miércoles, julio 16, 2008

LITERATURA Y GUERRA CIVIL ESPAÑOLA (2) ("Las mascaras del heroe")

« Las mascaras del heroe » de Juan Manuel de Prada (1) es una obra « mas que notable » y (sobre todo) « ambiciosa » y me sirvo a proposito de las palabras mismas que le dedica el inevitable Jose Carlos Mainer en su prologo a « la Corte literaria de Jose Antonio ». Mas que una novela es un desafio, es cierto, en forma de novela…Desafio digo bien y con ello le concedo por asi decir beligerancia de entrada y toda la importancia y el valor que se merece : que otros textos, novelas o relatos de otro tipo sobre la guerra civil espanola que tanto cundieron –como hongos- en las decadas (largas) que se siguieron a la muerte de Franco y a los inicios de la Transicion politica se merecen mas el calificativo de puñaladas traperas, o de salivazos rufianescos, mas que otra cosa. No extrañe pues que haya decidio dedicarle aqui un mensaje en una de mis series (veraniegas) -sobre literatura y guerra civil- en lo que quiere ser un analisis de critica literaria y mas que eso respuesta a un envite –u ordago a la grande mas bien yo diria- que excede, de lejos, el dominio estricto de la literatura.

Juan Manuel de Prada, gran novelista, articulista de ABC y hombre muy joven y de carrera meteorica, arrastra entre el gran publico la reputacion de haber sido (de mucho mas joven) discipulo predilecto de Francisco Umbral al que seguia por todas parte, en tertulias y mentideros de la Villa y Corte vestido y recubierto de atuendos –bufandas y demas- que le conferian un gran parecido, incluso fisico, con el maestro. Cuando murio Umbral el pasado año no obstante, la prensa española, toda ella volcada en la noticia luctuosa, publico todo tipo de ecos y reacciones del suceso y entre ellos pude leer una retahila de comentarios o semblanzas y opiniones a modo de florilegio en frases cortas o en una palabra a penas, de un amplio elenco de nombres ilustres de la literatura y del periodismo que se pronunciaban sobre el autor fallecido, y entre el aluvion de juicios y comentarios ditirambicos se escapaba alguno que otro mas reticente o negativo incluso, y entre estos ultimos me llamo la atencion el de Juan Manuel de Prada, por supuesto, que le dedicaba a su antiguo maesto y mentor –del que habia llegado a escribir que le debia todo lo que era…- un solo epiteto de lo mas escueto –el de « solo », …- que sonaba entre tanto elogio mas bien como un dicterio, mas lancinante aun a fuer de sobrio, y como la rubrica de una ruptura y distanciamiento definitivos…

La novela que aqui comentamos de Juan Manuel de Prada sobre la guerra civil española es por muchos conceptos comparable a la serie guerra/civilista de Francisco Umbral que me lleva ocupando ya un rato como todos aqui saben, pero difiere substancialmente de ellas, para ser justos y honestos. En Umbral se da a todas luces (por mucho que disimule) una voluntad, un afan (obsesivo) de ocultar y encubrir y sobre todo un designio de fingimiento premeditado (en frances, "feintise") -de lo que él no era o de lo que nunca habia sido- por la via de la ficcion o de la burda propalacion a penas, a base de cronicas, entre literarias y perdiisticas, de un valor o caracter mas bien infra/literario tantas de ellas. En Juan Manuel de Prada no se trata en absoluto de eso aunque solo sea por una razon simplemente de distancia cronologica y « pari passu » psicologica en relacion con acontecimientos con situaciones, y momentos historicos ligadas a un pasado relativamente reciente o no tan remoto –de la guerra civil- pero que por razon de su edad, él no habia vividdo de testigo presencial, ni directo, como si fue el caso de su mentor (o de su padrino, literario)…

Sí se le puede incluir en cambio –en un trazo comun con su maestro- dentro de un mismo espiritu o corrriente historico/literaria en el tema de la guerra civil que se ve caracterizado por un designio dessmitificador y unos trazos esperpenticos acorde con el espiritu de lo que se dio en llamar el pacto del olvido (y de la amnesia) que simboliza en grado sumo a mi juicio la escena final de la novela guera/civilista de Umbral, « Capital del dolor » (en alusion a su ciudad, Valladolid); de lo que fue sin duda un compromiso fatal e ineluctable –de hombres de pluma entre otros-, pero que no estoy seguro que se pueda considerar un pacto de caballeros sin/tacha, bien enhiestos y el honor a salvo (que es lo que siempre o casi siempre entra en juego…)

Hay sin embargo ademas del de Umbral otro nombre que revolotea entre las paginas del libro que comentamos sin parar, y en general en gran parte de la literatura sobre la guerra civil, o si se prefiere de la historiografia sobre la literatura de la guerra cvil, que habra cundido como hongos en estos ultimos diez o quince años y del que ciertos nombres se erigen de referencias a la vez indispennsables e insoslayables, como los de Jose Carlos Mainer –de lo mas tieso- y Andres Trapiello. Uno como otro, « nota bene », admiradores que lo fueron -y proximos de él en vida- de Dionisio Ridruejo…

El nombre del antiguo secretario de Prensa y Propaganda del regimen de Franco, desde los años de la guerra civil, hasta los primeros años de la posguerra nos viene a la mente, es cierto, a cada pagina, a cada parrafo a cada linea casi de la lectura de esta novela guerracivlista que no es –cierto- una novela mas sobre la guerra civil o no como las otras…Y es el sueño o ensoñacion - de una reconciliacion entre los fachas y los rojos, de los enemigos encarnizados de la guerra civil-, que el poeta falangista –coautor del Cara al sol para muchos encarnaria desde que decidio distanciarse del regimen tras su dimision tan ruidosa en abril del 42, unos meses antes « nota bene » -como lo recordaba malliciosamente en unas paginas necrologicas el que fue su gran amigo y protector Ramon Serrano Suñer- de la debacle de Stalingrado y del principo del fin del regimen nacional/socialista en el que llego a poner –un detalle rigurosamente historico, irrebatible- todas (o casi todas) sus complacencias, y en el que vertio algunos de sus mas caros sueños y esperanzas (de reconciliacion entre españoles…entre izquierds y derechas…)

El sueño/aleman de Ridruejo –que el autor de estas llineas no deja de percibir tras cada linea casi, ya digo, de la excelente novela de Juan Manuel de Prada; justo por detras o por delante (cruel ironia...) de la sombra en claro/oscuro de Umbral, que detestaba al (ex) falangista...- se plasmaria como digo en su trayectoria de disidencia posterior y cristalizaria en sus posiciones social/democratas (!?) en los cincuenta, y mas cerca aun del socialismo (a secas) en la decada siguiente de los sesenta hasta su muerte (en el 74, justo unos meses antes que el Caudillo) y era, con toda toda la nobleza y generosidad (reales o aparentes) que se le pueda conceder en vision retrospectiva, un sueño o proyecto ambicioso sin duda …pero a la vez un poco de/prestado…en la medida que venia a dar forma y voz en español –en un papel no poco similar al que le cabria a Leon Degrelle en relacion con Belgica y con el Benelux- a los proyectos del Innombrable, en claro y en crudo, del fuhrer él mismo, en persona...

Este ultimo, durante los años de guerra en sus conversaciones de sobremesa en el fondo del Bunker, recogidas con gran profusion editorial en unas transcripciones mas o menos apocrifas en la posguerra (2), no se canso en dar rienda suelta a sus apuestas y a divulgar “sotto voce” sus proyectos en relacion con España y su futuro–a medida sobre todo que la neutralidad española se iba confirmando- y auspiciar un cambio de regimen en la Peninsula con ayuda de los falangistas descontentos representados en la figura disidentes de Dionisio Ridruejo…y tambien de los vencidos de la guerra civil, los comunistas sobre todo, a los que por muchos conceptos, su pretendido valor fisico, su radicalismo y su sentido de la obedienncia (ciega) y de la disciplina y demas, admiraba (o envidiaba); de los que guardaba ademas –llegado el caso…- una buena reserva en los carceles y campos de su Imperio en expansion –entre ellos el que seria despues ministro de Felipe Gonzalez, Jorge Semprun- y de los que dicho sea entre parentesis no escamitaria nunca los elogios, de lo bien que se le portaban... (Lo que traslucia entre tanto una profunda ingorancia o desconocimiento del verdadero rostro de cada una de las fuerzas contendientes, de la naturalez y el fondo, como de las causas profundas de nuestra Guerra civil, proximas y remotas …)

Ocurre no entanto que aquel sueño hitleriano –o si se prefiere el sueño/español del “fuhrer”- por muy generoso ya digo y teñido de idealismo sincero que lo fuera en apariencia, no era menos algo venido de fuera para españoles, que sonaba ya de entrada a intromision en los asuntos internos de un pais que seguia siendo soberano, recien salido –aun malherido y convaleciente- de una cruel y espantosa guerra civil que los alemanes no habian conocido…por culpa de unas causas y raices complejas, proximas o remotas, que se remontaban en el tiempo, en definitiva, a unos conflictos historicos -siempre irresueltos- que habian marcado la historia europea hacia siglos y en los que los alemanes de entonces –de la epoca de las guerras/de/religion- o si se prefiere el moderno nacionalismo/aleman que perpetuaba tan celosamente la memoria de aquellos habian sido beligerantes y no meros testigos. Y lo simboliza a mi juicio mejor que nada la pregunta, lleno de interes y de curiosidad,–y que mereceria una respuesta untanto evasiva y embarazada de su huesped- que le hizo el fuhrer en el bunker durante la guerra, al General español Juan Vigon, ministro del regimen y enviado especial de Franco pidiendole que le explicase que querian decir los espaoles con aquello del « Imperio español » ; que se lo explicase que él no lo entendia (por lo visto)….

La derrota de Alemania fue una gran tragedia cierto, pero fue la suya propia, como lo fue « mutatis mutandis » (para nosotros) la guerra civil española, un conflicto ideologico y a la vez –como se cansaron de repetir machaconamente en la era Aznar los gobiernos PP, sin pasar de ahi…- una gran tragedia entre españoles, una guerra civil, o si se prefiere el capitulo español de « una guerra civil europea » (Nolte) de signo predominantemente ideologico –al menos en apariencia- entre fascismos o filo/fascismos (mas o menos fascitizados) y el comunismo sovietico, pero que en ningun otro pais de Europa se dio en cualquier caso de una forma tan cruel y tan cruenta como entre nosotros (si acaso solo –mutatis mutandis- en los prolegomenos de la guerra mundial, y en los meses que duro la experiencia de la Republica Social de Saló, entre fascistas y anti/fascistas –compriotas todo ellos-, en el Norte de Italia…)

Por las razones que fuesen no obstante –un asunto que seguira siendo « sine die » objeto de debate historico- España se mantuvo neutral, rechazando a un tiempo la oferta de mediacion o de gestion reconciliadora entre españoles –desde fuera, y por ende mas o menos « entrometida »- que les ofrecia y queria a un tiempo imponer a los españoles el regimen nacional/socialista desde Alemania. Y de lo que se harian eco los articulos de Robert Brassillach en la prensa francesa de la Colaboracion en la fase final de la guerra (quiero decir con la guerra ya practicamene perdida) Pero aquel sueño/aleman sobreviviria como digo en la mente de Dionisio Ridruejo y en ese contexto reviste un valor de lo mas simbolico el que fuera precisamente en Munich – sede, en el 63, del IV Congreso Europeo- donde el antiguo falangista (y divisionario) se decidiese a plasmar o a poner en la practica (politica), en la palestra europea, sus designios reconciliadores –y revisionistas- que muchos de sus antiguos amigos (y camaradas) no podian dejar de ver como una muestra de entreguismo o como minimo de imprudencia en el contexto historico de la epoca –de guerra fria y enfrentamiento entre los bloques- que entonces se vivia, y particularmente en la coyuntura española particularmente delicada de entonces, marcada por un peligroso movimiento de huelgas en Asturias… …Y no es de extrañar pues la reaccion a/la/defensiva del regimen entonces ni el epiteto –de « contubernio » (de piel tan dura, hasta hoy…)- que le dedico la prensa del regimen y en particular el diario « Arriba ».

Y me habre lanzado en esta disgresion un tanto larga, cierto, sobre Dionisio Ridruejo y su sueño/aleman (de raiz pues extranjera, y si se quiere « protestante ») de reconciliacion entre españoles –entre los fachas y los rojos de la guerra civil- cuando me disponia a aobrdar de la forma mas directa posible la novela de Juan Manuel de Prada sobre la guerra civil (y la bohemia), buscando con ello sobre todo una clave suficiente de explicacion del por qué Juan Manuel de Prada ha escrito precisamente esa novela y no « otra » sobre la guera civil, y mas concretamente del por qué habra escogido « ese » y no otro heroe protagonista –ese personaje, me refiero, de trazos tan estrafalarios, por no decir cochambrosos e impresentables, de un tal Galvez (Pedro luis,como dicen que se llamaba)- a la hora de dar rienda a sus ansias de « justicia poetica » (como el mismso la llama) sobre la guerra cil española .

Por qué habra escogido o hecho suyo el punto de vista de una bohemia –y de una sarta de eprzsnajes veeridicos o de pega a penas, inseprarables dd la misma (que retrata prmenorizadamente en otro de sus titulos (3) que el no conocio ni remotamente habra vividdo-, a la hora de enfocar todo lo literariamente que se quiera el tema –siempre en ascuas o en carne viva- de la guerra civil española. ¿Y por que esa, sí precisamente y no otra figura de la bohemia, digamos mas imparcial o menos comprmetida ? (Y es que me da que el reproche le acompanara siempre insistente del por que haber rehabilitado al verdugo - o amigo de los verdugos, tanto monta montaa tanto para el caso...- y no a la vcitma: entre los descendientes proximos o remotos -por pner solo un ejemplo- de Don Pedro Muñoz Seca...)

