de desmoralización colectiva y en suma de derrota no obstante, que aquel fenomeno de abrazarse en masa a las banderas del bando opuesto, de los hijos y descendientes de uno de los bandos beligerantes en la guerra civil, como ocurrió en el tardofranquismo (ya desde finales de los cincuenta)?
¿Para que sirven las universidades? Una pregunta en el aire que se respira desde hace un rato, signo (se diría) del tiempo que vivimos, que cobra de pronto inusitada actualidad con la movilización de la que están siendo teatro los campus y universidades españoles orquestada por el llamado Sindicato de Estudiantes. ¿Para qué me sirvió a mi la universidad de que me sirvió mi paso por ella? Una pregunta a fe mía de difícil e incierta respuesta. No me atrevería no obstante a dar taxativamente la negativa por respuesta.

Es cierto que la universidad de mi tiempo -un poco como la de ahora- era terreno siniestrado o campo de batalla más que otra cosa, en particular -en mis últimos años de facultad- el campus de Somosaguas (hoy como ayer), y que cargamos un poco muchos de mis compañeros de generación en la Universitaria de entonces -de forma inconsciente o subliminal aunque solo fuera- con los deseos frustrados y los sueños y las esperanzas -que proyectaban fatalmente sobre sus descendientes (sus hijos y los hijos de sus hijos)- sin duda un tanto descabelladas vistas desde fuera de las generaciones que nos precedieron, en particular de la de nuestros progenitores, hijos de una época anteriores a la eclosión de las universidades de masas que fue el fenómenos mas tal vez más sobresaliente (puestos a analizar) de la generación que fue la mía.

Así, arrastré toda mi vida títulos universitarios -que no me regaló nadie, a costa del tiempo y del esfuerzo que le dediqué y también del sacrificio económico de los míos- con el sentimiento intimo y frustrante no obstante que no me habían valido la pena o que no me habían servido (prácticamente) para nada, y con un innegable sentimiento de inferioridad ante otros que sin títulos o sin tanta graduación o titulación como la mía habían encontrado de seguida -algunos de ellos mientras yo me debatía en la Universitaria aquella, siempre en medio de la tormenta- su puesto o su camino en la sociedad en los ámbitos laboral y profesional me refiero, por el que acabarían avanzando despacito y buena letra o ascendiendo a pasos de gigante algunos de ellos, y con la sensación también que la vida les había madurado a ellos más (y mejor) sin ese contacto como fue el mio con el ámbito universitario que tanto tuvo de traumatizante y empobrecedor (desde ciertos puntos de vista) como lo habré dejado sentado a menudo en mis escritos.
Una historia del SEU con un capítulo particularmente brillante y heroico, el de la División Azul. Su autor, del SEU heroico de la II República, acorde a testimonios concordantes que me llegaron en su momento no se dejó arrastrar por los cantos de sirena del tardo/franquismo y permaneció fiel a las lealtades, juramentos -y antagonismos- de sus tiempos de divisionario en Rusia (contra el comunismo)
Todo eso es cierto, lo pensé y lo sigo pensando, y sin embargo (...) No me arrepiento, no, asumo mis años de paso por la universidad por la experiencia tan fuerte para bien y para mal que para mí representaron, y sobre todo porque me dejaron -como señal de ungido- un afán (inmenso) de saber que me habrá acompañado toda mi vida y que tiene no poco que ver sin duda con esa pulsión memorística y un tanto grafómana tal vez (no sé) -que tanto parece intrigar a algunos-, y de la que habré dado tantas muestras desde que puse a escribir en público y a diario como llevo haciéndolo ya desde hace unos cuantos años.

Como sea, las universidades siguen siendo fabricas de cerebros para la sociedad que las ve nacer en su seno y augura mal desde luego de un país, de una sociedad, de una civilización el que ese estamento tan crucial y tan critico a veces entre de pronto en crisis como ocurrió en mayo del sesenta y ocho, y como vendría a ocurrir -aunque de forma menos directa o más tangencial- con el movimiento de los indignados hace ahora dos años y medios de los que la agitación que están viviendo las horas que corren los campus españoles no vienen a ser -a mi juicio- mas que una de sus últimas secuelas o coletazos.

El Sindicato de Estudiantes, la organización (única por lo que parece) por la que llega ahora otra vez el ruido y el escándalo, que viene orquestando la agitación estudiantil, ahora y supongo que desde hace ya un buen rato -y hablo por conjeturas porque como todos aquí saben o se adivinan llevo una eternidad alejado de la Universidad española y de sus ambientes y cenáculos- arrastra un nombre cargado de resonancias aunque solo sea. En mi época el sindicato con vocación hegemónica lo fue "el Sindicato democrático de estudiantes" -conocido en Madrid con las siglas de SDEUM- del que el actual sindicato cabe suponer que sea el heredero natural por más que haya dejado caer el epíteto (como una apelación o marca de origen) de "democrático", que como el valor del soldado en las ordenanzas de Carlos III, se diría que hay que suponerles o sobreentenderles.
El enterrador mayor del SEU lo fue uno de sus fundadores, Dionisio Ridruejo, principal instigador de la revuelta estudiantil del 56 (sucesos de San Bernardo), modelo matricial u original de la que vendría a prender una década más tarde. En el 56, tuvo en frente suyo a un joven falangista auténtico (y ardiente, entonces) Francisco Umbral, colaborador estrecho de Juan Aparicio, como el propio interesado lo da entender -en clave autobiográfica un tanto complicada de descifrar- en su novela guerracivilista "Madrid 1940" La hostilidad a penas disimulada que Umbral reservó siempre en sus libros y escritos a la figura del célebre falangista disidente venía de allí precisamente
También podrían ser vistos -por la vía de la filiación espúrea e ilegítima (léase no reconocida ni asumida tampoco, ni en todo ni en parte)- como retoños del otro sindicato ("español) de estudiantes, el SEU, la rama universitaria de la Falange, que perduró en el franquismo en fase languideciente tras el final de la segunda guerra mundial y que se vería enterrado con los sucesos de San Bernardo (febrero del 56) aunque sus certificado de defunción vendría en el tardo/franquismo sólo, una década más tarde. Hijos putativos del SDEUM de mi época o descendientes biológicos en cambio del SEU falangista, está claro que este sindicato de estudiantes escogiendo o apostando por la vía de la confrontación y de la recuperación de la memoria de los vencidos se cierra fatalmente las puertas del futuro, a largo y corto plazo.

