viernes, octubre 11, 2013

¡VIVA CATALUÑA ESPAÑOLA, VIVA ESPAÑA, ARRIBA ESPAÑA EN EUROPA!

Estaré en Montjuich, por cierto. Sin disfraz y a cara descubierta. Como fui siempre. ¿O que se habían pensado de mí algunos?
Un saludo (urgente) a los lectores de mi blog y un mensaje un poco más escueto que de costumbre en mí desde Barcelona en donde me encuentro con motivo de la festividad del Doce de Octubre. Esta Barcelona triste (de otoño) y bonita -y coqueta- a la vez, vista con esa mirada que es la de fuera mas libre de prejuicios y de deformaciones ópticas muchas veces que la de los de dentro.

Muchas esteladas separatistas, eso, sí, más que la última vez que aquí estuve, como si quisieran contrarrestar el clima de la calle donde se oye hablar español por todas partes, y el aspecto iconfudible de ciudad española que ofrece la Ciudad Condal hoy como ayer.

Conozco mal Barcelona, pero no me siento un extraño paseándome por su calles y sus plazas. La libreria Europa -¡oh sorpresa!- sigue abierta y lo seguirá aunque se hunda el mundo, se diría, a tenor de los castigos biblicos que se habrán cebado sobre ellos los ultimos años -asaltos y persecuciones de todo tipo como no habrá dejando de noticiarlo puntales los oráculos y corifeos de lo pliticamente correcto en los medios.

Un perrazo negro y de aspecto a la vez apacible en extremo custodiando la puerta de entrada era el único signo de ese pasado tempestuosos y guerrero que arrastra esa libreria tan emblemática en lengua española sita en el centro de Barcelona, y que era para mi -por una cuestion de honor más que otra cosa- un punto de paso obligado de esta visita mía a la Ciduad Condal.

La Generalitat y el Govern no quieren manifestaciones en favor de la unidad de España y ponen de pretexto o coartada hipócrita los incidentes de la librería Blanquerna, silenciando las violencias que salpican actos y manifestaciones de otro signo ideológico, como es la regla en las celebraciones de la Diada o del Primero de Mayo.

¿La cerrazón y el sectarismo de los unos acabará haciendo entrar en razón y librando de compleos a los otros? ¡Vivir para ver fantasmas mios.

LLAMAMIENTO

Traigo un saludo en español y a la vez en francés y en neerlandés desde Bruselas a los españoles de Cataluña y de España entera que van a reunirse mañana en Barcelona con motivo del día de la Hispanidad (el día de la Raza) y también unas palabras de recuerdo a tres españoles ilutres de Cataluña que se merecen una recordación especial en la situacion crítica que estamos viviendo.

¡Rehabilitacin y gloria y honor a Luis de Galinsoga, que fue director de la Vanguardia española de Barcelona y se vio víctima del primer boicot separatista consumado con éxito en la España de la posguerra!

¡Rehabilltación y gloria y honor a Anselmo Roig catalán de estirpe,requete e hijo de requeté asesinado en el 36, que vivió de niñdo el fracaso del Alzamiento en Barcelona y español insigne como así se manfiestaba -lingûîsticamente- en su casa y en su vida de todos los días, y que vivia acosado social y politicamente los útlimos tiemps de su vida cuando yo le conocí poco antes de su muerte, en Barcelona.

¡Rehabilitacion y gloria y honor a María Rosa Urraca Pastor donostiarra y barcelonesa y catalana de adopción de la que no hubieramos podido imaginar de niños que la Doña Urraca de aquellos tebeos de la leditorial Bruguera (de Barcelona) fuera a penas la caricatura burlesca y difamatoria. ¡Honor a Maria Rosa Urraca Pastor, la mujer más injustmente denigrada de la España de la posguerra!

¡¡¡Españoles de Cataluña, y de España entera, viva Cataluña española, viva España, arriba España y todos los pueblos y naciones de Europa amenazados de muerte por la invasión silenciosa!!!

jueves, octubre 10, 2013

"FALANGE Y LITERATURA" CUARENTA AÑOS DESPUÉS

Nueva reedición de la antología de José Carlos Mainer (1971) Un asunto tabú para el autor hasta no hace mucho. ¿Cinco años abordando el tema (prácticamente) en solitario en mi blog difunto de Periodista Digital con frecuentes glosas a esa obra -y referencias a su autor- habrán servido acaso de acicate a su autor? Humildemente me lo pregunto
Conoci en persona a José Carlos Mainer allá por vuelta de la primavera (o finales del invierno) del 99 -¡cuanto tiempo ya!- en una conferencia (que ya evoqué repetidamente en mis crónicas) que dio él en el Cervantes de Bruselas que venía de iniciar su singladura apenas dos años antes -llevaba yo ya bastantes allí (...)- y atravesaba en aquellos momentos una fase marcada por la incertidumbre y las expectativas de cambio cultural ya en plena era Aznar, y tras ceses y nuevos nombramientos sufridos en la dirección de aquella filial del Cervantes en la capital de la UE que nos hacía acariciar la esperanza a algunos -¡craso error de óptica o apreciación!- que algo estaba substancialmente cambiando en el ámbito de la cultura y de la literatura en clave ideológica también en la España de entonces, más de dos años después del inicio de la era Aznar y tantos años ya sobre nuestros hombros o a nuestras espaldas de bien/pensancia cultural y literaria en lengua española (de la península)