Por que elevar a la categoria de « heroe » (sic) o a los altares incluso del martirologio (literario) un ajusticiado (en el 40) del bando de los que perdieron, al que abrumarian y confundirian tantos y tan dispares testigos de cargo y de acusaciones (tan gravisimas), ex-recluso, figura del hampa indiscutible ya de antiguo, y al que solo el regimen mas abjecto que la humanidad jamas haya conocido (Jon Miranda) « verbi gratia » la II Republica espanola, y mas tarde la guerra civil, permitiria alcanzar un protagonismo (relativo), fuera de los circulos y circuitos de la bohemia mas pringosa y andrajosa, y de la criminalidad y de la delincuencia en la que desde muy joven habia vivido…

(Aunque pregunta analoga habria habido que hacersela tambien –antes que a él- a Andres Trapiello por su libro « Las armas y las Letras »…)

El personaje de Pedro/Luis/Galvez para Juan Manuel de Prada es –como el titulo de sus novela indica- una « mascara », o una leyenda, mas que otra cosa. No deja de ser no obstante en mi modesta opinion leyenda/negra, de lo mas negras, si y escarnizante…que nos afecta de una manera u otra a todos los espaoles en la mediida que su mera evocacion compromete se quiera o no se quiera el buen nombre y reputacion de la nacion entera, « verbi gratia » de su pasado historico intocable e irreversible –hasta cierto punto al menos- por muy reciente y fresco que aun permanezca en las memorias.

Acusado por testimonios innumeros –con nombres y apellidos conocidos e ilustres algunos de ellos- del asesinato (crapuloso) de Don Pedro Munoz Seca, de la muerte del general Navarro (el de Monte Arruit) y de su hijo caidos en Paracuellos, y de un sin fin de otros crimenes de cuño o marca crapulosa (y alevosa) todos o casi todos ellos, como el asesinato un grupo de monjas madrilenas (del que el autor le lexculpa con gran premura), su (mala) reputacion y su (triste) leyenda les son intimamente asociadas « in aeternum » por mas que sus hagiografos –Juan Manuel de Prada y Andres Trapiello, y digo, entre los mas ilustres de todos ellos- le hayan fabricado de una pieza una leyenda de repuesto. De él y de su maquina de (hacer) sonetos….

¿Pura ficcion, mentira bien contada, literatura hecha vida ? De todo un pco es cierto en « las Mascaras del heroe »,la primera novela –y la mas lograda- de Juan manuel de prada. ¿Memoria ultlrajada ? Ese es una cuestion pendiente aun por ventilar que no me atrevo a dirmir en estas lineas. Digamos en su descargo tambien que no carece –como creo que lo acabo de mostrar enlas paginas que preceden- de atenuantes, o de antecedentes del mayor relieve, si se prefiere….Y sobre todo no asoma en él ese designio manifiesto –e indisfrazable- de fingimiento (a drede) y de manipulacion que hace la lectura de las novelas guerra/civilista de su antiguo mentor (Francisco Umbral) tan insufrible e insoportable a veces….

Y lo que le salve tal vez –no, seguro- en mi fuero interno (salvo meliore judicio desde luego) lo habra sido su tratamiento de la figura de Jose Antonio y de otras figuras historicas con él relacionadas que aparecen en el relato –la de Ramiro Ledesma por ejemplo-, por lo mismo precisamente que le merece critica y reprobacion relativa en cambio de Jose Carlos Mainer : la dimension heroica (sic) que le atribuye al fundador de la Falange, de forma « imprudente » Segun este ultimo –en el prologo aludido mas arriba- los papeles postumos lo reratan mucho mejor a Jose Azntonio de lo que lo hace Juan Mannuel de Prada en su novela, y aun sin mencionarlo esta claro que se refiere sobre todo –como un pliego de acusacion imparable- al escrito joseantoniano de Agosto del 36 « Espana, germanos contra bereberes », en la carcel de Alciannte, implicitamente tildado de racista, me figuro (Sus escritos por lo visto le condenan, que me digan se bastan y sobran a condenar a Jose Antonio , en el regimen de democracia que vivimos y del que Jose Carlos Mainer habra oficiado hasta hoy de pontifice historico/literario –en el tema de la guerra civil y asimilados- de una forma indiscutible, dicho sea entre parentesis …)

Y es que si hay algo que queda claro en la novela de Juan Manuel de Prada es que un heroe –sin mascara esta vez, Jose Antonio de su nombre - persigue o acompaña sin pausa ni respiro las cuitas, y las fatigas –y aventuras mas o menos sordidas- del « heroe » enmascarado (tan impresentable)de la novela ….

Lo que sin duda no carece de rigor historico ni de un fondo de verdad indiscutible, y es el dato historicamente irrebatible que dos fenomenso paralelos y reciprocament homologables por tantos conceptos como lo serian la bohemia por un lado, y por el otro ese otro de unas vanguardias (lterarias) mas o menos pre/fascistas y pasadas por la decadencia servirian a la vez de fuente de inspiracion (y de reclutamiento) y de punto de partida o de reflexion en el nacimien to de una inquietud, una nuveva actitud cara a la « cosa publica », entre un sector de la juventud española de los años de la Republica, lo que plasmaria mejor que nadie la Falange de Jose Antonio, como lo muestra de forma fechaiente el libro « Vanguardistas de camisa azul » -de autora elamana- que habre abordado en este « blog » recientemente.

El retrato que Juan Manuel de Prada traza de Jose Antonio es amen de credible elogioso por mutliples conceptos desd luego ; « mutatis mutandis » cabe decir igual de los trazos y pinceladas fuertes y vigorosas con los que presenta la personallidad –mas brusca y mas ruda, cierto- de Ramiro Ledesma al que concede un final igualmente herocio y mas grandioso si cabe en un plano liteeario….(con el cerebro y los sesos hecho migajas por una descarga de los milicianos a los que habia resistido mientras que se lo llevaban para matarlo; que tuvieron que recoger con pinzas…)

Unas lineas en fin –para concluir- sobre el personaje/ficcion que sirve de narrador a Juan Manuel de Prada : una figura poco credible o verosimil cabe decir, a la medida de la leyenda que el autor forjar pretende en su novela. A costa o al precio de echarle unas costaladas suplementarias de escobmros y de basura a la memoria de la Falange de la sangre (de la primera linea…) Peras al olmo, mucho pedir tal vez, en la España de hoy pura (y autentica) literatura, sin el precio o contrapratida correspondiente en tributo a lo politicamente correcto,y sin lo cual el mercado lliteario –de la edicion, de los premios literarios- es impensable desde luego….

Un autor fracasado que plagia sin escrupulos al heroe enmascarado, que frecuenta el circulo de los proximos y amigos de Jose Antonio –Cesar Ruano, Gimenez Caballero…- y de Jose Antonio mismo, y del que se vale el autor como una especie de « deus ex machina » del relato, al servicio de lo creible o verosimil literario (como dicen los franceses), y tambien del andamiaje indispensable en la forja del personaje central de la novela.

El rojo bueno y el facha malo. Los « chibiris » de la Casa de Campo y los fusilados al final de la guerra de un lado, y del otro, las victimas de las sacas y de las matanzas de Paracuellos….Unos parrafos no obstante, hacia al final –de realismo y crudeza insoslita-, salvan quizas, por encima de todo, la credibilidad historica y literaria de la novela como digo,

Y lo son la evocacion del martirio de los falangistas adolescentes caidos en las luchas callejeras en visperas de la guerra civil (y en tantos casos salvajemente supliciados…) Victimas –se diria- de una indefensison historica…

Juan Manuel de Prada habra pretndido expresar sin duda una vision de/al/reves, « subterranea » –o de bajos fondos- de muchas cosas, situaciones y personajes de la España de entonces en su novela. Con estilo literario desde luego

Lo que no estoy del todo seguro –salvo meliore judicio- es que la suya sea una vision subterranea de verdad: no mas « subterranea » que la mia –tan distinta de la suya-, como quiera que sea…

Y me avala la experiencia...

(1): "Las mascaras del heroe" de Juan Manuel de Prada. Madrid, 1996
(2): "Conversaciones privadas de Hitler", de Hugh Trevor-Roper. Critica, Barcelona, 2004
(3): "Desgarrados y excentricos" de Juan Manuel de Prada. Barcelona, Seix Barral, 2001

lunes, julio 14, 2008

VANGUARDISTAS DE CAMISA AZUL (y 5) Epilogo en clave hispano/atlantica y "luisiada"

(A Isaac Ferreiro, viejo amigo y camarada)

11 de Julio, fiesta nacional del Portugal antiguo, en Bruselas. Verano del 2008. No queria quedarme, lo confieso, de verdad que iba a pasar de largo entre aquel gentio que llenaba la plaza Flagey, del que habra casi hasta hoy sido mi barrio de Bruselas, en un concierto de fado, y de clausura (solemne) tambien de las obras que habran tenido paralizado el lugar durante ocho largos años. Iba ya camino de salir de la plaza como digo, cuando me senti alcanzado de pronto de un certero saetazo por dentro, en lo mas hondo, por culpa del lamento desgarrador que se escapaba de la voz desbordante de octavas y decibelios de la interprete, la joven fadista Mafalda Arnauth –todo un simbolo, su nombre, de un Portugal de lo mas rancio y a la vez cosmopolita de antiguo- toda de negro, en un decorado incomparable de ambiente portugues a la antigua, en la penumbra del estrado, medio a oscuras, rodeada de guitarristas o digamos mas bien de acompañantes instrumentistas, virtuosos y especialistas de todos los instrumentos tipicos del fado –guitarra portuguesa, parecida a la mandolina ; viola/de/fado como la guitarra nuestra solo que mas grande y guitarra/argentina con su tipica simetria…- sobriamente vestidos todos ellos, de chaqueta y corbata (oscuras) por supuesto, tan portugues y tan lusiada ya digo el escenario, que solo faltaban la luz de las velas, las tazas de "vinho verde" y el grito patriotico de « ¡Ca esta Portugal ! » (de rigor en el Estado Novo) y poder asi dar un salto acrobatico en el tunel del tiemp hasta antes del diluvio, hasta el Portugal del 24 de Abril me refiero, el de la vieja/señora….Y faltaban ademas, salvo contadas exceciones entra el gentio,–se me olvidaba el pequeno detalle-los portugueses del barrio en resumidas cuentas, del grupo mas nutrido tal vez de portugueses emigrantes de toda la orografia de la aglomeracion/de/Bruselas , « fatalmente » se diria : dos Españas …a este y al otro lado de la frontera hispano/portugesa…(iEspaña de los cinco/reynos de la edad media y de la Reconquista !.)

Tan conmovido y emocionado ya digo, de aquella voz desgarradora como un chorro o un torrente incontenible que llenaba toda la plaza de golpe de una atmosfera familiar para mi inconfundible, que para que no se me notara la emocion demasiado decidi apartarme un poco sin abandonar el concierto por supuesto, que aguante y escuche impavido y devoto a partir de aquel momento hasta el final, hasta la apoteosis con la que se cerraria, con un publico que aplaudia a rabiar, tan entusiasta que consiguio hasta por tres veces la vuelta al estrado de los interpretes …Era la culminacion como digo de una semana de festejos y de una jornada a la vez marcada por dos commemoraciones colectivas, de los portugeses de Belgica y tambien, curiosa coincidencia, de la Comunidad/flamenca (neerlandofona) en una especie de guiño de la Historia –plasmada en la efemerides que aqui evoco- a un pasado comun a unos y a otros, medieval, un tanto remoto, immortalizado en el recuerdo de la guerra de los Cien Años y cifrado (y descifrado) en la pista borgoñona (o burguiñona)

Por la tarde, una horas antes del con cierto estaba yo charlando con mi hijo, sentados los dos en uno de los bancos nuevos y flamantes de la plaza recien terminada cuando vimos pasar de largo, a toda prisa, un seqsuito muy con currido, rodeados de periodistas y de de policias, y en cabeza, al portuges Barroso, comisario de la UE, todos en direccion del monumento a Fernando Pessoa, que se disponian a inaugurar, en el otro extremo de la plaza. Y digamos que bajo un signo atlantico (y lusiada) mi alma y mi mente, -yo mismo todo entero, o si se prefiere mi lado o fondo atlantico, o « atlantida » y no menos hispano- se pondrian a volar por dentro tras el concierto, hasta el momento éste en que me dispongo a ponerlo todo por escrito, en conclusion o epilogo de mi serie de articulos sobre la vanguardia (pre/fascista) que se habran ido sin querer decantando hacia el tema del estilo o si se prefiere del estilo/decantado –en literatura y en politica como en la vida misma- de aquella version de las vanguardias europeas (pre/fascistas), que aborda en su ensayo la autora alemana. Al calor (y al fragor) de la guerra civil espanola.

La vanguardia en Portugal, como el modernismo (tanto monta monta tanto) se verian asociados aun mas intimamente que en otros sitios –mas incluso que en España- al « fascismo » o pre/fascismo lliterario, en aquellos años que coinciden con el final de la primera guera mundial y la fundacion y consolidacion del Estado Novo, que se verian surcados fugazmente y en sus inicios por la experiencia corta, efimera (en apariencia) y mal conocida del regimen corporativo de Sidonio Pais que habia sacado a su pais de la I guerra muundial (que habia iniciado en el bando de los aliados) Y se ven asociadas sobre todo a nombres emblematicos como el de Fernando Pessoa, por supuesto, del que ya hable, y con él otros tres nombres mas o menos ligados en el recuerdo a la memoria del Estado Novo, y me refiero a Jose Almada Negreiros, a Joaquin(m) Teixeiria de Pascoaes, que firmaba sus escritos « Joaquin(m) » y a Antonio Ferro.