Como lo ilustran las pancartas (tan aparatosas) que sacan ahora a relucir en sus manifestaciones -contra "la contrarreforma franquista en la educación" (léase la LOMCE del ministro Wert)- y sobre todo esa querella que acaban de interponer -en plena movida de agitación- delante de la juez argentina (de la que ya me ocupé no hace mucho en este blog) que aceptó las querellas de los llamados "crímenes del franquismo", con lo que destapan el mismo signo -o sello -de manipulación ideológica- de la que adolecieron sus antepasados ideológicos (los de mi época)

Banda de delincuentes (políticos), esa es la imagen que da el (denominado) "sindicato de estudiantes" Sobre todo -a tenor de las escenas que nos están llegando por la red- en el campus (¡ay dolor!) de Somosaguas

miércoles, octubre 23, 2013

VÍCTIMAS DE LA ETA VUELTA A LAS MASCARADAS

Melitón Manzanas, primera víctima reconocida de la ETA. Un patriota y un policía ejemplar. Piedra de escándalo a la vez del régimen democrático. No fuimos nosotros los "fachas" (para entendernos) los primeros que empezaron distiguiendo entre unas víctimas y otras, fueron ellos, los partidos democráticos, los que se sirvieron de aquél o más bien de la leyenda negra que le seguía después de muerto a sol y sombra los que lo hicieron, reformando -en su artículo 4 (hasta hoy)- la ley de Solidaridad con las Víctimas del Terrorismo, por donde excluían implícitamente -aunque a Melitón Manzanas no pudieron aplicárselo a título retroactivo- las víctimas de la ETA asesinadas durante el régimen de Franco
¿Vuelta a empezar los tubos de escape de aquellas movilizaciones ("victimistas") que acompañaron sin frenarla u obstaculizarla en lo más mínima la caída a tumba abierta, hacia el abismo, de los años de la era Zapatero? Y me refiero a los dos tipos de movilizaciones de masa que prodigó todo ese tiempo la derecha (léase el PP) con la cooperación y el beneplácito y todos los níhil óbstat habidos y por haber, de la jerarquía eclesiástica y de sus correas de transmisión a lo largo y a lo ancho del territorio patrio y en amplios sectores y a todos los niveles de la sociedad española, a saber las movilizaciones masivas -como solo los engranajes y los resortes de los que el aparato eclesiástico o el de los grandes partidos politicos (democráticos) disponen son capaces de poner en marcha- que se resumían fatalmente en dos tipos o variantes, respectivamente las manifestaciones contra el aborto, y por los derechos de las víctimas (del terrorismo, se sobreentiende).

Con motivo de la jornada del 12 de Octubre en Barcelona y de la concentración de Montjutich en la que participé entusiasta como aquí todos ya saben, surgió una discusión en el marco de la plataforma "la España en Marcha" organizadora de aquél en la que se vino atinadamente a sentar la distinción entre unas victimas y las otras, entre los que cayeron en defensa de la unidad de España frente al separatismo y los que fueron por razón de sus compromisos más o menos turbios o confusos con el régimen (o sistema) democrático que alumbró entre otras criaturas mostrencas o abortivas, las autonomías vasca y catalana.
Escena del film "La batalla de Argel" En la foto, el protagonista que interpretaba la figura del general Massu. La guerra de Argelia puso palpablemente de manifiesto la contradiccion irreductible e irresoluble entre la defensa del Orden y de la Civilización frente a la agresión terrorista, y el ideal democrático, como ocurriría igualmente en el combate contra el terrorismo de la ETA en las Vascongadas
Policías, militares guardias civiles, defensores por definición de la Unidad de la Nación y del Orden (con mayúsculas) y políticos y diputados de los partidos democráticos puestos todos bajo el mismo rasero o común denominador de víctimas de la violencia "venga de donde venga" Con lo que se venía a caer fatalmente en la amalgama entre los verdaderos terroristas y los que les combatían por puro patriotismo -y violentamente (¿como si no?)- al margen del ideal democrático, como fue mi caso y el de otros muchos.

No conozco o no estoy al tanto -vaya dicho de entrada- de la situación exacta en el país vasco las horas que corren y por consiguiente me auto/impongo un bemol por razón de fuerza mayor como quien dice a la hora de a abordar una tema -el de las víctimas del terrorismo- en estrecha relación con la situación (desde esa óptica) en aquella región española.

Y sí dispongo en cambio de un barómetro sensible y fidedigno en extremo en este balcón privilegiado de Brusselas y de Bélgica en su conjunto donde resido que no dejó de ser campo de batalla o línea de frente también en el combate anti-ETA desde los inicios prácticamente de la organización terrorista, y del que tuve siempre conciencia, desde los primeros años de mi estancia aquí y en particular desde que estalló el célebre escandalo de la extradición fallida de dos presuntos etarras refugiados en Bélgica -a medidos de los noventa-, de estar ocupándolo (prácticamente) en solitario.