Y fue tal vez precisamente aquella conferencia la que acabó de arruinar mis esperanzas (tan caras) aquellas, porque José Carlos Mainer ofició mejor tal vez que nunca lo habrá hecho ni antes ni después, de santo/pontífice de lo literaria y políticamente/correcto en materia de literatura sobre el franquismo y la guerra civil y temas adláteres o relacionados o íntimamente asimilados, a lo que nos tenia acostumbrados de antiguo desde los inicios del felipismo por lo menos -a través de las paginas literarias del diario El País-, después de haber leído su nombre y haber oído hablar de él bastantes años antes, exactamente en el 71 -era yo un adolescente de veintiún años entonces- con motivo de la publicación por "Labor" una editorial (todos me lo reconocerán) perfectamente integrada en la cultura oficial de la España de entonces y sin dar muestra alguna de veleidad subversiva o en materia de reivindicación de libertade de expresión, de ideas o de una literatura de signo ideológico discrepante o disidente por nimia o camuflada que se viera. José Carlos Mainer en las declaraciones -profusamente difundidas en los medios- declara ahora que su libro fue muy bien recibido (y vendido), y esa es la idea que nos quedó a algunos desde luego.
Asi se expresaba José Carlos Mainer en el prólogo a esta obra fechado en marzo del 2003, refiriéndose a ella y a otra de temática análoga publicada casi en simultáneo "Entre las dos se las han compuesto para quitarme de la mesa un trabajo siempre pendiente: revisar y actualizar mi Falange y literatura de 1971. Ya no hace falta. Así debía ser y no seré yo quien, ni siquiera en ese punto, vote a favor de la nostalgia" Los tiempos -y los vientos- cambian (...)
Lo que se calla por lo que sea y que da la clave del éxito editorial (de venta) de su libro aquél -una recopilación (comentada) más que otra cosa- era la imagen de obra a contracorriente de aquel título suyo que de una manera u otra -como un adoquín en la mar que dirían los franceses- venía a llamar ruidosamente la atención en los escaparates de las librerías literalmente inundadas de literatura marxista o filo/marxista o cripto/marxista (y que sé yo) en la España y en Madrid y en la Universitaria madrileña de entonces (años antes de la muerte de Franco), como el propio autor viene a reconocerlo tras tantos años de abjuración (¿como llamarlo de otra forma) de lo que había escrito y publicado a su nombre en una vida/anterior (como quien dice), por el abordaje "benevolente" (es cierto) aunque solo fuera, que era el suyo de toda una literatura de signo ideológico (falangista) de la guerra y de los primeros tiempos de la posguerra, que se veía ya arrumbada desde hacía mucho (como mínimo desde finales de los cincuenta) y puesta en la picota de la irrisión y del descrédito y por supuesto de la descalificación ideológica, y sobre todo por la presentación de la portada -clásica, sobria a mas no poder, en azul mahón o imperial- y sobre todo por el titulo que sonaba ya de entrada a una provocación entonces en los oidos y en las mentes de una (crasa) mayoría, "Falange y Literatura"

Y fue precisamente todo eso lo que me vino a borbotones a la mente oyéndole su conferencia del Cervantes de Bruselas "ad majorem gloriam" de la prensa rojo/republicana -en particular anarquista y comunista- durante la guerra civil, como si los "otros", los del otro bando hubieran carecido de ella, y ya en el coloquio final asomé un poco la oreja o el plumero preguntándole -ante el estupor (y el escándalo visible) del publico asistente- por la revista "Escorial" que se mereció una respuesta un tanto azorada de su parte, pero fue sobre todo al final llegado el momento de la firma de autógrafos cuando la cosa degeneró y fue cuando evoqué delante suyo y de la directora del Instituto entonces María Victoria Morera y algunos de los asistentes que le rodeaban, su libro "Falange y literatura" y que acabase respondiéndome en un tono desabrido y de malas manera, y acabásemos -sin llegar a las manos por cierto- como el rosario de la alurora, tal y como es fácil de imaginar o suponer.
En el personaje central de esta novela de Juan Marsé (un protegido de Ridruejo y sus amigos catalanes) creía ver Mainer un trasunto de Luys Santamarina, al que en sus declaraciones de ayer reprochaba de haber estado hasta el final de su vida en nómina de un régimen en el que ya no creía. Una rehabilitación o rescate literario -lo que practica Mainer- al precio del descrédto y de la irrisión. No es él sólo, pero él sin duda con más motivos para abstenerse de hacerlo que otros
"No sabía yo que el Cervantes de Bruselas estaba ahora en manos del PP" (o algo así se le oyó farfullar) Y que el incidente fue sonado me lo da a pensar (o sospechar) el detalle todo menos trivial que otro pontífice -entonces por lo menos- de lo políticamente correcto, compañero suyo en la redacción del País, Manuel Vicén, canceló una conferencia anunciada en el Instituto justo a seguir a la suya. El libro aquél que sólo ahora se ve reeditado cuarenta años después, pesaba a todas luces no poco a su autor hasta al punto que le incomodaba de aquel modo y manera el que se evocase en su presencia.

Y el mismo estado de espíritu volvería a traducir con ocasión de la publicación de dos obras íntimamente relacionadas con la temática de aquella suya, hace ahora una decena de años y que se siguieron de cerca una a la otra, y me refiero a "La Corte literaria de José Antonio" y a "Vanguardistas de camisa azul" -de autora alemana- que habrán merecido mi atención en este blog (en su rimera época) y sobre todo en el otro ahora difunto que estuve redactando a diario en Periodista Digital y a la que dediqué allí algunas de mis crónicas.

En su prólogo a la primera, José Carlos Mainer venia a declarar solemnemente enterrada aquella obra tan problematica, en la medida que venía a saludar en aquella otra nueva de autores jóvenes (dos hermanos) que le merecía su prólogo, algo así como el entierro definitivo de la suya que no se merecía a sus ojos más glosas o epílogos, los que fueran. "A partir de ahora ya no hace falta"

Los tiempos y los vientos cambian que es una barbaridad no obstante y José Carlos Mainer por lo que sea se vea ahora, cuarenta años después de la publicación de su antología o recopilación (comentada) y diez años después del prologo aquel a lo que debía parecerle apenas un comentario o epílogo a su libro anterior, en la necesidad de volver a la carga con una versión corregida y (considerablemente) "aumentada" de aquella antología primera.