Almada Negreiros, un nombre practicamente olvidado en los años que residi –a la fuerza- en Portugal (de 1982 a 1985), fue uno de los grandes nombres del futurismo portugues, pintor y a la vez poeta y escritor, que legaria un retrato celebre de Fernando Pessoa, y de una brillante carrera artistica y literaria que discurriria en gran parte en los años del estado Novo hasta su muerte cuatro años antes de la revolucion (en 1970), y que se veria caracterizada a la vez de por un cuño annticonvencional, e irreverente incluso, de denuncia de ciertos aspectos de la vida quotidiana y de la sociedad portugesa contempranea suya, y tambien por su contribucion de una manera u otra a la imagen y esfuerzos de propaganda del regiimen del Estado Nuovo.

Joaquin Teixeira de Pascoaes es menos conocido que el anterior y aunque su obra se deba catalogar mas bien dentro de una corriente simbolista y a la vez neo-romantica ofrece tambien ciertos rasgos vanguardistas inconfundibles, en particular sus trazos « oniricos » -de acumulacion de imagenes- que lo emparentan a los surrealistas. Y entre sus poemas destacaria uno de titulo revelador, « Señora de la Noche »…

Poeta de la noche y de la « saudade », e hispanista convicto y sincero, el portugues « Joaquim » fue amigo de Eugenio d’Ors, que le invito a dar conferencias en Barcelona en los años veinte, y fue tambien gran admirador de Unamuno, lo que le acercaria del poeta canario Alonso de Quesada quien se habia solidarizado con el rector de Salamanca duurante su confinamiento en Lanzarote, y que tradujo al castellano unas poemas de Joaquin sobre la Atlantida, en los que sentia el soplo poetico y espiritual de un mundo o un sustrato cultural "atlantico" (y occidental) que el mismo como español/canario compartia. El poeta español Luis Antonio de Villena atribuye a Joaquin la paternidad o el padrinazgo poetico de dos vocablos tipicamente portugueses –el de « saudade » y ese otro aun mas arquetipico de « luar » (« verbi gratia » claro de luna)- propiamente intraducibles al castellano es cierto…

El otro gran nombre del modernismo y de la vanguardia pre/fascista en Portugal lo es sin duda Antonio Ferro, fundador (y editor) de la revista Orpheu en 1915 en la que colaborarian todos los grandes nombres de las letras en lengua portuguesa de aquellos años, y que con la llegada del Estado Novo revelaria un genio indiscutible de propagandista y gran comunicador y pedagogo, a la cabeza de los servicios de informacion y propaganda del nuevo regimen, y de otra de sus instituciones mas emblematica, las Mocedades Portuguesas.

Antonio Ferro era uno de los grandes olvidados del Portugal de despues de Abril –en los años que alli pase- al que no se perdonaba su adhesion al Estado Nuovo, como si se viera rodeado de un tabu aun mas riguroso si cabe a la medida de su valia intelectual y de su relevancia indiscutible en la historia de las letras en lengua portuguesa. Pero su nombre, como un fantasma familiar o duende travieso surcaba de pronto la conversacion en las raras visitas que recibi de portugeses amigos o caritativos en aquellos años, visitadores (diocesanos) de prision –y de la vieja/mentalidad pues- mayormente casi todos ellos…

España, Portugal y entre los dos la muy española y muy atlantica Galicia, o si se prefiere el mundo medieval galaico/astur/leones, como un eslabon (perdido) de la España de los Cinco Reynos : dos nombres (gallegos) de la Falange literaria vienen es cierto a glosar o a concluir a modo de colofon este epilogo hispano/portugues –espanol y luisiada-, el de Eugenio Montes que colaboro en revistas de vanguardia (« ultraistas » sobre todo) desde muy joven tanto en Madrid como en sus tierra gallega y el de Alvaro Cunqueiro que ofrece muestras de una prosa en castellano inconfundible, en narrativa de ficcion como en relatos de viajes, gastronomicos y de cacerias, timbrados de una musicalidad suave y de una dulzura tipicas de su region -heredadas en parte de la llirica gallega contemporanea –de Rosalia de Castro y en parte tambien de la raigambre galaica (o astur/galaico/leonesa para ser exactos) de su obra y de su genealogia. « Le he cerrado los ojos a la cierva porque de quietos preguntaban » escribio en uno de sus relatos cinegeticos el autor de « El hombre que se parecia a Orestes » -lease Orestes por Jose Antonio…-, en unos destellos de genio inimitable.

Unos trazos de estilo o una paletadas "hispano/atlanticas y "lusiadas" que no vienen mas que añadirse al retrato o a un perfil completo como el que nos ofrece la semblanza que plasmar aqui habre pretendio de la Falange literaria (y « vanguardista » en sus origenes) Pero la gran leccion de estilo me la dio el Estado Novo al morir, a mi personalmente, como en directo….Y fue aquel portugues estoico y leal, que ya evoque tantas veces, pequeño de talla, de nariz ganchuda de rara ave tropical y grande -y hasta grandioso- en el fuego de sus ojos vivos (y claros) y en la ironia de sus frases restallantes (como latigazos) y los rugidos de risa que conseguia arrancar del auditorio.

Ocurrio en Fatima un un congreso de laicos/ingtegristas (o si se prefiere « integralistas ») un ano y medio antes « del fin » (al que yo asisti como ya habre contado muchas veces). Y es que aquel portuges tan ardiente y tan patriota tenia estilo, un algo nuevo para mi lo que de el se desprendia en cierto modo, es cierto: un tanto diferente al nuestro aquel estilo aquella forma de perorar, quiero decir, -a los paradigmas y modelos que habran mayormente circulado siempre entre epañoles… ; tan desgarrado tan emotivo, tan sentimental y tan tipicamente portugues en definitiva.

Lo mismo que la joven aquella –llena de vida y de fuego artistico, y a la vez tipicamente lisboeta- que en un escenario tan riguroso como aquel de santuario/mariano, y de canticos, plegarias y peregrinos, consiguio improvisar de pronto ella sola (casi) un festival de danza y musica folkloricas como un acto castrense en homenaje a su propio ejercito envuelto en una guerra colonial por aquel entonces…El Estado Novo su Imperio colonial enorme aun perfectamente enhiesto y en visperas de derumbe se hundio do digamos mas bien que se desplomo victima de una pupalada (trapera) por la espalda, pero al caer no dejo de despedir destellos de lo mas potentes, de estilo propio ya digo.

Gestos –y fastos- luisadas que ahi quedan como supendidos en el cielo (de la memoria colectiva) Del heroe anonimo aquel –¿el portugues estoico tal vez del que antes hable ?, siempre lo pense…- que se inmolo por el fuego en la plaza publica en Lisboa al estallar la Revolucion, el 25 de Abril del 74, envuelto en la bandera portuguesa (antigua) O de uno de los grandes nombres de lo que se podria denominar « la derecha militar » -los unicos que guardarian aun a seguir al 25 de Abril una cierta credibilidad fuera del campo de la izquierda y de un centro/izquierda mas o menos comprometidos con el marxismo-, el mayor Alpoim Galvao, que protagonizo justo por enntonces –cuando mi primer viaje a Fatima, en noviembre del 72- un raid aereo de gran estilo en solitario, quinientos kilometros selva adentro contra el palacio presidencial de Seku Ture, en Guinea Conakri, gran instigador de la agresion contra las colonias portuguesas y por ende responsable numero uno del estallido de la guerra colonial en la proganda del Estado Nuovo, quien se salvo por lo pelos, ausente en el intante preciso aquel ; y tras lo cual el general Spinola, comanditario supremo de la operacion desde su puesto de comandante en jefe de las tropas portuguesas mobilizadas en Guinea-Bissau, se pondria a buscar por su cuenta y riesgo un « futuro » -« verbi gratia » una solucion politica, un cambio de regimen- a Portugal, y a la guerra colonial….

Portugal, una nota, un sello una huella irremplazable e inimitable de estilo hispanico plasmada en su literatura, en su literatura, en su floklofre, tal y como se veria decantado (o « requintado ») a lo largo de su siglos de Historia de estado independiente y « pari passu » de vecindad o cohabitacion peninsular pacifica casi inninterrumpida, ya desde la fase final de la Reconquista, y del trancurso de su expansion colonial (hasta el 25 de Abril del 74), se escriba o se diga lo que se diga. Y que va y viene en mi mente y en espiritu de forma intermitente con fuerza impetuosa a veces como en el concierto de fado que aqui evoco…

Y es que un gran nombre de mujer sobre todo, una gran figura del fado y de Portugal de antes del 25 de Abril se destacaba de telon de fondo o por encima de del escenario aquel de festival veraniego del pasado sabado y era el de Amalia Rodrigues, icono y egeria a la vez del Estado Novo asociada –por obra y gracia de algunos de sus fados mas populares y mas celebres en España- a los recuerdos de mi infancia y a quien la joven fadista del sabado entendia prestar con su actuacion publico homenaje.

Fallecida en visperas del milenio –en octubre del 99- en una gran manifestacion de duelo nacional de todos los portugeses unidos todos sin distincion de ideologia en torno a sus restos, Amalia Rodrigues –Amalia de Fatima- habra sellado con su muerte la reconciliacion de un pais encismado –y que llego a estar, en el « verano caliente » del 75, al borde de la guerra civil. A la portuguesa, a su estilo y a su manera. Desgarrada y patetica…

Y es que el concierto de fado habra despertado en el fondo en mi –recien ahora que me acabo dando cuenta- la saudade al borde del llanto de un mundo desaparecido -de formas, de y de estilos, de moldes de patrones y de matrices comunes a españoles y portugeses y que se remontan a los tiempos de los Paises Bajos españoles cierto implicitamente evocados en pasado sabado, de cuando los espanoles y portugueses volvieron a estar unidos….

Gracias al Duque de Alba –¡honor gloria y y reparacion a su nombre insigne por lo siglos de los siglos !- que los reunio a la Corona de España tras la muerte y desaparicion del rey Don Sebastian en la batalla de Alcazarquivir- sin derramar ni una gota de sangre…

Y de donde solo se vinieron a despegar –o a desgajarse- por los manejos e intrigas de los enemigos del Imperio español –de Richelieu en particular, de Inglaterra y de los insurrectos holandeses protestantes- en el contexto de la guerra de los Treinta Anos.

Una bandera tambien –en esa danza de espectros o de fantasmas al compas de la saudade- en el concierto de fado del pasado sabado, es cierto : la cruz de San Andres, la bandera del Imperio español mas alla de los Pirineos, que enarbolaban los tercios espanoles en Rocroi, tumba del Imperio.

Y un nombre aun, el de Francisco de Melo, al mando en aquella celebre batalla : noble portugues y capitan general de los tercios de Flandes…¡Evocacion de España y Portugal en Belgica hoy, nostalgia -y saudade (al borde del llanto)- de un (viejo) estilo, imperial e hispano!

(Y un enfoque propio -para terminar- el de estas lineas, historico/literario, y en clave hispano/atlantica y "luisiada"...)

jueves, julio 10, 2008

VANGUARDISTAS DE CAMISA AZUL (4): Felipe Ximenez de Sandoval, un estilo depurado en la guerra civil española

De los cuatro autores que Mechtild Albert aborda en « Vanguardistas de camisa azul », sí puedo decir de uno de ellos –Felipe Ximenez de Sandoval- que le conoci personalmente. Fue a principios de los setenta, en la sede que tenia Fuerza Nueva en el barrio de Salamanca en Madrid, que yo frecuente entonces tras mi paso por el FES, con cierta asiduidad durante algun tiempo, pero sin llegar nunca a un grado de miltancia, ni de adhesion completa. Le recuerdo no muy alto de estatura, llevaba gafas creo, y en conjunto se conservaba bastante bien a pesar de la edad (que era de la misma edad de Jose Antonio y debia andar pues ya cerca de los setenta anos)

De las palabras que nos dirigio a los que le rodebamos, en los breves instantes que duro el encuentro, en los pasillos, retuve hasta hoy su evocacion del tiempo que habia estado embarcado en el crucero Canarias –gemelo del Baleares- durante la guerra del 36, y tambien su mencion hnorifica, entusiasta casi mas que elogiosa, de los alemanes de la legion Condor que habia tenido ocasion entonces de tratar y con los que habia cordialmente confraternizado (fue lo que recuerdo –perfectamente- de lo que le oi –de mis propios oidos- sobre « el tema », no mas que eso)

Felipe Ximenez de Sandoval, madriileño (« gato », como yo se lo llamaba él mismo), habiia sido companero de Jose Antonio en la universidad, estudiantes de derecho uno y otro. Su vanguardismo como el de todos los autores abordados en el ensayo que comentamos era un tanto « sui generis » a fuer de español diria yo, y en su caso se podria hablar de una vanguardia que rebosaba de vida, de ganas de vivir y de amor y entusiasmo por las cosas y las formas vivas, lo que desentonaba un tanto de entrada de esa impresion de « moribundia » (expresion « ramoniana »), tan tipica de unas vanguardias europeas nacidas al socaire de la muerte (y de la guerra) y embrujadas o hipnotizadas por formas muertas (o caducas) –o con olor a muerto de varios dias…- lo que se cumpliria a raja tabla en todos ellos e ilustraria de una forma emblematica el ejemplo surrealista. La problematica que subyace en la obra escrita de Felipe Ximenez de Sandoval en las novelas incluso de su primera epoca, lo mismo que sus preocupacion, su interes por la estetica, tan marcados no pierden nunca su fondo o lado humano inconfundible y escapan pues en cierto modo a la deshumanzacion tipica de las vanguardia que denunciaria (a su manera, sibilina…) el celebre ensayo de Ortega.

Su titulo, de una fase temprana « Tres mujeres mas Equis » por ejemplo, muestra gran fescura, originalidad y humanidad tambien como digo en el abordaje del tema del amor humano (en un joven adolescente) e igualmente de otro, contiguo o adyacente, de gran importancia en la genealogia conceptual (e ideologica) que daria nacimiento a la Falange y que la autora alemana describe como del « sueno despierto » « Nadie nos puede impedir el derecho de soñar », la frase celebre de Lenin, santo/patrono de las vannguardias europeas (o de algunas de ellas al menos) da el tono de la epoca y de las corrientes artitisticas y literarias que la surcarian. Felipe Ximenez de Sandoval –es tal vez lo mas claro que se desprende, de la presentacion detallada que de el y de su obra lleva a cabo en su ensayo la autora alemana- era un gran soñador, y sus sueños se verian (en parte) proyectados y realizados tambien en el seno de la Falange. Un sueño de integracion, de catharsis y de reconciliacion social entre las clases.