La línea del frente internacional del combate anti-ETA, la que pasaba por Bélgica y Bruselas por lo menos, dejó de estar activa -en eso creo poder ser categórico- grosso modo desde los atentados del 11 de marzo, como si hubieran perdido (irremediablemente) entonces la batalla de la opinión pública (francófona y no sólo) como si con las víctimas (inocentes) de los atentados de Atocha el precio (en sangre) del rescate -o de la expiación- se hubiese hecho efectivo (por completo en lo sucesivo. Me refiero el precio de sangre, que el otro, el precio político lo pagaron (justificadamente o no) otros como aquí todos ya saben

¿Figuraciones mías lo que precede? No lo creo, la actitud de los poderes públicos en Bélgica hacia la ETA y sus miembros cambió radicalmente desde entonces y de hecho se empezó a aplicar hasta hoy la tolerancia/cero, como lo ilustraría la extradición (fulminante casi) de varios miembros de la ETA que pretendieron repetidamente, en el nuevo clima del periodo que se abrio a seguir a aquellos atentados, encontrar refugio en Bélgica, y sobre todo la actitud de la opinión pública hacia España y los españoles y en general en relación con el fenómeno del terrorismo de la ETA cambió radicalmente. Como si se hubiera puesto fin a la hora/vasca que duraba ya aquí desde hacía décadas y en todo caso desde que yo puse aquí el pie por vez primera (segunda mitad de la década de los ochenta)

Como si los españoles en su conjunto hubieron pasado de repente en la mente de los belgas -y pari passu sin duda también en otros países europeos- a poder revestir ellos también el estatuto de víctimas, algo reservado hasta entonces -tratándose de España y los españoles- a vascos y catalanes (sobre todo a vascos), lo que se vería traducido en un cambio sensible de actitud y de trato (en mejor) hacia nosotros que me fue confirmado por otros españoles aquí residentes. La sentencia del tribunal europeo de los derechos del hombre se habrá visto seguida en cuestion de horas de la excarcelación dos figuras emblemáticas -de las más sanguinarias- de la banda terrorista, una en España y otra en Inglaterra, lo que habrá ofrecido el pretexto que ni pitado para el arrancar de nuevo de toda la maquinaria de movilizaciones del victimismo democrático organizado (y mido mis palabras) Y volveremos a ver las mismas consignas de siempre en los de siempre. ¡Capitanes de derrota!

A la ETA la habrán combatido eficazmente hasta obligarla a suspender sus campañas de atentados sangrientos los cuerpos armados y también el patriotismo de muchos vasco/españoles anónimos. La clase política y sus correas de transmisión en las instituciones del estado no habrán hecho nunca en cambio -salvo honrosas excepciones- más que darles balones de oxígeno. Existe un victimismo profesional en la clase política como existe (de antiguo) un anti-terrorismo profesional y no me refiero al GAL o no sólo a ellos.
En la foto, a la salida de la sala del tribunal en Bruselas -mayo del 2002- que me condenó a cuatro meses de cárcel por "un delito de rebelión" -mi acto de protesta delante del Palacio Real en mayo del 2000- y me absolvió en cambio por falta de pruebas de la acusacion de incendio voluntario contra la sede de HB en Bruselas (febrero del 96) En mi combate (en solitario) contra la ETA en Bélgica tuve siempre que cargar con la incomprensión del victimismo pacifista y democratico de "la Coordinadora por la Paz" (eurofuncionarios españoles de los partidos democráticos, incluído el PNV) que no dudaron en acusarme (hipócritamente) ante la policía belga -célula Anti-Terrorrismo- e hicieron innegabemente presión para mi inculpación judicial en los tribunales aquí, de la que fueron cómplices
Y un ejemplo (mas elocuente que todas las palabras) de lo que aquí decir estoy queriendo me lo ofrece el caso de un miembro de la escolta de protección de la Embajada de España en Bruselas (o así me pareció a mí que ejercía por lo menos) que "sobrevivió" a todas luces -guardando su (apetecible) destino quiero decir- a los atentados del 11 de marzo y la llegada al poder de los socialistas y que dirigía -desde los inicios de la era Aznar- el servicio de orden en las concentracciones aquellas de tres minutos (tres) de silencio -y vuelta a casa sin rechistar- de duelo por las víctimas de la ETA en el barrio de las instituciones europeas y que estuvo a punto de llegar a las manos conmigo -que no me achanté- si no hubiera sido por la intervención rápida de agentes de la policía belga. ¡Pesadilla de guardaespaldas democrático el individuo aquél (policía nacional o guardia civil en activo o en situación de retiro, o agente de seguridad apenas o lo que fuera) !

"Estos son peores que los otros!", le oí decir refiriéndose a mí, -la primera vez que le vi de improviso (como un recién llegado) en aquellas concentraciones pacifistas (anti-ETA)- "¡hay que echarlos de aqui a patadas, a patadas!" le oí farfullar a los oidos del embajador Benavides (del PP) alla por la segunda mitad de la década de los noventa.

Y ahora con el reanudar de la manifestaciones victimistas, no lo puedo remediar, me parece verle de nuevo buscando siempre a ocupar todo el espacio o la escena, como un advenedizo -como hizo siempre aquí en Bruselas- de mascarón de proa o de figurón en primera fila. Y a fe mía que no veo más que a él, y que se piense de mí lo que se quiera)


ADDENDA (URGENTE) Hago partícipes a mis lectores de la convocatoria para mañana en Madrid que me acaba de llegar, de la Plataforma "España en Marcha" en contra de la excarcelación de etarras (de resultas de la sentencia del tribunal europeo sobre la doctrina Parrot) bajo el lema "Ni un etarra más en libertad" que hago enteramente mío por supuesto

martes, octubre 22, 2013

MOURINHO ANTI-ESPAÑOL

Khedira (de padre magrebí), o el complejo de culpa alemana. ¿Tendremos que vernos tildados forzosamente de racismo por ponernos a subrayar la distancia abisal entre la exigencia de igualdad y de ausencia de discriminación de las legislaciones en vigor en nuestros países de la UE, entre nacionales y extranjeros residentes y la realidad flagrante del éxito, asegurado de antemano se diría, -y claramente discriminatorio- que se merecen los nacionales alemanes de padre extranjero/musulmán y de madre alemana (y no viceversa)? Un fenómeno que se da también aunque en menor medida en otros países de la Unión Euroepa
Confieso que las declaraciones de José Mourinho a la prensa inglesa sobre España y los españoles me han sorprendido (desagradablemente) un poco, no me las esperaba, pensé que su paso de tres años por el fútbol español en las filas del Real Madrid se soldaba de una forma contrastada entre lo positivo y lo negativo, pero perfectamente honrosa y sin agravios mayores por ninguna de los dos partes.