Dice ahora que "no cambió" y nos lo creemos, pero la ambigüedad innegable que presidió la aparición de "Falange y literatura" -tanto en el contenido del texto como en su contexto- viene a notarse fatalmente otra vez ahora. Entonces los falangistas eran "discupables" (en parte al menos) -comparados a las demás fuerzas intégrantes del bando nacional-, ahora a creer a Mainer ya no lo son tanto, en cambio (a tenor de sus declaraciones recientes) se ven rescatados literariamente mucho más de lo que lo eran entonces (en la versión original de esta obra corregida y aumentada ahora)

Y cabe glosar -en guisa de conclusión- que Mainer tal vez no haya cambiado pero que el panorama literario español y el ideológico también sí lo han hecho en cambio o lo está haciendo a marchas forzadas, y de qué manera. Y esa sea tal vez -por parafrasear a Nietzsche- la noticia más extraordinaria de nuestra época (...)

miércoles, octubre 09, 2013

DOCE DE OCTUBRE EN BARCELONA (al encuentro del destino)

Entrada de los nacionales en Barcelona por la Diagonal. Todas las casas estaban engalanadas de arriba a abajo de banderas españolas dándoles la bienenida. Lo cuenta (fuera de toda sospecha) Adolfo Marsillach -que lo vio de sus propios ojos de adolescente- en sus memorias
Sans -Sants en catalán-, como yo aprendí a decirlo y a escribirlo por la primera vez en mi primera visita de adolescente a la Ciudad Condal, es una barriada del núcleo urbano de Barcelona situada por debajo de la Diagonal lindando por su parte Sur con las faldas de Montjuich, de fuerte raigambre obrera de antes de la guerra civil donde proliferaron los anarquistas de la CNT-FAI y más tarde en la posguerra, área de fuerte concentración de inmigrantes procedentes de otras regiones de España en particular de andaluces que fueron motivo de obsesión para el joven Jordi Pujol. Y viene ahora al primer plano de la actualidad nacional con motivo de la prohibición a manifestar allí que acaba de dictar el Govern (léase la Generalitat) el próximo sábado 12 de octubre, a un colectivo de seis formaciones, "la España en marcha", que contaban marchar en manfiestación desde la plaza de Sans por la Gran Vía hasta la plaza de España y desde allí hasta Monjutich.

Y la noticia de la prohibición tal y como viene siendo aireada y cacareada en los medios dentro y fuera de Cataluña es tendenciosa y desinformante, si se tiene en cuenta que la medida se refiere sólo a la primera parte del trayecto, por lo que los manifestantes podrían hacerlo en principio a partir de la plaza de España en dirección de Montjuich. Los motivos alegados por la prohibición -que haya echo publica a raíz de una pregunta del representante en el consejo municipal de la Ciudad Condal de un partido de extrema izquierda (CUP)- son los riesgos de alteración de lo orden publico y de poner en serio peligro la seguridad ciudadana por la convocatoria de manifestaciones de signo opuesto no lejos de allí lo que podría dar lugar a incidentes y altercados.

¿Sólo eso? ¡A otro perro con ese hueso! Porque en la mente de los responsables municipales y de la Generalitat la aprensión es mas que verosímil que un barrio del perfil y de las características de esa barriada de Sans -de raigambre obrera y de extracción inmigrante en una proporción considerable- pueda ser terreno abonado para unos grupos o formaciones en los que los medios creen encarnar la versión española de esa amenaza de una extrema derecha en auge en toda Europa que conforme a la consignas de lo políticamente correcto en vigor y en circulación habría que conjurar y desactivar y neutralizar por todos los medios. La motivación ideológica y política de la prohibición parece clara desde luego lo que no esta ya tan claro es la constitucionalidad (y legalidad) de la misma. Ni tampoco su procedencia conforme a criterios de simple oportunidad (política)

Hace ahora diez días tan sólo Madrid fue teatro en algunas de sus zonas más céntricas y concurridas de una manifestación no autorizada -para lo que no se había pedido permiso ni siquiera- y que dejaba traslucir unos designios -la acampada sine die delante del Palacio Real hasta la proclamación de un proceso constituyente (sic)- claramente anti-constitucionales por no decir francamente subversivos. Y lo menos que se puede decir es que en el caso que nos ocupa la Generalitat habrá demostrado menos escrúpulos e inhibiciones a la hora de prohibir (cortando por lo sano, léase modificando sustancialmente el trayecto) una manifestación en favor de la unidad de España, sin duda porque no son tontos y se temen que un acto de esos tonos y matices acabe aclarando a muchos las ideas en relación con la situación por la que atraviesa Cataluña y que la actitud que aquellos encarnan y las posturas y las banderas -de unidad, en contra del separatismo- que vienen enarbolando acaben prendiendo como la pólvora en Barcelona y en el resto de Cataluña.
Capitán Fernando Lizcano de la Rosa, oficial laureado de la Legión. Fue jefe de los Mossos de Escuadra tras el 6 de octubre del 34. Fusilado en los fosos de Montjuich tras fracasar el Alzamiento en la Ciudad Condal
Un fantasma viene rondando además las mentes y los espíritus y gravitando sobre todo lo que rodea de cerca o de lejos las actividades de la llamada extrema derecha (española) y es el fenómeno inédito por tantos conceptos que viene a encarnar en Grecia el partido "Amanecer Dorado" y el escándalo montado en torno a la operación de persecución de desmantelamiento -en el terreno judicial como en al plano puramente político y en los medios- de la que viene viéndose blanco desde hace unas semanas. He estado visionando un vídeo sobre un acto de solidaridad con ese partido griego celebrado días pasados en la ciudad de Málaga, y el dato de la localización geográfica de dicho acto es sin duda todo menos anodino, si se piensa -conforme a ecos parecidos en la prensa que en otras zonas del litoral mediterráneo español -por ejemplo en las Islas Baleares- se viene produciendo testimonios y manifestaciones de simpatía y solidaridad hacia ese movimiento catalogado de neonazi en los medios "urbi et orbe", como si el Mediterráneo entero -de una orilla a la otra en frente y en lo más hondo se llenara de pronto de sus eslogans, de sus consignas, de sus marchas y de sus himnos, de sus ademanes y de su gestos marciales.
Batería del Castillo de Montjuich, emblemático en extremo del poder militar español en Cataluña. Afirmar allí la españolidad de Cataluña es la mejor forma de conjurar el culto de martirologio a Companys, marioneta de los asesinos de la FAI durante la guerra civil
Mimetismo mediterráneo (por llamarlo así), angustia social -la expresión era de Ramiro Ledesma- por todos los desclasados (en sentido marxista de la expresión) que viene produciendo la crisis, y más que nada por la psicosis de incertidumbre que aquella fatalmente engendra mas profunda y mas grave que ls mismas situaciones precarias que con no pocas dosis de sensacionalismo nos traen a diario a colación los medios, lo que se palpaba o respiraba (y mucho más) en el vídeo al que aludo mas arriba, en las palabras del interviniente y en las reacciones del publico agolpado en torno suyo. Y un sentimiento de cita con el destino, de estar cruzando el Rubicón o el Ebro o el Rin, -después de mil incursiones los años pasados por el río del tiempo- es el que me invade mientras concluyo estas líneas.