Felipe Ximenez de Sandoval –su apellido ya de por si lo denota- procedia de un medio familiar socialmente acomodado y el medio estudiante ganado a los ideales de la Falange que describe en su novela « Camisa azul », el otro de sus titulos que la autora alemana trata a continuacion en su ensayo , adolecia si se puede hablar asi de un sello social (de clase) que aquella no deja de hacer blanco de sus observaciones y de sus criticas: de unas clases sociales “de derechas” que la llegada de la II Republica –o de « la irrupcion de la modernidad » por servirnos de sus propias palabras- fragilizaria y les infligiria un proceso traumatico y doloroso de descenso social y desclasamiento (y de humillacion por supuesto)

El ideal integrador de unidad –entre los las clases, los hombres, los pueblos y las tierras de España- le parece a la autora a penas un reflejo defensivo, a/la/defensiva, de los estratos sociales amenazados por la modernidad que habia importado con sus reformas la Republica. El mensaje a fuer de repetido resulta obsoleto (en los oidos de algunos por lo menos) Y es que lo que siempre se omite cudiadosamente en ese tipo de de diatribas (antifalangistas o antifascistas) es el precio tan caro que aquel estamento, bien cinrcunscrito y delimitado cierto, aquel coto/social de « privilegiados » que formaban el estamento universitario en España en los años de la II Republica y en particular el de los estudiantes universitarios de la Universitaria madrileña (flamante aun entonces y nuevecita…) pagarian -al contado- en lo primeros meses de la guerra civil española, en el Madrid de zona roja tras el fracasos tragico (y en cierto moddo inexplicable) del Alzamiento en la capital de España, en las matanzas de Noviembre del 36 -y ya en las sacas del mes de agosto- entre otros sitios en Paracuellos: que es el fondo –indesmentible- de acoso y de persecucion que Felipe Ximenez de Sandoval bien describe, igualmente presente ademas en otra novela emblematica sobre el tema, -en concreto sobre la violencia callejera en visperas de la guerra civil- de Rafael Garcia Serrrano, « Eugenio o la proclamacion de la primavera » »….

Ese ideal de integracion y en el fondo de « catharsis » y de reconciliacion que encarno la Falange (primera) -se quiera reconocer o no se quiera-, es objeto en el ensayo que comentamos de no poca burla (rayana en el escarnio) de su autora, lo que no es obice no obstante que la juventud española una parte de ella al menos fue el crisol que sirvio de aglutinante y de fusion entre las clases sociales sometidas entonces a la amenaza y desafio de una crisis economica con raices propias arraigadas entre españoles y a la vez compartidas de los otros paises en el contexto de crsis enconomica a nivel planetario (de gran depresion ) y de su colorario inevitable de la lucha de clases.

Y es precisamente lo que distinguio al nacional/sindicalismo, a la Falange de Jose Antonio de otros movimientos que se disputaban la juventud de entonces (a izquierdas como a derechas) Los demas contaban todos con sus secciones juveniles o con sus propias « juventudes » (de jovenes/viejos) -y el caso mas tipico y representativo lo ofrecen tal vez la juventudes/socialistas/unificadas (JSU) que dirigia el joven/viejo (ya entonces) Santiago Carrillo, enlace y correveidile (con otros mas jovenes aun) de unos mentores mayores o mas viejos (y mas astutos) que ellos, pero solo la Falange -y el jonsismo en sus origines- fue propiamente hablando « un movimiento de jovenes »….Y en todos los autores citados en el ensayo pero mas aun si cabe en Felipe Ximenez de Sandoval despunta ese cuño, esa impronta joven, de hombre de su tiempo, sumamente representativo de aquel solivianto juvenil que fue un signo de la epoca.

Otro tema que Felipe Ximenez Sandoval aborda con gran originalidad en esa obra de juventud es el de la locura. Una locura de mujer, teñida e impregnada de imagenes y de lenguaje surrealistas. « Tengo miedo », dice su personaje femenino « ¿De que, vida mia ?»le pregunta el protagonista. « De que pueda meterseme una estrella por el descote. Las estrellas son humedas y blandas como sapos. Parecen esponjas hinchadas del agualuna de los arroyos »….«Quien no ha sufrido que es lo que sabe » dice el texto biblico, y Felipe Ximenez de Sandoval como muchos grandes escritores y poetas rezuma en sus textos mucho sufrimiento, mucha crisis interior (superada o en vias de superacion) –propia o compartida…- desde los primeros titulos de su obra hasta otros de una fase de madurez, de signo inequivoco joseantoniano, falangista.

Las escenas del jardin del manicomio en « Tres mujeres mas Equis » hacen desde luego irremdiablemente pensar en los cuadros (muy bellos) del belga Paul Delvaux -otro vanguardista « pre/fascista »…-, en sus estaciones de tren, en sus plazas, en sus calles espectralmente vacias, surcadas de rostros, de cuerpos (y de desnudos) de muchas mujeres, o mas bien de las mil sombras o fantasmas (luminosos, transparentes) de una sola mujer, siempre la misma… ; en sus amaneceres o mejor dicho en sus claros de luna de un cielo a punto ya de amanecer, rompiendo/albores, bañandolo todo de una atmosfera irreal, « lunatica » (y femenina)…¡Fantasma de la locura omnipresente en la obra (y en la vida) de grandes autores! Lo que inevitablemente les confiere una aureola heroica, de persecucion y de acoso a la vez, inevitablemente.

Pero el gran tema de Felipe Ximenez de Sandoval –como lo pone acertadamente la autora alemana de manifiesto- lo es sin duda el del estilo. Un estilo que triunfa calladamente en la obra (y en la vida) de otro de los autores abordados, Tomas Borras, como ya tuve ocasion de ponerlo de manifiesto en articulo anterior, pero que en el autor de “Camisa azul” y de la “Biografia apasionada” pasa a un primer plano de una forma explicita, directamente enfocado y estudiado. El hombre es el estilo, el estilo es el hombre. Y esa fue la gran preocupacion, el movil mayor tal vez de Jose Antonio y de los jovenes que le seguirian. Estilo como forma de ser y tambiien como valor literario y categoria retorica.

Y el estilo falangista –laconico militar, « rigido » lo llama la autora, de una rigidez "fascista"- fue en cierto modo el de su epoca, marcado del sello de un fenomeno de militarizacion (progresiva), panacea de aquellos años de entre dos guerras (mundiales o europeas) que fue invadiendolo todo y ganandose a todos tambien, a izquierdas como a derechas. Un estilo (falangista y militar a la vez…) que fue sobre todo –en su origen- el de Jose Antonio. De su persona, de su forma de ser, de su caracter, de su temperamernto, de sus ademanes, de su aspecto fisico ; e igualmente de su oratoria y tambien de sus escritos, de sus articulos como de sus (cortos) ensayos que le merecieron el apodo ligeramente ironico del « Ensayista », entre sus rivales -que no enemigos- de la derecha monarquica….

Un estilo jose/antoniano que se veria plasamdo en la retorica y en la fraseologia (poetica) del movimiento falangista y sobre todo en los versos de su himno del Cara al Sol ; que habia heredado tambien no poco « nota bene » del jonsismo primero de la Conquista del Estado, como lo reconoceria el propio Jose Antonio en aquella evocacion elogiosa de sus camaradas de la Conquista del Estado, “que habian cantado aguerrridos (los primeros) la gentil primavera de las Espanas”….Y la silueta y la impronta rebosantes de personalidad y de estilo propio -mas mucho mas de lo que trasluce en su prosa, tan profunda y clarividente como farragosa y ahogadiza a veces …- de Ramiro Ledesma, acompañaria tambien –se diga lo que diga o se haya escrito sobre el tema- a la Falange de Jose Antonio… » « Tenemos que sentar magisterio con el refinamiento de nuestras costumbres » habia escrito Jose Antonio en un articulo de la fase mas temprana de su vida publica. Y en su escrito postumo –de la carcel de Alicante (verano del 36), “Carnet de notas de un estudiante europeo”, vuelve sobre un tema que le era tan caro: del magisterio ineludible de las clases altas o de las elites dirigentes. En materia escritura (o en literatura) como en la vida de todos los dias.

Y el inevitable Francisco Umbral haria tambien de ello, de esa preocupacion por el estilo –como un eco o una herencia de seguro del ambiente heroico, de signo indubitablemente falangista, que habia respirado en su infancia y primera juventud vallisoletanas- preocupacion (obsesiva, fanatica) y « leit motif » mayor de su obra y de su carrera (literaria y periodistica) y tambien de argumento supremo en defensa propia, cuando se equiparaba –como tanto gusto siempre-, frente a las criticas adversas, con ciertas figuras insignes de la historia de nuestra literatura, como Quevedo, Larra o Valle Inclan que el consideraba escritores “de estilo”, y por definicion minoritarios, frente a otros como Cervantes o Benito Perez Galdos- que le parecian mucho mas pobres de estilo y a la vez mucho mas difundidos, universales (y mayoritarios)…y por ende mucho mas cercanos al pueblo llano que el veia carente (de siempre) de un estilo cualquiera…

Pero el estilo –y vuelvo a los mismo- era para Jose Antonio una forma de ser ante todo. Un estilo heroico -« fascista » en la terminologia de la autora alemana- que se ve plasmada en tres signos del la mas fuerte carga simbolica: la camisa azul, el grito (legionario) de ¡Viva la Muerte ! y el canto del Cara al Sol, a imagen y semejanza de otra trilogia italiana, propiamente fascista; el grito de « ¡A noi ! » -equivalente grosso modo en espanol del grito de A mi la Legion¡- de la camisa negra y del himno de Giovinezza (Primavera de Belleza)….Y lo que aquella ve caracterizado sobre todo por la notas de la impasibilidad, de la insensiblidad y de la serenidad, de un cuño clasico inconfundible –de los estoicos de la antiguedad latina- de lo que habia dado muestras Jose Antonio durante sus proceso delante del tribunal popular en Alicante.

Algo que la autora alemana interpreta conforme a una dicotomia –omnipresentes en la obra de Federico Nietzsche- representada en un doble paradigma : lo apolineo y de lo dionisiaco, o en otros terminos mas modernos, lo clasico y de lo romantico. Un ideal estetico como el que acertaria a plasmar la Falange de Jose Antonio que era una mezcla de valores e ideales poeticos y literarios y a la vez arquitectonicos (estos ultimos mucho mas clasico, o « apolineos ») Aunque en el caso de la Falange la autora no dejara de ver la huella tambien de lo barroco, en ese sello « filipense » que simbolizaria de forma indeleble –en unas ceremonias y escenografia de lo mas grandiosas- el traslado al monasterio del Escorial de los restos del Ausente desde Alicante al finalizar la guerra.

Segun la autora alemana el estilo de la Falange heredaba no poco como digo de la rigidez y del teatralismo fascista. Y algo de aquello empaparia sin duda la educacion y la sensibilidad estetica y artistica de los españoles desde entonces, incluso en la prosa y en el farrago de la vida de todos los dias. Y a la mente me viene el reproche que oi de un compatriota, alto funcionario de la EU destinado en Bruselas entonces, en el 2000, cuando protagonice varios actos de protesta anti-ETA en las concentraciones pacifistas –organizadas por funcionarios espanoles de la UE- en el « rond point » Schuman, en el barrio de las intituciones europeas, -antes de que me detuvieran delante del Palacio Real, el dia de la llegada del rey/borbon-, y con quien me encontre al cabo del tiempo despues de recobrar (de nuevo) la libertad, y que me acabo reprochando –a mi gran sorpresa- la falta/de/estilo (sic) de mis actos de protestas, por lo vociferante o vocinglero que le parecerian sin duda alguna, sin aquella nota de impasiblidad y mesura –y flegma y sangre fria- que tanto predico la Falange al principio es cierto, heredada de los clasicos (entre otros).

Y me sorprendido ya digo viniendo de quien venia, de un destacado representante –por muy del PP que fuera o que procediera…- de un sector politicamente/correcto en la España de hoy sin discusion alguna, porque no creo que lo que quisiera echarme en cara con aquel reproche fuera la falta de « talante »; que todavia faltaban unos años para el 11 de marzo y lo que se seguiria…Moraleja de la anecdota : al talante (democratico) le siguen prefiriendo el viejo/estilo (un poco hieratico, como de de estatua en carton/piedra) muchos, incluso de entre los democratas/de/toda/la/vida…

El viejo estilo –que me diga el nuevo estilo que infundiria la Falange- no fue o siguio siendo tan impasible y mesurado o ponderado siempre, no obstante…Y si lo fue asi al principio se veria despues indiscutiblemente sometido a mutaciones profundas e importantes, y desde luego ganaria mucho en desgarramiento, en pasion y en tremedismo y en truculenncia…. al calor de la experiencia de la muerte y de la guerra. Y esta claro que una estetica de la guerra, acaba triunfando (omnipresente) en la novela “Camisa azul de Felipe Ximenez de Sandoval como bien lo señala la autora.