Como así parecían dejarlo a entender declaraciones del que fue su mentor y padrino en el club blanco, Florentino Pérez, poco después de su marcha. Un portugués en el Real Madrid tratándose además de una figura tan emblemática y de aristas tan marcadas como el ex-tenico portugués madridista que no dejaba nunca a nadie indiferente a favor o en contra, era un episodio nada trivial en la historia del fútbol español y traducía a la vez un fenómeno de sociedad que habrá marcado no poco la vida española en su día a día -los fines de semana sobre todo- en los últimos años.

No me dejó indiferente la llegada de Mourinho a mí tampoco de entrada, y me pusieron en guardia -para que lo iria a negar aquí- declaraciones suyas tras el anuncio de su fichaje por el club madridista en las que profesaba abiertamente sentimientos de veneración por la figura del papa Juan Pablo II, uno de los personajes más grandes (si no el que más) para él, del siglo XX. Lagarto, lagarto, me dije ya de entrada (y no me lo tomen a mal aquí algunos) Hubo no obstante un punto de inflexión en mi actitud hacia él -en la que no siendo forofo (aún siendo madridista de nacimiento casi) del futbol actual, predominaban más bien sentimientos de indiferencia- y fue el gesto de humor no poco genial que tuvo en el terreno del juego y al final de uno de los encuentros al que asistió (desde el banquillo) metiendo o haciendo ademán de meter el dedo en el ojo al técnico azulgrana Pep Guardiola.
Franco (gallego) y Salazar, portugués norteño (de Santa Comba Dâo) se entendían bien. Entre portugueses y españoles las cosas fueron mejor de antiguo a nivel de las élites que del pueblo llano. Habia peleas y disturbios en los partidos de fútbol entre pueblos limitrofes fronterizos (como se quejó Mocardó a Hitler en el búnker durante la segunda guerra mundial), pero en la buena sociedad todo discurría como la seda de un lado y otro de la frontera. El problema Mourinho -y no un problema hispano/portugués cualquiera- es un tanto atípico, como lo confirman las palabras de Cristiano Ronaldo que se siente bien entre españoles y que acaba de desmarcarse de las declaraciones de su antiguo entrenador en el Madrid
Para un portugués -y no me lo tomen tampoco a mal los portugueses que me estén aquí leyendo- el rasgo de humor no está nada mal, me dije para mis adentros comparándolo instintivamente a mi experiencia de los tres años y medio vividos en Portugal (preso) en los que a fe mía que descubrí pocos rasgos de humor en torno mío como si el humor en lengua portuguesa se hubiera escapado hacía mas de un siglo del otro lado del Atlántico tal y como pareció confirmármelo el pequeño botón de muestra de una serie de telenovelas brasileñas que nos ofrecían por la pequeña pantalla en los ratos (cortos) de recreo al final de la jornada en el establecimiento de máxima seguridad de Vale de Judeus, que provocaban la hilaridad entre paréntesis de mis compañeros de reclusión portugueses la mayoría (y también en el que esto escribe desde luego) Como si el brasilero guasón (de preferencia carioca) y el portugués lacrimógeno y tristón formaron la dos caras de la moneda de la idiosincrasia lusa o luisiada o lusitana a escala del planeta.

Mourinho me hizo reír pues, pero ahora se me habrá atragantado fatalmente la risa con unas declaraciones suyas -a la prensa inglesa además- que vienen a despertar o a soliviantar todos los viejos fantasmas que rodean o gravitan de antiguo en las relaciones entre los dos países ibéricos. Inglaterra y Portugal, la alianza más vieja de Europa, así lo oí celebrar en los medios y a mi alrededor cuando la visita de la reina de Inglaterra a Portugal en el 84 estando yo allí aún preso. Y la cosa viene -a titulo de recordación o de apunte histórico- de la guerra de los Cien Años y de su desenlace, o sea que ya viene de lejos y que no se limita a un simple "accidente" como opinaba Serrano Súñer en sus tiempos de de gloria desde las altas esferas del régimen de Franco en la guerra y en la inmediata posguerra. ¿Si en vez de ser aragonés de ascendencia hubiera sido gallego o proveniente de la España del Noroeste se hubiera expresado de la misma forma el Cuñadisimo? Cabe preguntárselo.

El desgaje de Portugal iniciado con el ascenso al trono de la monarquía castellana de los Trastamara y confirmado siglos más tarde en tiempos de Felipe IV y en el contexto de la guerra (europea)- de los Treinta Años fue sin duda un accidente histórico, y fue no obstante a la vez también un fracaso recíproco en la aspiración a la unidad que prosiguieron durante toda la reconquista los reinos cristianos de la Península. Y la herida ahí sigue a no dudar por muy cicatrizada que parezca y cuando se toca duele, como habrá ocurrido ahora en el episodio Mourinho y con ocasión de sus declaraciones tan anglófilas y también -hay que reconocerlo- un pelín anti-españolas.