Desprendiéndome de las últimas reticencias y combatiendo por todos los medios esa negra melancolía -como la de Nietzsche- que me invade ante el espectáculo nocturno que ofrece la actualidad candente, y me pongo a gritar como el profeta bíblico o el centinela de la Edad Media, custos, quid de nocte? ¿Centinela que hay de la noche? ¿Qué está ocurriendo en el mundo, en Europa, en España y en Cataluña? Mientras me dispongo a salir -como Zarastustra en la montaña- al encuentro del destino, interiormente cansado (del bregar en la oscuridad), es verdad, pero la mente alerta y al acecho y el ánimo confiante y tranquilo

martes, octubre 08, 2013

LA CAMACHO EN LA PICOTA

Luis de Galinsoga. Director de la Vanguardia Española de Barcelona. Militante de Renovación Española antes de la guerra, habia sido director del ABC hasta producirse el Alzamiento. Se vio cesado (enero del 61) por culpa de la campaña "volem bisbems catalans" (o algo así) auspiciada por el nuncio y el Vaticano y en un complot de difamación y denigramiento instigado por Jordi Pujol. Esas aguas, estos lodos
Alicia Sánchez Camacho se queja que se le ha interpretado mal, y dice ahora digo donde dijo diego, una práctica consabida -tendrá que reconocerlo- entre la gente de su partido en Cataluña. A muchos desde luego se les habrán caído las escamas de los ojos con sus palabras, a mí digamos -lo confieso sin tapujos- que me empezaron a caérseme ya el pasado año tras haber asistido -como di cumplida y cabal cuenta justo a seguir a mis lectores de Periodista Digital y también en Minuto Digital)- a la concentración por la unidad de España ahora va a hacer un año en la plaza de Cataluña.

Y a fe mía que creo que acerté a recogerlo a fuer de escribir a corazón abierto y a vuela pluma en las crónicas que dediqué al acto entre sentimientos encontrados, y es que había algo difícil de definir que no conseguía bien cernir y detectar que me aguaría un poco la fiesta el año pasado, por encima o por detrás de las banderas y de la considerable afluencia de publico -la plaza de Cataluña estaba (casi) llena pero no hasta la bandera (hay que reconocerlo)- y no sabía si era la acogida un tanto fría y circunspecta (o precavida) que me reservaron en el reciento reservado a la prensa algunos de los jóvenes organizadores -a pesar de que me presenté allí con todas las credenciales habidas e imaginables- cuando les mostré mi tarjeta (nombre y apellidos) de periodista, si era en cambio por el bilingüismo de los oradores que se sucedían en la tribuna o simplemente una cuestión de banderas -de las que allí se veían flamear (señeras y constitucionales) me refiero-, hasta que acabé llegando a la conclusión con el tiempo y una caña y todo lo que habrá llovido en España y en mi vida en el año que acaba ahora de transcurrir que era sin duda por lo uno y lo otro todo junto y bien revuelto pero que la clave de mi regusto amargo o de mi mal sabor de boca era más bien de natura lingüística lo mismo que decir (en el fondo) una cuestión de memoria o de choque o conflicto de memorias.

Ya me he explicado en el tema en algunos de mis últimas entradas en este blog que habré reanudado ahora, pero tras las declaraciones un tanto catastróficas de la Camacho y el aproximarse de un nuevo aniversario y de los nuevos actos -"a favor" y "en contra" (los "Mossos de Escuadra" las cifran en numero de siete- que se anuncian para este fin de semana por las calles y plazas de Barcelona, se impone el recordarlo y el remacharlo: el catalán en nuestra era contemporánea se habrá convertido en reserva natural privilegiada de una memoria histórica anti-española (y guerracivilista) y en pieza o palanca esencial e imprescindible del chantaje que el catalanismo inflige a España y a los españoles desde los tiempos de la transición política.

Me fueron preparando el espíritu a esa conclusión -que hoy me parece de un valor apodíptico- foros de discusión en lengua neerlandesa sobre el tema catalán (una verdadera obsesión para algunos belga flamencos) por cuenta de la polémica desatada dentro y fuera de catalana por la reforma educativa del ministro Wert que algunos no dejamos de ver como una pica en Flandes en el sistema de normalización lingüística -léase, catalanización forzosa- que lleva imponiendo y aplicando despacito y buena letra la Generalitat desde hace la friolera (casi) de cuarenta años. Y acabó de despejarme los ojos de escamas el desgarrarse las vestiduras hipócrita y sectario y partidista de alguno por el "asalto" de la librería Blanquerna hace un mes, y por si falta me hiciera, mi baja por decisión (injusta) de la dirección, de la blogosfera de Periodista Digital -justo a seguir a una crónica que dediqué a ese incidente- acabó de aclararme del todo las ideas.
Escrache (con suerte) en la Cataluña de finales de los cincuenta. Un confuso incidente del que no conocemos más que la versión catalanista (la misma que yo le oí al inefable José Carlos Mainer en el Cervantes de Bruselas), por aquello sin duda que el régimen anterior sabía imponer el silencio (absoluto) también a sus partidarios (...) Como sea, serviría de pábulo a una campaña de difamación -y de escraches en versión de entonces- que acabaría costándole el puesto de director de la Vanguardia a Luis de Galinsoga.
Cataluña es española, no puede ser otra cosa, y su pérdida supondría un cataclismo de consecuencias incalculables y como tal inconcebible, como el pedirnos a todos y cada uno de los españoles que dejamos de ser nosotros mismos. Y eso fue lo que me puso la mosca detras de la oreja durante mi visita (fugaz) del pasado año en Barcelona. Por la boca muere el pez, y Cataluña -me refiero a la Cataluña española- se muere por una cuestión predominantemente lingüística. La financiación -y que me perdone la Camacho- o es mas que un pretexto, una burda coartada, una entre tantas, como el PER de andaluces y extremeños o la pretendida pereza e indolencia de andaluces que los que más lo echan en cara son precisamente los catalanistas de origen emigrante (de esas regiones precisamente de procedencia) ¡Banda de renegados! (como el partido que mayormente les agrupa)