« La guerra –dice un viejo aforismo de origen incierto- es el sol negro que hace madurar a los hombres » y al autor que nos ocupa le ocurrio asi sin duda ninguna, en su estilo de vida y de escritura, tras la experiencia crucial de la guerra civil española, en la que participo en el frente, –al con trario de los otros nombres que en el ensayo se abordan –de simple combatiente….Y a imagen y semejanza de su autor, Victor, el heroe de la novela, acaba alistandose en la Legion « nota bene », en donde imperaba un espiritu pareciido o analogo si se quiere , pero no del todo igual al que habia transmitido la Falange. El grito –impregnado de estilo, cierto- de ¡Viva la Muerte! por ejemplo no era completamente acorde con el ideario falangista…Y sin embargo el protagonista –y sin duda el autor tambien- lo acabaria haciendo suyo, sn renegar de nada, sin dejar de seguir sintiendose falangista…

La guerra, las escenas -de gran realismo- de la guerra civil son unos de los momentos fuertes de la novela “Camisa azul”. Y sobre todo, las escenas –de un realismo insuperable en la literatura española sobre el tema (incluso en ese maestro de verismo, de ralismo y de memoria ocular que es Francisco Umbral) del cuerpo/a/cuerpo en la linea de frente y en las trincheras, « de las arañas (sic) de manos crispadas de los muertos y de los agonizantes » con los que algunos al querer avanzar enganchan sus tobillos, o de las bayonetas que se tranformaban (sic) « en picos de aves carniceras sedientas de sangre, hambrientas de visceras »….en los que el horror innombrable e indescriptible se ve en cierto modo vencido o superado por la distancia y el efuemismo estetico que le ofrece al autor el repertorio inagotable de imagenes y de metaforas propias a la retorica vanguardista.

Poesia que promete, en la Falange de Jose Antonio y en el autor que nos ocupa a la vez, gran nombre de la Falange literaria, protipo y arquetipo a la vez de una narrativa vanguardista y al mismo tiempo falangista (o “fascista” en el vocabulario de la autora): a imagen y semejanza de un “movimiento poetico” (Jose Antonio) que concebia la politica –acorde al espiritu del tiempo y de otros movimientos de signo « totalitarios » de su epoca- como actividad artistica, y el Estado –y « pari passu » el hombre/nuevo a construir- como la obra de arte suprema… Poesia que promete paralela pues a un Arte (con mayusculas) al servicio de la reconstruccccion : de un Madrid, de una España entera (casi) convertidos en un mon ton de ruinas….Una retorica de combate pues frente a “la poesia que destruye”, y al furor destructor (e iconoclasta) de la guerra en « un esfuerzo de guerra en donde la Falange se ve a ella misma como una piqueta implacable destructora de lo viejo y de lo malo »...

El estilo falangista se veria para siempre impregnado –se quiera o no reconocer- de la experiencia de la guerra civil, y ello lejos de ahuyentarnos o de que se deba ver soslayado como minimo, cual riguroso tabu, nos ofrece motivos de inspiracion de cara a un futuro siempre incierto y preñado de amenazas hoy como hace sesenta años. El estilo falangista el estilo de la España de la posguerra ganaria en mi modesta opionion muchisimo, en lo que heredo (hasta hoy) de la guerra del 36.

Y una ilustracion immejorable lo ofrece el rito, macabro a primera vista, de gran profundidad y solemnidad en el fondo, plasmado en una de las escenas de « Camisa azul » que la autora alemana no se priva de citar, y en la que Victor, falangista, obliga a una vieja mujer (« proletaria ») a besar la sangre de su camarada, muerto y humillado.

« ¡Bien muerto que esta, era un canalla fascista ! » A lo que Victor reacciona agarrandola con fuerza del brazo y arrastrandola hasta el cadaver donde la obliga « con la presion feroz de sus dedos » a hincarse de rodillas y a doblar la cerviz hasta rozar el cadaver.

« ¡Besa la sangre ! », a lo que la otra acaba obedeciendo sumisa. Tras lo cual, Victor se signa (tres veces) con los dedos empapados en la sangre del camarada muerto. Y mientras, la vieja se va alejando entre maldiciones y gestos obscenos.

Estilo (por los siglos de los siglos)

martes, julio 08, 2008

VANGUARDISTAS DE CAMISA AZUL (3): la seduccion entre intelectuales/apoliticos de la Falange (primera)

¿El fascismo, un viento (sólo) de belleza ? Digamos que el viento –de guerra- venia ya de un poco antes : de la I Guerra Mundial y de los conflictos mas o menos regionales o localizados que la precederian, y el que enfrento a Italia y la Turquia en torno al control y posesion de la plaza de Tripoli (en Libia, Cirenaica antigua) dio lugar a una batalla naval –el 1 de octobre de 1911- que cantaria en un poema celebre Filippo Tomasso Marinetti, fundador del futurismo, una de las corrientes principales de la vanguadia literaria de inicios del siglo XX y asociado con gran destaque a los balbuceos del nacional/sinndicalismo espanol, y en concreto a la campaña pro/fascista, politica a la vez que literaria, que llevo a cabo Ernesto Gimenez Caballero desde las paginas de la revista que el mismo habia fundado, « la Gaceta literaria », y que dio inicio con su « carta a un compañero de la joven España » publicada en su revista, en Febrero del 29 (durante la Dictadura de Primo de Rivera), e inspirada en el libro « En torno al casticismo de España » -traducido y prologado por el mismo GC- de otra de las grandes figuras del fascismo literario, Curzio Malaparte.

La vanguardias fueron europeas « lato sensu », de la Europa del Norte sobre todo, y seria en Alemania donde mas auge tendrian en una explosion de tendencias y corrientes –en Literatura y en las artes plasticas- que germinarian durante la gran guerra y harian eclosion en Alemania sobre todo con la derrota. La semilla –esencialmente germanica, ya digo, alemana y anglosajona- prendio tambien en los paises y regiones ocupados por el ejercito aleman durante el conflicto y asi en Belgica flamenca las corrientes vanguardistas contaron con una figura de gran destaque en la persona de Paul van Ostaijen, poeta en lengua neerlandesa, muerto de tuberculosis aun muy joven, estrechamente asociado a sectores del nacionalismo flamenco (una especie de coco de la otra mitad de Belgica, de expresion francofona)-que se veria directamente involucrado en las campañas culturales de germanizacion que llevaron a cabo las autoridades prusianas durante la ocupacion-, y quien habia contribuido a peturbar con otros jovenes univrsitarios flamencos, de sus gritos de protesta y de sus consignas, un acto publico del Primado de Belgica entonces, el muy afrancesado y francofilo Cardenal Mercier, en una visita que hizo hacia al final de la guerra a Amberes, en Belgica ocupada, y que le valdria al joven poeta condena, exilio (en Alemania) y persecucion en la immediata posguerra.

Van Ostaijen, un nombre con el que me tope en una de mis incipientes lecturas en neerlandais en mis primeros tiempos de residencia en Belgica –expresion mas bien sombria en las fotos que de el se conservan, y un rostro poco nordico, lleno de sombras (hispanicas yo diria)- dejaria un bello poema « A la caida de la tarde » (« Valavond ») en donde canta al « sol de oro de California » que va reunir -en su viaje terrestre- sus ultimas fuerzas para « el ultimo viaje » de ese dia, (« de laatste van die dag ter aardevaart ») reflejado en el cristal del portal de uno de aquellos viejos tranvias del casco urbano de Amberes de principios del siglo veinte, a la caida de la tarde ; en el que se me antoja que hay poco de nostalgia nordica y si un mucho de nostalgia hispanica, de un sol de oro (como el de California) que se habia puesto en Flandes hacia ya doscientos años….

Su obra corta entre vanguardista, modernnista y tradicional y su muerte sobre todo, muy joven, ya digo, contagiado de una tuberculosis galopante que se lo llevo a la tumba a una velocidad supersonica depues de haber sido puesto en cuarentena en una especie de hostal a las afueras de un pueblecito de la provincia de Amberes en pleno campo, aparece cargada de simbolismo, de una Belgica flamenca (e hispanica) a la vez que –entre el Norte y el Sur, entre una cultura latina fagocitada desde hace ya un rato por la lengua francesa y el mundo nordico y germannico- no consiguio (aun) encontrar su camino y su norte (o su meridiano como se quiera), y ofrece a su vez el retrato tipico o arquetipico de la figura del literato vanguardista y a la vez –como diria la autora del libro que nos ocupa- « pre/fascista ».

Dos conceptos en mi modesta opinion -vanguardias y « fascismo » (lato senso) - que en el caso español aparecen intimamente asociados, hasta el punto que se siente de lo mas claro la dificultad y el malestar indefinible que les inflige a muchos autores el abordaje de la version espaola del fenomeno vanguardista, tal y como se ve plasmado en manuales y obras que tratan del tema en la historiografia contemporanea (de la literatura) De una manera, es cierto, que parece como si se vieran obligados a llenar un vacio o un hoyo, de la forma que sea y con nombres cualesquiera, lo que se traduce en una busqueda a toda costa de trazos caracteristicos (vanguardistas) en los nombres de mayor relieve de la Literautra espanola de la epoca…pero solamente entre aquellos (nota bene) aceptables dentro de los canones hoy en vigor de lo politicamente/correcto. Y asi, en una pagina española de las historias de la vanguardia de las que hoy por hoy se estudian en escuelas (literarias) y universidades de este lado (norte) de los Pirineos se silenciaran cuidadosamente ciertos nombres y corrientes de los mas caracteristicos –« grosso modo » todos aquellos que de una forma directa o indirecta aborda el libro « Vanguardistas d camisa azul » que aqui estamos comentando- y se sacaran siempre en cambio a relucir nombres insoslayables en los anales de las Armas y de las Letras de la guerra civil española, del lado por cierto de los que la perdieron.

Y ni se menciona siquiera el nombre –no menos insoslayable e indisociable del fenomeno vanguardista en lengua española, se quiera o no se quiera- de Ramon Gomez de la Serna, por (leso) delito/de/fascismo o de lesa adhesion al Regimen desde el exilio, ni un nombre siquiera tampoco en toda la constelacion de figuras de igual o un poco menor nombradia que la suya que consiguio catalizar a su alrededor en sus tertulias del cafe Pombo, desde principios de siglo. Y si en cambio, se insiste sobre los trazos vanguardistas de tal o tal nombre de los que no faltan nunca en un manual de literatura española contemporanea editado en le extranjero en estos ultimos sesenta años, y entre ellos, ya digo, de preferencia los que mas protagonismo (beligerante) –del lado de los rojo/republicano por cierto- alcanzaron durante la guerra del 36.

Y pienso en particular en Rafael Alberti al que no se puede propiamente calificar de un escritor o poeta « vanguardista » y si en cambio de pre/fascista en muchos conceptos –por mucho que al final acabara en el bando opuesto- ; o en don/Antonio/Machado que ofrece un claro trazo de desdoblamiento de personalidad (en Juan de Mairena y otros seudonimos que utilizaria) cierto, pero del que se desconoce o se silencia deliberadamente, por ejemplo, que en sus escritos beligerantes –y de propaganda de guerra « stricto sensu »- destinados a los combatientes en las trincheras de la zona roja se libraria a unas elucubraciones inspiradas en el « Sein und Zeit » de Herman Heiddeger, en algunos de sus parrafos incluso mas enigmaticos y a la vez mas radicales y mas violentos (sobre la Muerte con mayusculas), que se pueden califcar sin el menor rebozo de propiamente fascistas (o nazi/fascistas)….

Algo parecido cabria « mutatis mutandis » decir del portugues Fernando Pessoa quien tambien muestra ese trazo pretendidamente de vanguardia –aun mas que don /Antonio/ Machado- en unos cuantos seudonimos que utilizaria a lo largo de su obra y su trayectoria y con los que dialogaba incluso (y polemizaba...) –Alvaro de Camposs, Ricardo Reis, Alblerto Caeiro…- y que no se veria menos asociado al Estado Novo (salazarista) en el que vivio -que le sobreviviria ademas…- y en el que publico sin mayores problemas (de censura); y si tuvo alguno lo fue por delito/de/fascismo precisamente, por culpa de ciertos escritos, de cartas abiertas en las que mostraba clara preferencia y partidismo en favor de las corrientes neofascistas o « nacional/.sindicalistas » (portuguesas) emanadas del propio Estado Novo pero al que alcanzaban a superar en radicalismo (pro/fascista)

Gran amigo Pessoa, como de todos es sabido que lo fue, de Antonio Ferro, personalidad clave del Regimen corporativo (y fundador de las Mocedades Portuguesas) Y sintomatico y relevador lo es sobre todo uno de sus titulos, « Messagem », unico de sus libros publicado antes de morir–en el año de gracia de 1934…- en forma de poema epico, rezumante de un « pathos » nacionalista indiscutible (todo menos democratico, y no poco anti-espanol por cierto...) y que es un canto exaltado a la nacion portuguesa, al rey don Sebastian –« el Encubierto »- y donde libra sus visiones poeticas de la gloria futura de Portugal y del Quinto Imperio » (…) que yo vi de cerca esgrimidas –de ojos absortos- en la propaganda del regimen (izquierdista) surgido del 25 de Abril, en los discursos sin ir mas lejos del presidente de la republica entonces –cuando yo estuve preso alli…- Ramalho Eanes, sin el menor complejo (ni miedo ninguno de que le trataran de fascista) …

La autora de « Vanguardistas de camisa azul » se ocupa en su libro de una pequeña plantilla de nombres que ella considera representativa de lo que da en llamar una « vanguardia reaccionaria » (o pre/fascista) y entre ellos figuran los de Samuel Ros y Antonio de Obregon, dos autores que habria que adscribir dentro del tipo de escritores/apoliticos que acabaron en la Falange, pero que al contrario de lo que seria el caso con Tomas Borras, y otros autores que la autora alemana aborda tambien en sus obra –Ernesto Gimenez Caballero, Felipe Ximenez de Sandoval, Rafael Garcia Serrano…- admiten una disociacion casi completa entre obra literaria y adscripcion ideologica o militancia politica. Y como tal, por parajodico que parezca ofrecen mucho mejor ilustracion, en mi modesta opinion, del influjo y seduccion que ejercio la Falange sobre la intelectualidad y el mundo artistico en la España aquella de los años de la Republica.