Mourinho dice ahora que en España -debe hablar sobre todo por lo que courre en los terrenos de juego- se respira odio al portugués, y es, a creerle, a tenor de los insultos (frecuentes por lo que cuenta) que le llovieron y llegaron a sus oídos durante su estancia entre españoles. Es posible, pero cabe apostillar de inmediato que de existir o de responder a una realidad el reproche que Mourinho nos hace, no deja de ser recíproco, porque el que esto escribe podría permitirse todo un libro recogiendo y narrando sus experiencias bajo ese prisma los años que me deparo la suerte de tener que cohabitar -en unas circunstancias especialísimas y completamente atípicas lo reconozco- entre portugueses. Aunque en lo que me atañe puedo decir no obstante que la sangre no llegó nunca (o casi nunca) al río.
No me entró a mí nunca ese golpe de cabeza, lo confieso, ni tampoco -estoy seguro- a muchos españoles. Problema Zidane: de sus orígenes franco/argelinos -el que les plantea a muchos franceses-, de sus opciones políticas de izquierdas, anti-fascistas, de su esposa oriunda, de Almería, (él habló sin rebozos de "la mar de Al-Andalus de su esposa española") y de los nombres italianos de sus hijos. ¿Por qué italianos? ¿Acaso para ocultar en la calle, fuera de casa, otros nombres musulmanes (autenticos y no de pega)?
¿Racismo anti-portugués entre españoles, para expresar en claro y crudo lo que parece querer decir en sus declaraciones recientes José Mourinho? A la medida del racismo anti-español que pueda existir entre españoles y que caso de existir no harían más que alimentarse recíprocamente el uno y el otro. Como sea, el racismo mas o menos latente o subliminal no deja de gravitar en la actualidad futbolística en la medida que el deporte de masas y el fútbol tal vez más que en ninguna otra rama deportiva no deja de ser escenario privilegiado donde se repercuten y reflejan todas las tensiones del mundo actual en sus facetas o episodios más problemáticos o conflictivos (y explosivos) como lo es la invasión silenciosa del continente europeo por una inmigración (particularmente) de confesión musulmana en el contexto de un choque de culturas entre el Islam y la civilización occidental y europea.

Tal y como lo ilustran la presencia y proliferación de jugadores de origen musulmán inmigrante en los grandes equipos europeoa. Zhidane, Ozül, Khedira son sólo un pequeño muestrario de nombres que me viene de improviso a la mente de lo que decir estoy queriendo. Y no sólo ellos sino otros europeos de origen, y que no dejan de verse asociados fatalmente a ese fenómeno como el francés Ribery -de un físico inconfundible por las quemaduras que surcan su rostro- converso al Islam y no de lo mas discretos desapercibidos en la medida que pareció hacer siempre de ello una tarjeta de visita, o a mí así me lo pareció siemre al menos.

Khedira, alemán de nacionalidad de padre tunecino y de madre alemana, y capitán de la selección (como buen ahijado de mamá Merkel) -¡si el Innombrabe levantase la cabeza!- declara ahora, tras las declaraciones de Mourinho, sentirse chivo expiatorio en el Madrid tras la marcha del técnico portugués del que se confiesa discípulo. Al contrario de lo que acaba de declarar el igualmente português Cristiano Ronaldo. Mourinho anti-español o la fatalidad española -lo quieran o no- de algunos portugueses (y de sus discípulos extranjeros)

lunes, octubre 21, 2013

ALBERTO GARZÓN, IZQUIERDISTA E INDIGNADO, AMENAZADO EN LA RED (donde las dan las toman)

Criatura política de Aznar o no, me niego a condenar a Jaime Mora, el joven militante de las Nuevas Generaciones del PP que acaba de ser expulsado del partido (o eso anuncian) por sus amenazas a Alberto Garzón en la Red. ¡Basta de actitudes traidoras e hipócritas!

Alberto Garzón diputado de Izquierda Unida no es un diputado cualquiera ni siquiera un diputado de Izquierda Unida cualquiera, sino una de las figuras emblemáticas del 15-M que tras la indefinición o inhibición de la que dio muestras ese colectivo en en el plano electoral los meses que siguieron a su fundación acabó presentándose candidato por las listas de Izquierda Unida en Málaga en las elecciones de octubre de aquel año y tras verse elegido se convertiría en el portavoz natural y oficioso a la vez del 15-M en el Parlamento con lo que las aguas volvían a su cauce como quien dice o cada mochuelo a su olivo como dicen en Andalaucía (y como debe saberlo bien el interesado)

Aunque en parte sólo, porque la capacidad de distorsión y de tergiversación y manipulación de ese movimiento de jóvenes manipulados -igual o más que lo fueron sus antepasados ideológicos de mayo del 68 con los que se identificaron claramente en la fase de incubación del movimiento los meses que precedieron a su lanzamiento (en mayo del 2011)- siguió haciendo estragos hasta hoy mismo -aunque en ritmo e intensidad decreciente- entre amplios sectores de población, jóvenes pos-graduados y universitarios sobre todo, en la medida que sus campañas de agitación conseguían borrar no poco cualquier huella o rastro de identificación y de definición y deslinde ideológicos entre los unos y los otros (léase entre izquierdas y derechas)

Como un renacer -en versión actualizada- del mito de la (gran) Noche de la Revolución (le Grand Soir) que puso de moda el mayo francés y que tuvo cumplida aplicación el Barrio Latino -en el centro de la capital francesa- a cargo de insurrectos de fuera del estamento estudiantil muchos de ellos -como el grupo de los Katangueños, dueños y señores de de la Sorbona ocupada, y del teatro del Odeón- que protagonizarían en los pocos días que duró la intentona un espectáculo de anarquía y de desmanes increíble en un decorado de mugre y falta de higiene personal que los indignados de la Puerta del Sol, más de cuarenta años después, supieron a fe mía emular los días que duró su acampada.