No estaba yo en España cuando se produjo el descabezamiento del PP en Cataluña -a la llegada de José María Aznar "al gobierno de la nación-, como sea está claro que el mal venía de mucho antes. De mucho antes del nacimiento (y metamoforsis) del PP desde luego. Si se me apura desde principios de los sesenta desde aquel boicot -el primero que tuvo éxito durante el gobierno anterior- del que fue blanco y víctima el entonces director de la vanguardia de Barcelona, Luis de Galinsoga -gran patriota y hombre de honor- por instigación de la iglesia catalana, y de su acólito Pujol (que no quería en Cataluña emigrantes extremeños ni andaluces)
A Luis de Galinsoga sucedería de director de la Vanguardia Manuel Aznar de un pasado -republicano y antes incluso, nacionalista vasco- mucho más digerible para catalanistas que la de su predecesor y de quien su nieto tal vez heredó esa costumbre de hablar catalán en familia. Moraleja de la historia: el viejo Caudillo invicto y triunfador en mil batallas de las hordas asiático/bolcheviques acabaría al final -ya de edad muy avanzada (y con el ejemplo del general Perón bien fijo en su mente)- cediendo a la presión de un complot urdido entre el faldoneo de prelados, curas y sacristanes, los cuchicheos de las beatas (catalanas) y las intrigas de jóvenes como lo era Jordi Pujol entonces (un joven meapìlas)
Tales aguas tales lodos, la iglesia en Cataluña que gracias a Franco y al triunfo de los nacionales había sobrevivido al exterminio y a la desaparición acabaría pagando con treinta monedas (y ni eso) los servicios prestados a la iglesia por el régimen anterior en Cataluña y en resto de España. Franco fue un "silencioso de la Iglesia" -en la formula (ligeramente peyorativa) divulgada tras el concilio por los católicos franceses tradicionalistas (y así le recordaron y honraron a su muerte algunos de aquellos)- y en ese aspecto o desde ese punto de vista no supo resistir al chantaje de la Iglesia y del Vaticano que fue -no se olvide- de natura esencialmente lingüística como lo sigue siendo.

Y en esa óptica se puede decir también que el tardofranquismo -¡ay dolor!- no fue más que una larga agonía en el plano físico de la figura de su máximo representante y también en los planos político e ideológico, donde se sembraría la mala simiente de lo que rebrotaría justo después en Cataluña con mas fuerza que nunca desde lo tiempos de la II República y de la guerra civil)

Y si queremos ganar a Cataluña para España tendremos que sacudirnos la hipoteca de ciertos aspectos o vertientes del régimen anterior como las que nos sigue imponiendo el culto de martirologio que algunos siguen reservando a su alter/ego en la memoria colectiva, José Antonio Primo de Rivera.

Españolización de Cataluña de todos hombres y mujeres, niños y adultos, la consigna urgente -sin distingos y sin complejos- de los tiempos históricos que estamos viviendo. Años decisivos, para España y para Europa que dejaría de ser Europa sin una Cataluña española

lunes, octubre 07, 2013

FRANCO Y EL DIALECTO GALLEGO (atentado en Beade)

El alcalde de Beade (Orense) Senén Pousa -¡un respeto!- no es más franquista de lo que lo fue el fundador de su partido, Manuel Fraga Iribarne. En Cataluña como en Galicia: ¡fuera complejos!
Franco era gallego. Muy gallego incluso, hasta el punto que los más fervientes de sus incondicionales era así como le conocían, en privado me estoy refiriendo. " 'El gallego' es un buen zorro como buen gallego", oí siempre en mi entorno familiar refiriéndose a él, en tonos inalterablemente admirativos por supuesto. Franco era gallego, no tal vez de "la carne de la tierra" -una expresión que le oí a alguien de mis relaciones (políticas e ideológicas) en mis años universitarios refiriéndose a un conocido gallego en términos laudatorios-, sí en cambio nativo del Ferrol, especie de santuario emblematico de la Galicia marinera. Pero fue siempre intratable a la vez en materia lingüística, sin querer saber nunca nada de la lengua o dialecto gallego. Y no me tomen a mal lo del dialecto los más recalcitrantes en la materia que puedan estar leyéndome, porque con ello no estoy diciendo más que lo que es obvio, a saber que el gallego es una variante del portugués -que aprendí y hablé en mis años preso en la cárcel portuguesa.

Aquí ya di cuenta de mi evolución o más bien de mi itinerario mental de unos años a esta parte en relación con el catalán al que me opone en lo sucesivo una barrera infranqueable en el terreno de la memoria (colectiva) sobre todo en el capitulo de la misma referente a la guerra civil española.
Antonio de Nebrija. Humanista español y consejero de Carlos V, que inspiraría a Dionisio Ridruejo el célebre eslogan "¡Español habla la lengua del Imperio!" al final de la guerra en Cataluña (del que luego se arrepentiría) Y la idea por lo que a universalidad respecta sigue siendo válida, en Galicia como en Cataluña
¿Algo parecido o comparable al menos en relación con el gallego? Si y no. Porque la memoria registrada en catalán cobró un carácter beligerante durante prácticamente los tres años de guerra, en la medida que Cataluña no cayó en su totalidad en zona nacional más que en los últimos dos meses de guerra, Galicia estuvo en cambio desde el primer instante en zona nacional y por consiguiente la memoria en gallego sólo registra testimonios mas o menos esporádicos y excepcionales de una resistencia pasiva en zonas de retaguardia.

Si se exceptúa no obstante el fenómeno de la diáspora gallega en el exilio, en donde el gallego hablado o escrito parece haber tenido no obstante una importancia meramente episódica o residual, hasta el punto que se pueda hablar una memoria en versión criolla (y castellana), la de los gallegos exiliados en la América hispana (o ex/hispana), particularmente en Argentina. Y a fe mía que lo pude comprobar el tiempo que viví allí, como aquí ya lo tengo contado (...)