Samuel Ros, que evoca tambien el otro libro sobre « el tema » que en esta serie de articulos habre traido a colacion,« la Corte literaria de Jose Antonio », era ya un autor conocido cuando empezo a participar en las tertulias de la Ballena Alegre. Su libro « El hombre de los medios abrazos » (1932) que Mechtilde Albert analiza en detalle y extension es sin duda una obra importante, muy de su epoca, con inconfundibles trazos vanguardistas y a la vez pre/fascistas, lo que da pie a la autora para catalogarla como una obra de transicion, eslabon crucial en la cadena o linea de evolucion que traza en su ensayo entre la Falange la vanguardia (reaccionaria): por su epilogo sobre todo, en el que describe una escena en Pombo –inspirada sin duda en el banquete de homenaje que ofreceria alli Ramon Gomez de la Serna a Ernesto Gimenez Caballero en enero de 1930, « nota bene » justo antes de la caida de la Dictadura…- de la que Samuel Ros se sirve para anunciar « el ocaso de la vanguardia »

En ella se ven descritas las principales figuras de la Falange literaria presentes en el homenaje -Rafael Sanchez Mazas, Eugenio Montes, Don Pedro Mourlane Michelena…–con cierta distancia y fina ironia pero sin sombra de animosidad alguna. Lo mismo cabe decir del retrato -al auga fuerte- que en esos mismos parrafos se acierta a verter de Ramiro Ledesma Ramos, levantando una silla en alto o empuñando una pistola (de verdad) al grito de « arriba los valores hispanicos » y en repuesta a la intervencion, provocante sin duda de un comediografo fascista asistente al acto…...« El hombre de los medios abrazos » como el otro titulo de Samuel Ros « El ventrilocuo y la muda » se ven enfocados en el ensayo que abordamos como ilustracion de la problematica tipicamente vanguardista de una crisis de indentidad, paralela a los fenomenos de desdoblamiento de personalidad tipicos del artista de vangurdia, y que configura un sentimiento de desposesion, en autores y personajes: un trazo que ve presente en todos los autores estudiados, y mas si cabe que ninguno en el titulo –especie de « novela lirica »- de Antonio de Obregon, « Efectos navales.

Antonio de Obregon « alter ego » de Samuel Ros en la semblanza comparativa –de escritores/apoliticos- que en este articulo/mensaje estoy vertiendo, era ya tambien autor conocido con titulos publicados antes de comenzar a asistir él tambien, durante los años de la Republica, de contertulio en las reuniones de la Ballena Alegre. En la novela mencionada se traza un retrato entre comico y patetico de sus dos principales personajes, una pareja que intentan desesperadamente encontrarse a si mismos en una huida « hacia las playas », figura o « topoi » emblematico de la literatura de vangardia. Son unos personajes tragicamente desgarrados « victimas de su epoca » y tambien de lo que Ernesto Gimenez Caballero –citado en otro lugar del ensayo- calificaria de « drama de la modernidad » (en su libro "Genio de España") : « el drama de los pueblos que dejamos de ser pueblos al iniciarse la modernidad (y que) se acentua cuando estos pueblos quieren volver sobre si mismos sin dejar de ser modernos »….Lo que la autora alemana ve como uno de los trazos mas caracteristicos de la vanguardia (reaccinaria) en su version espanola: esa indapatacion al mundo moderno con raices profundas e indesarraigables en nuestra propia historia (española)…

Antonio de Obregon pasaria a la historia de la literatura española y del periodismo por algunos de sus titulos –« Efectos navales », « Hermes en la vida publica » (en el que la autora alemana ve plasmado un tipo de heroe « self made man », de signo capitalista y a la vez pre/fascista), por su labor periodistica y cinematografica tambien -estrechamente asociado a Edgar Neville, otro figura emblematica de la vanguardia/azul-, en el seno de la prensa del regimen en la posguerra, en Arriba, y mas tarde de corresponsal en Lisboa del diario « ABC »- pero su recuerdo permanece indisociablemente ligado al entierro de Unamuno en Salamanca en el que participo de forma destacada llevando el feretro a hombros junto con otra personalidad destacada de la Falange literaria, Victor de la Serna.

Figura representativa de la intelectualidad de los años de la Republica, victima a doble titulo de la modernidad y tambien de una indefension social indesmentible y del « desclasamiento » y degradacion social paralelos que la Republica habia infligido a ciertas clases medias (« de derechas ») Antonio de Obregon expresa esto ultimo de una forma clarividente (profetica incluso yo diria) en un articulo revelador -de « demagogico » lo califica la autora alemana…(?)- publicado en la revista "Vertice" de la Falange en noviembre del 37, con el titulo de « Nuestro verdugos »…

Y lo habre escogido como colofon de este articulo mio por parecerme testimonio insolito y de claridad cegadora a la vez, de un fenomeno oscuro, mal conocido y peor circunscrito que tuve ocasion de presenciar en directo… ¿que digo ?: que habre vivido (y sufrido) en propia carne los largos años que llevo residiendo aqui en Belgica, marcados -de sus altos y bajos, « grosso modo » hasta hoy- de una precariedad/social que mis estudios y la condicion intelectual que reivindico –con orugllo, por que no ?- no harian mas que agravar y empeorar por parajodico (y cruel a la vez) que la cosa parezca….

« En Madrid -escribe Antonio de Obregon refiriendose a las clases obreras madrilenas ganadas a una ideologia de izquierdas desde mucho antes de la guerra- no existia la masa ciega y analfabeta de otras regiones, enfurecida por el hambre, sino un proletaridado señorial (sic) y castizo, de copa y puro, de buenos jornales (sic), de pantalon ancho, cine, partida de domino y folleto marxista en el bolsillo » (…) « Todas esas gentes –remata Antonio de Obregon en su implacable requisitoria- que vivian (sic) una economia mas saneada que el intelectual, el poeta y el sabio, son los que mas nos odiaban »….

Y no he podido menos de retener ese parrafo –esa frase sobre todo, de « una economia mas saneada »- como glosa del espectaculo, bastante isufrible en verdad, que me habra sin descanso deparado la suerte aqui, de cara a una emigracion espanola (en la UE) –de los anos sesenta- de la que me senti siempre grosso modo excluido, por razon de simpatias o de filias y fobias ideologicas en parte sin duda, y tambien es cierto, por su posicion social su simple presencia en grupo, fuera de Espana, mientras que yo llegue aqui solo y me busque la vida siempre solo y con la menor ayuda (posible), tambien es cierto…

Pero sobre todo por una economia, la suya, (mucho) mas « saneada », es cierto,de lo que habra sido la mia propia todos estos años –con sus contratos de trabajo en Belgica como es debido (y permisos de residencia para comenzar) que heredaron, ellos y los suyos, del Instituto nacional de Emigracion franquista- y sobre todo unas « matematicas » o formas de calculo/socio/laboral por llamarlo asi, en materia de de seguridad social -despidos o bajas/con/preavisos, bajas por enfermedad, vacaciones pagadas, pensiones, pre/pesiones y demas- que confieso que me haria falta nacer de nuevo para lleagar a a dominar (al dedillo) a asimilar –y disfrutar tambien...- como lo consiguieron ellos, en virtud de una simple afiliacion sindical o como de/nacimiento (en muchos de los casos)

Y por supuesto todo ese capitulo sagrado o sacralizado, como a parte: como secreto de orfebre o a de alquimista o de albanil del Medioevo -de los que construian las catedrales-, que configura la problematica, hermetica, e insondable para tantos y tantos ciudadanos de a pie -en la practica, en el fondo...- del subsidio de paro ¿ Culpa sólo mia, de mi pasado, de mi trayectoria, esa inadaptacion (relativa), ese desfase para con mis compatriotas residentes como yo en el extranjero ?...

No por cierto, sino por culpa (si se le puede llamar asi) de mi propia condicion de intelectual y de universitario, victima de una indefension (individual y a la vez colectiva) propia a la España de la transicion –y por extension a la España de la emigracion, que me habra deparado la suerte, de "cohabitante" o vecina-, que como diagnostico certero Antonio de Obregon -intelectual apolitico seducido por la Falange y escritor ilustre- nos viene (a muchos) de los tiempos de la II Republica…(continua)

jueves, julio 03, 2008

EN TORNO AL LIBRO "VANGUARDISTAS DE CAMISA AZUL" (2): Tomas Borras, Memoria y estilo (de la Quinta Columna madrileña)

("Don Tomas Borras, fino estilista de la Falange...estilista perdurable", Francisco Umbral)

El primero -por orden cronologico- en la relacion de nombres que trata separadamente la autora alemana, figura Tomas Borras contemporaneo por la edad de Franco mientras que los otros autores estudiados pertenecian cronologicamente hablando a la generacion de Jose Antonio. Tomas Borras es uno de los grandes olvidados de la España surgida con la Transicion politica a la democracia; en mi mente no obstante, un recuerdo insolito como tantos de los mios de aquellos años, de la primavera o verano del 75, justo antes de la muerte del Caudillo, en unas cortas vacaciones en Madrid (que yo estaba ya entonces muy lejos de España fisicamente hablando y no solo): de la estampa aun en mi retina como digo que era la de la portada -como estandarte o banderin desafiante en medio de la estanteria (o de la vitrina) de una libreria centrica, (rebosante y mas bien supurante, como por todas partes entonces, de un aluvion, hoy ya propiamente alucinante cuando se lo recuerda, de literatura marxista...)- de aquella que seria tal vez la ultima de las publicaciones de Tomas Borras en vida, en la Editora Nacional que el mismo dirigia hacia ya tantos años, y que era una biografia (imprescindible), que se mereceria los mas vivos elogios del antiguo jonsista Juan Aparicio, dedicada a Ramiro Ledesma Ramos...

Tomas Borras, de su trayectoria tan compleja, de su importantisima obra escrita tan prolifica y tan profunda a la vez (por muy inegal que se muestre a veces) ofrece -una vez mas- un mentis rotundo a quienes siguen testarudamente soteniendo que la Falange no era mas que un amasijo de jovenes inexpertos y alocados, brillantes en sus escritos incluso a veces pero no mas que eso, un grupo de accion como digo, orientado exclusvamente o casi a la accion (directa) y poco proclive a la refexion: falto en definitiva de pesadores autenticos, de intelectuales...que se encontraban -sobreentendido- todos (de cuerpo o alma) en el otro bando...Y la lectura de la obra que comentamos no deja por menos de refutar tan consabido “cliché” como digo, con la semblanza (magistral) que tan inesperadamente nos ofrece de esta madrileño de recorrido atipico, y a la vez de lo mas señero y representatvo, que habia sido corresponsal de guerra en el 14 y a seguir, en la guerra de Marruecos y que era ya autor teatral conocido al proclamarse la Republica, unos años en los que acabaria adhiriendose a la Falange.

Tomas Borras se ve presentado en la obra "Vanguardistas de camisa azul" como un caso un poco a parte por su edad, mayor que los otros, su trayectoria bastante atipica como digo, y sobre todo por lo complejo e incluso proteico de sus posturas o tomas de partido que la autora en sus reflexiones tan profundas y en sus digresiones tan acertadas y sutiles a veces no duda en estampillar de "ambivalentes". Un vanguardista (de camisa azul) como los otros y al mismo tiempo no del todo como los otros, sin dejar por ello de ser menos vanguardista que cualquiera, en ciertos puntos o aspectos al menos...

Mechtild Albert lo retrata en todo caso de exponente arquetipico de una evolucion que en su ensayo se propone disecar o radigorafiar y que iria desde las posiciones mas genuinas de la vanguardia decadente (y "ramoniana") pasando -en su punto de inflexion- por una fase o tentativa de "rehumanizacion" en el sentido orteguiano-, hasta acabar en la apologia de la Falange, de Jose Antonio...y de la guerra civil, pero siempre de una forma un tanto atipica, menos apologetica que en los otros, sin alcanzar en todo caso la apoteosis de la aclamacion triunfal que se da por ejemplo en Felipe Ximenez de Sandoval, otro de los autores (falangistas) enfocados en el libro.

Un nihilista Tomas Borras, o como dirian plumas francesas un "anarquista de derechas" –que la autora compara a nombres consagrados de la literatura comntemporanea como el frances Celine o el aleman Ernst Junger-, empapado hasta los tuetanos de filosofia romantica alemana (de Nietzsche sobre todo...), que su mitancia y su adhesion a la Falange, a una edad –por comparacion a lo que fue mayormente la regla entonces- relativamente tardia, lo mismo que sus profesiones (ortodoxas) de fe religiosa, en sintonia perfecta por lo demas con la atmosfera que se respiraba en la zona nacional, no vendrian como dicen mas que adornar o a cubrir de unos toques de fachada, como una mascara a penas (literaria): asi es como Tomas Borras se ve presentado en el libro que comentamos y a fe mia que no le faltan razones a su autora...

Pero tras el “cliché” o el estereotipo que a lo largo de esas paginas se nos ofrece insistente(como en bandeja), el que esto escribe no habra dejado de oler a gato encerrado...O si se prefiere el tufo inconfundible de los muertos/en/el/armario por asi decir que arrastra la memoria literaria oficial en vigor por todas partes (entre autores extranjeros) en relacion con la guerra civil española; y en concreto de unos muertos bien localizados y rodeados de un espeso tabu en toda la historiografia (y lliteratura) sobre nuestra guerra civil, inmarcesiblemente anclados en el recuerdo: de la legion (incontable) de los caidos de la Quinta Columna madrilena, de la que Tomas Borras formo parte en las primeras semanas de la guerra, de francotirador en la batalla del cuartel de la Montaña, y en lo que se veria incondicionalmente secundado por su mujer, la actriz de teatro y tonadillera celebre en su tiempo, Aurora Mañanos Jauffret, “la Goya”, bilbaina, que serviria de enlace con Jose Antonio en la Carcel Modelo en aquellos tragicos momentos...antes de acabar refugiandose los dos en la embajada de la republica checa, desde donde conseguirian salir de España y pasarse a la zona nacional mas tarde.
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Esteta de la crueldad, asi se le retrata tambien en esta obra que comentamos, como una especie de marques/de/sade a la española indeleblemente marcado de por sus experiencias de la guerra en vivo, y en particular de la guerra de Marruecos -en un trazo biografico y literario a la vez comun con otros autores de camisa/azul y me viene a la mente sobre todo el nombre de Lluys Santamarina-, que verteria en unos relatos de gran crudeza de su primera etapa (como novelista) que lo retratan bien, es cierto, y a la vez lo immortalizan y aupan hasta el parangon de los mas grandes nombres de una literatura universal de la crueldad y del horror (y del terror), al lado de grandes autores como como Curzio Malaparte, por no citar mas que uno entre los mas representativas de unexpresionismo violento de años veinte, y en particular de la que seria su manifestacion mas vibrante y sonora: lo que se dio en llamar el tremendismo fascista.