De noche todos los gatos son pardos, o grises como dicen los franceses, y esa atmósfera de confusión ideológica -y pari passu de mugre espiritual y física generalizada- fue lo que más me marcó -por la vía por supuesto del rechazo- del mayo del sesenta y ocho en su versión española y más me aisló y más contribuyo sin duda al enroque psicológico (e ideológico) que fue el mío a partir de entonces- como lo tengo aquí y en otros sitios ya no sé cuantas veces contados, -en mi libro editado en francés "Le fou de Dieu" entre otros- y como lo ilustra la imagen en el recuerdo de testigos presenciales recogida en testimonios recientes en la red, en una visión divergente por completo de la mía por supuesto.
Recital de Raimon en Económicas (y Políticas) de la Complutense en mayo del 68 al que asistí y del que me salí furioso y frustrado -ante la incomprensión que me mostraron los que me acompañaban, y por la politización y la radicalización ideológica que se produjo allí dentro- antes de que terminase. Mayo del 68 en versión española hipotecó pesadamente nuestro futuro (hasta hoy) Mucho más de lo que una inmensa mayoría se imagina. Sin él, otra transición hubiera sido posible
Algo que alcanzó niveles de paroxismo en el recital del cantante valenciano (y catalanista) Raimon en la antigua facultad de Políticas y Económicas de la Complutense en la tarde de sábado (como si sucedió ayer) del 18 de mayo del sesenta y ocho cuando se dio un fenómeno -así lo vi yo- que tanto hipotecaría el futuro inmediato de los españoles (hasta hoy) de cristalización ideológica (a la izquierda extrema) de la masa de universitarios asistentes al acto ( unos seis mil) (...), apolíticos o de orientación opuesta incluso hasta hacía poco muchos de ellos -e hijos o nietos de los vencedores de la guerra civil también no pocos de ellos por descontado- emulando todos al final puño en alto al autor del recital (¡menudo agitador!) del que en el plano artístico se volvería a oír poco (entre paréntesis)

Como hipnotizados por la imagen innegablemente ideológica y catalanista y guerra civilista -en catalán (o valenciano), casi todo (o todo) lo que cantó- que se desprendía del personaje. Allí precisamente -lo tengo ya no sé cuantas veces declarado - me curé para siempre de las veleidades contestatarias que había compartido hasta entonces contagiado como tantos y tantos de mis compañeros universitarios.

Por lo que los que aquí me leen vendrán sin duda a comprender en parte un poco la visión espectral como un aparición de pesadilla -tan traumática o traumatizante- que fue para mí la eclosión del movimiento indignado en mayo del 2011 como no dejé de dar constancia puntual de ello en una serie interminable de entradas que dediqué al tema en mi blog de Periodista Digital (hasta que me vi dado de baja) y como no habré dejado de darlo a traslucir sin duda entre líneas de mis artículos y entradas en la Red desde hace dos años y medio, para mis lectores más sagaces por lo menos.
29 de mayo del 68. En lo más álgido de la crisis del mayo francés, De Gaulle se entrevista de incógnito en Baden-Baden con el general Massu, comandante en jefe de las tropas francesas de ocupación en Alemania justo antes de su vuelta a París para retomar el control de la situación. Pocos días después saldrían de la carcel indultados los altos mandos de la OAS. De Gaulle sacrificó la Argelia francesa a su política exterior (anti-Alianza Atlántica) pero sirvió innegablemente de dique en el 68 contra el caos (la "chienlit" como él decia) y la amenaza soviética. Mutatis mutandis, el rey Juan Carlos sin duda a su pesar sirvió de barrera frente a "la spanish revolution" de los perroflautas e indignados del 15-M, patrocinada y teledirigida por el mesías negro Obama (y su lacayo español José Luis Zapatero)
Aunque también comprendo que los que no tuvieron aquella vivencia por pertenecer a una generación más joven que la mía (aunque solo fuera un poco) y haber llegado tarde (por lo pelos aunque fuera) a ese momento cronológico tan crucial y decisivo de nuestra historia contemporánea no estuviesen y siguen sin estar en medida de calibrar del todo el desafío aquél idéologico tan terrible, de vuelta cuarenta años después, en mayo del 2011. Se deja engañar sólo el que quiere, reza también el refrán no obstante, y para algunos esa excusa de la edad no cuenta, en modo alguno. Y se puede decir que acabaron abrazando el 15-M y su ideal subversivo e insidioso de cochambre física y espiritual, y disgregador y en el fondo islamizante y anti-español, porque era eso lo que les pedía el cuerpo y lo que en el fondo iban buscando

Y por eso ahora ante el mensaje doble o triplemente insidioso -contra el "odio" que destila según él la legislacion anti-terrorista en vigor- que el joven diputado indignado (de IU) acaba de colgar en la red por cuenta del fallo de tribunal europeo de los derechos del hombre sobre la doctrina Parrot, me siento en la imposibilidad moral de condenar el mensaje (de amenaza) que le habrá dedicado un joven militante de las Nuevas Generaciones (del PP) que se habrá visto (faltaría más) descalificado por su partido de inmediato. Lo que le habrá abierto tal vez los ojos, libre de ataduras. "Eran mucho peores -reza el texto bíblico- de lo que imaginarte podías" Lo dicho, donde las dan las toman.