Y es por lo que, por ciertos aspectos, se podría catalogar al gallego y a la reivindicación lingüística en Galicia como un fenómeno puramente localista o regionalista como lo es la poesía (en gallego) de Rosalía de Castro por poner un ejemplo, intencionado, porque el otro que me viene a la mente, el de Curros Enríquez que consulté por curiosidad más que otra cosa en la Biblioteca Nacional de Madrid durante una de mis últimas visitas tiene ya mucha más miga y trae mucho más cola en el campo de la (anti) memoria histórica e ideológica. Por su anticlericalismo (de izquierdas) y por su apoyo descarado e incondicional aunque sólo fuera a la causa del nacionalismo cubano enzarzado en una guerra contra España en aquella isla española del Caribe, punto de destino principal del flujo migratorio proveniente de Galicia desde el siglo antepasado.

Y de antídoto en el plano de la memoria y en el área lingüística galaico/portuguesa al gerracivilismo galleguista podría servir -se me ocurre así de pronto, en estas elucubraciones a vuela pluma- la misma lengua portuguesa, si se tiene en cuenta el dato histórico irrefragable que Portugal sirvió de base de retaguardia a los nacionales durante nuestra guerra civil, de un extremo a otro de la frontera entre los Países sin solución de continuidad apenas transcurrido el primer mes de la guerra.
Jorge Botelho Moniz, oficial del ejército portugés y gran amigo de la España de Franco. Fue principal animador de Radio Club Portugués -que mantuvo la moral en pie de los defensores del Alcazar- durante la guerra civil española. El idioma portugés al contrario que el catalán no ofrece serias interferencias con el español en el plano de la memoria histórica en la edad contempóranea. Y el gallego no deja de ser una variante dialectal de aquél, no más que eso
Y sirva de botón de muestra ilustrativo un ejemplo emblemático de lo que se podría llamar la excepción que confirma la regla de lo que acabo de exponer -a saber esa beligerancia portuguesa a favor de Franco y de los nacionales (simbolizada en los partes y diario/hablados de Radio Club Portugués emitiendo desde Lisboa)- y es la memoria literaria de la guerra civil española en lengua portuguesa que registra algún caso atípico de autores favorables a los republicanos españoles, como la novela de título mas que ilustrativo "Señales de fuego" ("Sinais de fogo")- que me vi obligado a leerme y a comentar en el marco del trabajo de doctorado que le dediqué a la obra de Umbral en relación con nuestra guerra civil aquí en Bélgica, y que ofrecía el testimonio (autobiográfico) de un adolescente -el propio autor- de los primeros momentos del estallido de nuestra guerra civil vista desde el balcón hasta cierto punto privilegiado -inmersos en un ambiente pacato y provinciano- de la ciudad balneario de Figueira da Foz, extrañamente alterada aquel verano (caliente) del 36 por la presencia (prolongada) de veraneantes españoles -provenientes de Salamanca la ciudad española más cercana y afectos en su práctica totalidad al Alzamiento- y también de algunos otros casos, atípicos y minoritarios de refugiados republicanos que esperaban poder capear allí el temporal y que cambiasen rápido las tornas del otro lado de la frontera.

Lo que no fue el caso al final, como les ocurrió a algunos de los protagonistas de la novela que se ven forzados a abandonar el precario refugio que algunos portugueses republicanos les habían imprudentemente brindado, ellos también en espera (como muchos de sus paisanos y compatriotas apostaban) que pronto cambiaran las tornas, entre ellos un tío del autor (y protagonista principal de la novela) y que acabaron dando (sin gloria) la patada a tan incómodos huéspedes. La novela en cuestión sólo se vería publicada en Portugal, nota bene, tras la revolución del 25 de Abril (del 74) Con lo que quiero decir que en el plano de la memoria de nuestra guerra civil el portugués no me ofrece problemas mayores como si me los ofrece en cambio el catalán y más su claves de encubrimiento (guerracivilista) cuando se ve traducido al castellano (en Cataluña) como ya lo denuncié en algunos de mis escritos.

Y sea eso tal vez lo que explique que aprendí el portugués sin mayores problemas -como lo atestigua la cantidad notable de lusitanismos que se me pegarian en mi español escrito desde aquellos años, algo de lo que todavía no acabé de expurgarme del todo hasta el punto que estuve a punto de incurri en ello dos párrafos mas arriba, por culpa del portugés "inglorio" (o "ingloriamente") -sin gloria, en español- que castellanicé inconscientemente hasta hoy, como otros cuantos.

Y resida allí sin duda a la vez la clave del interés sincero que despertó en mí esa lengua peninsular mis años preso o en Portugal -el primer libro que me leí en ese idioma fue nota bene una novela de carácter histórico, emblemática en extremo del romanticismo portugés ("Eurico, o monge cavalheiro"), sobre la Reconquista y en particular sobre la batalla de Guadalete (...)-, y lo que hace tal vez también que vea mejor que otros españoles el aspecto dialectal del gallego, y también ese enfoque que es el mío -compartido sin duda por otros muchos-que hay que abordar el problema del galleo -o el gallego como problema- de la manera que se impone, tratándose de la variante dialectal de una lengua extranjera (...)

Y soy consciente diciendo esto que los restos de Don Manuel Fraga estarán tal vez -al leerme- revolviéndose en su tumba. Tales aguas, tales lodos. Y en ese fenómeno de enquistamiento lingüístico que habrá venido ofreciendo el movimiento galleguista cabe ubicar el caldo del cultivo de la eclosión en ciernes -sujeto a confirmación de un nuevo tipo e terrorismo de cariz separatista en aquella región española de lo que el último botón de muestra -sujeto a confirmación- parece serlo el atentado del que habrá sido víctima la alcaldia de Beade (comarca del Ribeiro, provincia de Orense) en un tiro por elevacion contra su alcalde, tildado en los medios de franquista (no más de lo que lo fue el augusto fundador de su partido)

domingo, octubre 06, 2013

CARITA DE ANGEL (poesía en domingo)

¡Cielos rojizos de Madrid
de mi alma noble y rojiza
de mi buen/color (¡el mejor!)
que ellos reflejaban en mí!
De un frescor y lozanía
que tanto me hicieron sufrir
Años cincuenta y sesenta,
los de mi barrio de Argüelles
-ayer, hoy y siempre para mí-
que creció después de la guerra
lindando a la Casa de Campo
y a la sierra madrileña
y a un mismo horizonte perdido
-¡lejanías de mi horizonte
de mi universo de niño!-
y a los mismo vientos (norte)
que soplan sobre mi Madrid
("los madriles de derechas")

¡Oh cielos de mi tierna infancia
y mi adolescencia (¡tan lindas!)
sumidos en el hondo olvido
y recobrados de pronto
en una rojez de atardecer
cuando mi vida se alumbra!
(¡Qué símbolo de una vida entera!)