Un hombre de su tiempo pues Tomas Borras por mas que la autora se esfuerze y obstine en presentarlo -el lo mismo que los otros autores enfocados- de pobre "victima de la modernidad", de un inadaptado en suma...En lo que tampoco le faltan razones a esta ultima...que ve precisamente el sello vanguardista de la crisis de identidad, del desdoblamiento de la personalidad, en ese desgarramiento intimo –y en su colorario inevitable de sincretismo o eclecticismo- que el "drama de la modernidad" le inflige al autor y por via de extension a todos los demas autores citados, de forma mucho mas acentuada en todo caso en ellos que en los demas nombres representativos de esa corriente de vanguardia "prefascista" (o "reaccionaria") mas o menos importante o sobresaliente en las literaturas extranjeras; tal y como trasluce en algunos de sus titulos de aquellos años, de una forma difusa primero, y formulada ya mas tarde, de lo mas diafaino y explicito en cambio, en un relato publicado en 1929. "Tiene un enemigo el mundo -deja escapar Tomas Borras en una frase reveladora-; tal como es, no lo hemos formado nosotros" (1).....

Un hombre...y yo diria mas bien un español de su tiempo Tomas Borras, inadaptado a la vez y desafiante frente a una "modernidad" que a los españoles -detalle nimio que a la autora, tan exhaustiva y tan prolija se diria que se le escapa- nos viene, desde los tiempos de la Revolucion frnacesa y antes aun, de la Ilustracion (que tambien venia de Francia), siempre desde el extranjero...Y ahi -no duelan prendas- reside sin duda el poso de verdad (historica) yacente en las posiciones "integristas". Una calamidad bilblica, una "maldicion" (Nolte) tal y como la experimentarian sus incontables victimas: ese proceso -inherente a “la modernidad”- de emancipacion de la sociedad moderna que se veria plasmado en jalones cruciales y decisivos y en particular en tres momentos historicos de primer orden, la eclosion del protestantismo, la revolucion francesa y la revolucion rusa del 17.Y los españoles la verian ademas, ya digo, como una maldicion que les venia de allende los Pirineos lo que contribuye decisivamente sin duda a configurar -de un cuño personalisimo e inconfundible- esa particularidad que ofrece la vanguardia española (“reaccionaria”), de respuesta "nacional", española, propia e instraferible, que tanto habra llamado la atencion a la autora alemana.

Pero la obra cumbre de Tomas Borras, la que le daria su mayor celebridad en la posguerra y la que atrae mas la atencion y los esfuerzos de analisis de la autora alemana lo es sin duda “Checas de Madrid”, publicada al final de la guerra, que habra conocido una fortuna menos feliz -hasta ahora- que el otro tiulo casi hononimo del suyo, de Agustin de Foxa, “Madrid de corte a checa”, y que al igual que este ultimo evoca de immediato en mi otra figura de la vanguardia (falangista) que la autora ni menciona y que se ve hoy en cambio objeto de una rehabilitacion y una atencion indiscutible por parte de la critica, y me refiero a Alfonso Ponce de Leon, pintor de vanguardia del mayor relieve, que acabo como Tomas Borras alistandose en la Falange y que acabaria en una checa (de Madrid) antes de caer como tantos y tantos miles en las sacas de aquellos primeros meses de guerra en zona roja (2)....

La novela mas divulgada de Tomas Borras -en eso lleva toda la razon nuestra autora- es una especie de descenso/a/los/infiernos del que su autor (lo menos que se puede decir) acabaria volviendo, o saliendo idemne, no como tantos otros. Lo que Tomas Borras cuenta en su novela, al filo de tan estremecedores relatos -que a un critico tan autorizadisimo hoy por hoy en el tema de la Literatura comparada en relacion con la guerra cvil espanola coo lo es Andres Trapiello le merecen el calificativo de pornografia (politica") (3)...- suena (un poco) como digo, a algo ya leido, a relato vanguardista (o expresionista) indifrazable, como justamente observa la autora, pero tambien a experiencia vivida (de primerisima mano), que el autor vierte en esas paginas no tanto para regodearse en ellas (sadica o sexualmente como pretende la autora), en esas escenas y estampas de tortura hasta la muerte, del terror de las sacas, o al interior de las checas y de las carceles en zona roja- sino mas bien como una forma liberarse el mismo...a modo de terapia (u de exorcismo)....

Y a fe mia que lo consigue. Que de su lectura, en mi opinion al menos, emerge (triunfal) la imagen del autor/observador, mas lucido y mas seguro de si y mas fiel a si mismo que nunca tras la experiencia. El humor (negro) de Tomas Borras tal y como lo destilan las paginas de su novela "las Checas de Madrid" es un humor "sui generis" poco español yo diria o poco frecuente entre nosotros y sin embargo despues de él, de la publicacion de su novela, estoy seguro que los españoles ya no volverian a reirse igual o si se prefiere seguirian sin duda riendo y burlandose (de una forma sarcastica por cierto) como siempre, pero de un modo nuevo y distinto pasado por la experiencia –o el purgon- de la guerra y de la retaguardia (en zona roja)....

Un pequeño boton de muestra lo ofrece el pasaje donde unos presos de la carcel madrileña, con objeto de levantarse la moral, se ponen a contarse cuentos, y entre ellos, el de dos alemanes de la legion Condor hechos prisioneros y la carta que envia a su mujer uno de ellos contandole con pelos y señales toda la serie de placeres y comodidades de los que gozan alli dentro…con un pequeño mensaje disimulado por detras previniendola que a su camarada y compañero de cautiverio lo acababan de matar por no prestarse a escribir una carta como aquella....("Hay unos seres intermedios entre estos rojos y nosotros -escribe en otro parrafo vecino- y lo son las bestias feroces"...)

El hombre es el estilo y a Tomas Borras -mucho mas que el que el mismo utiliza en su escritura, bien vanguardista por cierto, la autora estaria conmigo de acuerdo- lo retrata para la posteridad el estilo de los temas que aborda –de la violencia, y de la guerra-, y de la forma personalisima genial como lo hace, en particular en su abordaje de relatos inspirados de la guerra de Marruecos, del terror madrileño en zona roja, y en fin del Madrid en ruinas de los años de guerra; en particular del barrio de Arguelles -"miradero de la sierra"-, el barrio donde naci, de mi infancia y de mi adolescencia, con vistas simultaneas al parque del Oeste tambien, a la casa de Cammpo, y mucho mas lejos aun (con Portugal “alla al fondo”, como nos decian) -desde la terraza de la vivienda de mis años niños-, y que Tomas Borras describe como una mole surrealista el vientre abierto y patas arriba. Lo que da pie a una reflexion personal de la autora sobre la estetica de las ruinas, que ve encarnada en nuestro autor y mas aun en un texto poco concido -y de importancia capital- de Agustin de foxa publicao en el primero numero la revista Vertice (4)

El Madrid en ruinas de la novela de Tomas Borras simboliza para la la autora alemana “el ocaso de la modernidad” y el comienzo de una nueva era (“reaccionaria”): iconoclasia completa (inseparable “nota bene” de la vanguardia, tal y como lo diagnostico certero Ortega) ,condicion "sine qua non" de la reconstruccion futura. Y algo parecido, es cierto, fue lo que siempre senti y pense un poco inconscientemente yo mismo sin llegar a poder formularlo nunca de una forma tan diafana: “los madriles de derechas”, mi Madrid propio e intransferible -que tanto denostaria ese madrileño de adopcion (mas bien) que fue Francisco Umbral- no era el Madrid (ramoniano) de antes de la Guerra, hecho “grosso modo”, tras terminar la guerra, un monton de ruinas informes, sino un Madrid reconstruido sobre las ruinas mismas de aquellas.

Y en mi caso, en la zona de Arguelles donde naci y vivi la cosa se cumplia de una forma literal incluso, al pie de la letra, enclavada como lo estaba entre las antiguas lineas de trincheras, de cuando la guerra...Y gracias a la batalla (frontal) de la Ciiudad Universitaria y al asedio que se seguiria nacio el barrio –de casas militares- en el que yo naci y creci y del que guarde por cierto un recuerdo imperecedero. Como canto Agustin de Foxa: “benditas las ruinas porque en ellas estan la fe y el odio, y la pasion y el entusiasmo, y la lucha y el alma de los hombres!” (loc. cit.)

Memoria y Estilo en Tomas Borras, el segundo fluyente y emanante a partir de la primera en su obra escrita, y no al reves como el del triste ejemplo -no doy nombres, uno sobre todo, en la mente de todos...- de una memoria/historica (de la guerra civil) "reconstruida" mas que inventada, fingida (o disimulada) y supeditada y puesta al servicio (servil) de un estilo fanatico (de escritura), y en definitiva de los intereses (supremos) de una intocable trinidad o trilogia, a saber la prensa, el mercado del libro y los premios literarios....

Y lo seria el estilo de vida heroico y aventurero de alguien marcado (a fondo) por la experiencia de la guerra y de la violencia, y en particular de la guerra de Marruecos, del terror en zona roja y de la Quinta Columna madrilène; de la que Tomas Borras pasaria a la historia de España (y de la literatura) como milagrosos superviviente: de una operacion de exterminio -de clase- consumada en parte en Paracuellos.

(Maestro de estilo, Tomas Borras, madrileño castizo y cronista de la Villa: un autor injustamente olvidado, un militante heroico…y tambien un hombre que sabia!…)


(1): "Vanguardistas de camisa azul"...p. 308
(2): "Alfonso Ponce de Leon (1906-1936)" de Jose Lorenzo Garcia Fernandez, en "Rastro de la Historia" n° 7
(3): "Las armas y las letras" de Andres Trapiello. Ediciones Peninsula, Barcelona, 2002, p. 356
(4): "Arquitectura hermosa de las ruinas" de Agustin de Foxa, en "Vertice", revista de la Falange, Granada, n° 1, Abril 1937

martes, julio 01, 2008

EN TORNO AL LIBRO "VANGUARDISTAS DE CAMISA AZUL" (1)

(Me disponia a comentar aqui en mi blog la final de Viena y el triunfo de la seleccion Española cuando despues de pensarlo dos veces decido, “in extremis” casi, desconectar del tema, y el aguafiestas lo habran sido no las comentarios de Federico Jimenez Losantos que tiene siempre o casi siempre razon en lo que dice –cualesquiera que sea la respuesta a la pregunta, capciosa, del por que lo dice- y ahora mas razon desde luego que nunca; sino que lo habra sido ese abrazo como el de Vergara que el rey/borbon con pocos se permite: la fiesta fue pues anteayer, y algunos a fe mia que la celebramos bien aqui en Bruselas; la de hoy en cambio,la de la Zarzuela es muy otra a la que no me siento invitado, que quieren que diga…)

El libro "Vanguardistas de camisa azul" (1) que compre en Madrid en el 2003 en mi primera visita a Espana desde hacia diez años, me habra hecho compañia fiel despues -con su "alter ego" que tambien entonces compre "la Corte literaria de Jose Antonio"- como si hubiesen pasado a formar parte del mobiliario de mi existencia, siempre presentes en mi (modesta) estanteria, entre tormentas y bonanzas, ida/y/vueltas en avion y ciclicas mudanzas desde entonces, antes y despues del 11 de Marzo. Mas que un libro un rompecabezas de libro, el que nos ocupa, mas aun incluso que el de "la Corte literia": mas solido nutritivo, sutancioso, en cierto modo, si; con tanta miga literaria, politica, ideologica, estetica (y psicologica), cual pan candeal, o hogaza de pueblo -o de hogar campesino aleman…- como contiene entre sus paginas...

¿A la tercera la vencida? El caso es que tras unas primeras lecturas mas o menos fugaces o precipitadas esta vez -¿la de veras?- le hinque el diente por fin. Y creo sinceramente que habre hecho lo que yo queria: recoger el guante, enfrentar el desafio de una vez por todas que este libro tan denso y tan emblematico me ofrecia -a mi y a muchos que piensen y sienten como yo- por detras de su erudicion, de su aparato critico tan apabullante, de los grandes temas con mayusculas que en el se aborda y de la personalidad un pelin intimidante, de mujer/fuerte (de la biblia) que tras los nombres alemanes y la hechura germanica, teutonica, de/una/pieza del texto como de la autora, y por encima o por debajo de una lectura atenta y detenida, facilmente se adivina.

Una mujer escritora y a la vez exorcista, porque es lo que de verdad se siente en el libro sobre todo, y en su autora: una tentativa patetica, desesperada casi, de exorcisar viejos fantasmas...no tan viejos que me diga, del pasado de ella misma (sin duda de su propia infacia...) de una tragedia alemana aun fresca en las memorias, de "un pasado que no pasa"...en España, como en Alemania...Un tiro por elevacion pasando -como de rigor- por la Falange, por "la historia (Stanley Payne)del fascismo espanol" para ir a dar -de una bala directa al corazon- al viejo fantasma siempre renaciente de la Alemania nazi que como el recuerdo de Stalin de las peliculas de la Glasnot (de Gorbachov) se sigue paseando por todas partes como Pedro por su casa, por mas enterrado y vuelto a enterrar que se le crea.