Doctrina Parrot. ¡Aparte de mí ese cáliz! Y me refiero a le pereza invencible casi que me acomete poniéndome a disertar o a dar mi opinión por breve y somera que sea sobre ese tema. Por arduo y extenso sin duda el trabajo de clarificación que exige. Como lo exige a su vez la temática de las víctimas -el distinguir entre unas víctimas y las otras- o esa otra aún mas candente y urgente de la legitimación de la violencia dela que me ocupé en una entrada recientemente en el marco de la polémica, que habrá estallado -sobre esos dos temas- al interior de la plataforma España en Marcha los últimos días (¡y en buena hora_)

Porque me parece no menos urgente el distinguir entre estrategia del combate anti-terrorista -"in casu" de la lucha anti-ETA- y la temática de la política penitenciaria, que tiene con aquella una relacion secundaria y encierto modo indirecta. ¿Pena de muerte contra terrorista y violadores de derecho común (todos juntos bien revueltos) o prision de por vida (o penas incomprensibles como le dicen los belgas)? Por mí que no falte...A condición que toda esa oferta al mejor postor -los franceses le dicen "surenchère"- en materia de rigor penal y penitenciario no acabe volviendose hipócritamente contra los verdaderos anti-terroristas como me cupo experimentarlo (¡ay dolor!) en propia carne en mis años de estancia en bélgica. Y quien pueda entender que entienda.

En claro y en crudo para los de difíciles entendederas: ningun miembro de la ETA de los muchos que econtraron refugio de incógnito o a las claras por estas tierras belgas durante décadas tuvo que sufrir ni de lejos (ni de broma) las penalidades penitenciarias -y las miserias judiciales- que se me impusieron a mí en mis anos de residencia (veintisiete ya) en Bélgica

domingo, octubre 20, 2013

Canto de amor y de guerra (poesía en domingo)

¡Gloria a los hungaros aquellos
de un pueblo de descendientes
de aquellos hunos de Atila
que supieron luchar y morir
-cerco soviético de Budapest
("el segundo Stalingrado")
codo a codo con los arios
por la salvacion de Europa
siempre leales hasta el fin
mientras fundía a pleno sol
o al fuego de la metralla
la división entre dos pueblos
y entre dos razas (blancas)!

¿Guiarnos por postulados
viejos, nuevos, buenos, malos?
En este mundo tan traidor
mezcla de verdad y apariencias
a la hora de la verdad
(de atarnos fuerte al futuro
y de forzar el destino
y redimir el pasado)
la intuición es la que cuenta
Y es lo que rije al profeta
buscando a tientas, a ciegas
en la noche de los tiempos
el hilo de Ariana de la Historia
en el campo de batalla
-y en el choque de memorias-
de nuestra historia española.
¿Fifia aquella Blau Division?
¡El capítulo europeo
al revés, más glorioso
y reciente y siempre vivo
de nuestra historia azarosa!:
ni una palabra ni un gesto
entre aquellos que volvieron
ya fueran fachas o rojos
cuando la guerra civil (la nuestra)
se notaría en sus rostros
o saldría de sus bocas
(aparte el traidor Ridruejo)
contra sus compañeros de armas
en aquella grande epopeya:
el homenaje a un pueblo
amigo y enemigo (a rachas),
nobleza obliga y clase
(¡el sello de nuestra raza!)
Que nos honraron entonces
cuando Europa rompía albores
con un puesto en la batalla
¡La santa/alianza aún viva
de dos pueblos...de dos razas!

Refrán

Y eso fue lo que me atrajo
en un principio de tí,
monstruo, mujer terrible,
inconstante y caprichosa:
¡Ese lazo incierto e "impuro
-en tí como también en mí-
de una ascendencia alemana!

sábado, octubre 19, 2013

HITLER "HA VUELTO" (parodia alemana)

Oficiales de las Waffen SS durante el cerco soviético de Budapest (diciembre del 44-febrero del 45) "El segundo Stalingrado" Los fascistas húngaros, los últimos, los más puros e irreductibles -de una raza no/germánica, asiática, magiar, "inferior"- lucharon (y cayeron) como jabatos codo a codo con sus camaradas de las Waffen SS. El racismo alemán fundía al sol o al fuego de la metralla a ojos vista en el campo del honor del terreno de batalla, como lo comprobaron los españoles de la División Azul. Ninguno de los que regresaron renegó o maldijo o se permitió nunca ni una palabra siquiera en contra de los alemanes, sus compañeros de armas. Ninguno de ellos...salvo Dionisio Ridruejo
"Ha vuelto" es una parodia literaria que está haciendo furor en Alemania por cuenta de la figura de un Hitler resucitado -como mantenido en hibernacion todo este tiempo- y que vuelve a la vida en la Alemania de hoy un poco como aquel soldado japonés de los vuelos suicidas -al grito de "¡banzai!", durante la segunda guerra mundial- que saltó al primer plano de los medios españoles en mis años universitarios tras haber estado escondido veinte años en la selvas de una isla del Pacifico sin saber que el Japón había perdido la guerra.

Una novela de moda y signo de los tiempos que corren se diría al mismo tiempo, porque el simbolismo que encierra se ve fatalmente reforzado por otros sucesos que se siguen unos a otros en la actualidad mas candente de nuestros días, como el escandalo levantado en torno a los restos mortales del oficial alemán de las SS Erik Priebke muerto y aún sin enterrar mientras escribo estas líneas, igual que le ocurría a aquel personaje cinematográfico de Varlam Aravidze, trasunto de la figura de Stalin en "Pokaianie" film de la Glasnost que presencié en el festival de cine de Gante en octubre del 87 a poco de llegar yo a Bélgica como ya lo tengo contado en algunas ocasiones. Stalin sigue sin enterrar en los países de la antigua Unión Soviética y Hitler en los países de la Europa occidental se diría que tampoco, España (no podía ser menos) incluída entre todos estos. Y yo creo que la llave del futuro inmediato ahí delante nuestras es saber asumirlo y obrar sobre todo en consecuencia.
El jugador griego del A.E.K, Giorgios Katidis, saludando brazo en alto en el terreno de juego. Un saludo viril, natural, espontáneo, ancestral, que nos pide el cuerpo a veces y que da la Natura aunque lo niegue la Historia contemporánea. Y saludando brazo en alto en público -como me ocurrió en Montjuich- algunos nos reencontramos con nosotros mismos y nos reconciliamos con nuestra adolescencia y primera juventud indefensa y maltrecha (y que se piense lo que se quiera)
¿Blasfemia, pecado contra el espíritu de los que no se perdonan, peor aún, culto del mal supremo, de lo Indecible, o crimen contra la humanidad o crimen de guerra (en tiempos de paz) el saludo brazo en alto? ¡A otro perro con ese hueso! Recuerdo todavía el circo -no se puede llamar de otra forma- que se montó en el Palacio de Justicia de Bruselas mediada la década de los noventa con la celebración del juicio contra un militante de la extrema derecha belga acusado de haber saludado brazo en alto durante el acto de investidura de los nuevos cargos electos -entre los que él se encontraba- en el salón consistorial de uno de los ayuntamientos que componen la aglomeración de Bruselas.