¡Bruselas ciudad oscura
tan próxima y tan extranjera!

Pasar al ataque
en tu alma (y en tu mente)
de puertas afuera también
en tu entorno y en tu vida,
la voz de mando, la consigna
que me pongo a oír por doquier
-toda una vida a la defensiva-
viendo el mundo cambiar ¡Oh sorpresa!
¡Ea, ea, ya pasó, ánimo, Juan,
que la hora se avecina!
De ganar (de una vez), de triunfar,
y de olvidarnos de perder
y de sufrir y tragar saliva
y alimentarnos por junto
de sueños (¡dios!) y de quimeras
¡Qué historia de contrariedades,
de calamidades, de fracasos,
el lado "oscuro" de un "curriculum",
cual contrapunto nostálgico
que me acompañó siempre fiel
del concierto de mi vida
arropando mi existencia
de belleza y de armonía!

¿Se puede nacer de nuevo,
vivir lo que no vivimos
u olvidar lo que se fue
aún lo que más nos marcó,
leer, ver en ciertos rostros,
en ciertas miradas, semblantes
lo que queremos ver y leer
como en viejos palimpsestos,
no en los otros sino en eso
que ellos reflejan en mí?
Sí, por qué no, la fe todo puede
que mueve y desplaza montañas
y simas y fosas marinas
y yo me pongo a leer ahora
y a ver y a creer y a escrutar
en el fondo de tus ojos
extrañamente blandos,
lo que en ellos quiero leer
¿Por qué? No lo sé, porque sí,
por sentir que te lo mereces,
porque siento que me merezco
que me mires así tú a mí
¡Mírame y olvídate a ti
que yo me olvidaré de mí!

¿Tú la más bella? Sí,
para invitarte (aller danser)
para acompañarte (si quieres)
marcando el paso tras de ti,
que te sientas contenta
de esa necesidad que sientes
que todo gire en torno a ti,
el mundo y los que te rozan
como tontas marionetas
o comparsas (¡sólo por ti!)
Siempre entre hombres
como si te dieran miedo
y sólo lo venzas así,
como si despachándoles
hicieras que vuelvan a ti.
Como la cantante rubia
de nuestra adolescencia (infeliz)
que nos era inaccesible
como ella así lo pudo sentir
de éste, de aquél (¿o de mí?)
¿Simple bluf Silvia Vartan,
Diosa/fetiche de mi generación?
(¡Recital del Olympia en París!)
¡Era tan bella, era tan rubia!
¡Con aquella carita de ángel
que me hace pensar en ti!

sábado, octubre 05, 2013

CASTOR, O LOS SUEÑOS INSENSATOS DEL MESÍAS NEGRO OBAMA

Plataforma de gas Castor ¿Nada que ver con los intereses y desafíos geoestratégicos de la política exterior USA en el Mediterráneo? ¿Contrapartida de la Alianza de Culturas de Zapatero bajo el alto patrocinio y supervisión de Barack Obama?
Una noticia colgada esta mañana abajo del todo en el portal de un importante diario digital nos informa que un helicóptero de la Guardia Civil se habrá posicionado en las ultimas horas sobre la plataforma de gas Castor frente a las costas de Castellón -a la altura de Vinaroz- con objeto de supervisar el estado de las instalaciones ante la creciente alarma e inquietud creada en loe medios y en la opinión pública y en la población de las zonas costeras adyacentes por la ola de seísmos (o micro/seismos) que se vienen produciendo en los últimos días a su alrededor que ascendieron a catorce la madrugada pasada y el pasado martes consiguieron crear alarma entre los científicos tras alcanzar un grado de intensidad de 4,2 en la escala de Richter, seísmo "ligero" en la calificación de los geólogos, de importancia significativa pero de daño poco probable.

No importa, el mal está ya hecho y la bola de los rumores y especulaciones se echó a rodar a una velocidad tal que no hay quien la pare. Riesgo o amenaza de tsunami, de una explosión nuclear que sería de una potencia de deflagración de veinte veces la de Hiroshima, de un desplazamiento de consecuencias cataclísmicas de la falla marítima que atraviesa esa zona, estable hasta hoy -y no como las de Japón y California- y de lo que vendría a suceder en consecuencia a partir de ahora etcétera, etcétera (...) Hay otro tipo de especulaciones que no habrán hasta ahora a la luz pero que subyacen claramente -en el plano de lo posible- por detrás o por debajo de esta noticia tan alarmante (y alarmista) Y son del género de lo que se podría llamar geoestratégicas en estrecha relación con el ámbito militar-industrial, que por las vías de la simple imaginación nos podría llevar muy lejos.
Reunión en Washington el pasado cuatro de septiembre, en los momentos más álgidos de la crisis de las armas químicas en Siria, entre el ministro de Defensa español Morenés, y Chuck Hagel, su homólogo norteamericano. ¿Para tratar (sólo) de todo lo que anunciaban los periódicos o para ayudarnos a tragar -cornudos, y contentos- la píldora amarga del lanzamiento dos días antes (el martes, 2 de septiembre, a las dos de la mañana) de dos misiles balísticos desde una base americana en España (Morón o Rota) contra objetivos terrestres en Siria (presumiblemente el mismo Damasco), que la gran prensa -con el beneplácito del Pentágono- acabó endosando a los israelíes? ¿Y qué sabemos nosotros de los designios de quienes nos gobiernan?
Y es en el marco de la importancia geoestratégica y el protagonismo decisivo y determinante que el universo electromagnético (y cibernético) habrá venido a cobrar en los desafíos tecnológicos que traducen las guerras del planeta los días que corren, tal y como se habrá puesto de manifiesto en el desenlace de reciente crisis siria, en los momentos más álgidos de la misma cuando fueron disparados dos tiros de misil balístico en aguas del Mediterráneo que en la versión oficial difundida en los medios no lo fueron más que a modo de prueba o de ensayo, aparentemente por parte de los israelíes. La verdad de la historia no obstante -conforme a rumores persistentes circulando en la red- vendría a ser que se trataba nada menos que de la señal de partida del ataque "urbi et orbe" anunciado a base del lanzamiento de dos mísiles balísticos contra objetivos terrestres sirios -disparados (nota bene) desde una base de la OTAN en España (sic) (....)-, que se habrían visto detectados por radar e interceptados por baterías soviéticas anti-misiles, y que el incidente saldado de esa forma habría decidido al Pentágono a desechar "in extremis" la opción del ataque generalizado contra el régimen de Damasco. Vivir para ver fantasmas míos, y si esa versión tal como la acabo de exponer no es más original (o extravagante) que verosímil -y entra dentro de lo posible desde luego (de lo que puede suceder y no de lo que pudo ser)- pone en foco como sea la importancia geoestratégica los días que corren de las ondas electromagnéticas y de los seísmos provocados a distancia (al igual que huracanes, sequías) e inundaciones y otras calamidades naturales en aapriencia (...)