Y para ello su autora entiende sin duda poder servirse de una arma nueva o relativamente inedita y hoy por hoy de moda: la critica literaria, reenforzada y como apuntalada de pura teoria, de teorias/literarias...e historico/literarias; y entre las que sobresale, por su actualidad y importancia historica, la historia (practica y teoria) de las vanguardias. Un termino, una formula que se atribuye a Lenin y que habra marcado de su cuño indeleble todo el trasfondo ideologico (y politico) del movimiento vanguardista y habra presidido a la vez el destino que habra sido el de sus principales nombres y corrientes a lo largo y a lo ancho del siglo XX hasta enstos inicios del milenio en que nos encontramos.

¿Vanguardias literarias igual a izquierdas, a una izquierda tanto politica como literaria? Eso es lo que muchos nos creiamos hasta que aparecio este librito que atrajo nuestra atencion y curiosidad sobre un fenomeno poco conocido incluso entre españoles: el de la version española de aquellas, en el mundo de las letras de la peninsula, y la asociacion estrecha en la que acabarian viendose con el fenomeno historico, en una fase incipiente y embrionaria a la vez, que supuso el nacimiento de la Falange.

Hasta el punto que al filo de la lectura un paisaje -de historia literaria- va emergiendo poco a poco a nuestros ojos que nos muestra a la Falange, al movimento falangista en toda su extension, y en concreto a lo que se da n llamar (desde hace unrato) la Falange literaria, retratados de herederos autenticos, legitimos y genuinos del movimiento vanguardista (en España) Se le escape ello a su autora o no, que me da la impresion que en leyendo estas lineas acabaria tirandose de los pelos ("No es eso, no es eso" -como diria Ortega- lo que yo decir queria....)

Parto de los montes (literario) es cierto, este obra decisiva e insoslayable. Para mayor dolor de su autora, ya digo, que no se reconoceria por cierto en la interpretacion que aqui ofrezco a mis lectores (y amigos) por mas que salta a la vista....Ni ella la aceptaria, ya digo, ni mucho menos aun el que parece (aunque tal vez me equivoque) gran mentor y patrocinador de la edicion española de aquella, -y en cualquier caso del otro titulo que meciono-, a saber, el inefable Jose Carlos Mainer, hijo de un oficial (medico) del ejercito de Franco en la guerra civil que se habra sabido erigir en las ultimas decadas en una especie de albacea testamentario…que me diga de guardian del sepulcro -y de oficiante mayor en materia de exorcismos- donde yace sepulto el legado precioso de "la Falange literaria": en el nombre de lo politicamente correcto y de un anti/fascismo militante en todos los ordenes que se veria entronizado (hasta hoy...) con la transicion politica (a la democracia)... Tras haberse dado el mismo a conocer en 1971 con un librito/recopilacion de consulta imprescindible, "Falange y literatura" (2)

(Que hoy -por lo que me confeso a mi en una ocasion- ya no lo escribiria, y que me da a mi en cambio que le persigue ya a sol y a sombra mientras viva...)

Porque si hay algo claro en su prologo al otro titulo mencionado -en su mente, con el de la autora alemana que en el menciona, omnipresente a todas luces - lo es una voluntad obstinada y sin fallas aprentes de cerrar el asunto, de sellar de siete sellos (por si fueran ya pocos) un sepulcro tan malefico, y en definitiva que no se vuelva a hablar mas del tema: a saber de esa relacion que me diga de esa simbiosis intima e indestructible entre Falange y literatura, o en otro terminos de todo un capitulo de la historia de la literatura española y de ese otro de la historia del nacimiento del movimiento nacional/sindicalista tan estrechamente unidos que por momentos se confunde en un solo, lo que explica con creces que una voluntad y una obstinacion tan tercas y tan ciegas vayan parejas con los designios indisfrazables que se habran fijado los guardianes (y confesores) del regimen de monarquia/democratica de borrar de un plumazo paginas enteras de nuestro pasado y de nuestra historia reciente, y "a fortiori" en el terreno literario.

"Y no sere yo -sentencia Jose Carlos Mainer a modo de conclusion en el citado prologo-quien de paso a la nostalgia"....(Y lo escribe alguien que habra dedicado conferencias suyas, sin ir mas lejos en el Cervantes de Bruselas, a reexhumar una prensa rojo/republicana por cierto de la guerra civil, de la que ya ni se acordaba ni queria saber nadie...) Que por nosotros no quede desde luego: los nombres (insignes) de Samuel Ros, de Tomas Borras, de Antonio de Obregon, y de Felipe Ximenez de Sandoval, se ven envueltos sin duda en un velo de nostalgia (falangista) vergonzosa e inconfesable, a los ojos vergozantes de aquel, pero a algunos como al que esto escribe, la lectura preciosa del libro de la autora alemana nos los habra descubierto o vuelto a descubrir de una forma inedita, que no sospechabamos. Y lo mismo digo de otros nombres que en las paginas referidas solo de forma tangencial se citan, como el cineasta y escritor (falangista) Edgar Neville, o Francisco Guillen Salaya, jonsista de la primera hora, interesantisimo y del que yo ni habia oido hablar siquiera, y por supuesto Rafael Garcia Serrano y su titulo imprescendible sobre todo, "Eugenio o proclamacion de la primavera", a quien la autora concede con todo un valor de "monumento literario"...(3)

E immerso en el meollo del asunto o como gravitando desde la primera pagina hasta la ultima de esta obra sobre las vanguardias españolas se apercibe de entrada una figura maldita ("verbi gratia" impresentable) y no menos indispensable a la hora de trazar un croquis medianamente ilustrativo de la historia de la literatura espanola en el siglo XX y por supuesto de la historia de las vanguardias espanolas y me refiero -mas aun que a Ramon Gomez de la Serna- a Ernesto Gimenez Caballero por supuesto: introductor/del/fascimo en España tal vez (como asi siempre se le presentaria) y tambien gran divulgador de las vanguardias y de la modernidad literaria de entonces -años veinte- a traves de las paginas de la revista que el mismo fundo, "La Gaceta Literaria". Y a la vez, autor vanguardista él mismo con una serie temprana de titulos mas que llamativos -"Carteles", "Julepe de menta", “Hercules jugando a los dados" o aquel de "Yo, inspector de alcatarllas"- de entre la pila de libros mas que espesa de su propia bibliografia...

Y no es que diga que grandes figuras literarias de la España de los vencidos -como Rafael Alberti, y tambien en algun punto el propio Antonio Machado sin duda- no deban o no puedan ser catalogados como "vanguardistas" pero de ahi a intentar o a esbozar a penas una recension, por somera y escueta, del movimiento vanguardista en España sin citar siquiera al nombre inmarcessible del autor de "Cartas marruecas a un soldado" o de "Genio de España" como algunos hacen (sin ir mas lejos aqui en Belgica) no digo tampoco que sea blasfemia pero si adolece inexplicablemente de partidismo o de predisposicion, que me diga de animadversion por razones ideologicas y extraliterarias por supuesto. Y ahi estriba, para comenzar, el gran merito de este libro y de su autora, que habra sabido -sin duda en parte porque le era mas facil, con su vision "de fuera"- reexhumar o desenterrar nombres, titulos, temas e ideas a la vez que se veian sepultadas entre montañas de prejuicios, de tabus y de cliches falsos o engañosos, desde hace cuarenta años (mas o menos)

Pero el librito "Vanguardistas de camisa azul" ademas de inicisivo y documentado se me antoja a mi de gran actualidad, y la pista me la habra dado el bulgaro Tzvetan Todorov -recientemente premiado con el premio Principe de Asturias- al que oi una conferencia que dio en Bruselas el otoño pasado con el titulo "Vanguardias literarias y politicas" sobre el tema vasto e insondable a la vez de las relaciones estrechisimas entre los las vanguardias literarias y los grandes movimientos totalitarios que nacieron, simultaneos, a principios del siglo XX. Y es que si no hubiera sido quien era el conferenciante, especie de icono de la investigacion en materia literaria y de la enseñanza universitaria de las ultimas decadas -a partir de mayo del 68 sobre todo…- me da que su conferencia se habria visto si no prohibida si seriamente boycoteada (y reventada) como lo estuvo a un tris de serlo por momentos, por culpa de la tesis tan incorrecta (y provocadora incluso) que en ella demonstrar pretendia

Y lo que Todorov en su conferencia venia a decir es lo que algunos sabemos de siempre y que otros muchos tal vez lo sepan tambien pero que no se habran atrevido nunca a decir mas que en voz baja, tan simple y sencillo a la vez que suena en mis oidos al menos, algo asi como a una vulgata de interpretacion de la historia de corte catolico o catolico/integrista o que suscribiria por lo menos muchos adversarios de la idea democratica en el ancho mundo y sobre todo en paises de cultura occidental (y europea) y que se hace remontar, en una explicacion historica o de historia de las ideas, hasta la Revolucion francesa, cuando tuvo nacimiento segun explicaba Todorov una nueva idea de Absoluto y con ello el proyecto o el sueño de una nueva humanidad (en construccion) con su colorario de una identificacion completa entre Estetica y Politica en la que la Politica, el Estado (nuevo) por venir, se veian concebidos como la Obra de Arte suprema…

Todos, absolutamente todos los lideres de los grandes movimientos totalitarios que surgieron a principios del siglo XX -como Todorov bien lo explicaba en su conferencia- se veian como artistas a si mismos ante todo, y en sus entornos se podia reconocer sin falta la presencia o la inspiracion de grandes nombres de las vanguardias artisticas (o del modernismo) lo que configuraria parejas o duos inseparables y para siempre fijos en el recuerdo: Marinettei y Mussolini, Hitler y Richard Wagner, y en el caso de Stalin (sin duda el mas inclasificable) los nombres de Pasternak, o de Maiakovsky. Por lo que a España y a la Falange se refiere queda claro que esta ultima fue en su origen tal y como lo quiso su fundador “un movimiento poetico” como lo habran sabido poner de manifiesto los autores del libro “la Corte literaria de Jose Antonio”- pero de claridad igualmente meridiana lo son los presupuestos literarios preliminares indispensables a la hora de dar cuenta cumplida de la genesis ideologica y cultural del movimiento falangista.

La autora del librito "Vanuguardistas de camisa azul" sienta y demuestra con creces que la Falange nace en un contexto inconfundible de evolucion literaria que era el de su tiempo, y como herramienta primera en su analisis acierta a servirse del concepto clave de deshumanizacion (del Arte) que divulgaria Ortega y Gasset en su celebre ensayo sobre el tema, publicado "nota bene" en 1924....Lo que se presta ya de entrada -lo reconozca su autora o no- a unas elecubraciones extra...o meta/literarias y a una hermeneutica todo menos democratica desde luego....Y es que para convencer del delito de fascismo, de totalitarismo, de politizacion (extraliteraria) a la version fascista o falangista (o "reaccionaria") de la corriente vanguardista que los autores estudiados encarnan o representan, tal y como la autora persigue incansablemente a la largo de las paginas de su libro, iria a servirse precisamente de un gran autor no menos puesto enentredicho por el caracter anti-democratico, elitista o aristocratizante de sus titulos mas divulgados y conocidos entre los que se encuentra su tratado sobre la deshumanizacion del arte sin lugar a dudas...

Los autores estudiados en el ensayo de la autora alemana –y citados mas arriba- se ven descritos o definidos en el como "pre-fascistas", sujetos a una evolucion o linea de circunvalacion en sus obras escritas y en sus biografias que acaba en la Falange literaria despues de haberse iniciado en la vanguardia o digamos en una variente o modalidad de esta ultima -del tipo "reaccionario" o "pre-fascista"-, pero solo tras haber sufrido en su evolucion un proceso de “rehumanizacion”, en un sentido "reaccionario" por supuesto, y en una interpretacion orteguiana propiamente dicha....

Porque la "otra" rehumanizacion, de signo revolucionario, se ve atribuida, de oficio se diria, a la "otra" vanguardia o a los "otros" vanguardistas, de etiqueta republicana socialista o comunista...Y en el libro -interesante y documentado, cierto- sobre "la Corte literaria" la tesis (como ya denuncie en alguna ocasion) se ve expuesta mas clara aun, sin tapujos ni rebozos: la rehumanizacion literaria stricto senso o rehumanizacion a secas fue (dicen) panacea exclusiva de los autores de izquierdas y en particular de los adscritos oficial u oficiosamente al partido comunista....Con los que las credenciale de humanizacion literaria o de humanizacion o de humanidad a secas se ven (para siempre se diria) indisociablemente unidas al nombre de Stalin y a la herencia stalinaiana (o stalinista)...Por mor de literatura y de Poetica (con mayusculas)....

(Para un viaje asi, querido Sancho, no necesitabamos alforjas ningunas…)

La autora alemana no va en su libro tan lejos no ostante, como digo. Como quiera que sea esta claro que al filo de su analisis todo se va volviendo claro poco a poco y se va viendo que las lineas -varias- de evolucion en los diferentea autores estudiados van invariablement conduciendoles al compromiso politico (de signo falangista) y mas aun que eso, a le exaltacion sin limite de la figura de Jose Antonio. Lo que viene a corroborar o a dar testimonio fehaciente de una forma incompletamete insospechada a la vez de la nueva religion nacional/catolica que naceria en torno a la figura -y al mito- del Ausente como ya tengo sentado en articulos/mensajes precedentes.

De como los autores etudiados llegan hasta ahi, o en otros terminos, los pasos y jalones fundamentales en las lineas de evolucion a la vez literaria e ideologica de los mismos, es lo que merecia desde luego un estudio pormenorizado y es lo que la autora “nollens vollens” habra sin lugar a dudas sabido poner de mnaifiesto.

En ciertas claves no obstante todo ello –a cual mas “correcta” por cierto-, que para la claridad de mis lectores exijen sin duda cierto desciframiento. Y que es lo que me propongo llevar a cabo en estas series (veraniegas) de mensajes (o de articulos)(continua)

(1) "Vanguardistas de camisa azul", de Mechtild Albert. Visor Libros. Madrid, 2003
(2) "Falange y Literatura" de Jose Carlos Mainer. Editorial Labor, 1971
(3) Loc. cit. p. 272