El pobre hombre en el banquillo las orejas gachas como oveja que llevan al matadero ofrecía en verdad una triste figura -vae victis!- en medio del gentío y del griterío ensordecedor que llenaba la sala (algunos españoles euro-funcionarios o lo que fueran entre ellos para mas inri) todos allí con el firme propósito de asistir a un espectáculo de circo o poco menos, el de la condena en publico de aquel pobre indefenso al que tenían condenado y linchado -en efigie- desde antes de que se pronunciaran los jueces (que le acabaron condenando por cierto) Y de donde me hice expulsar "manu militari" gritando como un energúmeno -nobleza obliga- por no poder seguir soportando el espectáculo hipócrita y ultrajante aquél sin reaccionar al cabo de unos breves momentos.


Símbolo fuerte y eolcuente en etremo, la parodia o fabula más bien hitleriana -que me recuerda a la Leyenda umbraliana sobre Franco- de la Alemania y también de la Europa de hoy en la que brilla de su brillo pálido y al mismo tiempo inmarcesible (o lo parece) el astro de Angela Merkel que un Hitler resucitado desprecia olimpicamente como no podía ser menos y que le merece al autor políticamente tan correcto autor del comentario en el País sobre esa obra un juicio de lo más certero por cuenta de "los treinta y seis años de pesadilla del Este alemán" que ella allí vivió "sin que su entorno hubiese podido percibir el menor asomo de malestar en ella" La Merkel, otro gigante o cabezudo o muñeco de feria o de kermesse belga flamenca que me da por embestir en mi nueva singladura digital (tras verme dado de periodista Digital y de su blogosfera)

¿De tal palo tal astilla? ¿Qué esperar en verdad de la hija de un pastor protestante alemán que -mientras sus compatriotas arriesgaban la vida y caían a a menudo en el empeño tratando de escaparse a la otra zona, se mudó en los años de hierro (década de los cincuenta) a la Republica Democrática con toda su familia por propio convencimiento, para así -provocacion ¡dios!- poder desempeñar su trabajo pastoral más a gusto y desahogado que en la otra zona (no comunista)? Pues lo que venimos presenciando, viéndola hacer de títere y comparsa de la Casa Blanca desde hace ya un buen rato -y mucho más que con Bush, con el mesías negro Obama- a la cabeza de la UE y al servicio de los intereses USA y de la buena salud del dolar, y haciendo méritos sin parar en la lucha contra los fantasmas sin enterrar del pasado alemán, el suyo propio y de los suyos, con una política de represión sin precedentes en ningún otro pais del mundo en materia de historia de la segunda guerra mundial (y temas relacionados) que no dejan de aplaudirle descaradamente los corifeos del pensamiento único en los medios "urbi et orbe"
Richard Williamson fue mi amigo en el seminario de Econe, ya lo tengo contado. Le expulsó la Kirchner de la Argentina y la Merkel le quiso meter en la cárcel por inglés de derechas tal vez, y sobre todo por decir cosas perfectamente razonables y defendibles por más que infringiera ciertos dogmas intocables de lo históricamente correcto rodeados de mil tabúes. Hace ya un buen rato no obstante que no habla como si sus superiores jerárquicos hubieran acabado consiguiendo lo que no consiguieron sus enemigos. Servidumbres del estado clerical. íLástima! (Y llanto y consternación grande ante los silencios apocalípticos de los profetas)
Persecución policial y judicial contra revisionistas de toda laya, por moderados u objetivos que sean, esa es la receta que tantos le alaban. Un rigor sectario e inquisitorial que vuelve a ponerse ahora de manifiesto con la negativa oficial emanada de la cancillería alemana -en periodo, como se encuentra Alemania, de formación del nuevo gobierno- a acoger en su territorio las restos mortales del ex-SS que espera en un lugar secreto cerca de Roma (parece) que alguien en el planeta tierra se digne el darle digna sepultura, a enos que el gobierno italiano acabe cediendo a las presiones del centro Wiesentahl (de Roma) de arrojar sus restos incinerados al mar -de pasto de tiburones y otras alimañas marinas- como se hizo con Eichman, Goebels, Goering, Bormann y otros jerarcas nazis célébres.

¿Hitler resucitado? Por cierto que no. No es óbice que con el renacer del saludo brazo en alto-un poco por todas partes en Europa (hay que estar ciego para no verlo desde este balcón privilegiado por lo menos de mi domicilio en Bruselas)-, algunos nos reencontramos un poco con nosotros mismos reconciliándonos (por completo) con nuestra adolescencia tan indefensa y maltrecha, en la que saludamos siempre así como lo más natural del mundo. Como si España de una manera u otra -y que me perdone otra vez Pío Moa- no hubiera perdido también (¡ay dolor!) la guerra. En el 45 (...)