No creo en las meigas pero hay las. Y aunque los medios vengan darle mucho menos relieve al tema que en otros sucesos más o menos comparables, el dato todo menos trivial lo es que en el caso de la plataforma de gas Castor se trata de un proyecto marca PSOE de la era Zapatero que se ha tragado ya importantes sumas de fondos públicos. El Mediterráneo era -hasta hace unas semanas tan sólo- un "mare nostrum" de los Estados Unidos y en los años del anterior gobierno socialista fue teatro predilecto de la llamada Alianza de Civilizaciones -en elplano de las relaciones culturales...y no sólo (...)- que enarbolaban regímenes islamistas moderados -muy islamistas y poco moderados- como el del turco Erdogan bajo el patrocinio y la tutela directa de Barack Obama y de la Casa Blanca, y en donde José Luis Zapatero no dudó en lanzarse de lleno de pies y manos (atadas)
Zapatero fue bastante lejos por la vía de la Alianza (islámica) de Civilizaciones (además de cultural, militar y estratégica) ¿Una pieza mas acaso, la plataforma Castor, en el dispositivo estratégico (logístico) -de ataque- puesto en pie tras las primaveras árabes, por la Casa Blanca y sus aliados del mundo árabe?
¿Fantasioso o extravagante pues el suponer un interés geoestratégico en el cuadro de esa alianza cultural (y no sólo) con los amigos mediterráneos del presidente demócrata USA y por supuesto en el marco de la OTAN, por detrás de aquel proyecto de deposito de gas submarino tan controvertido desde sus inicios y tangrandioso y que se está convirtiendo a ojos vista en amenaza y fuente (inagotable) de problemas? Y en el contexto y coyuntura además que vino a presentarse hace dos años con la erupción de las llamadas primaveras árabes y la intervención que se seguiría en Libia y el creciente intervencionismo occidental -que alcanzaría hace un mes los niveles de paroxismo que todos guardan aún in mente- en la guerra civil siria y en la anunciada intervención franco/norteamericana suspendida en el último minuto contra el régimen de Damasco? Estoy a años luz -aquí todos ya lo saben- de una mentalidad que podríamos llamar "verde" y este articulo pretende ser todo menos una soflama ecologista.

Los depósitos de gas submarinos son no obstante un signo de los tiempos y un trazo característico de los avances tecnológicos los días que corren. Los "verdes" españoles están movilizándose (un poco) tras producirse los micro/seísmos y habrán levantado un poco la voz pero con la boquita pequeña. Y si se piensa la que armaron con el proyecto de trasvase del Ebro, se hace más claro que el perfil sectario y las motivaciones ideológicas y extra/ambientales de ese movimiento hacen ahora que se asemejen más a un fiebre o -(o epidemia) que a una postura u opción más de politica ambiental como tantas otras. Durante el pontificado de Juan Pablo II vendría a ponerse de relieve el protagonismo de los viajes pastorales de aquel papa/globbe/trotter lo que en uno de mis escritos del final de su pontificado di en llamar la gestión espiritual (a nivel internacional) de catástrofes naturales (que no vendrían a ser tal en apariencia sino en el fondo provocadas) Por cuenta (sobreentendido) de los principales responsables.

Y en el caso del naufragio de la isla de Lampedusa ya pasé ayer en revista las causas posibles (y los culpables y responsables) En el caso de la catástrofe que podría acabar produciéndose -dios/no/lo/quiera- en torno a la plataforma de gas Castor, los responsables o el responsable en singular estaría todavía mas que claros, a saber, la obsecuencia ciega y servil de José Luis Zapatero a los intereses geoestratégicos del Pentágono en el marco de la política de exportación "urbi et orbe" de la democracia -llegado el caso por las armas- llevada a cabo sin pausa ni descanso hasta hoy desde los inicios de su primer mandato, por Barack Obama, el presidente demócrata mas intervencionista de toda la historia de los Estados Unidos en la posguerra. Plataforma de gas Castor, o los sueños insensatos del mesías negro de la Casa Blanca

ADDENDA Tengo el honor y el placer de comunicar a mis lectores las precisiones que por deferencia amable ha tenido a bien hacerme llegar ayer José Luis Barrera Morate, vicepresidente del Colegio nacional de Geólogos, amigo de la infancia del autor de este blog y compañero de colegio al que pedi esclarecimientos en los aspectos científicos del tema.

Como transcribo a continuación



-Nadie duda que la inyeccion de gas ha desatado la actividad de una fractura que estaba inactiva.

-La fractura que se esta moviendo, y que esta a punto de terminar su actividad, no es la de Amposta , que cierra la estructura geologica trampa del petroleo. Es una fractura pequeña a 10 km al SO del campo de petroleo.

- Probablemente, la sismicidad desaparecera en las proximas 48 horas.

- La sismicidad no tendria que pasar de 4.2 en magnitud, lo que no supone un peligro para las personas y bienes de la costa cercana.

- Si se reanudara la inyeccion de gas, tal vez no se mueva nada, una vez que ya se ha reajustado durante todo este tiempo de sismicidad.